Francisco
Ayala.
Víctor Manuel López
Wario
Su pasado
formativo incluye originalmente a la prestigiada cultura olmeca (200 a 500 d.
C.) posteriormente influida (650 d.C.) por grupos de origen mayas,
teotihuacanos y mixteco-zapotecas. Ya en el siglo XIII, los xochimilcas
establecen Tepoztlán, Tetela, Hueyacapan y Xumiltepec, en tanto los tlahuicas
fundan Cuauhnahuac (Cuernavaca ¿junto a
los árboles?) con el sometimiento posterior al poder fundado en
Tenochtitlan.
“Época prehispánica. Tamoanchan
es el nombre del lugar donde se establecieron organizadamente los primeros
grupos humanos, de lo que hoy conocemos como el estado de Morelos.
“Desde hace [más de] 1500 años
[a.C. sic] el hombre se hace presente en Morelos; el estado refleja el
testimonio de dos culturas, principalmente la olmeca y la del altiplano
central…” 1
(En la misma página, al final en el cuadro
titulado “Cronología de hechos históricos queda que fue el año del 603 de
nuestra era cuando acontece la “Fundación del pueblo de Mazatepec por los
toltecas.”)
“Los informantes de Bernardino de Sahagún
refieren que los sabios que se establecieron en Teotihuacan procedían de
Tamoanchan (“se desciende a su lugar”, según Alfredo López Austin). Era ese un
lugar de vida y abundancia. A él había llegado Quetzalcóatl después de rescatar
los huesos preciosos de antiguas generaciones para formar con ellos nuevos
seres humanos. Con la sangre de su pene y la penitencia de otros dioses, iban a
nacer los macehuales, merecidos por el sacrificio divino.
“Tamoanchan tiene otros nombres: Xochitlalpan,
Tierra florida; Xochinquahuitl onicac, Donde se yergue el árbol con flores… Es
allí a donde Quetzalcóatl llevó el maíz rescatado del monte Tonacatépetl para
que los dioses los mascaran y los pusieran en las bocas de los humanos. Y fue
asimismo allí donde ―según tradición recogida por fray Jerónimo de Mendieta― en
una cueva, 'en tierra de Cuernavaca', los dioses dieron forma al calendario.” 2
Originalmente
su nombre fue Mapachtlan (en lengua náhuatl, de mapach, mapache y tlan,
tierra) "Lugar en donde abundan los mapaches". Su origen queda
asentado en el transcurso del año de 1603 con la fundación de la Hacienda de
San Francisco Mapachtlan para obtener, en 1615, el rango de Congregación. En
1750 la población construye una iglesia bajo el patronazgo de San José y ya en 1799
es nombrada presidencia auxiliar con dependencia de Cuautla de Amilpas. Por
iniciativa del Congreso Legislativo del Estado de México adquiere categoría de
pueblo para, el 13 de mayo de 1868, en la fundación del Estado de México y en
el distrito de Morelos, la municipalidad de San José de Mapachtlan cambia su
denominación a Villa de Ayala para
honrar la memoria del insurgente Francisco Ayala.
“El decreto de fundación de 17
de abril de 1869, dado en Palacio Nacional por Benito Juárez, estableció la
creación del Estado Libre y Soberano de Morelos, con la porción de territorio
del antiguo Estado de México constituida por los distritos de Cuernavaca,
Cuautla, Jonacatepec, Tetecala y Yautepec, que habían formado el Tercer
Distrito Militar.” 3 [Distrito instaurado por el propio don Benito
Juárez el 7 de junio de 1862, con el propósito de facilitar las operaciones contra
los franceses… los otros dos distritos
militares autónomos eran el actual Estado de México y el de Hidalgo].
Hay acuerdo
en las fuentes en cuanto a la situación económica de don Francisco Ayala (San
José Mapachtlan [hoy Ciudad Ayala], 1760 - Yautepec, junio de 1812), que sin
corresponder al rango de riqueza sí le distanciaba de la pobreza imperante en
la zona. Como capitán del Tribunal de la Acordada, colaboró para eliminar a los
ladrones “de los cargamentos de plata procedentes de las minas de Huautla y
Taxco [atracadores protegidos] de ciertos españoles y del prefecto de Cuautla…”.
4
El Tribunal de La Acordada, era una institución
independiente a la justicia ordinaria, instaurada en la ahora región del estado
de Morelos durante 1785 para contrarrestar las depredación de las bandas de
asaltantes atentan a las caravanas con dirección al Mortero de la Hacienda de
labor de (San Francisco, después) San José de Mapachtlan, lugar de la molienda
de los metales preciosos reunidos por las autoridades virreinales y para
protección del espacio de las ricas y poderosas haciendas de Santa Ana Tenango,
Cuautlixco, Santa Clara de Montefalco, (La Concepción) El Hospital... Alcanzó
un poder difícilmente igualado dadas sus prácticas terribles con pretensión de
sembrar temor entre los bandidos al dejar colgados de las ramas de los arboles
los cuerpos de los sentenciados, a la vista de la población, a manera de
escarmiento. No había quién contradijera los juicios sin apelación, la
sentencia de este Tribunal ni de la aplicación expedita de la pena decretada.
Cuando don Miguel Hidalgo y Costilla inició la
revolución con el grito de Dolores, el comandante Joaquín Garcilazo (o
Garcilaso, de ambas formas queda asentado) invitó en repetidas ocasiones a
Francisco Ayala a unirse a las filas de las tropas realistas, sin embargo Ayala
rechazó la propuesta y prefirió dedicarse a los cuidados de la hacienda de
Mapachtlan y permanecer con su familia. La renuencia mostrada lo hizo
sospechoso ante las autoridades novohispanas. Óscar Antonio Acosta Torres anota:
“Resulta importante mencionar que Francisco Ayala aún en su calidad de jefe de
la Acordada capturó en 1810 a los primeros conspiradores insurgentes de la
región de Cuautla. Domingo Montero, Manuel Aguilera, Joaquín Herrera, Francisco
Manzo y Manuel Chavero…” 5 e indica uno de los motivos para la
“equivocación” de nombres y el posterior ataque a la casa de don Francisco
Ayala.
El comandante realista Moreno en una de sus
salidas acribilló al insurgente J. Toledano, entre sus pertenencias encontró
cartas escritas por el insurgente Ignacio Ayala, a quien José María Morelos
encargara el mando de El Veladero. De esta forma, Moreno “confundió” a
Francisco Ayala con (Ignacio) el insurgente y ordenó su captura. A las 2:00
p.m. del 16 de mayo de 1811 las tropas realistas llegaron frente a la casa de Francisco
Ayala cuando comía con su familia. Informado el comandante Moreno de la
presencia del sospechoso, ordenó a dos de sus soldados disparar sobre la casa.
Las balas perforaron con facilidad las paredes e hirieron mortalmente a Fausta
Zapata, esposa del capitán. 6
“Ya para entonces tenía varios poderosos enemigos
entre las filas de los hacendados; entre ellos, unos españoles de apellidos
Martínez, Puebla y Pimentel, que buscaban apoderarse de las tierras de
Anenecuilco para acrecentar su producción y, con ello, sus riquezas. Por lo
mismo, acusaron a Ayala de ser cómplice de los insurgentes, después de que le
propusieron formar parte de las fuerzas anti independentistas de la región…” 7
y éste rechazara la propuesta.
Ehecatl Dante Aguilar Domínguez 8 en
su texto La rebelión insurgente del
capitán Francisco Ayala y el combate de Anenecuilco amplía en su
información que, por su condición de hombre de justicia, armado, Francisco
Ayala, aun cuando en el censo aparece con denominación de “criollo”, sirvió de
voz y apoyo a la causa de los indígenas de Anenecuilco en contra de las
exigencias de espacios entabladas por los propietarios particulares en busca de
expandir su riqueza, poder y dominio en la región, lo cual le acarreó la
repulsa de los poderosos quienes “sintieron” afectados sus intereses de clase.
Ante el ataque a su casa, Ayala disparó sus armas
y dio muerte a un soldado de apellido Piñaga y obligó la huida del compañero,
montó su caballo para alejarse de la casa y refugiarse en Anenecuilco. Por su
parte, el resto de las tropas realistas prendió fuego a la choza [¿o casa?] en
donde aún yacía su esposa moribunda con un niño de corta edad en los brazos
[Mónico]. 9 “Al ser descubierto el paradero de Ayala, Moreno
persiguió y sitió a Ayala, quien para entonces se había atrincherado con sus
dos hijos mayores (José [¿Francisco?] y Rafael Ayala) y una docena de hombres
en las bóvedas de la iglesia. Tras enfrentarse por un largo tiempo los
realistas tuvieron que retirarse.” 10
Al día siguiente “en Mayo, el martes anterior al
jueves de Ascensión”, Francisco Ayala, sus hijos organizan la defensa y
fortifican la iglesia de San Miguel Arcángel en Anenecuilco,} donde esperan a
las autoridades realistas de Cuautla… [ahí esperan el ataque de las fuerzas
militares y de voluntarios de las haciendas de españoles] bajo las órdenes de don
Ramón Roca y Garcilaso, jefe político de Chalco.
El pequeño grupo de Ayala pasa a Huitzililla,
luego a la sierra de Huautla para llegar al pueblo de Tepecuacuilo (ahora de
Trujano), región de Iguala en donde encuentra a un viejo conocido, el ahora coronel
independentista Valerio Trujano quienes en agosto de 1811 quedarán en el ejército de don José María Morelos con grado
de coronel y el encargo de reclutamiento de nuevas tropas.
En el primer semestre de 1812 participó en el
sitio de Cuautla bajo las órdenes de Hermenegildo Galeana, al romperse el sitio
fue uno de los primeros en asistir a Chiautla de la Sal (actualmente Chiautla
de Tapia en honor del vicario y coronel, don Mariano Antonio Tapia). Tras haber
realizado una campaña por el valle de Cuernavaca, se detuvo por varios días en
la hacienda de Temilpa, cerca de San Gabriel, debido a que se encontraba
enfermo. En el mes de junio fue sorprendido por Gabriel de Armijo quien comandaba
ciento cincuenta lanceros de la compañía de Cuautla. A pesar de que Ayala y sus
dos hijos —quienes murieron en la acción— se defendieron con un grupo de
treinta insurgentes, finalmente, fue capturado. Ayala fue fusilado en la
entrada de Yautepec en junio de 1812, su cadáver y el de sus hijos fueron
colgados en los árboles del camino. El 13 de mayo de 1868, San José de
Mapachtlan cambió su nombre a Villa Ayala en su honor.
El licenciado Samuel Hernández Beltrán, en su “El indomable coronel Francisco Ayala”, difiere
un tanto, establece la captura de don Francisco Ayala en la Hacienda de Temilpa
por el realista Gabriel Armijo tras cinco horas de lucha; éste incendia la
Hacienda y captura a los sobrevivientes de las fuerzas de Ayala a sus hijos y
al coronel el 2 de junio de 1812. “Todos fueron fusilados a las afueras de
Tlaltizapan, y posteriormente sus cuerpos fueron colgados a la entrada de
Yautepec.” 11
“… Al pasar el rio, fue fusilado uno de los
prisioneros; otro a la entrada de la villa, y Rafael Ayala en la plaza de la
misma. Su cadáver fue colgado de un mezquite que había en dicha plaza.
“Armijo, con los demás prisioneros, siguió la
cañada que pasa por Barreto, Tucumán, Xochimancas y Atlihuayán y llegó a
Yautepec. A la entrada de esta población, en el barrio de San Juan, fue
fusilado Ayala y colgado de un árbol su cadáver.
“Hay en el atrio de la pequeña iglesia de San
Juan [Yautepec] un árbol secular, una hermosísima ceiba, que no tiene igual en
aquellos contornos. Tal vez de una de las ramas de ese coloso de la vegetación
estuvo suspendido el cuerpo del esforzado luchador Ayala, padre infortunado de
una familia de mártires.” 12
Respecto a la familia, queda un dato de
importancia en Eric R. Wolf, “Las luchas
campesinas del siglo XX”: “… El mismo Zapata no dependía de las tierras
comunales de las aldeas: su padre era propietario de un pequeño rancho (los
Zapata eran rancheros). La familia se identificaba con pasadas luchas contra el
Partido Conservador y los franceses. Un tío abuelo había combatido con Morelos
en la guerra de Independencia; la esposa (Justa o Fausta) de un héroe morelense
de las guerras, Francisco Ayala, podría haber sido pariente suya; su abuelo y
su padre, al igual que sus tíos paternos habían militado a las órdenes de Díaz
contra los franceses...” 13
El
histórico Plan de Ayala signado por Emiliano Zapata con su estado mayor y
coautores, el 28 de noviembre de 1911, toma directamente su nombre de la
población morelense de San José de Mapachtlan renombrada de Ayala en honor del
coronel independentista Francisco Ayala. Así pues, resulta un homenaje al
personaje que originara el denominativo de la localidad.
Notas.
1.- Enciclopedia de los Municipios y
Delegaciones de México. Morelos. Sin firma. inafed.gob.mx Visitado el 22 de febrero del 2018.
2.- Miguel León
Portilla. En el mito y la historia. De
Tamoanchan a las siete ciudades. arquelogiamexicana.mx Visitado el 22 de
febrero del 2018.
3.- Aniversario de la creación del estado de
Morelos, blog de la Presidencia de la Republica, gob.mx, morelos.gob y bicentenario.gob.mx Visitados el 2 de enero del 2018 y el 22 de
febrero del 2018..
4.- Con
información obtenida de Francisco Ayala.
Oscar Ocampo Sol, maestro y equipo integrado por. Kariely Villegas Villanueva,
Yolanda Martínez Figueroa, Sheila Aguirre Martínez, Betzabé Benítez Guzmán y
Vianey Campos Sosa. red.ilce.edu.mx
5.- Óscar
Antonio Acosta Torres, Francisco Ayala en
la Acordada, diariodemorelos.com
fechado el 9 de julio del 2012.
6.- Oscar
Ocampo Sol, obra citada, red.ilce.edu.mx.
7.- Oscar
Antonio Acosta Torres. diariodemorelos.com
8.- Ehecatl
Dante Aguilar Domínguez. La rebelión
insurgente del capitán Francisco Ayala y el combate de Anenecuilco, mayo de
1811. Historias. morelos.gob.mx
9.- Ídem. “Mónico
Ayala, el menor de los hijos de Francisco Ayala (con su esposa, nombrada Justa
Zapata en algunas fuentes, ya vimos que también aparece con el nombre de Fausta),
el único sobreviviente de su familia pasada la guerra de Independencia [quedo
al cuidado de sus abuelos maternos: don Vicente Pastrana y doña Estefanía]…
años después, sale a estudiar, ʽpresuntamente por recomendación del entonces
general Vicente Guerrero, al Instituto Científico y Literario de Toluca, en
donde también estudian, Vicente Riva Palacio, nieto del mismo Guerrero y con el
coterráneo de este, Ignacio Manuel Altamirano, con quienes se forma en la
tradición científica Liberalʼ Lo cierto es que militó voluntariamente en las
causas compartidas con éstos en las sucesivas revueltas del México
Independiente. Pasado el tiempo, Mónico Ayala regresó a Anenecuilco en donde la
comunidad le nombrará preceptor de la Escuela del Pueblo, cargo que
desempeñaría en el preciso lugar en donde su padre libró el combate con[tra]
los realistas, los corredores de la Iglesia de Anenecuilco. Mónico Ayala a
través de sus enseñanzas, formó generacionalmente a varios líderes del pueblo
como Ramón N. Gutiérrez y Eufemio Zapata, asesorando además a los habitantes en
la 'permanente' defensa de las tierras de Anenecuilco hasta finales del siglo
XIX.”
10.- Francisco Ayala (Insurgente). wikipedia.org
11.- Samuel
Hernández Beltrán, en su “El indomable
coronel Francisco Ayala”, en su narración publicada el 23 de abril del
2017, elsoldecualtla.com.mx visitado
el 2 de enero del 2018.
12.- Miguel
Salinas Alanís. Ernesto de la Torre. Lecturas Históricas Mexicanas. “El insurgente Francisco Ayala”, páginas
748 a 754. historicas.unam.mx. Éste
es, al parecer, el texto madre para todo lo publicado en pro del insurgente
casi olvidado.
13.- Eric
R. Wolf, “Las luchas campesinas del siglo
XX”, página 51.
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