Víctor
Manuel López Wario
"Su silencio había salvado al virrey; en cambio el virrey le
había perdido abandonándole."
José Ortiz
Monasterio. Historia y ficción: los
dramas y novelas de Vicente Riva Palacio, página 264. Instituto de
Investigaciones Dr. José María Luis Mora. Universidad Iberoamericana.
Departamento de Historia.
De don
Antonio de Benavides (o Benavidez a la usanza antigua y que aún en algunas
referencias contemporáneas le respetan la "z") marqués de San Vicente
resulta más o menos conocida la fecha de su muerte, no obstante, quedan en la
incertidumbre, además de elementos constituyentes de su historia personal, la
fecha de su nacimiento, el lugar de procedencia y lo escueto de su nombre contrariada
la acostumbrada serie de apellidos que acompañaban a los varios nombres al uso
de su época y que, de resultar cierta su impostura, con ello, algo de flaca
inventiva le quedaría por imagen.
En uno de los muros de la
Iglesia de la Compañía de Jesús en Puebla de los Ángeles, un conjunto de seis
mosaicos informa:
"En el arco
principal de esta fachada, estuvo colgada por orden de la Inquisición, la
cabeza de don Antonio de Benavidez (el Tapado), falso visitador de España
ejecutado el 12 de julio de 1684.
Museo Regional del
Estado"
En lo general, la mayoría de las
crónicas concuerdan: "...en el año de 1683, desembarcaba en Veracruz Don
Antonio de Benavides, Marqués de San Vicente, mariscal de campo y visitador de
la Nueva España enviado por el rey español; personaje legendario e incógnito al
que por razones nunca explicadas, el entonces virrey de México Don Tomás
Antonio Manríquez y Aragón de la Cerda 1, marqués de la Laguna,
mandó aprender [...] a quien todos los habitantes a su paso por veredas y
caminos desde Xalapa hasta la ciudad de México, llamaban, debido a ciertos
malignos rumores, 'el Tapado'. Después del inquisitorial juicio a que fue
sometido en la Sala del Crimen de la Ciudad de México donde le imputaron
delitos nunca probados, finalmente el 4 (sic
¿errata por el 14?) de julio de 1684 fue ahorcado en la Plaza de Armas, de
donde después sus verdugos descolgaron su cuerpo para cortarle manos y cabeza
(de acuerdo con la sentencia), que una vez enviada [cabeza y mano derecha] a
Puebla fue exhibida al pueblo en la entrada principal del Templo de la Compañía
de Jesús... Benavides, supuesto espía o enviado de su Alteza María Ana de
Austria, quien pensaba en reinar [en] América tras un levantamiento dirigido
por ella..." 2
Antonio de Benavides "...
fue un personaje misterioso que llegó a la Nueva España pretendiendo ser
visitador general, gobernador de la colonia y gobernador del castillo de
Acapulco, nombrado por la corte en España. Desembarcó en Veracruz el 22 de mayo
de 1683, casi al mismo tiempo que el pirata Lorencillo y sus hombres invadieron
y saquearon el puerto (esto fue la noche del 17 al 18 de mayo). Es posible que
fuera un mensajero confidencial o un inspector enviado por la reina regente
Mariana de Austria, pero fue incapaz de establecer sus credenciales.
"Fue arrestado en
Cuetlaxcoapan (Puebla), acusado de estar en contubernio con los piratas. Desde
allí fue conducido a la Ciudad de México sujetado con grilletes. Una vez allá,
fue llevado al cadalso el 12 de julio de 1684 en la plaza mayor. A la hora de
su ejecución se observó un eclipse de sol. La gente común, que había dado al
marqués su apodo del Tapado (cubierto u oculto), vio el eclipse como una señal
de Dios de que un hombre inocente estaba a punto de ser ejecutado. Sin embargo,
las autoridades continuaron con el ahorcamiento. Después de la ejecución y por
motivos desconocidos, la cabeza de Benavides fue llevada a Puebla y exhibida en
la puerta de la iglesia de La Compañía de Jesús." 3 Abunda la
información: "A la entrada se observa una placa en talavera que cuenta:
"En el arco principal de esta fachada, estuvo colgada por orden de la
inquisición la cabeza de Don Antonio de Benavidez (El Tapado), falso visitador
de España, ejecutado el 12 de Julio de 1684.” 4
Una historia desacredita a la Historia: “…Similar
es la historia de Benavides [aquí el autor refiere el caso del Lic. Vena y de
doña Beatriz su esposa —a la postre también falsa—sin aportar mayores datos y
con el extra en la leyenda del deambular nocturno de doña Beatriz 5]...
En medio de la invasión pirata en Veracruz a manos de Lorencillo y Tampico por
Darien y Juan Chaquez (Jean Jacques). El veintiuno de mayo de 1683 el Virrey,
alarmado, publicó un bando solicitando que todos los hombres entre los quince y
los sesenta años de edad se alistaran al combate. Esa agitación permitió un
nuevo embuste, a manos de Benavides.
“En Puebla, cuando Lorencillo y los piratas se
retiraban de Veracruz después de saquearlo, la audiencia ordenó apresar a
Antonio de Benavides, cuyas cartas sí llegaron, pero eran falsas; la gente
comenzó a llamarle “El tapado” y el 4
de julio [¿?] la multitud de la capital pudo verlo. Pese a las torturas este
oidor nunca quiso referir la causa de su llegada a la Nueva España. El virrey
vigesimoctavo, Tomás Antonio Manríquez de la Serna lo entrevistó personalmente
y nunca se hizo público el contenido de sus cartas, pero poco antes de un año
nuestro oidor era castigado con la pena de muerte y su cabeza, como ya referí,
puesta al aire como escarmiento, en Puebla, a la vez que sus manos eran también
mostradas al escenario público y a los aires de julio en la capital de la Nueva
España...
“Las cartas también mienten o nunca llegan. Este
es, sin duda, un antiepistolario. Sus historias —formadas con palabras— nos
permiten entender otra cara —distinta, pero no completamente nueva— de nuestro
rostro. Como diría Joao Ubaldo Ribeiro, un gran novelista brasileño: el secreto
de la verdad reside en que no existen hechos, sólo existen historias.” 6
Y la historia da para un
apartado en donde cabe lo suprahumano: "... Tanto se había hablado de
Benavides, tan misteriosa había sido su conducta, y tan impenetrables la misión
que traía y la causa de su prisión, que la gente comenzó a llamarle el Tapado,
y este sobrenombre se popularizó tanto y con tanta rapidez, que la noche del
día 10 de junio multitud de curiosos se dirigían a las calles del Reloj, y
entre todos ellos no se oía hablar de otra cosa que del Tapado, que debía
llegar en aquella misma noche... Nadie, a pesar de la claridad de la luna, pudo
ver otra cosa que un hombre embozado en una gran capa negra, que caminaba
montado en una mula haciendo ruidos sonoros y extraños y en medio de un grupo
de alguaciles a caballo.
"Ese hombre era el
Tapado...
"Don Antonio de Benavides
fue encerrado en un calabozo, y el día 11 de junio legos y religiosos le
tomaron su primera declaración y se le consignó a una sala del crimen para que
se le torturase, se le juzgase y se le exorcizase.
"Se había descubierto que
su cuerpo y sus acciones estában controlados por un espíritu maligno del
Averno. En vano se procuró, con conjuros en latín y arameo y con biblias y
demás objetos sacros a mano, obtener de él una contestación (sic) que diese
alguna información sobre sus antecedentes, sobre su misión, sobre el objeto que
le traía al mundo tangible; los esfuerzos de los buscadores y de los
inquisidores se estrellaron contra el frío desprecio y mofa de aquel extraño y
misterioso daemon, a quien no arredraban ni los tormentos, ni la amenaza de
exorcismo ni la de la lamentable posibilidad de mata[r] al vivo al que
poseía." 7
Curiosamente la fantasía
anterior queda con suma cercanía que tildarla de coincidencia le negaría la
desventura: "Gobernaba entonces en México el Excmo. Sr. D. Tomás Antonio
Manríquez de la Cerda, marqués de la Laguna y conde de Paredes, vigésimo octavo
Virrey, y que había tomado posesión del gobierno en 30 de noviembre de 1680, y
á su prudencia y sabiduría confiaron los oidores el desempeño de una empresa en
la que ellos habían comenzado con tan poco éxito." 8
Cuatro horas de conversación del
virrey con el prisionero dejaron en el rostro de don Antonio Manríquez el gesto demudado,
sudoroso y pálido, así atravesó la cárcel, los pasillos del palacio para llegar
a sus habitaciones y resguardarse en ellas. A nadie dijo nada, a nadie dedicó
la atención, mudo él y El Tapado, lo
ahí y entonces dicho aún es un misterio.
Queda asentado que para evitar
el tormento don Antonio de Benavides intentó el suicidio del que le recató su
carcelero para, posteriormente sujetarlo al suplicio acostumbrado para
arrancarle una confesión que no lograron.
"Benavides sufría el
tormento con una energía y presencia de
ánimo que no se desmentía ni por un solo instante, y nada supieron los oidores
de nuevo, y el dolor no arrancó al Tapado la confesión más insignificante.
"Y sin embargo, espantoso
debió haber sido el sufrimiento de aquel hombre, porque si la fortaleza de su
alma venció al dolor, su cuerpo no pudo
resistir tan duro tratamiento: nada confesó; pero al día siguiente todo México
sabía que iban á sacramentar al Tapado que estaba moribundo á consecuencia del
martirio que le habían hecho sufrir los señores de la Sala del Crimen..."
Recuperado del tormento, un año
después —el lunes 10 de julio— quedó del conocimiento público la sentencia de
muerte para El Tapado quien estaba ya
en Capilla para tres días. "...
La fúnebre comitiva hizo aquella especie de paseo que se acostumbraba hacer con
los reos, y en cada esquina el pregonero con voz atronadora publicaba el nombre
del ajusticiado, su crimen y la pena que iba á sufrir...
"... Después de esto, los
sacerdotes se retiraron y los verdugos descolgaron el cadáver, y conforme á la
sentencia le cortaron las manos y la cabeza: una mano se clavó en la horca, y la otra y la cabeza
fueron enviadas á Puebla.
"En estos momentos, cuando
en la plaza resonaban los martillazos del verdugo que enclavaba en la horca la
mano, el sol que había ido palideciendo se eclipsó totalmente, la muchedumbre,
impresionada con el espectáculo, sintió un terror supersticioso al ver que el
sol se obscurecía, y huyó despavorida en todas direcciones..." 9
"... El más impenetrable
misterio vela toda esta historia. ¿Quién era el Tapado? ¿á qué vino á México? ¿qué habló con el
virrey? Nadie lo supo. Quizá algún día el casual encuentro de algún ignorado
expediente, en México ó en España, arroje la luz sobre este, hasta hoy, sombrío
episodio de nuestra historia colonial." 10
De la obra literaria del nieto
del insurgente don Vicente Guerrero, importante por más que algunos críticos
desorbitados la minimicen queda: “El tema principal de Calvario y Tabor es la lucha por la independencia y contra la
Intervención Francesa en Michoacán, en Monja
y casada lo es el tumulto de 1624 y la caída del virrey como antecedente
del potencial revolucionario del pueblo, en Martín
Garatuza la supuesta conjura de los criollos para derrocar al gobierno
español, en Los piratas del Golfo los
imaginados planes para arrebatar a España las islas del Caribe y la Nueva
España, en Las dos emparedadas el
fallido intento de El Tapado para
liberar a México del yugo hispánico, en La
vuelta de los muertos la fracasada rebelión de los indios contra la corona
española y, por último, en Memorias de un
impostor la soñada revolución del irlandés Lampart.” (aquí remite a la nota
con número 18 que dice:) “18. José Ortiz Monasterio, México eternamente. Vicente Riva Palacio ante la escritura de la
historia, México, fce/Instituto Mora, 2004, p. 99; más pormenores y
referencias sobre las novelas pueden consultarse en mi trabajo Historia y
ficción. Los dramas y novelas de Vicente
Riva Palacio, México, Universidad Iberoamericana/Instituto Mora, 1993; para
la vida del autor véase mi bosquejo biográfico “Patria, tu ronca voz me repetía...” Biografía de Vicente Riva
Palacio y Guerrero, México, iih-unam/Instituto Mora, 1999. Ver también: El libro rojo. 1520-1867. Por: Vicente
Riva Palacio, Manuel Payno, Juan A. Mateos y Rafael Martínez de la Torre. Tomo
I. Páginas de 410 a 427. México. A. Pola, Editor, calle de Tacuba, núm. 25.
1905. 11
Y con insistencia nada baladí en
cuanto a esta información, por sus implicaciones y personajes: "Don Tomas
Antonio Manrique de la Cerda y Aragon, Conde de Paredes, Marques de la Laguna,
entró á el gobierno el dicho año de 1680, dió las más activas providencias para
socorrer á la Vera Cruz atacada por Nicolas Agramon y Lorenzo Jacome, sin poder
evitar que saqueasen y robasen, mandó prender y ahorcar a Don Antonio
Benavides, Marques de San Vicente, á quien llamaban el Tapado, por fingirse
Visitador del Reyno, gobernó hasta 1686." 12
"El Exmo. Señor Don Thomas
Antonio de la Cerda, y Aragon, Conde de Pardes, Marqués de la Laguna, cafado
con la Señora Doña María Luifa Manrique de Lara, y Gonzaga, entró en el
Gobierno á 30 de Noviembre de el año de 1680: dió con baftante prontitud las
Ordenes necefarias para focorrer á Vera-Cruz, luego que tuvo noticia de la
entrada de Nicolao Agramón y Lorenzo Jácome, que la faquearon, y robaron á 17
de Mayo de el año de 1683, por no haber podido llegar á tiempo el remedio; y en
el mifmo prendió, y ahorcó, por Vifitador fingido, á Don Antonio Benavides,
intitulado Marqués de San Vicente, y llamado el Tapado." 13
"Un detalle de la ejecución
sumamente notable fue el eclipse solar que ocurrió en el momento y que el vulgo
interpretó, asegura Riva Palacio, como una señal divina: 'Todos pensaron que la
muerte de un inocente indignaba a Dios, y que el eclipse era la prueba del desagrado
con que la divinidad había visto el sacrificio'." 14 Contrasta con la aseveración:
"Después de un año de prisión, el 10 de julio de 1684, don Antonio de
Benavides fué condenado á muerte, y el 14 fué ejecutado en medio de la plaza
Mayor de la ciudad. Ahorcáronle y le cortaron la cabeza y las manos; una mano
se clavó en la horca en México y la otra con la cabeza fueron enviadas á
Puebla. En el momento de la ejecución de Benavides hubo un eclipse total de
sol, y aquella coincidencia espantó terriblemente á los vecinos de la ciudad,
al extremo de que en un instante quedó desierta la plaza donde se había apiñado
una multitud inmensa para contemplar la ejecución.
"La verdad sobre los
antecedentes y misión que traía a México don Antonio de Benavides fué siempre
como un misterio impenetrable; unos supusieron que era un agente de los
piratas; otros que era sencillamente un impostor audaz, y otros sostenían que
era un comisionado de la corte de España encargado de promover en la colonia
una revolución." 15
Una más: "El el 22 de mayo
de 1683 Antonio Benavides, marqués de San Vicente, desembarcó en Veracruz.
Mejor conocido más tarde como El Tapado, declaraba ser visitador general y
gobernador de Nueva España, enviado por la reina Mariana de Austria. Fue arrestado
en Cuetlaxcoapan (Puebla), acusado de ser uno de los piratas de Lorencillo. Fue
encadenado y llevado a Ciudad de México. El 12 de julio de 1684 fue conducido
al cadalso, pero cuando apareció se produjo un eclipse de sol. A pesar de que
la gente interpretó este hecho como un signo del descontento de Dios con la
ejecución de un inocente, fue ahorcado de todos modos." 16
No obstante la finalidad en otro
beneficio, para los fines de este tema tomemos las anotaciones referente a la
construcción del convento y del colegio del Espíritu Santo por los jesuitas en
Puebla de los Ángeles: "Hay otros dos datos históricos que demuestran que
en esa época [19 de julio de 1647] existía ya la iglesia de la Compañía [de
Jesús] y son: el primero, la exposición de la 'Cabeza del Tapado' frente á la
puerta de dicha iglesia y el segundo el entierro solemne en la [antesala de la]
sacristía de la misma de la Princesa del Gran Mogol llamada Mirra en su
gentilidad y después de bautizada, Catarina de S. Juan, ó la China de Puebla
como generalmente se le decía por cariño.
"En el 'Diario' de Robles
se lee '1683 Junio. Dia 1.o bajaron á un calabozo á D. Antonio
Benavides, fingido visitador.'
"Julio día 12. [En la
capital del virreinato] Ahorcaron á D. Antonio Benavides (alias el tapado) que
se disfrazó de visitador del reino: le cortaron la cabeza que llevaron á
Puebla, y una mano se clavó en la horca.
"Parte de este diario está
inserto en el 'Calendario Histórico para 1858. Propiedad de M. Murgía, Editor'
páginas 40 y 41. en lo relativo á este hecho.
"Los religiosos jesuitas
pidieron al Alcalde Mayor el 20 de Julio del año de 1683 que se quitara de
frente á la puerta de la iglesia de la
Compañía la cabeza del ajusticiado que se colocó allí." 17
Entonces: ¿Falseó las cartas de
representación o jamás llegaron? ¿Le investían los intereses de un grupo en el
poder en España, concretamente los de Mariana de Austria o era sólo un vivales
más que aprovechó el desajuste en la casa reinante española? ¿Cuál fecha
corresponde a la realidad, el día 12 o 14 de julio de 1684? Y el eclipse
¿sucedió antes, durante o después de la ejecución y mutilación?
Un
paréntesis musical.
"... junto con los
castellanos, venían los andaluces, los extremeños y los asturianos, de modo
que, al mismo tiempo, se infiltró por todos los rincones de nuestro suelo la
savia española de todos los rumbos de la península. Lo mismo la danza prima asturiana que los romances y corridas andaluces, todas tomaron posesión en nuestros poblados y
comenzaron a diseminarse.
"El dato más antiguo que
con referencia a este género de composiciones encuentro, es el que aparece en
la obra del padre Andrés Cavo Los Tres Siglos de México, en la cual se dice que
el día 19 de agosto de 1684, salieron unas Coplas
al Tapado, de las cuales se vendieron seis resmas 18, lo que
indica un gran éxito editorial.
"El Tapado, quizá llamado
así porque encubrió durante algún tiempo su verdadera personalidad, fue don
Antonio Benavides, quien se disfrazó de Visitador del Reino, se hizo llamar
Marqués de San Vicente, Mariscal de Campo, Castellano de Acapulco y otros
dictados; fue juzgado por la Inquisición
y, condenado a ser decapitado, su cabeza fue enviada a Puebla y colocada en el
arco central del templo de la Compañía; su mano, probablemente la derecha, fue
clavada en la horca. Como el suceso era digno de notar, a raíz de la ejecución
salieron a la venta dichas coplas. Estas, posiblemente, debieron haber sido
cantadas y llevadas a todas partes del país por los cancioneros de entonces, de
feria en feria, tal y como se acostumbró durante la vida colonial y se sigue
aún acostumbrando, como continuación de los usos establecidos por los
colonizadores hispanos." 19
Y un detalle que pese a su
cortedad merece atención especial por su vital importancia: "Después de
ejecutado Benavides, el pueblo se dio a la tarea de diseminar por caminos y
lugares públicos las 'Coplas del Tapado', versos que por la fecha de su
aparición serían el primer antecedente del corrido mexicano, que ya el
Diccionario de Autoridades, publicado en 1729, consigna como el inicio del
género." 20 No deja de
atraer la atención la afirmación un poco más arriba en donde don Jesús Flores
Escalante asienta por fecha del ahorcamiento y el corte de manos y cabeza
"el día [martes] 4 de julio de 1684". Aquí la fecha no corresponde a
las dos citadas en las fuentes. Por si atrajera la atención y a fin de
corroborar la información variada disponible, el día 14 de julio del año de
1684 correspondió al viernes, pese a que el mismo don Vicente Riva Palacio asienta
en su "El Tapado", en el
Libro Rojo: "Pero el lunes 10 de julio de 1684 se supo que el Tapado había
sido condenado á muerte, y que había sido puesto en capilla, y como una
ejecución de justicia era en aquellos tiempos un espectáculo público muy concurrido,
todos comenzaron á disponerse para asistir á ésta que, según las leyes y la
práctica, debía verificarse tres días después, es decir, el miércoles 14
(sic)."
Para aumentar la confusión en la
fecha del suplicio final tomemos de Héctor Noejovich Ch.: "El cabildo
remitió al Tapado con grilletes en los pies a los tribunales de la capital y no
obstante que la poetisa Sor Juana Inés de la Cruz, quien gozaba del favor
virreinal, pidió su indulto fue ahorcado el 12 de julio al año siguiente de
haber pisado tierra [ésto es 1684]. Se dice que al ejecutarse la sentencia se
ocureció el cielo por un eclipse solar, el pueblo azorado recordó los sermones
del Viernes Santo, cuando a la muerte de Cristo el cielo protestó ante el
castigo a un inocente... No se sabe lo que movió a la Décima Musa a impetrar la
malograda benevolencia del virrey para salvar de la horca al Tapado..." 21
Y de la importancia del hecho histórico y de su interés social queda esta
afirmación en el trabajo de Ignacio Arellano en el mismo sentido: "Sor
Juana (Inés de la Cruz) aprovechando el primer cumpleaños del hijo del virrey,
pidió infructuosamente el perdón de Benavides... 22
Los
marqueses y condes.
"Los
III marqueses de la Laguna y luego condes de Paredes, vivieron sus primeros
años de matrimonio en el Puerto de Santa María, donde don Tomás de la Cerda
ocupó los cargos de general del Mar Océano y capitán general de las Costas de
Andalucía que antes había desempeñado su padre, el VII duque de Medinaceli,
hasta su muerte el 7 de marzo de 1671. En 1679 fue elegido gobernador de
Galicia, pero no llegó a ocupar el cargo porque Carlos II lo designó como
virrey y capitán general de Nueva España. En agosto del mismo año de1679,
falleció la madre de doña María Luisa, y la marquesa de la Laguna heredó el
título de condesa de Paredes. Seis meses más tarde, todavía en España, falleció
el hijo varón de los marqueses sin haber cumplido los dos años. Los XI condes de
Paredes, en compañía de su única hija, se embarcaron entonces hacia Nueva
España, donde llegan el 30 de noviembre de 1680. El virreinato fue todo, menos
tranquilo: se sucedieron las rebeliones de las tribus de Nuevo-México, los
tumultos de Antequera de Oaxaca, la lucha contra los piratas, la incesante
amenaza de las costas por las escuadras del obispo de Brandemburgo, las de
Francia, de Inglaterra y de Holanda, el ataque de los franceses al puerto y
ciudad de Vera-Cruz el 18 de mayo de 1683, la pérdida de Campeche tomada por el
pirata Lorencillo en 1685. A todo ello hay que añadir que su hija única fallece
en 1680, si bien el 5 de julio de 1683 les nace otro hijo varón, en quien se
siguió la sucesión de la familia. Por fin, el 16 de noviembre de 1686, finalizó
el gobierno del conde de Paredes, cuando llegó [don Melchor Portocarrero Lasso
de la Vega] el [III] conde de la Monclova como nuevo virrey." 23
Así pues, resulta una familia cercana tanto en la corte como en la persona de
Mariana de Austria y, curiosamente, el asunto de don Antonio de Benavides no
aparece en esta semblanza que, aún por corta, tendría su trascendencia por el
trasfondo mismo.
Es a María Luisa Manrique de
Lara y Gonzaga, marquesa de la Laguna y condesa de Paredes de Nava, Lisy en las dedicatorias a quien ofrece
sor Juana Inés de la Cruz gran parte de sus poemas y pensamientos a partir del
ceremonial de investidura de los nuevos virreyes.
La reina
Marianna.
María Ana,
Mariana o María Anna de Austria (1634-1696), hija de Fernando III de Habsburgo
y de María Ana de Austria, segunda esposa y después viuda de su tío Felipe IV
de España, a más de una vida estrujada en los conflictos políticos, en su
retiro lleva una vida de recogimiento y religiosidad con destello de
tranquilidad. Ella, a la reina, es a quien retrata don Diego de Velázquez y
Silva además de pertenecerle el rostro en el espejo al fondo del galerón en "Las meninas" del mismo
pintor cortesano español. Regente durante la infancia de Carlos II.
Mariana de Austria aparece con
vestimenta de viuda —no es hábito de monja ni mucho menos de la orden
franciscana como suele determinarse—, sola en la habitación, sin la cohorte
habitual de los altos personajes y con un perro a sus pies, al fondo un pequeño
grupo rodea a Carlos II, sobrenombrado "el hechizado", su hijo de
cuatro años por entonces y de quien era regente. Carlos fue la última testa
coronada de la casa de Austria, quien
pese a las restricciones físicas exaltadas por sus detractores y minimizadas
por sus defensores, reinó por 35 años la vastedad del Imperio. Este óleo
corresponde a la autoría de Juan Bautista Martínez del Mazo (162-1667),
discípulo y yerno de don Diego de Velázquez. En situación similar la representó Juan Carreño de Miranda (1614-1685)
en un reducido salón de fondo neutro en el Salón de los espejos del Alcázar de
Madrid realizado por Juan Bautista Martínez del Mazo.
La mujer y reina, monarca y
cortesana, el ángel y demonio, heroína y mártir, María y Eva, todas en una,
muere el 16 de mayo de 1696 entre las once y las doce de la noche de un
terrible tumor canceroso en el pecho cuyo tamaño —al decir de los informantes—
era semejante al de una cabeza pequeña. Su época convulsa jalonada por la
pluralidad de intereses de la Europa de su momento aportan todavía más tensión
a decidirse si algo de veracidad hay en la soterrada afirmación del interés
personal de María Ana de Austria en el espacio de Nueva España. Para la
anterior y al rigor de copiosa información, vale el esfuerzo de ojear y hojear
el aporte de Laura Oliván Santaliestra con la dirección de la doctora María
Victoria López-Cordón Cortezo en la Memoria para optar al grado de doctorado. 24
Frente a los datos asentados surgen otras
interrogantes: ¿El vigesimoctavo virrey —don Antonio de la Cerda y Aragón,
conde de Paredes y marqués de la Laguna— era parte de la conjura ideada en
favor o por la propia María Ana (o
Mariana) de Austria cuyo principal agente fue don Antonio de Benavides? Así, en
el fingimiento de Benavides de ser "visitador" enviado por el rey ¿carga
con la pena de falsear el origen (la reina-viuda en vez del rey) y en esperar
de la postrer salvación que no llegó? ¿Era éste sólo el rostro visible de la
conspiración de "México por doña
María Ana de Austria" a quien el virrey favorecería para finalmente
sacrificarle para salvación del estado de las cosas en Nueva España?
Los
piratas.
De forma
por demás escueta la ficha afirma que los piratas comandados por Juan Chaquez y
el mulato (¿?) Lorencillo atacaron el Nuevo Puerto de Veracruz. Sucedió en una
sociedad dividida en la cual los peninsulares detestaban a los nacidos en
tierra americana y los nacidos en Nueva España reprochaban a los venidos de
España su prepotencia y soberbia
En el espacio temporal
correspondiente a la gestión del 28o virrey Don Tomás Antonio
Manrique de la Cerda, marqués de la Laguna, hay otros aportes con un poco más
de detalles: "En 1683, el célebre pirata Agramont, guiado por el negro
Lorencillo, invadió a Veracruz y la saqueó completamente. En ese mismo año
sopló en México un terrible huracán. En 1684 fue ahorcado el marqués de San
Vicente, que se llamaba don Antonio Benavides, y le decían el Tapado. Este
suceso quedó envuelto en el misterio…" 25
"... Y entre el saqueo
habían tomado rehenes y ahora la única manera de librarse de ellos era pagando
el rescate que pedían... Estaba claro que en un pago no había victoria, sin
derrota y sometimiento, debilidad manifiesta; que sin el relumbrón de las armas
y el tronar de la pólvora, sin los enemigos muertos no había gloria que
contar..." Es el reproche a la mezquina actividad del virrey distraído por
esfuerzos privados que Mónica Lavín pone en boca de doña María Luisa Manrique
de Lara y Gonzaga. 26
El Diario de Xalapa, con firma
de Alberto Calderón P. asienta que el
robo de esclavos libres, mulatos y negros llegó a la cifra de 1500 y el rescate
solicitado por los piratas a fin de respetar la vida de los españoles y demás cautivos
fue de ciento cincuenta mil pesos. 27
Y si en el asunto de don Antonio
Benavides quedan incontables dudas e interrogantes, en el caso de la invasión
por los piratas al puerto de Veracruz, asociados reales o circunstanciales con
"el visitador", el monto en confusiones crece todavía más. ¿El pirata
"Lorencillo" era un negro —según el decir de don Manuel Payno— o era
un mulato según don Vicente Riva Palacio Guerrero — cuyo nombre fue Lorenzo
Jácome—?
Queda aceptado que el
sobrenombre del pirata mencionado para el ataque de Veracruz ("Lorencillo"),
debíase a su corta estatura lo cual concuerda con la apariencia del pirata
Laurent Graff, (o Laurens Cornelis Boudewijn de Graaf o Laurent de Graff),
filibustero neerlandés quien también queda en las historias de piratas con el remoquete de "Lorencillo" debido a su baja estatura: "Por su
educación como marino tuvo grandes desavenencias con Nicolas van Horn y Michel
de Grandmont, filibusteros que trataban con gran crueldad a sus prisioneros. En
julio de 1685, por su asalto a Campeche, entonces parte de la provincia de
Yucatán, recibió el título de caballero. Fue lugarteniente en Saint-Domingue.
Participó en la ocupación francesa de Luisiana (Louisiane) en 1699. Vivió como
granjero en Mobile, lugar donde murió en 1704." 28 (Otra versión ubica el lugar de
su muerte en Cabo Haitiano [Cap-Haïtien, o Le Cap] en el transcurso del mismo
año). Por el contrario el Diario de Xalapa determine su muerte transformado en
pacífico granjero en Alabama en 1704. Ya
en una información más cercana a la leyenda, Antonio Francisco Rodríguez
Alvarado le casa en segundas nupcias con Marianne (Anna, Anne) Dieu-le veut (tomado de su grito bélico: "Dios lo quiere") a quien el
mismo de Graaf le matara el marido en un duelo por disputas de juego. Las
fuentes varían, otros afirman que Marianne retó a duelo a de Graff por insultos
y que éste, incapaz de reñir con una mujer, en vez de ello, le propuso
matrimonio.
En el texto institucional
"Museo Local Fuerte de San Juan de Ulúa", con encabezado de "La piratería", en el apartado
de "Lorencillo" 29
queda: "El 17 de marzo de 1683 once naves a cargo del holandés Laurens de
Graff apodado Lorencillo ingresó a la ciudad de Veracruz acompañado por los
filibusteros Grammont y Van Horne.
"En la ciudad de Veracruz,
ya instalada frente a San Juan de Ulúa, se produjo la única [en realidad fue la
segunda] y sangrienta ocupación que sufrirá la ciudad durante la colonia.
"Hombres, niños y mujeres
encerrados en la iglesia sufrieron vejaciones, torturas y muerte, cinco días
después, los piratas se retiraron a la Isla de Sacrificios con 17 rehenes por
los que se pagó el rescate.
"La brutal ocupación de
Veracruz significó un jugoso botín y pese a la cercanía de la guarnición
española en San Juan de Ulúa sólo participaron como testigos de la matanza.
"Gracias a su éxito,
Lorencillo (llamado por los españoles: El
conde, el Hombre superior de la cabellera de oro, el diablo mismo...) fue
nombrado almirante en Santo Domingo, y luego de atacar Campeche se sumó a la
marina francesa de Louis XIV con el cargo de Laurente Cornille, Señor de Graff,
Lugarteniente del Rey en la isla de Santo Domingo, Capitán de fragata ligera y
Caballero de San Luis."
Según Wikipedia, los
filibusteros Michel de Grammont (o Grandmont), Nicholas van Hoorn, Jan —Yankey
o Janke— Willems, asociados con Laurence de Graff, con sus fuerzas combinadas
(de 600 a 1000 hombres, las cifras varían) conquistaron Veracruz. Resulta
pertinente recordar que casi un siglo antes, el 16 de septiembre de 1568, la
ciudad-puerto de la Vera Cruz sufrió la violencia de las fuerzas comandadas por
John Hawkins. En ambas ocasiones la población y sus autoridades confundieron
las velas de las naves con las propias de la flota española, de ahí su
pasividad y vulnerabilidad. En el saqueo de 1683 hicieron 6 000 prisioneros
(¿?) por los que exigieron rescate. Grammont, nombrado gobernador de la isla de
La Española por el rey francés, antes de asumir su cargo, desapareció en el mar
en el transcurso de abril de 1685 y en su última misión.
Por su parte Renato Gutiérrez
Zamora, en su ¿Quién fue Lorencillo? 30 defiende
y discrepa un tanto de la historia oficial: "... los piratas que asaltaron
el puerto de Veracruz el 18 [¿?] de mayo de 1683, gritando vivas al rey de
Francia, iban mandados por un francés llamado Nicolás Agramont y eran
conducidos por un mulato, Lorenzo Jácome, conocido por 'Lorencillo'... Van
Hoorn estaba comprometido con Laurens de Graaf y Michel de Grammont en la
captura de Veracruz en 1683. Después del saqueo de Veracruz, los dos se
retiraron a la isla de Sacrificios con prisioneros donde planeaban esperar el
pago de un rescate. Impaciente porque los pagos no llegaron de inmediato, Van
Hoorn ordenó la ejecución de una docena de prisioneros y envió sus cabezas a
Veracruz como advertencia. De Graff estaba furioso, los dos discutieron y luego
pelearon un duelo. Van Hoorn recibió una herida menor y fue devuelto a su barco
con grilletes. La herida pronto se volvió gangrenosa y Van Hoorn murió poco
después.
"Un acontecimiento muy
notable vino a conmover a Nueva España, cuando gobernaba D. Antonio de la Cerda
y Aragón, y fue la expedición del filibustero Lorencillo. A las cuatro de la
mañana del martes 18 de mayo de 1683, se oyeron muchos disparos y el veloz
zumbido de las balas, y muchos gritos de: ¡Viva el rey de Francia! Despertados
los vecinos de Veracruz, apenas pudieron vestirse y vieron pasar banderas de
lis al eco de las cajas de guerra, y unos seiscientos piratas que se apoderaron
al momento de la plaza de armas, de los baluartes y de todas las calles... El
general de los filibusteros en tierra se llamaba Nicolás Agramont; pero el que
por su ascendiente dominaba a todos era el almirante Lorenzo, conocido más bien
por el diminutivo... Agramont fue quien tuvo a su cargo esta colonia de
infelices, y no se puede referir lo que pasaron entre hambres, sed, desnudez,
sustos, sobresaltos y desconsuelos; cada instante una novedad funesta, cada
hora un pesar, cada día una catástrofe. Lorencillo reconvino a su camarada
Agramont por su rigor para con los prisioneros [¿en Veracruz o ya en la isla de
Sacrificios?], con lo que vinieron a las manos, y el primero, quitándole el
bastón que asía el otro que estaba ebrio, se lo tiró al mar, y empuñando las
espadas, Lorencillo lo tendió a sus pies, y envió después preso a un buque.
"Por su parte, don Miguel
M. Lerdo de Tejada, en sus Apuntes
históricos de la heroica ciudad de Veracruz (reedición de la Secretaría de
Educación Pública, México, 1940), dice en la p. 297 del primer tomo: 'Sin
embargo, ese estado de seguridad no fue de larga duración para Veracruz, pues
en 1683 no existió ya sólo el peligro para las embarcaciones que hacían el
comercio con aquel puerto, como sucedía anteriormente, sino para la misma
población, la cual fue atacada el día 17 de mayo por una escuadrilla de
piratas, compuesta de once velas y unos mil hombres de desembarco, a las
órdenes de un famoso filibustero inglés o francés de apellido Agramont,
acompañado de un tal Lorenzo Jácome o Graban, conocido vulgarmente por su
pequeña estatura con el nombre de Lorencillo, que era el que conducía la
expedición como práctico, por haber vivido algunos años antes en Veracruz, de
donde se fugó a Jamaica por haber cometido allí un homicidio.'
"Más adelante, don Miguel
transcribe la Invasión del enemigo en la nueva ciudad de Veracruz el día 17 de
mayo de 1683, escrita por el bachiller don Agustín Villarroel, theniente de
cura y sacristán mayor de la santa iglesia parroquial de la dicha ciudad, en la
que se lee:
"Los invadentes fueron tres
solemnes Piratas que juntaron una Armada de once Embarcaciones, con nueve
Piraguas en que venían mil y doscientos hombres. El General de ella para la mar
se llamaba Nicolás Banoren, el Almirante el Capitán Lorenzo, y por General de
tierra venía Monsiur Ramón.
"Aquí comienza el enredo,
pues al pie de la página hay una nota que identifica al último con Agramont.
Sin embargo, más adelante describe el pleito del general Nicolás Banoren con
Lorencillo, de donde resulta que, o el pleito no fue con Agramont, o (lo que
parece más probable) que Agramont no es 'monsiur Ramón', sino Nicolás Banoren.
Don Carlos María Bustamante publicó un extracto del diario de don Juan Antonio
Rivera, capellán del Hospital de Jesús Nazareno de México (transcrito por Lerdo
de Tejada) sobre las providencias tomadas para auxiliar a la plaza de Veracruz,
y allí se asienta que 'Lorencillo' había reñido con el general Agramont'. En la
monumental obra México a través de los siglos, tomo 2, libro 2o, cap. 15, p.
639, se asienta: Mandaban aquella expedición como general Nicolás de Agramont,
a quien otros llaman Banoven; Lorenzo Jacomen, mulato fugitivo de la justicia,
famoso con el nombre de Lorencillo, y un francés a quien sólo se da el nombre
de Mr. Ramón. (Con una nota al pie añade: Algunos historiadores dicen que
Lorencillo era flamenco y se llamaba Laurent Graff; otros, y la tradición en
Veracruz le llaman Lorenzo Jácome, mulato fugitivo de la justicia en América.)
"Don Germán Arciniegas, en
su hermosísimo libro Biografía del Caribe (Buenos Aires, 1947), nos dice en la
p. 247 que un holandés y un francés, Van Horn y de Grammont, asaltaron a San
Juan de Ulúa, pero no menciona a Lorencillo. Finalmente, Héctor Pérez Martínez,
en su estudio Piraterías en Campeche (núm. 6 de la Enciclopedia ilustrada mexicana,
México, 1937), dice en p. 45: 'El 31 de marzo de 1685 desembarcó [en Campeche]
el renombrado pirata Laurent Graff, conocido por Lorencillo, holandés de
origen... La escuadra de Laurent Graff se presentó en Campeche, inopinadamente,
el año de 1685. El lugarteniente del pirata holandés era el caballero Grammont,
nacido en París el año de 1650... El pirata [Grammont] se retiró a la isla de
la Tortuga, donde recibió poco después la visita de dos filibusteros de gran
renombre: Van Horn y Laurent Graff, a quienes se ofreció como simple voluntario
para participar en la empresa que se organizaba contra Veracruz. .. Van Horn
era holandés. .. Laurent Graff, flamenco español, era de grande estatura [¿?],
el rostro regular, sin parecer afeminado; los cabellos de un rubio dorado sin
ser rojos, y el bigote, levantado a la española, le daba un aire marcial
mezclado a cierta coquetería que no careció de encanto... Tales eran los
hombres a quienes se asoció el caballero Grammont; mas poco después del asalto
a Veracruz, Laurent Graff, que tenía viejas rencillas con Van Horn por
cuestiones de intereses [al parecer, antes
de establecer contacto en beneficio de intereses comunes, Van Horn le asaltó un
barco robándole los bienes y la nave], las liquidó
asesinando a su compañero. Quedaron, pues, Lorencillo y Grammont y ambos
realizaron el asalto de Campeche...'
"Algunos autores
imprecisamente informados —entre ellos don Nicolás León, don Manuel Payno y
Hubert Howe Bancroft— han confundido lamentablemente a Laurent Graff con un
malhechor tabasqueño que hacia los años de 1750 (¿errata por 1650?)—según
testimonio de don Justo Cecilio Santana— cometió en Jalpa algunos desmanes y
anduvo huyendo de la autoridad, mereciendo, por comparación seguramente de sus
acciones con las del auténtico, que el pueblo, haciendo un diminutivo de su
nombre, Lorenzo, le llamase Lorencillo. Quien más se confunde es Bancroft, pues
asocia el nombre de Lorencillo, el tabasqueño, al apellido Jácome, propio de un
pirata que, afirma [Diego López] Cogolludo, en julio de 1652 asaltó Zizamtún [o
Zizamtum] cometiendo allí algunas fechorías...
"¿Qué podemos deducir de
toda esta maraña de datos contradictorios?
"En primer lugar: el
caballero Grammont no es Nicolás de Agramont, como podría deducirse de la similitud
de apellidos. En cambio, Van Horn, Nicolás Banoren o Banoven y Nicolás de
Agramont parecen ser uno solo, y es el pirata que fue herido o muerto en riña
con Lorencillo (no asesinado), después del saqueo de Veracruz.
"Probablemente el caballero
Grammont es el 'Monsiur Ramón' de que nos habla el bachiller don Agustín
Villarroel, de quien seguramente está tomada la versión de México a través de
los siglos.
"No parece lógico que Van
Horn, teniendo viejas rencillas con Laurent Graff, se hubiera juntado con él
para ir en busca del caballero Grammont y planear el asalto a Veracruz. Lo más
natural es que el disgusto entre los dos hubiera surgido de manera accidental,
y más teniendo en cuenta que Van Horn o Agramont estuviera ebrio, según la
versión que da don Marcos Arróniz. En cuanto a Laurent Graff o Lorenzo Jácome,
hagamos unas consideraciones. No eran los piratas personas que se condolieran
de la suerte de los que tenían la desgracia de caer en sus manos. Si uno de los
motivos del pleito entre Lorencillo y Agramont fue la reconvención hecha por el
primero al segundo por su rigor para con los prisioneros, cabe pensar que
Lorencillo tendría alguna simpatía por los habitantes del puerto de Veracruz,
hipótesis que encajaría con lo que dice Lerdo de Tejada, de que había vivido
algunos años en la ciudad, y hasta había servido de práctico a la escuadra
pirata para arribar al puerto, cuya entrada no era nada fácil por los bajos que
se encuentran frente a él. Por otra parte, el apodo de 'Lorencillo' no quedaría
a un hombre de aventajada estatura (¿?), como Laurent Graff, según lo pinta
Pérez Martínez. Por todo ello me inclino a creer —continúa la exposición de
Renato Gutiérrez Zamora— que se trata del mulato Lorenzo Jácome, como lo afirma
la tradición veracruzana, y no del holandés o flamenco español (ambas
nacionalidades le da Pérez Martínez en el mismo libro) llamado Laurent
Graff."
Recapitulación: Al mando de la
flota expedicionaria venía el almirante Laurent Graff, o Laurens Cornelis
Boudewijn de Graaf o Laurent de Graff alias "Lorencillo";
el General de ella para la mar era Nicolás Banoren, Nicholas van Hoorn o van Horn; y por General
de tierra venía Monsiur Ramón, Michel de Grammont, o Grandmont y el otro Michel
Agramont —si es que en verdad no es el mismo personaje—. Queda pues la
posibilidad extrema de que contrataran o fuera un ofrecimiento personal el
apoyo de un práctico —mulato o negro— en el espacio veracruzano, lo cual
remitiría a Lorenzo Jacome o Jacomén.
Si los piratas —¿eran
sencillamente piratas, o corsarios o...? 31/32— atacaron y tomaron
Veracruz de la noche del 17 al amanecer del 18 de mayo y don Antonio de
Benavides desembarcó en el puerto de Veracruz el día 22 de mayo del año de
1683, esto es, recién abandonada por los invasores ya que éstos pusieron velas
hacia la isla de Sacrificios cinco días después de la toma lo cual da el 21 o
22 de mayo a más tardar 33. Así ¿don Antonio venía con la flota
invasora y le dejaron en tierra con alguna misión en favor de la corona
francesa? ¿Su barco atracó en tierra firme sin la molestia de ninguna de las
once naves de los facinerosos?
A fin de conciliar las fechas y
los nombres quede que en el Calendario
manual para el año del Señor de 1827, arreglado al meridiano de México 34:
"... Invasión a Veracruz por Nicolás Baronen, almirante Lorenzo y Monsieur Ramon, en la noche del 17 al 18 de mayo de 1693 [¿?], siendo virey D
Gaspar de la Cerda conde de Galve (sic)." Con apego a la cronología
virreinal, Gaspar de la Cerda Sandoval Silva y Mendoza, octavo conde de Galve y
300 virrey en Nueva España, ejerció de 1688 a 1696 y es bajo su
administración cuando la población de la capital de Nueva España incendia el
Palacio desesperada ante la escasez de maíz en la hambruna de 1692 derivada a
las muchas lluvias del año anterior. Las fechas, pues, lo alejan del momento de
los hechos aquí asentados. 35
En las historia para la Historia
de Nueva España que antecediera a la Historia de México con sus vaivenes, queda
para ese momento en conjunción de la trágica suerte de "El Tapado",
don Antonio Benavídez, la apetencia real o adjudicada a la reina viuda regente
Marianna de Austria y la segunda toma por los piratas del Puerto y Ciudad de la
Nueva Veracruz, aún queda mucho por desbrozar y desvelar para comprender, porque, por otra parte, aún corre la
tradicional afirmación de que fue en la Iglesia-Convento de la Merced el lugar
en donde los piratas encerraran a los habitantes cuando, al parecer, fue en la
iglesia Parroquial —hoy Catedral— el sitio de prisión para las seis mil
personas sujetadas (aquí también el número parece exagerado ¿caben seis mil
seres humanos —contados los niños— en ese espacio?) con el añadido de uno o
varios barriles con pólvora para volar la construcción y los ahí recluidos si los
agresores no recibían el rescate exigido.
Colofón.
"...
Los defensores de las escasas fortificaciones y los soldados del palacio del
cabildo fueron derrotados luchando contra los invasores con poca resistencia.
Entre ellos estaba el propio alférez Diego Martínez, quien, antes de morir
destruyó la bandera de España para que no se la tomara el enemigo... Los
habitantes fueron liberados dos días después cuando se le exigió la
localización de sus bienes aun por confiscar... y la huida a algunos ciudadanos
los llevaron como rehenes y para más tarde abandonarlos en una isla cercana [de Sacrificios]. Al llegar la
noticia a la ciudad de México ya era demasiado tarde. [En agosto, la Armada de
Barlovento traía] algunos barcos enemigos [capturados] en alta mar y recuperar
parte de los bienes robados. De este desastre, el virrey español hizo
responsable al gobernador Luis de Córdoba, primero lo condenó a la pena de
muerte y más tarde la conmutó por una deshonrosa expulsión a España." 36
Así en adelante quedan
hermanadas las historias:
"... D. Thomas Antonio de
la Cerda, Marquez de la Laguna, Conde de Paredes, entró en el govierno el 30.
de Noviembre año de 680. vino con fu Efpofa Doña Maria Luifa Manrrique de Lara,
y Gonzaga Condeza, luego que llgò vino la nueva del rebelion del Nuevo Mexico,
acudió al remeidio con Soldados, y hazienda de fu Mageftad aunque no fe ha
podido refutar, y el año de 83, en 17 de Mayo entró en la Vera-Cruz, y fucedio
el faco de Nicolao Agramont, y Lorenzo Jacome, y aunque fe procuró el focorro
por lo dilatado del camino llegò tarde. y affi no furtio efecto la diligencia.
Governò con afiftencia a lo que toca à lo devoto, y a lo politico; configuio el
tener heredero de fu cafa cõ el nacimiento feliz del Señor D. Jofeph à 5. de
Iulio del año 683. que fue de todos celebrado. En efte año vino D. Antonio de
Benavides, que fe intitulò Marquez de S. Vicente y Maefe de Campo, dio à
entender venia por Caftellano de Acapulco, y cargos grandes, fue preffo, y
hallado fer todo fantafia lo ahorcõ, y llamaronle el tapado." 37
Notas:
1.- La
esposa de don Tomás Antonio Manuel Lorenzo Manríquez y Aragón de la Cerda y
Enríquez de Ribera, III Marqués de La Laguna de Camero Viejo (Cogolludo, 24 de
diciembre de 1638-Madrid, 22 de abril de 1692, en España), vigesimoctavo virrey
de Nueva España (1680-1686), María Luisa Manrique de Lara y Gonzaga es quien aparece
con el nombre de Lysi en la poesía de
Sor Juana Inés de la Cruz (San Miguel Nepantla, 12 de noviembre de 1648-17 de
abril de 1695, Ciudad de México). A ella dedica: "Divina Lysi mía: /
perdona si me atrevo / a llamarte así, cuando / aun de ser tuya el nombre no
merezco..." María Luisa cubrió los gastos correspondientes a la edición de
Inundación castálida del año de 1689,
autoría de la monja jerónima. (Inundación
castálida de la única poetisa, Musa Decima, sor Juana Inés de la Cruz,
religiosa profesa en el Monasterio de San Jerónimo en la Imperial Ciudad de
México, que en varios idiomas y estilos fertiliza varios asuntos con elegantes,
sutiles, claros, ingeniosos, útiles versos, para enseñanza, recreo y
admiración.)
Soneto I.
Éste que ves, engaño colorido,
que, del arte ostentando los primores,
con falsos silogismos decolores
es cauteloso engaño del sentido;
éste en quien la
lisonja ha pretendido
causar de los años los horrores
y venciendo del tiempo los rigores
triunfar de la vejez y del olvido:
es
un vano artificio del cuidado;
es una flor al viento delicada;
es un resguardo inútil para el hado;
es
una necia diligencia errada;
es un afán caduco, y, bien mirado,
es cadáver, es polvo, es sombra, es nada.
(Sor Juana
Inés de la Cruz. Obras escogidas. 12 de noviembre de 1980. Día Nacional del
Libro. Asociación Nacional de Libreros. Primera Edición, 1980). Aquí, en lo
personal, hay una cercanía con el soneto Amor
constante más allá de la muerte de don Francisco [Gómez] de Quevedo [Villegas y Santibáñez Cevallos] (14 de septiembre
de 1580, Madrid-8 de septiembre de 1645, Villanueva de los Infantes, España.)
2.- Jesús
Flores y Escalante. Nuestro mero mole:
Breve historia de la comida mexicana. Páginas 118 y 119. Penguin Random
House Mondadori, S. A. de C. V., 2004 Consultado el 26 de febrero y el 11 de
julio del 2017.
3.- wikipedia.org Consultado el 26 y 27 de
febrero del 2017.
4.- travelbymexico.com
5.- Manuel
Payno y Flores. La sevillana. Biblioteca
Virtual Universal. biblioteca.org.ar y
en Tres episodios mexicanos.
Ediciones Lotería Nacional. 1947, tomado de "El libro rojo". bibliotecadigital.tamaulipas.gob.mx Visitadas
el 20 de octubre del 2017.
6.- Pedro
Ángel Palou. Las cartas que nunca
llegaron o el falso visitador. Julio
- Agosto de 1992. Número 60. yliakazama.com
Consultado el 27 de febrero del 2017. Para el autor doña Beatriz era
"su mujer", diferente a lo asentado por don Manuel Payno.
7.-
Francisco Miguel Ortiz Delgado. El libro
rojo de los vampiros. Ediciones Áltera, Madrid [España], 2015. (La
narración con gran cercanía a la resguardada en cdigital.dgb. uanl.mx con
firma de don Vicente Riva Palacio y tomado de El libro rojo, fin del Tomo I,
adquiere un tono propio para un espectacular guion de terror de la
cinematografía.)
8.- Vicente
Riva Palacio. El tapado. El libro
rojo. cdigital.dgb. uanl.mx consultado
19 de octubre del 2017, que, por antigüedad y seriedad parece la fuente.
9.- Ídem,
páginas 426 y 427.
10.-
Ibídem, página 427. Para don Vicente Riva Palacio, cuya firma aparece al final
del texto consultado, la muerte de don Antonio de Benavides fue el día 14 de
julio de 1684 en la horca plantada en la Plaza de Armas. Páginas 426 y 427. cdigital.uanl
11.- memoriapoliticademexico.org y cdigital.dgb.uanl.mx Consultados el
26-27 de febrero del 2017.
12.- Diccionario geográfico-histórico de las
Indias Occidentales ó américa: es á saber: de los Reynos del Perú, Nueva
España, Tierra-Firme, Chile, y Nuevo Reyno de Granada... escrito por el
Coronel Don Antonio de Alcedo, Capitán de Reales Guardias Españolas. Tomo II.
Con licencia: Madrid, en la imprenta de Manuel González. MCCCLXXXVII.
13.-
Portada: Historia de Nueva-España.
escrita por su esclarecido conquistador Hernan Cortes, aumentada con otros
documentos, y notas, por el ilustrissimo señor Don Francisco Antonio Lorenzana,
Arzobispo de México. Páginas 26 y 27. Con las licencias necesarias. En
México en la Imprenta del Superior Gobierno del Br. D. Joseph Antonio de Hoga
en la Calle de Tiburcio. Año de 1770.
14.- José
Ortiz Monasterio. Historia y ficción: los
dramas y novelas de Vicente Riva Palacio, página 264. Instituto de
Investigaciones Dr. José María Luis Mora. Universidad Iberoamericana.
Departamento de Historia.
15.- México á través de los siglos, Capítulo
XV (1680-1689), página 641.
16.- Tomás Antonio de la Cerda y Aragón, dictionnarie.sensagent.leparisien.fr, consultado
el 20 de marzo del 2017.
17.-
Antonio Carrión, coronel, (Socio corresponsal de la Sociedad Mexicana de
Geografía y Estadística y miembro de varias sociedades literarias del
extranjero). Historia de la Ciudad de la
Puebla de los Ángeles (Puebla de Zaragoza), página 179. cdigital.dgb.uanl.mx Consultado el 23 de
octubre del 2017.
18.- Sin
ejemplificar de más quede que una resma (de papel) corresponden a 500 hojas,
aunque con variables en la historia pues se habla de resmas de 480 hojas. Entre
un más y un menos, Las coplas o corrido del Tapado
vendieron de 2880 a 3000 copias, algo realmente a destacar en la época.
19.-
Vicente T. Mendoza. El romance español y
el corrido mexicano: estudio comparativo. Página 126.
20.- Jesús
Flores Escalante. Asociación Mexicana de Estudios Fonográficos, 1994. Brevísima historia de la comida mexicana: la
mesa prehispánica, mestiza y criolla en el entorno de la música.
21.- Héctor
Noejovich. Ch. América bajo los Austrias:
economía, cultura y sociedad. Página 247. Fondo Editorial PUCP, 2001.
22.-
Ignacio Arellano. "El teatro en la
Hispanoamérica colonial", página 219. Universidad de Navarra.
Colección Biblioteca Indiana. 2008.
23.- Diego
Crespí de Valldaura Cardenal. Tesis
doctoral: Nobleza y Corte en la regencia de Mariana de Austria (1665-1675),
página 128. Programa de doctorado: POP
de Historia Moderna. Real decreto 56/2005 de 21 de enero. repositorio.uam.es Consultado el 20 de marzo del 2017.
24.- Laura
Oliván Santaliestra. Mariana de Austria en la encrucijada
política del siglo XVII. Departamento de Historia Moderna de la Facultad de
Geografía e Historia de la Universidad Complutense de Madrid, en el año del
2006.
25.- Manuel
Payno. Compendio de Historia de México.
Páginas 81 a 82. Colección Autores del siglo XIX, Coordinación General de
Innovación en Tecnologías Educativas Biblioteca Digital.
26.- Mónica
Lavín. Yo, la peor, página 274.
Random House Mondadori, S. A de C. V. Octava reimpresión, octubre del 2010. La
frase íntegra que en la historia de sor Juana Inés de la Cruz da un
encadenamiento de interpretaciones quedó en el arco recién terminado de la
enfermería conventual y, dicen sus biógrafos, trazó sus letras con la propia
sangre extraída a con un pinchazo en uno de sus dedos: "Yo, la peor de todas", aunque otras referencias colocan
esta confesión en el libro del convento. Hay una película argentina fechada en
1990 que provoca algunas notas periodísticas un tanto desorbitadas y otras
gratamente propositivas.
27.-
Alberto Calderón P. Pirata Lorencillo,
sanguinario saqueador del puerto de Veracruz. Domingo 15 de enero de 2017.
Por su parte, Nélida Galván Macías en "Leyendas
mexicanas", Selector, 1996, en el capítulo correspondiente a Lorenzo Yácome y el asalto pirata, nos
muestra a un Lorencillo que antes de
su asunción a la piratería fue un "humilde pescador" del Barrio de la
Caleta que vivía pobremente con su hermano Manuel, quien, para consternación de
ambos y la historia "se hizo novio de una mujer a quien Lorenzo también
amaba y así comenzó a sentir envidia por su hermano, hasta convertirse en un
misántropo, borracho y pendenciero." Después vienen los trágicos hechos de
intento de asesinato a Manuel y la desafortunada puñalada al padre de la novia,
escena previa a su inclusión en las huestes invasoras.
28.-
Wikipedia. Laurence de Graaf. Visitado
el 23 de octubre del 2017.
29.-
"Museo Local Fuerte de San Juan de Ulúa". "La piratería", apartado "Lorencillo" sanjuandeulua.inah.gob.mx Visitado el 23 de
octubre del 2017.
30.- Renato
Gutiérrez Zamora. ¿Quién fue
Lorencillo? Páginas 141 a 145. historiamexicana.colmex.mx Visitado el
23 de octubre del 2017. Inserta párrafos completos del texto de Marcos Arróniz,
en su Manual de historia y cronología de
Méjico (Librería de Rosa y Bourel, París, 1859), dice en la p. 123.
Resulta interesante la revisión
de la Historia de la Compañía de Jesús en
Nueva España: que estaba escribiendo el p. Francisco Javier Alegre al tiempo de
su expulsión. Volumen 3. Imprenta de J. M. Lara, 1842-309 (¿?) páginas. En
esta obra, el padre Alegre identifica a uno de los corsarios con el nombre de
Lorenzo Jacome. (Páginas de la 31 a la 40).
31.-
Contraria a la imagen romántica impuesta a los depredadores a través de la
literatura, la pintura, la cinematografía y los personajes de caricaturas, para
una claridad en el tema recordemos de manera sumamente escueta que: pirata: persona dedicada a asaltar
indiscriminadamente a los barcos mercantes en alta mar o a robar en las
ciudades y poblaciones costeras, algunos de ellos aprovecharon las
circunstancias para transformarse en "negreros"; corsario: personaje que se dedica a robar y destruir naves (piratas
o comerciales) enemigas con el permiso —corso— de una nación y bajo las leyes
de la guerra; filibustero (del
holandés "Vnj buiter", el
que captura el botín, en inglés "free
booter" y en francés "flibustier"
aún en discusión): grupo humano sin
ideología ni bandera que sobre naves ligeras saqueaba las ciudades y
poblaciones costeras para su beneficio; hermanos
de la costa: asentados principalmente en la Isla de la Tortuga, eran una
comunidad sin jerarquías —"Sin prejuicios de nacionalidad ni de
religión"— de ex marinos comerciantes, generalmente de origen protestante
—inglés, francés, holandés..., aunque no faltaran españoles y sujetos al "Imperio en donde nunca se pone el
sol" de los siglos XVI y XVII— que aprovecharon los conflictos de
interés económico a partir de la apertura y trasiego de riquezas y mercancías
de América a España y viceversa; bucanero:
inicialmente eran cazadores de cerdos y reses salvajes o asilvestradas
asentados en la parte oriental de la entonces paradisíaca isla de La Española
(actualmente Haití y República Dominicana). Su nombre proviene de bu canear, esto es, ahumar la carne para
su conservación y así venderla a los barcos y flotas navegantes en el Mar
Caribe. A más de la carne así preservada —técnica aprendida de los amerindios
arawak—, la gran demanda de los cueros favorecía sus actividades. Su capacidad
para disparar bajo circunstancias difíciles les llevó posteriormente a
embarcarse en grupos especializados de tiro certero.
En todas estas variantes de los
también llamados "perros —lobos o buitres— de la costa" todos los
estratos sociales encontraban espacio y lugar: segundones, delincuentes
evadidos, colonos inconformes, desterrados, ensotanados rebeldes, bastardos ignorados,
soldados degradados, marinos abandonados y desempleados, carpinteros, esclavos
fugados y en un largo etcétera, todos los afectados o empobrecidos en el
espacio social de su tiempo con el deseo de hacerse de una riqueza expedita. En
algunos casos y sujeta su inclusión a la perspectiva social, un pirata convertido a corsario recibía, a más de la
aceptación de su nación, el membrete de patriota o héroe y hasta título de
"señor".
32.- De
resultar cierto o de menos cercano a la verdad lo expuesto por quien firma su
aporte como uluapa sr. veracruz
antiguo, las banderas ondeantes en la invasión a Veracruz en el año de 1683
fueron la blanca con flor o flores de lis correspondientes a la casa reinante
de Francia lo cual coincide con los dicho por don Marcos Arróniz (ver nota 30)
en cuanto a que la turba invasora corría por las calles portuarias con el grito
de ¡Viva el rey de Francia! Una segunda bandera sería roja, relacionada con los
ingleses y una tercera con franjas rojas y amarilla, sin especificar si eran
verticales u horizontales ni el número de ellas, identificada provisionalmente
con la empleada por los catalanes. Esta información elimina el apostrofe de
"piratas" a los invasores para dejarles el no menos infamante de
corsarios, que en ello hay diferencias. En lo general coincide con lo expuesto
por Joan-Marc Passada i Casserres — Fundació Reeixida, quien aporta algunos
detalles más en su trabajo "Una
bandera catalana enmig du'n atac pirata? inh.cat Visitado el 25 de octubre
del 2017.
33.- Don
Vicente Riva Palacio les demora sólo tres días en tierra veracruzana,
suficiente para abandonarla destruida, ensangrentada y vejada su población. A
la vez, identifica también a "Lorencillo"
con "...el de la faz torva Lorenzo Jaquemin... que en sus venas sangre
de la africana gente rencorosa...". Extraído de "El Parnaso Mexicano" Segunda Serie II. Poesías escogidas
de varios autores. Coleccionadas bajo la dirección de Vicente Riva Palacio por
Francisco J. Arredondo. Edición, introducción e índices Manuel Sol. Coordinador
de la obra José Ortiz Monasterio. Consejo para la Cultura y las Artes,
Universidad Autónoma de México, Instituto Mexiquense de Cultura, Instituto de
Investigaciones Dr. José María Luis Mora. 2006.
34.- Calendario manual para el año del Señor de
1827, arreglado al meridiano de México. Impreso en la oficina testamentaria
de D. Mariano Ontiveros, 1826-40 pages.
35.- Sólo
para concretar: don Tomas Antonio de la Cerda… fue el 280 virrey del
7 de noviembre de 1680 al 16 de junio de 1686; el 290 virrey, don
Melchor Portocarrero Lasso de la Vega… ejerció del 16 de noviembre de 1686 al
20 de noviembre de 1688 y es, entonces,
don Gaspar de la Cerda Sandoval Silva y Mendoza… el 300 virrey del
20 de noviembre de 1688 al 27 de febrero de 1696.
36.- Joan-Marc Passada i Casserres, op. cit.
37.- R. P.
Fr. Avgvstin de Vetancvrt. Teatro
mexicano. Descripcion breve de los svcessos exemplares, historicos, politicos,
militares y religiofos del nuevo mundo Occidental de las Indias… En Mexico
por Doña María de Benavides viuda de Juan Ribera, 1698. Tres volúmenes. books.google.com.mx Visitado el 25 de
octubre del 2017.


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