Parroquia
de Fátima
Víctor
Manuel López Wario
"Un
día de primavera de 1916, en Fátima, pequeña villa cerca de Ourem, Lucía dos
Santos (de nueve años), Francisco Marto (de ocho) y su hermana Jacinta (de
seis) estaban jugando cerca de la Cova da Iria, una caverna a las afueras de la
población donde los jóvenes pastores solían llevar el ganado. Los tres niños
eran analfabetos, pero muy católicos. Los padres de Lucía eran propietarios de
sus tierras pero, igual que la familia de los otros niños, eran muy pobres. Los
tres estaban cuidando el ganado en una colina próxima cuando un muchacho de
unos quince años se materializó ante ellos y les exhortó a que rezaran. El «ángel»
se apareció a los niños dos veces más en 1916, mientras jugaban en casa de
Lucía y en otra ocasión, de nuevo en la colina. Estas visitas evangélicas
precedían y anunciaban las apariciones de la Virgen María en Fátima." 1
Preámbulo dentro de la historia del milagro en el cual, la religión, la ciencia
y el poder político aún no concretan un acuerdo, incluido el aporte de los
ufólogos para aclarar las 6 manifestaciones marianas —13 de mayo, 13 de junio,
13 de julio, 19 de agosto en razón de que el día 13 los niños estaban presos
por el orden político, 13 de septiembre y 13 de octubre de 1917—. Francisco
Marto murió en 1919 y su hermana Jacinta en 1920, ambos afectados por la gripa,
lo cual cumpliría uno de los varios secretos confiados a Lucía en la aparición
correspondiente al 13 de junio.
A las diez treinta de la mañana
—hora de Portugal— del 13 de mayo del 2000, diecinueve años después del
atentado a su vida, el Papa Juan Pablo II en la explanada del Santuario de
Nuestra Señora de Fátima, ante "...más de un millón de peregrinos inició
la celebración de la misa con la asistencia discreta de sor Lucía, de 93 años,
la niña mayor de los videntes..." 2, para proclamar beatos a
los pastorcitos Francisco y Jacinta Marto, quienes con Lucía (dos Santos)
testimoniaran en Cova de Iria la primera de las apariciones marianas sobre la
copa de un roble el 13 de mayo de 1917. Lucía profesó en un convento de la
ciudad de Oporto en 1921 y posteriormente en otro de la histórica ciudad de
Coímbra durante el año de 1948.
El domingo 14 de mayo de 1950,
la imagen peregrina de Nuestra Señora del Rosario de Fátima llegó a la ciudad
de Zacatecas, México, recibida en la calle de Juan Alonso. Desde ahí inició el
recorrido en un "carro alegórico" adornado en su honor —azul y
blanco—, rodeada por la gente del pueblo, las Asociaciones y Cofradías de
Zacatecas, Fresnillo, Jerez, Villanueva, Guadalupe y Vetagrande junto con otras
comunidades portadoras de estandartes y banderines, el estruendo de la
cohetería, los tambores de las bandas, el repique de las campanas y la profusa
derrama del confeti, las flores y las serpentinas arrojadas a su paso. La
imagen permaneció en la ciudad de Zacatecas hasta el 24 del mismo mes y año.
Resultado de este peregrinar
piadoso por tierras de los zacatecos: "En la Ciudad de Nuestra Señora de
los Zacatecas, a las once horas del día veintidós de octubre de mil novecientos
cincuenta, Año Santo del gran retomo y del gran perdón, bajo el reinado de
nuestro Santísimo Padre el Papa Pío XII, presente su Excia. Revma. Mons. Dr. D.
Ignacio Plasencia y Moreira, Dignísimo Sexto Obispo de Zacatecas y Asistente al
Sacro Solio Pontificio, acompañado de miembros del ilustrísimo y V. Cabildo
Catedral y del V. Clero de la Ciudad Episcopal, concurriendo una innumerable
multitud de fieles de todas las condiciones
y clases sociales, en el lugar obtenido con este objeto, sito en la
Colonia de la Sierra de Álica de esta Ciudad, entre las calles denominadas
Calle de la Unión, Calle de Sierra de Álica y Av. Ramón López Velarde, para
mayor gloria de la Augusta y Beatísima Trinidad, para honor de la Gran Madre de
Dios, Nuestra Señora, para exaltación de la Santa Iglesia, para fomento de la
fé cristiana y como recuerdo de la fecundísima visita que hizo en esta Diócesis
de Zacatecas la Sagrada Imagen de Nuestra Señora del Rosario de Fátima, del 14
de mayo del presente al día de la fecha, procedióse, conforme a lo que se manda
en el lugar respectivo en la Pontifical Romano a la bendición de la primera
piedra del Santuario Diocesano que en dicho lugar le será erigido a Nuestra
Señora la Virgen María, bajo el título de Nuestra Señora del Rosario de
Fátima..." en octubre de ese mismo año de 1950, inició sus actividades el
"Comité Pro-Santuario Virgen de Fátima" para la construcción de su
casa en el terreno donado por el entonces gobernador don Leobardo Reynoso bajo
los lineamientos planteados en el proyecto final y aceptado del ingeniero don
José Luis Amezcua Zahagún con el apoyo del maestro mayor de la obra, don Manuel
Martínez y el sustento económico de la población por medio de una colecta:
"... 21 metros de ancho a las sacristías, crucerías y capillas para
retablos; 41.5 metros de largo interior incluyendo el vestíbulo de la fachada..."
3
En la historia correspondiente a
la etapa del proyecto original para la
construcción de la destacada Parroquia homenaje a la imagen de la Virgen
portuguesa aparece reiteradamente el nombre de Dámaso Muñetón González nacido
en Jerez, Tepetongo o Villanueva (en el Estado de Zacatecas) durante el año de 1861
o 1863 —la información varía de fuente a fuente—. En contra de tal afirmación
queda la fecha del fallecimiento del realizador de grandes e importantes obras
en el espacio de Zacatecas: 28 de enero de 1937 o (28 de enero) 1939 en su casa
en Concepción del Oro, perteneciente al mismo Estado.
Posteriormente a la conclusión
parcial y santificación de la Parroquia
el 13 de junio de 1966, la construcción exigió adecuaciones y
ampliaciones, así, el 8 de mayo de 1998 a las 20:00 horas, con festejos
populares, la Torre de Fátima recibió la bendición correspondiente a fin de
integrarla formalmente al espacio sacro; el 13 de mayo durante el año de 1999
marca el término de las obras para el acceso principal y las escalinatas; el 22
de octubre del año del 2000 con la colocación de la primera piedra inician las
obras correspondientes para las Criptas de Fátima con inicio formal del 3 de
diciembre de ese año y conclusión —tras varias etapas— en el año del 2004; del
14 de enero al 10 de agosto es el espacio temporal para la construcción de la
balaustrada; el 5 de enero del 2005 concluyen los trabajos para la construcción
de la Fuente Gótica iniciada el 23 de junio del 2003. La restauración e
integración arquitectónica de la Notaría y la Casa Parroquial ocurrió durante el
lapso del 27 de junio al 16 de octubre del 2004, incluidos los trabajos de
cantera.
Hacia el sur de la Avenida
González Ortega (continuación de la hasta ahí Avenida Hidalgo) queda una mínima
parte por evidencia del antiguo Acueducto El Cubo en la ciudad de Zacatecas, al
oriente de éste queda la Ex Plaza de Toros San Pedro (el actual Hotel Quinta
Real con sus bares y salones para celebraciones varias), al lado contrario (el
poniente) lo adorna el bello Parque General Enrique Estrada que a partir del año
del 2004 suma a su belleza una fuente bailarina de luz y color y tras el amplio
espacio verde está la estructura con destacado estilo francés que fuera la
residencia de los gobernadores locales de 1948 a 1962, el ahora Museo Francisco
Goitia. Vista de frente la casona, a su lado izquierdo, tras una leve arboleda
queda la Parroquia de Nuestra Señora del Rosario de Fátima (cuya cara principal
recibe la luz solar del amanecer) compuesta de una nave con dos cruceros, una
cúpula y dos capillas adosadas, una de ellas dedicada a la Virgen María en su
advocación de Guadalupe y la otra al Sagrado Corazón de Jesús.
Fátima en Zacatecas es una idea
gótica materializada poco después de la medianía del siglo XX que recoge las
apetencias espirituales del hombre de siempre, la elevación, la trascendencia,
la esencia, el aliento superior —la luz— para responder desde la fe a la
pregunta fundamental en los seres humanos. El estilo gótico une lo terreno con
la idea de lo Celeste, reta a la experiencia de lo cotidiano a través de la
aspiración del conocimiento de la perfección. Queda en la herencia cultural de
la humanidad la convencional constitución del estilo con la construcción del
coro en la Abadía benedictina carolingia de St-Denis (dedicada a San Dionisio
el Areopagita, discípulo del San Pablo según el texto en “Los hechos de los
apóstoles), iniciada el 14 de junio del 1140 por el abad Suger que es en la
realidad la fusión de componentes aparecidos poco a poco en el transcurso de
los decenios anteriores.
A fin de comprender y ubicar el
tiempo y necesidad para el surgimiento del gótico: "... Es necesario tener
en cuenta distintos factores: por un lado las condiciones generales del
crecimiento económico a partir de finales del siglo X, que redundaron en una
estabilización de las condiciones general de vida y en el crecimiento de la
población. Por otro, las circunstancias políticas, ya que el comienzo de
St-Denis coincide con la época de estabilización de la corona francesa dentro
de sus más estrecha zona de influencia: el 'Domaine royal' en torno a París. En
este contexto, el abad Suger desempeñó un papel determinante, a causa de su
íntima amistad y alianza con los reyes Luis VI y Luis VII. La meta fijada fue
la recuperación de los territorios propiedad de la abadía, que habían sido
ocupados por los barones de la nobleza local, mediante acuerdos o simplemente
por la fuerza. Sólo después de haberlo logrado —como lo escribe en sus
minuciosos informes— comienza con la
construcción de la nueva iglesia, que constituía el centro del convento y de
sus propiedades rurales." 4
La Parroquia de Nuestra Señora
del Rosario de Fátima —en Zacatecas— cuyos "... arcos de concreto armado
con varilla de media pulgada y chapa de cantera con varilla en cada
hilada..." es una discreta réplica del Templo del Expiatorio en León,
Guanajuato, en el estilo distinguido básicamente por el arco apuntalado, el
arbotante y la bóveda nervada opuesto a su antecesor histórico, el sobrio y
opresivo Románico. No obstante lo reducido en sus dimensiones, la Parroquia de
Fátima cumple el deseo fundamental del gótico: “... El campesino podía habitar su miserable cabaña y el
caballero su castillo, pero ambos participaban en igual medida y con igual sentimiento
en la vida de la Catedral —en este caso: Parroquia—." 5 El
gótico es el ámbito de la luz y los vitrales (no los murales) son parte
consustancial de la verdad manifiesta que viene de fuera y de lo alto: La voz
lumínica de la Altísima Potestad.
Uno de los elemento distintivos
y destacados del gótico —y no es que le sean exclusivos— son los vitrales. Esta
técnica, de amplia aplicación durante la edad Media, tiene sus inicios formales
durante la antigüedad clásica con evolución e innovaciones en cuanto a los
pigmentos necesarios y el emplomado para la sujeción de los elementos cuya
aplicación aparece en los monasterios de Jarrow y Monkwearmouth del siglo VII.
Quedan fragmentos de una vidriera del Monasterio de Lorsch conservado en el
Hessisches Landsmuseum de Darmstadt fechado en las proximidades de la segunda
mitad del siglo XI, según Brigitte Kugmann-Schwarz 6 .Las vidrieras
son el texto, la narración de las historias piadosas —también las hay
civiles—por medio de la luz en favor de quienes carecían del conocimiento de la
lectura —la gran mayoría del pueblo llano y de la aristocracia— y son, a más de
su importancia artística e histórica, el antecedente para dignificar un arte
relegado, con su evolución propia, adaptaciones necesarias, mejoras y retos
para valorizar a través de los siglos la experiencia acumulada.
Para un disfrute de los 33
vitrales en el cuerpo de la Parroquia de Fátima en Zacatecas sigamos, más allá
del impacto en la sensibilidad del visitante, la descripción asentada en el
cuaderno ya referido Fátima. Una joya de
cantera, de los cuales seis corresponden a la parte baja (naves laterales,
para reproducir las secuenciales apariciones marianas a los tres pastorcitos);
diez a la nave central (representan a los misterios del rosario: los gozosos en
el lado sur, los gloriosos en el lado norte); ocho a los cruceros: San Mateo al
oriente, San Marcos al sur, San Lucas al norte y San Juan al poniente; en los
ventanales hacia el oriente: a la derecha San Pablo, a la izquierda San Pedro
frente a los arcángeles San Gabriel al lado sur y San Miguel al norte; ocho en
la cúpula (de éstos, cinco corresponden a los misterios dolorosos, al centro la
imagen de Nuestro Señor Jesucristo Rey del Universo, para los otros dos
reservados a dos personajes de la corte celestial —no especificados— y un
complejo de tres rosetones sobre la puerta principal: "en el rosetón
superior, el rostro adusto de Cristo rodeado por los apóstoles. En el de la
izquierda los símbolos de los siete dones del Espíritu Santo ―sabiduría,
inteligencia, consejo, fortaleza, ciencia, piedad y temor de Dios― y en el de
la derecha, los símbolos de los siete sacramentos ―bautismo, confirmación, eucaristía,
penitencia, unción de los enfermos, orden sacerdotal y matrimonio―", obra
de María Elena Lam Varela.
El frontispicio central posee
una hornacina con la fina traza en cantera blanca con la bella representación
de la Virgen del Rosario de Fátima entronizada el 7 de octubre de 1996, con una
altura de 3.65 metros y un peso superior a las dos toneladas, un Señor San José
y otra para la representación del Sagrado Corazón de Jesús con una altura de
1.65 metros, además de un San Joaquín y otra correspondiente a la idealización
de Santa Ana, estas dos últimas de 1.20 metros de altura. Es notable la
realización en cantera de las Estaciones del Viacrucis en cantera (todavía
correspondían a una serie de 14), todas ellas —las cinco esculturas y el
Viacrucis— realizada por el maestro escultor zacatecano don José Félix Muro
Arenas.
Ya al término de la década de
los ochenta, el Comité para la construcción de la Parroquia reinicia los
trabajos para la conclusión de los torreones y pináculos con fronda, dos de los
cuerpos de la torre central (el de los rosetones y el de las celosías) para,
finalmente, concluir el recubrimiento con cantera para la torre que llegará a
los 52 metros de altura tomado el nivel de la puerta principal hasta la cruz
(colocada el 3 de marzo del año de 1998) y su máxima de 56.20 metros tomado el
nivel de la calle.
La Parroquia de Nuestra Señora
del Rosario de Fátima, en Zacatecas—la tierra de los “cabezas negras”—,
independientemente al goce estético y al reclamo en cantera en pos de una
verdad superior, etérea, representa todo un reto a fin de separar y entender de
su peculiar estilo lo que corresponde a un gótico "puro" de lo que es
una realidad basada en el estilo ya fortalecido y estructurado como tal al
inicio del siglo XII y de aquellos elementos que son recreación de un lenguaje
críptico todavía en discusión, de una inicial sujeción a la representación del
Expiatorio en León, Guanajuato y a la sumamente peculiar realización
arquitectónica del gusto del pueblo zacateco que representa un recargado y
abierto estilo neogótico con elementos moriscos para destacar, con su
eclecticismo, la imagen única y bella de la construcción religiosa.
Notas:
1.- D.
Scott Rogo. El enigma de los milagros.
Páginas 148 a 158. Colección Enigmas del Cristianismo, Ediciones Roca, S. A.
1988.
2.- Eusebio
Ferrer. Juan Pablo II. Pregonero de la
verdad, página 511, volumen II. Biografías Vivas. Ediciones Folio, S. A.,
2005.
3.- Fátima. Joya de cantera. Con la
responsabilidad de edición del Párroco de Nuestra Señora de Fátima, padre
Gabriel Medina Magallanes, los aportes de Bernardo del Hoyo, Francisco Castro,
Raúl López, Andrés Tavizón, Ricardo Baeza Arriola, Raúl Rodríguez Santoyo,
Verónica Landeros Félix, familia Borrego Varela, Gerardo Sixto Mazzocco, Jaime
Talancón y la edición del cuaderno por la Imprenta Offset Azteca, en Zacatecas,
Zacatecas, con fecha del 13 de mayo del 2006.
4.- Para
una ruta clarificante a fin de entender el proceso de formación del estilo
gótico, resulta sumamente recomendable el texto de Bruno Klein, "Conocimiento y formación de la
arquitectura gótica en Francia y países vecinos"; páginas 28 a 114 en:
El Gótico. Könemann
Verlagsgeselllschaft mbH, 1999 para la edición en español.
5.- Rolf
Toman. Ídem. Introducción.
6.-
Brigitte Kugmann-Schwarz. "La
vidriera gótica", páginas 469 a 483. El Gótico...

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