martes, 10 de abril de 2018

De La Acordada al suplicio



Francisco Ayala.
Víctor Manuel López Wario

Su pasado formativo incluye originalmente a la prestigiada cultura olmeca (200 a 500 d. C.) posteriormente influida (650 d.C.) por grupos de origen mayas, teotihuacanos y mixteco-zapotecas. Ya en el siglo XIII, los xochimilcas establecen Tepoztlán, Tetela, Hueyacapan y Xumiltepec, en tanto los tlahuicas fundan Cuauhnahuac (Cuernavaca ¿junto a los árboles?) con el sometimiento posterior al poder fundado en Tenochtitlan.
                “Época prehispánica. Tamoanchan es el nombre del lugar donde se establecieron organizadamente los primeros grupos humanos, de lo que hoy conocemos como el estado de Morelos.
                “Desde hace [más de] 1500 años [a.C. sic] el hombre se hace presente en Morelos; el estado refleja el testimonio de dos culturas, principalmente la olmeca y la del altiplano central…” 1
(En la misma página, al final en el cuadro titulado “Cronología de hechos históricos queda que fue el año del 603 de nuestra era cuando acontece la “Fundación del pueblo de Mazatepec por los toltecas.”)
“Los informantes de Bernardino de Sahagún refieren que los sabios que se establecieron en Teotihuacan procedían de Tamoanchan (“se desciende a su lugar”, según Alfredo López Austin). Era ese un lugar de vida y abundancia. A él había llegado Quetzalcóatl después de rescatar los huesos preciosos de antiguas generaciones para formar con ellos nuevos seres humanos. Con la sangre de su pene y la penitencia de otros dioses, iban a nacer los macehuales, merecidos por el sacrificio divino.
“Tamoanchan tiene otros nombres: Xochitlalpan, Tierra florida; Xochinquahuitl onicac, Donde se yergue el árbol con flores… Es allí a donde Quetzalcóatl llevó el maíz rescatado del monte Tonacatépetl para que los dioses los mascaran y los pusieran en las bocas de los humanos. Y fue asimismo allí donde ―según tradición recogida por fray Jerónimo de Mendieta― en una cueva, 'en tierra de Cuernavaca', los dioses dieron forma al calendario.” 2
Originalmente su nombre fue Mapachtlan (en lengua náhuatl, de mapach, mapache y tlan, tierra) "Lugar en donde abundan los mapaches". Su origen queda asentado en el transcurso del año de 1603 con la fundación de la Hacienda de San Francisco Mapachtlan para obtener, en 1615, el rango de Congregación. En 1750 la población construye una iglesia bajo el patronazgo de San José y ya en 1799 es nombrada presidencia auxiliar con dependencia de Cuautla de Amilpas. Por iniciativa del Congreso Legislativo del Estado de México adquiere categoría de pueblo para, el 13 de mayo de 1868, en la fundación del Estado de México y en el distrito de Morelos, la municipalidad de San José de Mapachtlan cambia su denominación a Villa de Ayala para  honrar la memoria del insurgente Francisco Ayala.
                “El decreto de fundación de 17 de abril de 1869, dado en Palacio Nacional por Benito Juárez, estableció la creación del Estado Libre y Soberano de Morelos, con la porción de territorio del antiguo Estado de México constituida por los distritos de Cuernavaca, Cuautla, Jonacatepec, Tetecala y Yautepec, que habían formado el Tercer Distrito Militar.” 3 [Distrito instaurado por el propio don Benito Juárez el 7 de junio de 1862, con el propósito de facilitar las operaciones contra los franceses…  los otros dos distritos militares autónomos eran el actual Estado de México y el de Hidalgo].
Hay acuerdo en las fuentes en cuanto a la situación económica de don Francisco Ayala (San José Mapachtlan [hoy Ciudad Ayala], 1760 - Yautepec, junio de 1812), que sin corresponder al rango de riqueza sí le distanciaba de la pobreza imperante en la zona. Como capitán del Tribunal de la Acordada, colaboró para eliminar a los ladrones “de los cargamentos de plata procedentes de las minas de Huautla y Taxco [atracadores protegidos] de ciertos españoles y del prefecto de Cuautla…”. 4
El Tribunal de La Acordada, era una institución independiente a la justicia ordinaria, instaurada en la ahora región del estado de Morelos durante 1785 para contrarrestar las depredación de las bandas de asaltantes atentan a las caravanas con dirección al Mortero de la Hacienda de labor de (San Francisco, después) San José de Mapachtlan, lugar de la molienda de los metales preciosos reunidos por las autoridades virreinales y para protección del espacio de las ricas y poderosas haciendas de Santa Ana Tenango, Cuautlixco, Santa Clara de Montefalco, (La Concepción) El Hospital... Alcanzó un poder difícilmente igualado dadas sus prácticas terribles con pretensión de sembrar temor entre los bandidos al dejar colgados de las ramas de los arboles los cuerpos de los sentenciados, a la vista de la población, a manera de escarmiento. No había quién contradijera los juicios sin apelación, la sentencia de este Tribunal ni de la aplicación expedita de la pena decretada.
Cuando don Miguel Hidalgo y Costilla inició la revolución con el grito de Dolores, el comandante Joaquín Garcilazo (o Garcilaso, de ambas formas queda asentado) invitó en repetidas ocasiones a Francisco Ayala a unirse a las filas de las tropas realistas, sin embargo Ayala rechazó la propuesta y prefirió dedicarse a los cuidados de la hacienda de Mapachtlan y permanecer con su familia. La renuencia mostrada lo hizo sospechoso ante las autoridades novohispanas. Óscar Antonio Acosta Torres anota: “Resulta importante mencionar que Francisco Ayala aún en su calidad de jefe de la Acordada capturó en 1810 a los primeros conspiradores insurgentes de la región de Cuautla. Domingo Montero, Manuel Aguilera, Joaquín Herrera, Francisco Manzo y Manuel Chavero…” 5 e indica uno de los motivos para la “equivocación” de nombres y el posterior ataque a la casa de don Francisco Ayala.
El comandante realista Moreno en una de sus salidas acribilló al insurgente J. Toledano, entre sus pertenencias encontró cartas escritas por el insurgente Ignacio Ayala, a quien José María Morelos encargara el mando de El Veladero. De esta forma, Moreno “confundió” a Francisco Ayala con (Ignacio) el insurgente y ordenó su captura. A las 2:00 p.m. del 16 de mayo de 1811 las tropas realistas llegaron frente a la casa de Francisco Ayala cuando comía con su familia. Informado el comandante Moreno de la presencia del sospechoso, ordenó a dos de sus soldados disparar sobre la casa. Las balas perforaron con facilidad las paredes e hirieron mortalmente a Fausta Zapata, esposa del capitán. 6
“Ya para entonces tenía varios poderosos enemigos entre las filas de los hacendados; entre ellos, unos españoles de apellidos Martínez, Puebla y Pimentel, que buscaban apoderarse de las tierras de Anenecuilco para acrecentar su producción y, con ello, sus riquezas. Por lo mismo, acusaron a Ayala de ser cómplice de los insurgentes, después de que le propusieron formar parte de las fuerzas anti independentistas de la región…” 7 y éste rechazara la propuesta.
Ehecatl Dante Aguilar Domínguez 8 en su texto La rebelión insurgente del capitán Francisco Ayala y el combate de Anenecuilco amplía en su información que, por su condición de hombre de justicia, armado, Francisco Ayala, aun cuando en el censo aparece con denominación de “criollo”, sirvió de voz y apoyo a la causa de los indígenas de Anenecuilco en contra de las exigencias de espacios entabladas por los propietarios particulares en busca de expandir su riqueza, poder y dominio en la región, lo cual le acarreó la repulsa de los poderosos quienes “sintieron” afectados sus intereses de clase.
Ante el ataque a su casa, Ayala disparó sus armas y dio muerte a un soldado de apellido Piñaga y obligó la huida del compañero, montó su caballo para alejarse de la casa y refugiarse en Anenecuilco. Por su parte, el resto de las tropas realistas prendió fuego a la choza [¿o casa?] en donde aún yacía su esposa moribunda con un niño de corta edad en los brazos [Mónico]. 9 “Al ser descubierto el paradero de Ayala, Moreno persiguió y sitió a Ayala, quien para entonces se había atrincherado con sus dos hijos mayores (José [¿Francisco?] y Rafael Ayala) y una docena de hombres en las bóvedas de la iglesia. Tras enfrentarse por un largo tiempo los realistas tuvieron que retirarse.” 10
Al día siguiente “en Mayo, el martes anterior al jueves de Ascensión”, Francisco Ayala, sus hijos organizan la defensa y fortifican la iglesia de San Miguel Arcángel en Anenecuilco,} donde esperan a las autoridades realistas de Cuautla… [ahí esperan el ataque de las fuerzas militares y de voluntarios de las haciendas de españoles] bajo las órdenes de don Ramón Roca y Garcilaso, jefe político de Chalco.
El pequeño grupo de Ayala pasa a Huitzililla, luego a la sierra de Huautla para llegar al pueblo de Tepecuacuilo (ahora de Trujano), región de Iguala en donde encuentra a un viejo conocido, el ahora coronel independentista Valerio Trujano quienes en agosto de 1811 quedarán en el  ejército de don José María Morelos con grado de coronel y el encargo de reclutamiento de nuevas tropas.
En el primer semestre de 1812 participó en el sitio de Cuautla bajo las órdenes de Hermenegildo Galeana, al romperse el sitio fue uno de los primeros en asistir a Chiautla de la Sal (actualmente Chiautla de Tapia en honor del vicario y coronel, don Mariano Antonio Tapia). Tras haber realizado una campaña por el valle de Cuernavaca, se detuvo por varios días en la hacienda de Temilpa, cerca de San Gabriel, debido a que se encontraba enfermo. En el mes de junio fue sorprendido por Gabriel de Armijo quien comandaba ciento cincuenta lanceros de la compañía de Cuautla. A pesar de que Ayala y sus dos hijos —quienes murieron en la acción— se defendieron con un grupo de treinta insurgentes, finalmente, fue capturado. Ayala fue fusilado en la entrada de Yautepec en junio de 1812, su cadáver y el de sus hijos fueron colgados en los árboles del camino. El 13 de mayo de 1868, San José de Mapachtlan cambió su nombre a Villa Ayala en su honor.
El licenciado Samuel Hernández Beltrán, en su “El indomable coronel Francisco Ayala”, difiere un tanto, establece la captura de don Francisco Ayala en la Hacienda de Temilpa por el realista Gabriel Armijo tras cinco horas de lucha; éste incendia la Hacienda y captura a los sobrevivientes de las fuerzas de Ayala a sus hijos y al coronel el 2 de junio de 1812. “Todos fueron fusilados a las afueras de Tlaltizapan, y posteriormente sus cuerpos fueron colgados a la entrada de Yautepec.” 11
“… Al pasar el rio, fue fusilado uno de los prisioneros; otro a la entrada de la villa, y Rafael Ayala en la plaza de la misma. Su cadáver fue colgado de un mezquite que había en dicha plaza.
“Armijo, con los demás prisioneros, siguió la cañada que pasa por Barreto, Tucumán, Xochimancas y Atlihuayán y llegó a Yautepec. A la entrada de esta población, en el barrio de San Juan, fue fusilado Ayala y colgado de un árbol su cadáver.
“Hay en el atrio de la pequeña iglesia de San Juan [Yautepec] un árbol secular, una hermosísima ceiba, que no tiene igual en aquellos contornos. Tal vez de una de las ramas de ese coloso de la vegetación estuvo suspendido el cuerpo del esforzado luchador Ayala, padre infortunado de una familia de mártires.” 12
Respecto a la familia, queda un dato de importancia en Eric R. Wolf, “Las luchas campesinas del siglo XX”: “… El mismo Zapata no dependía de las tierras comunales de las aldeas: su padre era propietario de un pequeño rancho (los Zapata eran rancheros). La familia se identificaba con pasadas luchas contra el Partido Conservador y los franceses. Un tío abuelo había combatido con Morelos en la guerra de Independencia; la esposa (Justa o Fausta) de un héroe morelense de las guerras, Francisco Ayala, podría haber sido pariente suya; su abuelo y su padre, al igual que sus tíos paternos habían militado a las órdenes de Díaz contra los franceses...” 13
El histórico Plan de Ayala signado por Emiliano Zapata con su estado mayor y coautores, el 28 de noviembre de 1911, toma directamente su nombre de la población morelense de San José de Mapachtlan renombrada de Ayala en honor del coronel independentista Francisco Ayala. Así pues, resulta un homenaje al personaje que originara el denominativo de la localidad.

Notas.
1.- Enciclopedia de los Municipios y Delegaciones de México. Morelos. Sin firma. inafed.gob.mx Visitado el 22 de febrero del 2018.
2.- Miguel León Portilla. En el mito y la historia. De Tamoanchan a las siete ciudades. arquelogiamexicana.mx Visitado el 22 de febrero del 2018.
3.- Aniversario de la creación del estado de Morelos, blog de la Presidencia de la Republica, gob.mx, morelos.gob y bicentenario.gob.mx  Visitados el 2 de enero del 2018 y el 22 de febrero del 2018..
4.- Con información obtenida de Francisco Ayala. Oscar Ocampo Sol, maestro y equipo integrado por. Kariely Villegas Villanueva, Yolanda Martínez Figueroa, Sheila Aguirre Martínez, Betzabé Benítez Guzmán y Vianey Campos Sosa. red.ilce.edu.mx
5.- Óscar Antonio Acosta Torres, Francisco Ayala en la Acordada, diariodemorelos.com fechado el 9 de julio del 2012.
6.- Oscar Ocampo Sol, obra citada, red.ilce.edu.mx.
7.- Oscar Antonio Acosta Torres. diariodemorelos.com
8.- Ehecatl Dante Aguilar Domínguez. La rebelión insurgente del capitán Francisco Ayala y el combate de Anenecuilco, mayo de 1811. Historias. morelos.gob.mx
9.- Ídem. “Mónico Ayala, el menor de los hijos de Francisco Ayala (con su esposa, nombrada Justa Zapata en algunas fuentes, ya vimos que también aparece con el nombre de Fausta), el único sobreviviente de su familia pasada la guerra de Independencia [quedo al cuidado de sus abuelos maternos: don Vicente Pastrana y doña Estefanía]… años después, sale a estudiar, ʽpresuntamente por recomendación del entonces general Vicente Guerrero, al Instituto Científico y Literario de Toluca, en donde también estudian, Vicente Riva Palacio, nieto del mismo Guerrero y con el coterráneo de este, Ignacio Manuel Altamirano, con quienes se forma en la tradición científica Liberalʼ Lo cierto es que militó voluntariamente en las causas compartidas con éstos en las sucesivas revueltas del México Independiente. Pasado el tiempo, Mónico Ayala regresó a Anenecuilco en donde la comunidad le nombrará preceptor de la Escuela del Pueblo, cargo que desempeñaría en el preciso lugar en donde su padre libró el combate con[tra] los realistas, los corredores de la Iglesia de Anenecuilco. Mónico Ayala a través de sus enseñanzas, formó generacionalmente a varios líderes del pueblo como Ramón N. Gutiérrez y Eufemio Zapata, asesorando además a los habitantes en la 'permanente' defensa de las tierras de Anenecuilco hasta finales del siglo XIX.”
10.- Francisco Ayala (Insurgente). wikipedia.org
11.- Samuel Hernández Beltrán, en su “El indomable coronel Francisco Ayala”, en su narración publicada el 23 de abril del 2017, elsoldecualtla.com.mx visitado el 2 de enero del 2018.
12.- Miguel Salinas Alanís. Ernesto de la Torre. Lecturas Históricas Mexicanas. “El insurgente Francisco Ayala”, páginas 748 a 754. historicas.unam.mx. Éste es, al parecer, el texto madre para todo lo publicado en pro del insurgente casi olvidado.
13.- Eric R. Wolf, “Las luchas campesinas del siglo XX”, página 51.

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