Estatua y monumento a don Mariano Jiménez.
Chihuahua, Chihuahua.
Don José Mariano
Jiménez Maldonado
Víctor
Manuel López Wario
Según el
Diccionario de la Real Academia española, 2010: Héroe(s): (Del lat. heros,
-ōis, y este del griego ἥρως): 1. m. Varón ilustre y famoso por sus hazañas o
virtudes. 2. m. Hombre que lleva a cabo una acción heroica. 3. m. Personaje
principal de un poema o relato en que se representa una acción, y especialmente
del épico. 4. m. Personaje de carácter elevado en la epopeya.
Extraído del aporte
de María Moliner:...1 m. Mit. Hijo de un dios o una diosa y un mortal; como
Hércules o Aquiles. 2 Persona que ha realizado una hazaña admirable, para la
que se requiere mucho valor. Se emplea muchas veces hiperbólica o irónicamente:
"Eres un héroe, levantándote a las seis de la mañana.” “Hace falta ser un
héroe para casarse con esa mujer". Caballero andante, campeón, Cid,
heroína, paladín. Epónimo. Épico, epopeya, gesta, hazaña, heroicidad, proeza.
Apoteosis. Valiente. Antihéroe. 3 Literario. Personaje principal en una obra
literaria. Protagonista. 5. m. En la mitología antigua, el nacido de un dios o
una diosa y de una persona humana, por lo cual le reputaban más que hombre y
menos que dios; como Hércules, Aquiles, Eneas, etcétera.
—oo—
En “Militares y Marinos Destacados. Héroes y
Próceres del Ejército, Fuerza Aérea y Armada de México.”, autoría del Capitán de Navío C.G. Marciano Valdez
Martínez y del TTe. Cor. FAAMA. DEMA. Raymundo Bautista Contreras, en su
primera edición del 2011.Copyrigh © 2011, Secretaría de la Defensa Nacional y
Secretaría de Marina Armada de México. DR © Secretaría de la Defensa Nacional y
Secretaría de Marina Armada de México. Dirección General de Comunicación
Social, Sección de Difusión Interna, correspondiente a la etapa independentista
hay un espacio para los Generales Guadalupe Victoria (José Miguel Ramón Adaucto
Fernández y Félix, en el documento del registro para la historia), Anastasio
Bustamante (y Oseguera), Vicente (Ramón) Guerrero (Saldaña) y Nicolás Bravo
Rueda.
—ooo—
En el plano
geográfico nacional una población situada en el Municipio de Jiménez, en el
Estado de Chihuahua, a 1262 metros de altitud sobre el nivel del mar honra la
memoria y hechos del general independentista don José Mariano Jiménez Maldonado
y, en el Paseo de la Reforma de la Ciudad de México —sobre el camellón norte—
un pedestal soporta (con numeración impar, la número 15 y segunda a partir de
la glorieta de Colón) la estatua erigida por el estado de San Luís Potosí para
perpetuar su memoria y honrar los hechos, develada el 4 de abril de 1896, obra
del escultor aguascalentense Jesús F(ructuoso) Contreras.
“El nombre completo de Jiménez
era José Mariano Ignacio de Santa Elena Jiménez Maldonado, sus padres José
Román Jiménez y Josefa Maldonado Zapata.”
Inquieta la afirmación e interrogante de la
periodista Virginia Bautista: “Mariano Hidalgo, hermano del cura Miguel
Hidalgo, y Mariano Jiménez, ingeniero que dejó su trabajo para ser artillero,
son dos personajes anónimos que contribuyeron a los triunfos de las tropas
insurgentes.
“¿Qué habría sido
del prócer de la Independencia Miguel Hidalgo y Costilla sin el apoyo
incondicional que le brindó en todo momento su hermano Mariano, quien lo siguió
hasta la muerte? ¿O los insurgentes habrían ganado tantas batallas de no contar
con la maestría del artillero Mariano Jiménez?”. 3
Los historiadores y
biógrafos coinciden en que don José Mariano Jiménez Maldonado nació el 18 de
agosto de 1771 en San Luis Potosí para trasladarse a la Ciudad de México a fin de estudiar la
carrera de Ingeniero en Minas en el Colegio de Minería de México y en él
titularse el 19 de abril de 1804. Posteriormente, establecido en la ciudad de
Guanajuato, trabajó en las minas de la localidad en donde llegaban los informes
inquietantes del brote insurrecto en la cercana población de Dolores en contra
de la autoridad virreinal de la Nueva España.
En los trabajos
biográficos correspondientes a don Mariano Jiménez surgen dos afirmaciones contradictorias y matizadas de
las que surge la interrogante de ¿cuándo ingresó realmente don Mariano al grupo
insurrecto? ¿antes o después del ataque sanguinario a la Alhóndiga de
Granaditas? Porque los actos brutales cometidos en la plaza de Guanajuato
(sumados a las atrocidades en Guadalajara) y sobre todo, el comportamiento de
los atacantes contra de los refugiados
entorpeció la pronta independencia y generó la repulsa en otros cuya afinidad
intelectual y política en cuanto a romper los yugos con una España invadida les
alejó del movimiento criollo, que si con buen actuar el hombre resulta
desacreditado, cuánto y más en los actos aceptados por molicie y dejadez. De
cualquier manera, la concordancia no es atributo para narrar los hechos de
aquellos cuyos actos empalidecen la perfección de los caudillos y deriva en
dolorosas, cuando no en dolosas distorsiones. 4
Para Alejandro
Villaseñor y Villaseñor: “Fue alumno de la Escuela de Minería de México, donde
hizo sus estudios especiales, y en el momento de estallar la revolución de
Dolores se encontraba en Guanajuato como empleado en las minas de la localidad,
en compañía de don Rafael Dávalos y de otros antiguos alumnos del mismo
plantel. A pesar de que el cuadro de horror y de matanza que presenció en
Granaditas no era el más a propósito para inspirarle una alta idea de la
revolución, el anhelo de independencia que estaba tan arraigado ya entre los
criollos, le hizo alistarse entre las filas de los insurgentes. Hidalgo, que
probablemente ya lo conocía, se apresuró a atraérselo, y apenas supo su determinación,
le dio el grado de Coronel.” 5
Extraemos de los Cuadernos Potosinos de Cultura Científica,
por epígrafe: “José Mariano Jiménez, hijo del Real Seminario de Minería,
vislumbraba un futuro promisorio en el campo de la ingeniería y la ciencia al
educarse con los más destacados catedráticos de matemáticas, física e
ingeniería. Inició sus trabajos de ingeniería en minas en Guanajuato en la mina
de Rayas. Al igual que sus compañeros egresados del Real Seminario que se
encontraban trabajando en Guanajuato, abrazó los ideales independentistas y
ofrendó su vida por ellos. La gesta libertaria truncó la carreras de esta
brillante generación que prometían importantes contribuciones en áreas como la
ingeniería de minas y las matemáticas, reflejo de la calidad de la institución
de la que egresaron. El Mariano Jiménez científico es menos conocido que el
Jiménez insurgente, aunque su carrera truncada deja constancia de ingenio en
labores mineras, estrategias militares usando sus conocimientos matemáticos y
construcción de cañones y armas para la causa, usando materiales
diversos.”(sic) y aún añade (página 20):
“Entre esos jóvenes formados en el Real Seminario se encuentra el potosino José
Mariano Jiménez Maldonado, mejor conocido como uno de los héroes insurgentes,
cuya cabeza fue exhibida por muchos años durante la lucha independentista, en
una de las esquinas de la azotea de la Alhóndiga de Granaditas 6 en Guanajuato, tras su aprensión
y fusilamiento en 1811.” 7
“Mariano Jiménez se
presentó ante el caudillo Miguel Hidalgo y Costilla el 28 de septiembre de 1810
para ofrecer sus servicios en favor de la causa. Sus méritos, su disciplina y
su lealtad le valieron un rápido ascenso, obteniendo el grado de teniente
coronel. A finales de octubre había
ganado ya el de coronel.” 8 Establece, escuetamente, el Segundo Informe de trabajo (septiembre
2011-septiembre 2012) editado y difundido por el Congreso del Estado de
Chihuahua.
De la memoriapoliticademexico.org tomamos: “Al estallar el levantamiento de
Hidalgo, Jiménez era director de la mina de La Valenciana, mundialmente la más
importante de la época. A la llegada de los insurgentes a Guanajuato, Jiménez
reunió una partida de 3 mil hombres que participó de manera destacada el 28 de
septiembre de 1810, en la toma de la Alhóndiga de Granaditas, causa principal
por la que sería perseguido y condenado a muerte por las autoridades
virreinales. Ese mismo día se presentó a Hidalgo y recibió el grado de
coronel.” 9
Nuria Pons asienta
en “Los Ingenieros en la Independencia”:
“En esos momentos de agitación se encontraban en Guanajuato trabajando en la
mina de la Valenciana, una de las más ricas del país, tres ingenieros de minas
que habían hecho una brillante carrera en el Real Seminario y un pasante, ellos
eran Casimiro Chovell, José Mariano Jiménez, Rafael Dávalos y Ramón Fabié,
quien(es) al saber que Hidalgo se acercaba a la ciudad congregaron a los
mineros y a la gente del pueblo que quiso escucharlos incitándolos para unirse
al movimiento insurgente.
“Finalmente el
lunes 8 de octubre de 1810 salieron de Guanajuato los insurrectos; a la cabeza
iban con rumbo a Valladolid, tres mil hombres mal armados, bajo el mando del
novel coronel Mariano Jiménez.” 10
Por su parte Imer
B. Flores afirma: “José Mariano Jiménez nació el 18 de agosto de 1781, estudió
en el Colegio de Minería en la ciudad de México, donde se graduó de ingeniero
en minas en 1804 y se estableció en la ciudad de Guanajuato. Antes de la toma
de la Alhóndiga de Granaditas, el 28 de septiembre de 1810, se presentó ante
Hidalgo y le ofreció sus servicios a favor de la causa insurgente.” 11
“El 28 de
septiembre de 1810 ocurrió una de las primeras y más importantes batallas de la
Guerra de Independencia con la toma de la Alhóndiga de Granaditas, en la que se
cubrieron de gloria las armas insurgentes lideradas por don Miguel Hidalgo y
Costilla, acompañado por Ignacio Allende y Unzaga, Juan Aldama, Mariano Abasolo
y Mariano Jiménez.” 12
Informa el cuadernillo con finalidad turística editado por el Museo Regional de
Guanajuato.
En el Diccionario Porrúa de Historia, Biografía y
Geografía de México ya con seis ediciones: “Originario de San Luis Potosí.
Estudió en el Colegio de Minería de la ciudad de México y se graduó como
ingeniero de minas en 1804. Establecido en Guanajuato, se dedicó al ejercicio
de su profesión, donde lo sorprendieron los acontecimientos de la independencia
y se presentó a Hidalgo después (?) de la toma de Granaditas. Obtuvo el grado
de coronel.” 13 Más o menos en concordancia con lo afirmado en
Diccionario citado, en www2.sepdf.gob.mx/efemerides/consulta:
“Tomada la Alhóndiga de Granaditas, llegó a la ciudad de Guanajuato el
ingeniero de minas José Mariano Jiménez, potosino, quien se puso
incondicionalmente a las órdenes de Hidalgo para luchar por la independencia de
la patria.” 14 Afirmación
contraria a lo reseñado en
mexicomaxico.org referente a los personajes honrados con su imagen en el
Paseo de la Reforma del Distrito Federal: “… Jiménez se presentó ante el
caudillo Miguel Hidalgo y Costilla para ofrecer sus servicios en favor de la
causa. Cuando realizó el ataque a la Alhóndiga de Granaditas el joven ingeniero
Jiménez lo acompañó en la lucha. En virtud de sus conocimientos técnicos,
Hidalgo le asignó la tarea de construir cañones, trabajo que Jiménez realizo
con presteza y singular eficiencia.” 15
De la historia
homogénea.
Don Mariano Jiménez
tomó Silao el 10 de octubre de 1810 y el 16, Valladolid. Batió a las tropas del
general realista Torcuato Trujillo 16 en el puente de Atenco:
Trujillo tuvo que retroceder al Monte de las Cruces. Ahí, Mariano Jiménez
encabezó una fuerza de tres mil hombres junto con Ignacio Aldama y en la que el
emplazamiento estratégico de su línea artillada fincó la victoria de las
fuerzas insurgentes en la historiada “Batalla del Monte de las Cruces.” 17
Al día siguiente (31 de octubre de 1810), por órdenes de Hidalgo, Mariano
Jiménez viajó a la Ciudad de México para solicitar al virrey 18 la
entrega de la capital al movimiento independentista, propuesta rechazada con
amenazas para la integridad de los emisarios; defiende la plaza de Guanajuato
atacada por Calleja el 24 de noviembre. Partió
hacia Zacatecas para después dirigirse a Guadalajara, sin embargo en la
hacienda del Molino Ignacio Allende (con el beneplácito del cura Hidalgo) le
ordenó ir a San Luis Potosí para propagar el movimiento independentista en las
Provincias Internas. Reunió una tropa de siete mil hombres y 28 piezas de
artillería fabricadas por él. El 6 de enero de 1811, en camino a Saltillo,
tropezó con los realistas del comandante Cordero quien tenían órdenes de acabar
con la insurgencia, sin embargo, para su buena suerte muchos de los dos mil
hombres del ejército realista se encontraban ya inconformes con el gobierno
español y desertaron tras ser derrotados para unirse a la causa de la
Independencia. 19 Al
enterarse de la derrota de los líderes del movimiento insurgente —en la batalla
de Puente de Calderón— envió una escolta para recibirlos en Matehuala. Reunido
con Miguel Hidalgo e Ignacio Allende en la hacienda de Buena Vista, vota por la
destitución de Hidalgo como generalísimo. El 15 de marzo salieron con rumbo a
Estados Unidos, según el plan trazado. A su llegada a Acatita de Baján,
Coahuila les traiciona Ignacio Elizondo. Capturados, se les traslada a
Chihuahua para juzgarlos.
“A la misma hora
del día siguiente (6 de la mañana del 26 de junio de 1811), llegó el momento de
hacer cumplir las sentencias. Al parecer sin quitarles los grilletes y las
esposas, los sentenciados fueron conducidos a la plaza de San Felipe donde ya
se encontraban listos los pelotones de ejecución, formados a tan sólo tres
pasos de los banquillos en que serían ejecutados. Se les indicó el banco en que
debían colocarse, se les vendaron los ojos, se les obligó a dar la espalda a
sus verdugos y a la voz de mando de Pedro Armendáriz, cuatro balas certeras
dieron muerte a: Allende, Jiménez, Aldama y Santa María. Manuel de Salcedo
ordenó que a los cadáveres de los tres primeros se les cortara la cabeza. Sus
cuerpos fueron sepultados en el convento de San Francisco, después de haber
sido expuestos a la curiosidad pública. Un mes y un día después, Hidalgo
correría la misma suerte. Así, las cabezas en sal de los cuatro fueron
transportadas a Zacatecas, Lagos (posteriormente "de Moreno"), León
(que será "de los Aldama") 20 y, finalmente, el 11 de
octubre 1811, llegaron a Guanajuato, donde serían colocadas en unas jaulas de
hierro en las cuatro esquinas de la Alhóndiga de Granaditas hasta 1821.” 21
“…Su cabeza, junto con la de los demás jefes
insurgentes, fue colocada en una jaula de hierro y fijada en una de las
esquinas de la Alhóndiga de Granaditas en Guanajuato; el intendente Fernando
Pérez Marañón, mandó poner la siguiente inscripción en la puerta del edificio:
‘Las cabezas de Miguel Hidalgo, Ignacio Allende, Juan Aldama y Mariano Jiménez,
insignes facinerosos y primeros cabecillas de la revolución; que saquearon y
robaron los bienes del culto de dios y del Real Erario; derramaron con la mayor
atrocidad la inocente sangre de sacerdotes fieles y magistrados justos; y
fueron la causa de todos los desastres, desgracias y calamidades que
experimentamos y que afligen y deploran los habitantes todos de esta parte tan
integrante de la nación española. Aquí clavadas por orden del señor brigadier
don Félix María Calleja del Rey, ilustre vencedor de Aculco, Guanajuato y
Calderón, y restaurador de la Paz en esta América. Guanajuato 14 de octubre de
1811’.” 22
El trato especial a
los restos de los fusilados Ignacio Allende, Juan Aldama y Mariano Jiménez (y
posteriormente de don Miguel Hidalgo), el traslado de sus cabezas preservadas
en sal y enjauladas para colocarlas —una en cada esquina de la Alhóndiga— algo
afirma y determina en los hechos violentos sucedidos en el espacio
guanajuatense. Los iguala en importancia histórica y en la responsabilidad de
lo acaecido en aquel “Palacio del Maíz”. Además, al conocer de la preparación
académica cursada por don Mariano Jiménez, 23 no desconcierta que
los trabajadores de las minas aplicaron su experiencia para abrir el boquete
por donde vencerían a los refugiados, hueste minera sintetizada en la figura de
Juan José de los Reyes Martínez Amaro, apodado “el Pípila” —por mucho tiempo
considerado personaje ficticio— . 24
Si bien, don
Mariano Jiménez resulta un segundón en la historia mexicana durante la
Independencia, es necesario recordar que ante el fervor partidario, al mismo
Ignacio Allende la crónica le mantenía en un plano inferior hasta ya entrado el
siglo XX.
—oooo—
1823: La
catedral metropolitana de la Ciudad de México recibió los restos de las
víctimas insurgentes en donde permanecieron hasta 1925, año en que los
trasladaron al mausoleo de la Columna de la Independencia.
30 de mayo
de 2010: Exhumación de los restos de los héroes de la Independencia con honores
máximos y traslado al Museo Nacional de Historia (Castillo de Chapultepec) para
su análisis, conservación y autentificación.
Estatua y monumento a don Mariano Jiménez.
Paseo de la Reforma, Ciudad de México.
Fuente: Con "M" de México.
Notas
importantes:
1 pueblosamérica.com
2 Cuadernos
Potosinos de Cultura Científica del Museo Casa de la Ciencia y el Juego
Sociedad Científica ‘Francisco Javier Estrada’. Cuerpo Académico de Materiales,
FC-UASLP Vol. 1, No. 2, (2008), pp. 19-32. José Mariano Jiménez, el desconocido
hombre de ciencia.
3 Interrogantes de
la periodista Virginia Bautista aparecidas en “El Precursor” (sábado, 06 de
Julio 2013) Chihuahua, México, en artículo correspondiente a la presentación
del libro “Don Mariano Jiménez, héroe de la Independencia de México” por José
María Alonso Aguerrebere, Alejandro Aguerrebere Gálvez y Ángel Aguerrebere
Gálvez, descendientes del héroe nacional, 2010, publicado por Ediciones De La
Salle.
4 Tomado de Juan E.
Hernández y Dávalos. Colección de documentos para la historia de la guerra de
independencia. Referencia en “Las proclamas y proezas de los primeros caudillos
de la Independencia: la causa de Ignacio Allende, y los casos de Juan Aldama y
José mariano Jiménez. Imer B. Flores: “Que efectivamente tiene noticia de los
asesinatos que contiene la pregunta y que ha oído decir fueron los ejecutores
de los de Guanajuato la misma plebe, después de retirados los insurgentes y con
ellos el que declara, que sería a las cuatro de la tarde del día veinticuatro
de noviembre próximo pasado y que un angloamericano, cuyo nombre no tiene
presente fue el motor de ellos; que los de Guadalajara y Valladolid fueron
mandados por Hidalgo, y ejecutados por un Loya y Agustín Marroquín.”,
declaración que entra en franca oposición a lo dicho por otros atribuida a don
Mariano Jiménez ante sus jueces no aceptada por los estudiosos del personaje
potosino.
5 Página 81:
Alejandro Villaseñor y Villaseñor (1910). «Don Mariano Jiménez». Biografías de
los héroes y caudillos de la independencia. Ciudad de México: Imprenta El
Tiempo de Victoriano Agüeros. Versión PDF.
6 El actual Museo
Regional de Guanajuato conocido con el nombre de Alhóndigas de Granaditas,
deviene de la palabra árabe “alhóndiga” “almacén o mercado de granos,” mientras
que el complemento, “granaditas” es variante de “granos” lo cual lo recibió
popularmente porque en su interior almacenaban los granos obtenidos durante las
cosechas regionales, de ahí el sobrenombre de “el palacio del maíz”, según la
voz popular. “Al principio este inmueble iba a funcionar como un almacenaje y
venta de granos, pero esto duró poco porque ocho meses después comenzó el
movimiento de Independencia y esto cambió su destino porque ante el inminente
ataque de los insurgentes dirigidos por don Miguel Hidalgo y Costilla, la Alhóndiga
de Granaditas sirvió de refugio a los defensores del régimen virreinal
comandados por el intendente (Juan Antonio de) Riaño.” inah.gob.mx Origen de leyenda y motivo de tentación es la
afirmación generalmente aceptada de que el intendente llevaba “consigo como 3
millones en barra en plata y moneda acuñada; junto con otros tantos objetos de
valor y joyas, que se dice que en muy alto porcentaje pertenecían a la gente
acaudalada y criollos, que siguieron a Riaño a este inmueble”.
7 Cuadernos
Potosinos de Cultura Científica del Museo Casa de la Ciencia y el Juego
Sociedad Científica ‘Francisco Javier Estrada’. Cuerpo Académico de Materiales,
FC-UASLP Vol. 1, No. 2, (2008), pp. 19-32. José Mariano Jiménez, el desconocido
hombre de ciencia.
8 Página 15 correspondiente
al Segundo Informe de trabajo (septiembre 2011-septiembre 2012) editado y
difundido por el Congreso del Estado de Chihuahua con membrete de la Comisión
Especial para los Festejos del Centenario de la Revolución Mexicana. 9 Es
fusilado el jefe insurgente José Mariano Jiménez. 26 de junio de 1811. memoriapoliticademexico.org 10
Ingeniería de La Unam 1987 Con La Colaboración de: La Facultad de Ingeniería,
del Instituto de Investigaciones Históricas de La UNAM OCLC: 21861871, en el
capítulo Los Ingenieros en la Independencia con firma de Nuria Pons "Se
suman mineros a Hidalgo en Guanajuato", página 10.
11 Página 143. Las
proclamas y proezas de los primeros caudillos de la Independencia: La causa de
Ignacio Allende, y los casos de Juan Aldama y José Mariano Jiménez. Imer B.
Flores. Unam, Senado de la República, 2010.
12 Museo Regional de
Guanajuato (Alhóndigas de Granaditas) inah.gob.mx
13 Diccionario Porrúa
de Historia, Biografía y Geografía de México. Editorial Porrúa Hermanos, S.A.
de C.V.
14 Efemérides
www2.sepdf.gob.mx/efemerides/consulta José Mariano Jiménez. El 28 de Septiembre
de 1810.
15 Las estatuas del
Paseo de la Reforma, México. mexicomaxico.org
16 Militar español
destacado por su participación en la Batalla de Bailén contra el ejército de
Napoleón y por dirigir a las tropas realistas vencidas por los insurgentes en
la Batalla del Monte de las Cruces (30 de octubre de 1810) por la independencia
de México. Trujillo, recién nombrado teniente coronel, era el comandante de la
provincia de Michoacán.
17 Es fusilado el
jefe insurgente José Mariano Jiménez. 26 de junio de 1811. memoriapoliticademexico.org
18 Francisco Javier
Venegas.
19 En ésto los
biógrafos no concuerdan, otros asientan que la deserción sucedió antes del
combate.
20 Otros itinerarios
añaden, con lógica, las plazas de Chihuahua y Guadalajara.
21 Las proclamas y
proezas de los primeros caudillos de la Independencia: La causa de Ignacio
Allende, y los casos de Juan Aldama y José Mariano Jiménez. Imer B. Flores.
Unam, Senado de la República, 2010.
22 Guanajuato.
(Biografía - Memoria Política de México, memoriapoliticademexico.org: en la
biografía correspondiente a Ignacio Allende Unzaga (1779-1811).
23 En 1796 ingresó al
Real Seminario de Minería en la ciudad de México; ahí trató a Alexander
Humboldt durante su visita a la Nueva España. En 1802 hizo sus prácticas en
Sombrerete y luego, en 1803, en Guanajuato, donde trabajó con el marqués de
Rayas. El 19 de abril de 1804 obtuvo el título de perito minero. Al año
siguiente contrajo matrimonio con Mariana Ayala y Barreda, con quien procreó
varios hijos.
24 “El pípila”, por
sus rasgos con semejanza a un guajolote, fue barretero en la mina de Mellado.


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