martes, 10 de abril de 2018

El amo del hombre


Paraíso y miseria.

Víctor Manuel López Wario



Pese a las enseñanzas de la Historia respecto a los graves conflictos generados por la práctica de la expansión territorial mediante las armas y el autoconvencimiento de que “así lo dictan los dioses”,  con la oprobiosa adjudicación de un humano sobre otros seres que aporta grandes beneficios a los infractores amparados con legislaciones a modo y afirmaciones míticas estrafalarias, las sociedades pronto olvidan los desastres y derramamiento de sangre en los “incomprensibles” e “irreflexivos” movimientos “antinaturales” de liberación de aquellos “trofeos humanos” por derecho de guerra y para amparar el ocio improductivo de sus grupos privilegiados. Así, cuando un esclavo destrozaba el yugo merecía las penas terribles impuestas por “su dueño” por el “bárbaro” atentado en contra del orden justo que a todas las creaturas de razón ampara. Egipto, Grecia, Mesopotamia, el Imperio Romano ―con las tres guerras serviles y simbólica presencia de Espartaco en la tercera de ellas―; el idealizado Vercingetorix, las incursiones vikingas sobre Irlanda, las constantes y ancestrales razzias en la Europa incivilizada ―blanco sobre blanco― en el continente africano ―blanco sobre negro, negro sobre negro―, las rebeliones de esclavos negros con alianza de grupos de intereses blancos españoles y franceses en la Provincia Norte de Saint-Domingue de 1791 con repercusiones que aún mantienen degradada, paupérrima a la antigua Hispaniola tras el movimiento de Jean-Jacques Dessalines, en todas partes y con las circunstancias propias hay múltiples discursos para sojuzgar al otro, para servirse de la otra, para aumentar el capital con las generaciones surgidas en la esclavitud. Las sociedades triunfantes, a más de requisar el haber, toman la vida de los vencidos supervivientes, bajo sus rigores embrutecidos y por ello “rescatables”, apresa a los dioses derrotados, los transforma a conveniencia y hace propios los atributos y bendiciones. Siempre, “el otro”, es un poco menos que una bestia al cual domamos civilizadamente a fin de integrarlo al gran desarrollo integral, sea por voluntad o por la fuerza: éso dependerá de él.
Del Diccionario de la Lengua Española. Esclavo, va: Del latín medieval sclavus, [y] éste del griego bizantino σκλάβος sklábos, derivado regresivo de σκλαβηνός sklabēnós; propiamente 'eslavo', y éste del eslavo slovĕninŭ, nombre que se daba a sí mismo el pueblo eslavo… víctima de la esclavitud en el Oriente medieval. En su primera acepción asienta: adjetivo. Dicho de una persona: Que carece de libertad por estar bajo el dominio de otra. (Usado comúnmente como sustantivo.) 1
                En el foro etimologias.dechile.net hay un aporte interesante: "En la edad Media los alemanes [pueblos francos, sajones, suavos, y bávaros] se dedicaban a conquistarles las tierras a los eslavos y a sojuzgarlos cruzando el Elba, y en Bohemia, en Eslovaquia, en Austria, en Eslovenia o Eslavonia… constituían objeto de comercio. Llevados […] a Francia bajaban por el Ródano hasta Narbona donde los compraban los catalanes que los vendían en al-Andalus (otros culpan de este comercio a los judíos). El lugar de intercambio era Tortosa [capital de la comarca del Bajo Ebro, en la provincia de Tarragona]. De allí se enviaban a Lucena, en Córdoba, donde eran castrados en las debidas condiciones higiénicas para que no se murieran (si los hubieran castrado en origen muy pocos habrían sobrevivido, la cirugía no era el fuerte de los europeos en aquel entonces). Del hospital de Lucena se distribuían por todo al-Andalus, pero especialmente en la corte, donde estos eunucos eran muy apreciados para el servicio doméstico, pues no constituían un peligro para las mujeres [sería mejor decir: “para los dueños de esas mujeres”], llegando algunos a alcanzar altos puestos como funcionarios del estado omeya cordobés. En árabe se les adaptó el nombre de 'siqlâb' (en plural 'saqâliba', pero también 'siqlâbîn', de donde [proviene el nombre de] el pueblo de Extremadura: Ceclavín, 'el pueblo de los eslavos-esclavos' [aunque, y con menos aceptación, es un supuesto su derivación del latín Cella-vini: “bodega de vino”]). De 'siqlâb' deriva también la palabra española 'ciclán' que significa 'falto de un testículo' [semi-castrado], y se aplica preferentemente al ganado..." Puesto así resulta una curiosidad, en cuanto a su realidad histórica, destruye la honra de los hombres en el poder de tales eras aunque la maticemos con la comprensión de que su óptica difiere enormemente de la nuestra.
                "La esclavitud en la Nueva España estuvo basada en la importación de esclavos negros de África para trabajar en la colonia en las enormes plantaciones, ranchos o zonas mineras del virreinato, pues su consistencia física los hacía aptos para trabajar en zonas cálidas.
                "En 1517 Carlos V estableció un sistema de concesiones por el cual sus súbditos de América podían usar esclavos, con lo que comienza el infame negocio de esclavos.
                "Una Bula promulgada por el Papa Urbano VIII el 22 de abril de 1639 prohibió la esclavitud en las colonias de España y Portugal en América. La medida fue aprobada por el Rey de España Felipe IV sobre los indígenas, pero permitió la esclavitud de los [...] africanos. Muchos de éstos esclavos… consiguieron su libertad al escaparse y refugiarse en las montañas [de ahí los términos de cimarrón, asilvestrado, montaraz…]. África se convirtió en el continente abastecedor de esclavos para el mundo. Es así que la población africana llega a Nueva España en calidad de esclava para ser empleada en los trabajos más pesados, ante la reducción de la población indígena producida por las catástrofes demográficas. [La] extracción de personas de África en calidad de esclavos también contribuyó a una de las catástrofes registradas en la historia moderna si consideramos que de las millones de personas que salieron de África como esclavos, muchos de ellos morirían en el trayecto por las condiciones inhumanas en las que eran trasladados y los que lograban sobrevivir eran obligados a realizar trabajos pesados [y no sólo en la agricultura y la ganadería a los que estaban supuestamente destinados].
“[…] En 1521 los africanos en Nueva España no rebasaban la docena y ya para 1570 había cerca de 20 000; en 1646 ascendían a más de 35 000, aunque la población descendió y para 1810 eran alrededor de 10 000 individuos distribuidos principalmente en las costas y zonas tropicales. Fueron destinados a cultivos como el de la caña de azúcar." 2 Sin excluir el abuso sobre las mujeres negras que, incluidas entre la clase más baja de la humanidad, ocupaban un nivel más abajo del último peldaño social ocupado por los hombres negros, constituían, además, el satisfactor inanimado y disponible para saciar las inquietudes sexuales de “los amos” cuyo resultado era “el mulato”, con la misma carga etimológica y peyorativa que el correspondiente al cruce de un caballo con una burra: un mulo(a).
                "Aunque predomina la tendencia a ponderar la buena salud existente antes de la llegada de los conquistadores y contrastarla con los diversos y graves padecimientos causantes de las severas epidemias en el siglo XVI que asolaron a México y produjeron la muerte a nueve de cada diez indígenas, se registraron numerosas epidemias en el altiplano mexicano antes del siglo XVI y siempre aparecieron relacionadas con problemas sociales de gran trascendencia. Los cronistas mencionan la aparición de varios fenómenos fuera del orden natural hacia 1446, cuando sobrevino la gran inundación que motivó la construcción de un dique que separara las aguas saladas y dulces de la laguna. [Domingo Francisco de San Atón Muñón] Chimalpahin [Amecameca 1579-Ciudad de México, 1660] reporta una plaga de langostas y Veytia señala que desde 1448 surgieron problemas por la falta de lluvias y la escasez de cosechas. De 1450 a 1454 la sequía y las heladas extemporáneas llevaron a los pueblos de Anáhuac a una crisis catastrófica de hambre y enfermedad." 3 A más de las catástrofes naturales en el México prehispánico: sequía, heladas, nevadas, hambruna por las prolongadas guerras, con las consecuentes migraciones derivadas a la pesado tributación y empobrecimiento de las comunidades, pestilencias, la epidemia de viruela iniciada por "... un negro que traía (Pánfilo de Narváez entre sus fuerzas) lleno de viruelas, que harto negro fue en la Nueva España, que fue causa que se pegase e hinchiese toda la tierra dellas, de lo cual hubo gran mortandad; que según decían los indios, jamás tal enfermedad tuvieron, y como no la conocían lavábanse muchas veces, y a esta causa se murieron gran cantidad dellos. (Francisco de Eguía)" 4 “La segunda epidemia ocurrió en 1531 y vino también por parte de los españoles. Fue de sarampión. Se difundió rápido entre los indios, y muchos murieron aunque no tantos como por la viruela; sin embargo, produjo grandes estragos. Al sarampión lo llamaron záhuatl tepiton, que quiere decir lepra chica, para distinguirla de la viruela […] En 1545 sobrevino la tercera epidemia conocida del siglo XVI, caracterizada por…: 'pujamiento con sangre y juntamente con calenturas, y era tanta la sangre, que les reventaba por las narices'. Ni los españoles ni los indígenas mencionan de qué enfermedad se trata, pero se descubre un padecimiento febril, hemorrágico, con un síndrome cólico sangriento, que causó gran mortandad entre los indígenas. Varias epidemias fueron de matlazáhuatl, nombre indígena para designar el tabardete o tabardillo pintado de los españoles, o sea el actual tifus exantemático ―enfermedad infecciosa caracterizada por una erupción cutánea― […] En 1576 nuevamente murió mucha gente por una epidemia con 'pujamiento de sangre' como la anterior. Otra denominación de las epidemias del siglo XVI fue cocoliztles. Cocoliztle en náhuatl quiere decir plaga o epidemia, mas en estos dos casos perdió su significado general para convertirse en nombre específico de una enfermedad no identificada, pero similar en ambos casos. No era claramente tabardete ni viruela ni sarampión; el cocoliztle no tenía erupción cutánea y sí copiosas hemorragias nasales y apostemas ―abscesos― retroauriculares, que eran su síntoma predominante […] Por su parte los indígenas escriben: 'año de 1544 y de 1545 uvo una gran mortandad entre los yndios', y pintan debajo un grupo de cadáveres envueltos en petates, o representan el Hospital Real de los Indios en una imagen donde aparece un indio hospitalizado quejándose. De esta epidemia, según los cálculos, fallecieron más de 80 mil enfermos, en su mayoría indígenas '… se difundió entre nosotros una gran peste, una enfermedad general. Comenzó en Tepéilhuitl. Sobre nosotros se extendió: gran destruidora de gente. Algunos bien los tapó, por todas partes (de sus cuerpos) se extendió, en la cara, en la cabeza, en el pecho, etcétera [...] Muchos murieron de ella, pero muchos solamente de hambre murieron: hubo muertos por el hambre: ya nadie tenía cuidado de nadie, nadie de otros se preocupaba. [...] Pero a muchos con esto se les arruinó la cara, quedaron cacarañados, quedaron cacarizos. Unos quedaron ciegos, perdieron la vista’… Todas las manifestaciones culturales y económicas de la época se resintieron del daño. Francisco Hernández ocupaba entonces el cargo de protomédico de todas las Indias, y a él se debe la descripción científica de la enfermedad en que se relatan sus síntomas, hallazgos necrópsicos y tratamientos empleados. La enfermedad se extendió a todo el país, calculándose en más de dos millones el número de muertos. Los pueblos quedaron desolados, con los campos, las minas y las industrias abandonados. Todos los documentos de la época hacen referencia a la tragedia, que también se refleja en la literatura y el arte. Los códices indios no se quedan atrás y en el códice de 1576 se puede leer: 'En agosto estalló la peste, la sangre salía por las narices, los frailes nos confesaban y nos dieron permiso para comer carne…'.
“No se ha llegado a saber qué enfermedad era. Tal vez la población se vio afectada por varias enfermedades simultáneas, pues los síntomas de los relatos corresponden a cuadros clínicos diversos. Se ha pensado en gripe hemorrágica, fiebre amarilla, icteroespiroquetosis, infecciones virales e incluso paludismo, sin descartar la segunda participación del tifus y las tifoideas. La población indígena fue la más afectada, los negros en menor escala y los españoles enfermaron menos. Probablemente se debió a las condiciones más deficientes de vida de los sectores más afectados.
“En la epidemia de 1588 hubo una circunstancia concomitante de la gran carestía de maíz, y por virtud de la peste y hambre murieron muchos indios en Tlaxcala, Tepeaca y el Valle de Toluca. A fines de 1595 y principios de 1596 se desató la última epidemia del siglo XVI, que fue mixta pues consistió en sarampión, paperas y tabardillo, que sin alcanzar la gravedad de los cocoliztles produjo profundos estragos. Apenas dejaron a un hombre en pie, por más que la mortalidad fue muy reducida, al compararla con las anteriores. Esto se explicaba por una abundancia en las cosechas. Aparte, los indios enfermos tuvieron atención más eficaz que en las otras epidemias anteriores, ya que en esta ocasión fray Juan Baptista, guardián del convento de San Antonio de Texcoco, estableció lo que se ha llamado 'un hospital nacional'. Otra circunstancia consistió en que don Gaspar Fonseca y Zúñiga, conde de Monterrey [9º. Virrey en Nueva España], tomó a su cargo y muy directamente el cuidado de los indios enfermos." 5
Pese a la benevolencia paternal de algunos de los personajes de la época, las condiciones dejaban huella: "El hierro real enviado desde España, llega a la Nueva España para marcar ignominiosamente a los indígenas esclavos (en la nalga, pierna, brazo o rostro) y que se denomina 'hierro de rescate'.
                "En los primeros años de la Conquista, se estableció la esclavitud como institución jurídica, política y social; poco tiempo después, es declarada ilegal y la sucede la encomienda [que no por cambiar el nombre mejoró la realidad de los indígenas quienes pasaron en bloque y hasta en pueblos íntegros al haber en beneficio de algún 'meritorio' personaje].
                "Entre los indígenas, la esclavitud existía aunque no de modo generalizado, con un carácter social. La forma de esclavitud introducida por los españoles era de orden penal: aprehensión en 'guerra justa'; el salteo —captura de indios mediante expediciones—, y el rescate o compra de esclavos a los naturales que los tenían, eran la manera que los españoles se hacían de ellos, preferentemente mujeres y niños... Formalmente, la institución de la esclavitud indígena fue de corta duración en Nueva España. Generalizada, primero y después, debido a la drástica disminución de la población y a que a mediados del siglo XVI fue prohibida por las Leyes Nuevas, fue sustituida por la encomienda. En la práctica, esta clase de casi esclavitud indígena se mantiene durante todo el periodo virreinal." 6
Un cambio de visión.

El “protector de los indios”, fray Bartolomé de las Casas, nació en Sevilla, España, en el transcurso de 1472 y murió en Madrid, España, el 31 de julio de 1566. Antes de pasar a Nueva España, estudió latín y humanidades. Ingresado a la orden religiosa de los dominicos, fue el primer sacerdote ordenado en tierra americana ―en  “La Española”, hoy Republica Dominicana― en el año de 1510. Inicialmente “encomendero”, no repulsaba la institución y queda aceptado que "… en Cuba recibió un repartimiento donde se ocupaba 'de mandar a sus indios a las minas a sacar oro y a hacer sementeras aprovechándose de ellos cuanto podía'.
                "Con el tiempo fray Bartolomé irá tomando conciencia de los problemas que presenta la institución de la encomienda, sintiéndose llamado por Dios a interceder por la causa indígena.
                "Considerado un visionario de los derechos humanos de su época, De las Casas creía que los únicos dueños del Nuevo Mundo eran los indios y que los españoles sólo debían acudir allí para convertirlos a la fe. Consecuente con su pensamiento, en 1514 renunció a todas sus encomiendas e inició una campaña en la defensa de los indígenas. Su objetivo: una pacífica colonización de las tierras americanas a través de labradores y misioneros.
                "Las nuevas teorías del religioso fueron paulatinamente aceptadas en España y en 1520, el propio Carlos I le concedió el territorio venezolano de Cumaná para poner en práctica sus ideas. La nueva fórmula se experimentó con escaso éxito ya que una ausencia de fray Bartolomé fue aprovechada por los indígenas para acabar con un buen número de colonos, provocando la consiguiente reacción contraria.
                "En 1540, De las Casas regresó a la península, convencido que era en la corte española donde se debía vencer la batalla a favor de los indios. Posiblemente motivado por el contacto con fray Bartolomé, el 20 de noviembre de 1542, Carlos I ordena la publicación de las 'Leyes Nuevas' en las que se restringían las encomiendas y la esclavitud.
                "Por estas fechas escribió su obra más importante: la 'Brevísima relación de la destrucción de las Indias' en la que acusa a los descubridores del Nuevo Mundo de todo tipo de crímenes, abusos y atropellos. En su momento la obra fue tildada de escandalosa y exagerada por lo que no cumplió su objetivo: evitar la continuación de las conquistas.
                "En 1543 el religioso rechazó el obispado de Cuzco, pero sí admitió el de Chiapas, México. En tierras americanas escribió un 'Confesionario' donde advertía que, antes de iniciar la confesión, el penitente tenía que poner en libertad a los esclavos que tuviere. Sus doctrinas serían rechazadas por una junta de prelados. Ese rechazo unánime motivó su embarco en Veracruz con destino a la península, retirándose al convento de San Gregorio en Valladolid. En la ciudad castellana tuvieron lugar, a lo largo de los años 1550-1551, las importantes discusiones sobre la legitimidad de la conquista entre De las Casas y Juan Ginés de Sepúlveda, saliendo victorioso el segundo. Pese a ello, fray Bartolomé de las Casas pasó a la historia como una de los más grandes defensores de los derechos de los indígenas americanos." 7
En un sumamente interesante y profuso trabajo de Luis N. Rivera Pagán titulado "Bartolomé de las Casas y la esclavitud africana" queda: "La actitud de la Iglesia frente a la esclavitud se centraba oficialmente en su interés de que los negros idólatras y paganos se acogiesen, en gracia al adoctrinamiento y bautismos previos, a los beneficios y consuelos del catolicismo. La corona compartió esa posición y trató también de que los esclavos negros recibiesen instrucción religiosa. Ahora bien, el interés... porque el esclavo abrazase la doctrina cristiana no obedecía tan sólo al celo apostólico... La cristianización del africano persiguió también su más fácil sometimiento y fue... un recurso utilizado para justificar la trata negrera... Se encadenó el cuerpo del esclavo para, en recompensa, ofrecerle un alma que salvar." 8
                Para comprender la posición de Bartolomé de Las Casas y de otros personajes cuya defensa en favor del habitante americano es, para nuestra perspectiva, desconcertante y ambigua, revisemos que en la legislación vigente fundamenta sus acciones en el Deuteronomio bíblico (20:14 “Sólo las mujeres y los niños, los animales y todo lo que haya en la ciudad, todos sus despojos, tomarás como botín. Comerás del botín de tus enemigos, que el SEÑOR tu Dios te ha dado.”) y Aristóteles en su "La política" (libro 1, capítulos 3-8), a más de añadidos, adecuaciones y glosarios preponderantemente ventajosos para los vencedores: ius gentium que iba en franca contradicción para la situación de los habitantes originales del "Nuevo Mundo". La guerra de España en contra de los grupos indígenas no era justa y la obtención de los esclavos contenía tintes de ilegalidad al provenir de robos, "rescates", de manera tributaria y sometimiento en contra de la ética y el derecho en su visión (de De las Casas) religiosa y políticas como español, sin mengua en el parcial enfoque de un menor daño sobre indígenas y negros por parte de los conquistadores españoles y sus descendientes con respecto a otros grupos europeos: ingleses, franceses, holandeses... porque al final y en palabras del teólogo jesuita Luis de Molina (1535-1600/1601?): "... se procede primorosamente con los negros que son vendidos y conducidos a otros lugares. Pues opinan que, de esta manera, entre nosotros se les convierte al cristianismo y se les proporciona también una vida material mucho mejor que la que antes llevaban entre los suyos, donde andaban desnudos y tenían que contentarse con una alimentación miserable." 9
                En la nota 54 de este estudio ("Bartolomé de las Casas y la esclavitud africana"), Luis N. Rivera Pagán remite a Tommaso (originalmente Giacomo) de Vio Gaetani Cajan (1469-1543) conocido en español con el nombre de Cayetano (Gaeta, Gaetani, Cayetano) afirmaba: "Contra éstos (los infieles que no han cometido injuria alguna), ningún rey y ningún emperador, ni tampoco la Iglesia romana, deben guerrear con intención de conquistar sus tierras o someterlos políticamente, pues no hay ninguna justa causa de guerra... Pecaríamos gravísimamente si pretendiéramos propagar de esta manera la fe de [¿en?] Jesucristo. No seríamos, en tal caso, señores legítimos de aquellos gentiles. Antes bien, cometeríamos grandes rapiñas y estaríamos obligados a reparar el daño causado... En lugar de ésto deberían enviarse nobles varones como mensajeros de la fe. Su misión sería la de convertir a los gentiles hacia Dios con la palabra y el ejemplo, mas no la de sojuzgarlos, expoliarlos, someterlos, escandalizarlos y convertirlos de esta manera, al modo de los fariseos, en hijos del infierno, dos veces peores que antes..." 10
                La terrible realidad de la esclavitud de los negros inicia antes de su hacinamiento en los barcos negreros, su llegada a los campos de labranza, a las haciendas, a las minas y a los obrajes. Para favorecer una medida amplia y frecuente fue necesaria la participación y beneplácito de las autoridades de las propias comunidades de negros que vendían a su pobladores a los traficantes ya sea por medio de engaños, por castigo a supuestos delitos… en pro del enriquecimiento rápido e irracional.
                "Recordemos que los esclavos africanos llegaron a la Nueva España en remesas  numerosas  a  partir  de  1528,  y de manera sostenida hasta 1640. De  acuerdo a (Gonzalo) Aguirre Beltrán entre 1519-1650, la Nueva España recibió por lo menos 120 000 esclavos, equivalente a dos tercios de todos los africanos importados dentro de las posesiones españolas en América, en ese mismo período." Y amplía en la nota 1: “En el período que se conoce como el de los asientos portugueses, se introdujeron a la Nueva España aproximadamente 70,000 esclavos que significaron el 75% del ingreso total de esclavos en el tiempo que estuvo bajo la administración de España… Más aún, varias de estas historias de insurrección negra, culminaron con la fundación temporal o permanente de comunidades cimarronas que fueron conocidas de varias maneras: palenques, quilombos, mocambos, cumbes, madeiras, bambises. Estos lugares guardaron en común ser asentamientos apartados, en lugares generalmente montañosos, pantanosos, en cañadas o bosques  selváticos..." 11
                "El genovés (Cristóbal Colón) se convierte abiertamente a partir de 1495 en apologista de la esclavitud. Tres años más tarde envía dos cartas a los reyes católicos exponiéndoles la ventajas de llevar esclavos a Castilla, Aragón, Portugal, Italia, Sicilia y hasta las Islas Canarias, puesto que los guanches o nativos de estas islas no eran suficientes para el trabajo en el cultivo de la caña de azúcar y había bajado mucho el tráfico de los negros de Guinea, que además era considerablemente más caro. En las costas africanas el esclavo más barato costaba 8000 maravedíes, mientras que los del Nuevo Mundo sólo costaban 1500 cada uno.
                “Entre los soberanos católicos hubo reticencias e incluso desaprobación pues ellos eran proclives (a) la esclavitud solamente en virtud de la guerra: los vencidos sí podían ser esclavos. Su experiencia partía de los moros capturados en Málaga de 1487 y en Granada de 1492, año del primer viaje de Colón. Con otros grupos tuvieron sus reservas. Y así, en 1497 liberaron a todos los guanches de La Gomera, de las Canarias, recién conquistada y cuyos nativos habían sido llevados al mercado de Sevilla… Diego Colón heredó el puesto de su padre en las islas recién descubiertas y también el título de Almirante y Gobernador General, avecindado en Santo Domingo. Desde ahí continuó con la idea de capturar indígenas en los alrededores, para someterlos a la esclavitud. Aun en 1511, cuando naufragaron Diego de Nicuesa, Juan de Valdivia, Gerónimo de Aguilar, Gonzalo Guerrero y 16 marinos más en la costa norte de la península de Yucatán, fue porque el propio Diego Colón había comisionado a esos exploradores, en tierra firma, con la consigna de apresar indígenas para esclavizarlos en los trabajos de la isla de Cuba… El que entendió mejor este propósito y vislumbró el potencial de recursos humanos y materiales en las tierras descubiertas fue, sin lugar a dudas, Hernán Cortés. El futuro conquistador de México, no sólo apoyó la cristianización de los indios, sino que vislumbró también la conveniencia de involucrase biológicamente con la población de estas tierras. Él personalmente procreó con una mujer taína una hija, después un hijo con la Malinche y luego casó a esta mujer con Juan Jaramillo, un hombre de su confianza y el nuevo matrimonio procreó, a su vez, una hija. Permitió el comercio sexual de sus hombres con las indígenas. Su actitud frente al problema la llevó hasta sus últimas consecuencias y así, hizo legitimar a sus hijos 'mestizos' con el papa Gregorio VII. Contravenía así, las disposiciones que por escrito dictara el gobernador de Cuba, Diego Velázquez, quien todavía seguía los propósitos de Diego Colón en las islas. Expresamente siguiendo la política de los reyes católicos, Cortés sólo esclavizó a los indios tomados prisioneros de guerra en Tepeaca, después de la derrota de la Noche Triste…" 12
                La esclavitud de los negros en el espacio de la Nueva España posee características especiales. Pese a que entre las tropas invasoras de Hernán Cortés ejercían algunos negros (Juan Cortés y Juan Garrido, de menos) aumentados tras la derrota propinada por Cortés a Pánfilo de Narváez en Cempoala quien contaba entre sus efectivos a “muchos negros”, la historia de los grupos de piel oscura da para mucha historia y muchas historias, algunas de ellas desconcertantemente contradictorias. Véase tan solo el extenso e interesante artículo "Los orígenes de las rebeliones negras en el México colonial" de Nicolás Ngou-Mve 13
"Al arribo de los españoles a las islas de las Antillas y en el interés de éstos por obtener riquezas en poco tiempo, sometieron a la población indígena a una carga de trabajo excesiva obligándolos a laborar prácticamente como esclavos en haciendas cañeras. A la explotación inmisericorde hay que sumar el efecto mortal que provocó el contacto de esta población con los virus y bacterias que portaban los europeos, mismos que, por falta de inmunidad en los habitantes originarios, desencadenaron diversas pandemias en el continente."  14 La viruela, por ejemplo, adjudicada a un negro enfermo (¡cómo no!) integrado a las fuerzas de Hernán Cortés. "El hombre moderno no ha sido capaz de aprender las lecciones de la historia. O tal vez, ciertos grupos las aprovechan para su beneficio. El análisis de las condiciones actuales nos demuestra que las cosas no han cambiado. Numerosos pueblos en el Cercano y Medio Oriente, además de ser invadidos militarmente sufren hambrunas y epidemias. Los pueblos africanos y otros del tercer mundo sucumben a la peste iniciada el siglo XX, la infección por los vih. ¿Cómo podrán asimilarse realmente las lecciones de la historia de las enfermedades, para prevenir nuevas catástrofes en el orbe?" 15
Inclusive, a la buena voluntad en pro de la emancipación la empaña la motivación del hecho. En los cuatro años de la terrible Guerra de Secesión en los Estados Unidos intervinieron factores que extrañan a la razón. Los estados norteños de la Unión enfrentados a los Estados Confederados vivían situaciones contrapuestas. Mientras en los primeros la industrialización inutilizaba a la escaza población esclava (queda asentada en un reducido 1%), los estados agrícolas sureños compactaban un tercio de la población total (el 95% de los negros esclavos en todo el territorio de las colonias, los territorios y los espacios obtenidos en la guerra en contra de México) con menores efectivos militares. Las plantaciones en el “sur profundo” poseían el 36.7% de esclavos, en tanto que, los fronterizos, controlaban un 15.9%. Esta guerra enfrentó a padres contra hijos, a familias contra familias ―la esposa del propio presidente Lincoln provenía de una familia sureña esclavista― y no obstante, la demarcación histórica de norte contra sur resulta ficticia en gran medida ya que en el norte quedaban intereses esclavistas y en el sur abolicionistas.
Fue una respuesta práctica. Ante la disponibilidad de la tecnología para el desarrollo de las regiones la indignación moral en contra de la ya impráctica esclavitud encontró espacio y argumentación humanitaria. Ante la incorporación de las herramientas mecánicas ¿cuál será el futuro de los seres que viven en la esclavitud? Al otorgarles la libertad y los derechos de ciudadanos, los antiguos esclavistas abandonaban  una responsabilidad asumida aunque fuera de manera superficial, pero el antiguo esclavo, sin capacitación, sin aptitudes para competir en igualdad con operarios competentes poco podía avanzar en su reciente estado de indefensión. “A los negros se les respetaron unas cuantas concesiones de la Proclama Emancipadora: votar, tener propiedades, contratar y obligarse, testificar en los tribunales, bajo ciertas condiciones. A ésto se le denomino Código Negro. Colocó, pues, a los antiguos esclavos en situación de inferioridad permanente, ya que en el Sur, arruinado y esquilmado, muy pocos negros tuvieron posibilidad de comprar nada.” Así, en el Sur blanco, inquieto y frustrado, enardecido en contra de los ex esclavos “desbocados” con sus derechos recién adquiridos, para restablecer el orden, surgen el Ku-klux-klan y los White Camelias. “De este modo, con los terroristas secretos matando a los negros más insolentes o más decididos; los Estados votando enmiendas que recortaban los derechos de los antiguos esclavos; y finalmente, la afluencia de emigrantes europeos que ocupaban las fábricas, el negro quedó relegado a posiciones cada vez peores. Al terminar el siglo, el 90 por cien de los negros americanos continuaban viviendo en el Sur. […] Se consiguió también imbuir a los obreros blancos la idea de que los negros no estaban preparados, y además eran de poco fiar y en las huelgas se dedicarían a traicionarles, haciendo de esquiroles, rompehuelgas que trabajaban abajo precio. De este modo hubo sindicatos que negaron el derecho de afiliación a los negros.
“La prensa del Sur, sentadas estas bases, insistió en que los negros que no quisieran dedicarse a la agricultura solo podrían conseguir empleos como artesanos o criados.
“Y, en efecto, poco a poco, América fue llenándose de limpiabotas, camareros y criados negros. Y cuando en alguna comunidad negra surgían protestas, se procedía al linchamiento por el Ku-klux-klan…” 16
La esclavitud actualmente.
“El índice Global Fundación Walk Free reveló en 2016 que existen casi 49 millones de esclavos en el mundo, los cuales incluye(n) a un gran porcentaje de niños, no solo de países en desarrollo, sino de naciones ricas que viven en democracia… la… Organización Internacional del Trabajo… calcula que actualmente 21 millones de personas en el mundo son víctimas de trabajo forzoso, lo que genera unos 150 mil millones de dólares anuales de ganancias ilícitas en el sector privado.” 17
                La Declaración Universal de Derechos Humanos, proclamada en Paris el 10 de diciembre de 1948, en su artículo 4 asienta: “Nadie estará sometido a esclavitud ni a servidumbre, la esclavitud y la trata de esclavos están prohibidas en todas sus formas.”
Tras generaciones de luchas internas, del sufrimiento de familias y comunidades, la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos en la Reforma del 5 de febrero de 1857, Título Primero, Capítulo I, Artículo 1º., correspondiente a los Derechos Humanos y sus Garantías, dice: Está prohibida la esclavitud en los Estados Unidos Mexicanos. Los esclavos del extranjero que entren al territorio nacional alcanzarán, por este solo hecho, su libertad y la protección de las leyes.
“… How many years can some people exist
Before they're allowed to be free…”

(“¿Cuantos años podrán existir algunas personas
Antes de permitirles ser libres…?”)

Bob Dylan
The answer is blowing in the win

Notas:
1.- Diccionario de la Lengua Española. Edición del Tricentenario dle.rae.es consultado el 20 de abril del 2017.
2.- Tomado de Bernal Díaz del Castillo. Historia Verdadera de la conquista de la Nueva España.
En “Destino de los esclavos negros” con fecha del 17 de marzo del 2010 asienta: Colonias españolas en América: 1'600,000; Brasil: 4'000,000; Caribe británico, francés, holandés, danés: 3'700,000; EEUU: 500,000 (9'800,000 seres humanos trasladados por la fuerza a un destino donde su cultura, religión, costumbres, alimentación y cariños resultaban una prohibición.) Mortalidad aproximada de los esclavos durante el traslado: como mínimo más optimista, un 10%.” snadiilessa.wordpress.com Visitado el 23 de febrero del 2017.
                “Había gente de Camerún y Congo ―conocidos como 'congos'―, estaban los 'benguelas', de Angola, los 'cafres', de Mozambique y Madagascar, y los 'mandingas', de Nueva Guinea, entro otros. Ni siquiera tenían el mismo color de piel, porque en la cacería cayeron también africanos de origen árabe.” Sin firma. Historia de los esclavos en América colonia. Comercio y trata de negros. historiaybiogarfias.com Visitado el 27 de febrero del 2018.
3.- Angélica Mandujano Sánchez, Luis Camarillo Solache y Mario A. Mandujano. Historia de las Epidemias en el México antiguo. Algunos aspectos biológicos y sociales. Tiempo Laberinto. Páginas 9 a 20. uam.mx Visitado el 31 de enero del 2017 y el 13 de febrero del 2018.
4.- Los esclavos africanos. Museo Nacional del Virreinato. museodelvirreinato.weebly.com consultado el 9 de enero del 2017. (En cuanto al número de habitantes en la América prehispánica los números varían enormemente: quede amanera de ejemplo que el cálculo sumamente moderado de Ángel Rosemblat, solo para Hispanoamérica ofrece una población de 11'285 000 pobladores en el año de 1492 y  8'970,150 habitantes para el año de 1570. Para el espacio conocido en nuestro tiempo como México, el mismo Rosemblat asienta en el año de 1492: 4'500,000 de indígenas; para 1570: 3'500,000 indígenas, 30,000 blancos y 25,000 en la suma de mestizos, negros y mulatos; en el año de 1650: 3'400,000 indígenas, 200,000 blancos y 200,000 mestizos, negros y mulatos.)
5.- Angélica Mandujano Sánchez, Luis Camarillo Solache y Mario A. Mandujano. Obra citada. Consultada el 31 de enero del 2017.
6.- Doralicia Carmona Dávila. (Efemérides) Llega a la Nueva España hierro para marcar esclavos. 14 de Mayo de 1524. memoriapoliticademexico.org Revisado el 9 de enero del 2017.
7.- educarchile.cl consultado el 9 de enero del 2017.
8.- Luis N. Rivera Pagán titulado "Bartolomé de las Casas y la esclavitud africana" pagina 386. (Y aquí remite a la nota 20 en la que asienta: La esclavitud del negro, página 377). De acuerdo a (Carlos Esteban) Deive, generalmente esta paradoja se resolvía a favor de los intereses crematísticos* de los colonos. Indica, por ejemplo, que en el siglo dieciséis la mayoría de los esclavos negros en la Española morían sin recibir el sacramento del bautismo. 8 En seguida aporta cifras que no dejan de estremecer: "El número de esclavos aumentó dramáticamente´. Las estadísticas de este mercado literalmente negro son impresionantes. Herbert Klein calcula que de 10 (millones) a 15 millones de africanos se importaron al Nuevo Mundo durante el tiempo en que duró el mercado esclavista. 9 En 1589, un informe de la Casa de Contratación de Sevilla señalaba a los esclavos negros como la mercancía más importante de exportación a las Indias y en 1594 el 47.9 por ciento de los barcos que arribaron a América se dedicaban a la trata negrera (nota 22). Entre 1701 y 1810, por ejemplo, se introdujeron en Barbados 252,500 esclavos africanos; en Jamaica 662,400…”
*“La crematística (del griego khrema, la riqueza, la posesión) planteada por Tales de Mileto es el arte de hacerse rico, de adquirir riquezas. Según Aristóteles, la acumulación de dinero por dinero es una actividad contra natura que deshumaniza a aquellos que a ella se libra…” educalingo.com, Wikipedia, la enciclopedia libre Visitadas el 23 de febrero del 2018.
9.- Luis N. Rivera Pagán. Ídem, nota 21.
10.- Luis N. Rivera Pagán. Ibídem, nota 23.
11.- Araceli Reynoso Medina en su Revueltas y rebeliones de los esclavos africanos en la Nueva España (Revista del CESLA, núm. 7, 2005, pp. 125-134. Uniwersytet Warszawski Varsovia, Polonia) redalyc.org:
12.- Luis Barjau. Voluntad e Infortunio en la Conquista de México. Ediciones Tucán de Virginia. Instituto Nacional de Antropología e Historia. 2015. Páginas 26, 27, 28 y 29.
13.- Los orígenes de las rebeliones negras en el México colonial" de Nicolás Ngou-Mve en Dimensión Antropológica, inah.gob.mx consultado el 9 de enero del 2017 y 14 de febrero del 2018.
14.- La esclavitud en la Nueva España. oaxaca.gob.mx consultado el 9 de enero del 2017.
15.- Angélica Mandujano Sánchez, Luis Camarillo Solache y Mario A. Mandujano. Op, cit.
16.- Isaac Montero. Abraham Lincoln. Apéndice 8, páginas 202 a 205. Biblioteca ABC. Protagonistas de la Historia. Ediciones Folio, S. A., 2004.
                “La palabra [linchamiento]  tiene su origen en el vocablo ingles lynching, al parecer originado a partir del apellido irlandés Lynch. Existen dos teorías al respecto. La primera, que se debe a James Lynch Fitzstephen, alcalde de Galway (Irlanda) en el siglo XV, quien se hizo famoso cuando en 1493 hizo ahorcar a su propio hijo tras acusarlo del asesinato de un visitante español. La segunda teoría se refiere a Charles Lynch, juez del estado estadounidense de Virginia en el siglo XVIII, quien en 1780 ordenó la ejecución de una banda de lealistas sin dar lugar a juicio.” es.wikipedia.org Visitada el 23 de febrero del 2018.
17.- ¿Aún existe esclavitud en el siglo XXI? telesurtv.net revisado el 5 de enero del 2018.
“Casi 30 millones de personas en el mundo viven en condiciones de esclavitud, de los cuales, la mayor parte se encuentran en India, Pakistán y Nigeria, de acuerdo con el índice de Esclavitud Global, publicado por la fundación australiana Walk Free de 2013.
                “El reporte señala a India como el país con más esclavos, con un estimado de 14 millones, seguido por China, con 2.9 millones y Pakistán, con 2.1 millones. Los 10 países en las primeras posiciones de la lista representan más de las tres cuartas partes de los 29.8 millones de personas que viven en esclavitud. Estos son: Nigeria, Etiopia, Rusia, Tailandia, República Democrática del Congo, Myanmar y Bangladesh.
                “Sin embargo, los países con la mayor proporción de esclavos entre su población se encuentra Mauritania en primer sitio, con cerca del 4% de sus 3.4 millones de habitantes esclavizados, seguido de Haití, Pakistán, India, Nepal, Moldavia, Benín, Costa de Marfil, Gambia y Gabón…” India, China, Pakistán y Nigeria son los países con más esclavos. expansión.mx publicado el lunes 2 de diciembre de 2013. Visitado el 28 de febrero del 2018.
                Este Informa, preparado por el investigador de la Walk Free Foundation, Kavin Bales, difundida por esclavitudcero.wordpress.com deja pocos espacios en el mundo moderno libres de la terrible práctica de la explotación humana en sus formas contemporáneas de explotación.

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