Un
paraíso arrasado
● Víctor Manuel López Wario
Por gentileza, benevolencia y
confianza del amigo don José Manuel López Castro tuve en las manos y la oportunidad
de leer la “Vida de J. J. Dessalines, gefe
de los negros de Santo Domingo”, en la edición facsimilar a partir del
original en México de don Mariano Zúñiga y Ontiveros del año de 1806, traducción
del francés por Juan López Cancelada, con el patronazgo del Banco Nacional de
Obras Públicas, S. A., editado por Grupo Editorial Miguel Ángel Porrúa, S. A.
(1982), quien narra, con la óptica y obcecaciones de su época, la insurrección
de los esclavos negros iniciada en el año de 1791 en la entonces perla de la
corona, Santo Domingo, cofre de riqueza y espacio en beneficio para Europa. Al
término de la historia quedó un resabio de amargura ante la brutalidad humana y
la destrucción irreparable de un entorno pródigo y de quienes disfrutaban de
ella.
●●●
El primer viaje de Cristóbal
Colón, o Viaje del Descubrimiento, fue una expedición marítima capitaneada por
Cristóbal Colón (Cristoforo Colombo, en italiano, o Christophorus Columbus, en
latín)[1]
al servicio de los reyes Isabel y Fernando de Castilla y Aragón, apellidados
“Católicos”. [2] Inició
el 3 de agosto del 1492 del puerto de Palos de la Frontera (actualmente en
Huelva, España). Participaron tres carabelas: la Pinta, al mando de Martín
Alonso Pinzón; la Niña, dirigida por Vicente Yáñez Pinzón y la Santa María (en
realidad y por su estructura una nao), responsabilidad del maestre Juan de la Cosa[3].
El 16 de septiembre las naves alcanzaron el mar de los Sargazos y el 12 de
octubre[4]
llegaron a la isla de Guanahani — nombrada San Salvador—. Colón siguió su navegación
por El Caribe llega a Cuba el 28 de octubre y a La Española el 6 de diciembre.
El 24 de diciembre la Santa María encalla en la costa haitiana de La Española y
con sus restos construye el Fuerte Navidad.
“El
día de Navidad de ese mismo año de 1492, una de las tres embarcaciones, la
Santa María, la principal, encalló en unas rocas en la costa noroccidental de
la actual Haití y, aunque no hubo muertos, la nave quedó inservible. Colón
decidió entonces que con los restos de aquella nave se construyera una torre y
fortaleza, a la que llamó la ‘villa de la Navidad’. Así quedó fundada la
primera edificación occidental en América, en la que permanecieron 39 hombres
armados y con provisiones suficientes para esperarlo cuando regresase de España
a donde había decidido volver para informar a los reyes de los
descubrimientos.” [5]
●●●
Tomado del texto [6]
que
inicia con la portadilla:
“VIDA DE J. J.
DESSALINES,
GEFE DE LOS NEGROS
DE SANTO DOMINGO;
CON NOTAS MUY
CIRCUNSTANCIADAS SOBRE EL ORIGEN, CARÁC-
TER Y ATROCIDADES DE
LOS PRINCIPALES GEFES DE AQUELLOS
REBELDES DESDE EL
PRINCIPIO DE LA INSURRECCIÓN EN 1791.
TRADUCIDA DEL FRANCÉS[7]
POR D. M. G. C. AÑO
DE 1805.
REIMPRIMESE POR DON
JUAN LOPEZ CANCELADA
EDITOR DE LA GAZETA
DE ESTA N. E.
CON SUPERIOR PERMISO.
MÉXICO:
En la oficina de D.
Mariano de Zúñiga y Ontiveros,
año de 1806.
AL LECTOR:
“Habiendo llegado á mi mano este
Compendio (gracias al favor de un Amigo de este Comercio) formé el concepto de
la utilidad que resultaría de su publicación en N. E. y me dispuse á dedicarle
una Introducción histórico-geográfica
de la Isla, atendiendo á que no todos tienen á mano los datos con que yo me
hallo, y que siempre son mas interesantes los sucesos de la historia quando se
tiene algun conocimiento del pais donde ocurren.
“A
este pensamiento siguió otro que, si no es tan interesante, lleva á lo menos
consigo la recomendación de la curiosidad en conocer monstruos que hacen el principal papel en la escena, cuyos retratos me facilitó otro Amigo también
del Comercio, los que mandé sacar y grabar.
“Con esto y
los apuntes marginales que suplen al Apéndice, me pareció darla por concluida
con la nota que se verá á la página 73, quando inesperadamente llegó impresa la
Coronación y Constitución del Imperio
primero de Negros que se ha visto en el mundo culto… y procuré añadir como
cosa tan esencial y oportuna: igualmente se le añadió la proclama de Dessalines á sus vasallos el día de su
coronación: la carta del Emperador Bonaparte
siendo primer Cónsul á Louverture, y
otras varias piezas que los amigos me franquearon deseosos de que saliese en el
modo posible completa la obra, desde el año de 91 hasta el presente de 806.
“Este ha sido el motivo del
retardo sobre que el público me ha reconvenido; pero quedará satisfecho en
vista de lo expuesto por la eficacia con que desea complacerlo en todo.
“Juan Lopez
Cancelada.”
Introducción
(Página 1).
“No hay política más errada que
la de mantenerse indiferentes sobre el bien ó el mal que acaece en las demás
Naciones, porque no nos toca personalmente. Se engaña mucho un Estado quando
cree que no le interesa lo que ha pasado á dos mil leguas de su continente: Es
el Mundo político como el físico: El primer móvil da impulso á la masa general,
extendiendo su fuerza motriz de uno a otro extremo.
“El
conocimiento de estas verdades hará mas apreciable la lectura de este compendio
de los horrorosos sucesos de la isla de
Santo Domingo. Sobre ellos combinará la prudencia con la instrucción quanto
importa la unión de todos los blancos que habitan una colonia donde hay negros y otras castas. La desunión de
los nativos blancos de aquella isla
fue una de las causas de que los negros se apoderasen de ella, y que ellos pereciesen á sus imfames manos con
diferentes martirios inventados por una crueldad que estremece….. ¡Infelices
Europeos y Criollos… víctimas desgraciadas!.... ¡Oh quanto os pesaría haberos
confiados en las promesas del hipócrita
Louverture y feroz Dessalines!.... Y
vosotros los apasionados de la Gran
Bretaña, que prestasteis el oído á sus emisarios de la isla de Jamayca, ved ahí el pago de una nación
que os ha vendido y sacrificado á sus viles intereses, burlándose de vuestra soñada
libertad é independencia. ¡Dichosa N. E. (á
quien dedico esta Introducción) dichosa mil veces por el sosiego y tranquilidad
que la caracteriza!…. No han tenido ni tienen aquí entrada las extravagantes
ideas que han perturbado la paz de otras regiones. Tienen siempre presente que padecerán desolación qualquiera Reyno
dividido entre sí…. y acabarán de confirmarlo con lo acaecido en Santo
Domingo.
“Mas
dilatarémos por un momento el exámen de ese horroroso
quadro, que bastante tendrá que resistir el corazón quando se registre por
menor en este compendio; y describiremos mientras ese pais que ha sido y es el
teatro de esta escena.
“Fue
descubierta esta isla por Christoval Colon el año de 1492—Denominóla Isabela, en memoria de la augusta
Soberana de España que habilitó su expedición—Fundóse después la capital con el nombre de Santo Domingo, que lo dió a toda la isla de 360 leguas de circunferencia,
170 de largo y 30 en su mediana anchura-- Está
situada en medio de las de Cuba, Jamayca y Puerto-rico--Se divide de ésta por solo un canal, y los geógrafos la ponen á los
20 grados de latitud y 74 de longitud.
“Su clima es cálido, pero se templa
mucho con los vientos y abundancia de lluvias, que la hacen tan húmeda, que
todo se pudre en poco tiempo-- Sin
embargo, los Europeos, acostumbrados á este temperamento, gozaban de buena
salud, y solian contar algunos 80 y 100 años.
“Esta isla, que después de la de Cuba es
la mayor de todas las que hay en América, es también la mas fértil y deliciosa—
En ella se ven dilatados bosques de exquisitas maderas, como son… a partir de
aquí viene un enlistado de la riqueza habida en la isla y los envíos que de
ésta surcaran el mar con destino a España.”
Del final de
la página 2 al inicio de la 4 viene un enlistado de las riquezas naturales en
el espacio caribeño seguido de un extenso reporte de intervenciones y disputa
entre las naciones europeas por apropiarse de esas riquezas, inventario que
culmina en la página 8:
“Sí, nobles Americanos: vuestro tierno y
amable corazón padecerá mucho al ver la suerte infeliz de vuestros semejantes:
lo puedo asegurar, porque he vivido entre vosotros va para 17 años—Os conozco á fondo, y por esto siento daros tan
penoso rato; pero dispensadme, os suplico, atendiendo á que mi objeto solo es
haceros presente el mal, para que mejor sepáis apreciar el bien.”
PROLOGO DEL AUTOR
(Página
9)
“El primer castigo de los hombres
perversos es el hacer sus acciones manifiestas á los demas hombres; y la
primera venganza que la justicia permite tomar de sus iniquidades puede ser
recomendarlas á la execración de la posteridad.
“En
los dos mundos ha resonado con universal asombro el nombre y los atentados
horribles del monstruo que es objeto de esta historia; pero hay pocas personas
que conozcan la serie no interrumpida de los crímenes de este feroz africano,
que se ha hecho tan famoso por sus atrocidades, y cuya ferocidad no puede ser comparada
sino con los tigres que habitan el clima ardiente que le dio el ser.
“Por
más repugnante que sea el llamar la atención hácia unas escenas de muerte y de carnicería, debe sin embargo
fixarsela vista en ellas, quando por si son capaces de alimentar la indignación
que deben inspirar y preparar la venganza por su castigo. A lo menos, el quadro horrible que se va á ofrecer al
público no dexará de producir el mas alto desprecio hacia aquellos que han
protegido y ayudado abiertamente á los autores de tantos males, y que en
desprecio de las demas naciones, indignas de su perfidia, se atreve á hacer
causa común con ellas.
“Este
es el objeto principal que os hemos propuesto al ofrecer al público la Vida de Dessalines. Si la historia de
este monstruo es capaz de exáltar las almas sensibles, ¿quánto mas horror debe
inspirar la idea de que este mismo monstruo, cubierto de sangre humana y
crímenes, bárbaro por naturaleza, y desnudo enteramente de las costumbres y
civilización de la Europa, haya encontrado en el Gobierno de una nación europea
socorros, apoyo y protección? ¿Puede
haber ninguna consideración política capaz de apoyar esta asociación vergonzosa
del Gobierno británico con el jefe de un pueblo de asesinos, que tienen escandalizado el mundo entero con
atrocidades?
“En
otro tiempo se alababa la Inglaterra
de que no hacia la guerra sino con el objeto de mantener los antiguos
principios de la sociedad civil y las leyes establecidas en Europa. Hoy une sus
intereses á los de un bárbaro, que ha probado con sus atentados el odio que
profesa á todos los principios sociales europeos. Condenemos, pues, á la exécracion de los siglos los crímenes del monstruo protegido y el oprobio del Gobierno protector…..
“¿Qué
nación civilizada no se llenara de horror y de indignación al ver á la
Inglaterra pagando y sosteniendo las atrocidades de Dessalines y sus cómplices?.... Seria menester confesar que no
había moral entre los hombres, si hubiese uno que quisiese hacer causa común
con un asesino insaciable de sangre
humana, á no ser que tuviese el corazón
tan perverso y de tan malas inclinaciones como él….. Pues el Gobierno ingles
tiene, no ya hombres nacidos en la
obscuridad capaces de este crimen, sino hombres
públicos destinados á representar la nación entera.
“¿No
han conocido estos ministros que sacrificando el honor de su nación á las
combinaciones momentaneas de su envidia y ambición, legitiman por este medio la terrible catástrofe que los amenaza en Jamayca? ¿Qué podrán responder quando
los negros de sus colonias tomen el partido de degollar sin piedad á quantos Ingleses hay en ellas, erigiéndose
después en un pueblo independiente, y
justificando sus asesinatos con la protección que los Ingleses han prestado á
los negros de Santo Domingo?
“¡Quántas,
y qué funestas conseqüencias puede acarrear á la humanidad entera la conducta
de los ingleses!”
(A
lo anterior sigue la penosa narración de los hechos y crueldades con este
inicio:
“No es tiempo
de examinar la qüestión
de si la abolición de la esclavitud
en las colonias francesas ha sido ó
no un verdadero mal para la humanidad. Quando el filósofo europeo se ocupaba en
este importante objeto, no hay duda; su alma gozaba de un placer inexplicable
al representarse en su imaginación las fértiles
llanuras de Santo Domingo cultivadas ya por unas manos libres; pero la
terrible convulsión que han experimentado las Antillas para llegar hasta este punto, ha causado la ruina de
tantas familias, y la muerte de un tan sin número de otras, que sería injusto,
y aún bárbaro, el obstinarse en defender todavía la causa de los negros esclavos,
habiendo sido tan funestas para la humanidad sus terribles conseqüencias.”[8]
●●●
Jean Jacques Dessalines, de quien
Louis Dubroca dibuja un repugnante retrato al final de la “Vida de J. J. Dessalines, gefe de los negros de Santo Domingo”, fue
un revolucionario y político haitiano, nacido alrededor de 1758 en África
Occidental. Autoproclamado emperador de Haití en 1804 murió violentamente en
1806.
Traído de
Guinea para esclavo en una de las fincas en la parte francesa de Santo Domingo,
trabajó como bracero en una de las grandes fincas de un colono blanco, de quien
tomó su nombre. En 1791, tras asesinar a su dueño, abandonó la plantación para
unirse a la rebelión —tras una ceremonia vudú— con otros doscientos esclavos
negros, dirigidos por el esclavo jamaiquino Bouckman.[9]
[10]
El grupo atacó las propiedades de los colonos blancos, de los libertos mulatos
y de las autoridades francesas, hechos en los que Dessalines destacó por su
capacidad táctica y militar. En 1793 exiliado en la parte española de la isla, regresó
al aprobarse el decreto que concedía la
libertad a todo aquel que ayudara a la República
francesa a expulsar a los españoles y británicos de la isla. Dessalines hermanado
a otro de los líderes negros, Toussaint L’Ouverture — quien lo nombró su
lugarteniente—, propició gran parte del éxito para derrotar al ejército español
en 1795 y vencer a los ingleses en 1798. Al término de éstas, Toussaint L’Ouverture
recibe el nombramiento de gobernador general de la colonia por parte del
gobierno francés y Dessalines el grado de general de brigada con mando sobre el
distrito Gonaïves. No obstante distinguidos y premiados con dichos honores, los
líderes rebeldes promulgan la independencia de la colonia en 1801. Con el
control casi total de la isla Toussaint y Dessalines enfrentan a 22,000
soldados al mando del general Charles-Victoire-Emmanuel Leclerc (cuñado de
Napoleón), con misión de restablecer la soberanía francesa. Dessalines, prácticamente
vencido y cercado en el fuerte de la Crête-a-Pierrot por los soldados franceses
recibe el ofrecimiento de amnistía por parte de Leclerc a los rebeldes con la
condición de abandonar las armas, Dessalines aceptó la propuesta y abandonó a
Toussaint quien continuó la lucha hasta su derrota y prisión. En 1803 Napoleón
anunció su intención de restablecer la esclavitud en la plaza, y esta decisión,
aunada a la represión contra los negros y mulatos que lucharan contra los
franceses, propició el regreso a las armas por parte de Dessalines y sus seguidores.
El apoyo inglés
—en guerra continental contra Francia— favoreció el triunfo de los ex esclavos
y mulatos sobre a las tropas francesas. El 11 de octubre las tropas de
Dessalines llegaron a Puerto Príncipe y el 19 de noviembre toman el último
baluarte (la fortaleza de Cabo Haitiano) de las fuerzas francesas encabezadas
por el vizconde de Rochambeau y en mucho mermadas por la fiebre amarilla,.
Dessalines declaró la independencia de la colonia francesa el 1 de enero de
1804[11]
a la que devolvió su nombre indígena, Haití[12],
proclamada como república independiente
y él nombrado por sus seguidores gobernador vitalicio. Así, Haití era el primer
país independiente en América y además de raza negra. Las primeras actuaciones de
J. J. Dessalines en su investidura correspondían a la consolidación de la
independencia y con ella evitar el regreso de los franceses o la intervención
de algún otro país con intereses coloniales: planteó la reorganización económica
y administrativa del país; aumentó el número de soldados; proyectó una reforma
agraria y la confiscación de propiedades a los blancos; confiscó las
plantaciones y las declaró posesiones públicas. Todo ciudadano era o soldado o
campesino y éstos últimos inscritos a una propiedad.
En octubre de
1804 autoerigido emperador con carácter vitalicio de Haití con el nombre de
Jean Jacques I, impuso un régimen dictatorial, declaró la guerra a los blancos
en su territorio con promesa de exterminio que obligó a la mayoría de los
colonos a refugiarse en los Estados Unidos. En represalia por las atrocidades
cometidas por los soldados del general Leclerc durante la guerra, decretó la
muerte de 3,000 blancos, que aún permanecían en Haití. El emperador fracasó en
todos sus intentos de conquistar la colonia de Santo Domingo[13].
En 1805 aprobó una Constitución que establecía un gobierno militar, en ella
propugnaba la igualdad ante la ley, la no retroactividad de la misma y el
respeto a todos los cultos; el matrimonio quedaba en una formalidad civil
autorizado por el gobierno; en su artículo 12 prohibía cualquier título de
propiedad a los blanco e incluso su estancia en el país sin importar la
nacionalidad… en tanto, en el artículo 20 de la Carta Magna distinguía a
Dessalines con los títulos de “Vengador y Libertador”.
Para acabar
con las diferencias y enfrentamientos sangrientos entre los negros y los
mulatos, estableció la denominación de negros para todos los haitianos. No
obstante abolida la esclavitud, las condiciones para los trabajadores en las
plantaciones resultaban sumamente penosas para los trabajadores oprimidos con
el uso de cadenas y hasta la fuerza física en algunos casos. Los mulatos —propietarios
de las grandes plantaciones— intentaron un golpe de mano en contra de
Dessalines para colocar en el poder al general Alexander Sabés Petion. Éste, aliado
con Henri Christophe –el futuro emperador Henri I—, contrarios a las crueldades
del régimen, emboscaron y atraparon a
Dessalines en Sacmel el 17 de octubre de 1806, ahí le dieron muerte, despedazaron
su cuerpo y lo arrojaron a una acequia.
“La Constitución haitiana no tuvo
repercusiones en ninguna de las naciones del continente. Sus fatales
consecuencias sólo fueron padecidas por los dominicanos. Cuando se examina el relato escalofriante de las famosas matanzas de Dessalines de 1803, los
horrores que acompañaron las matanzas de Moca y Santiago de 1805, las posteriores matanzas de mulatos, en el siglo XIX y en el
siglo XX, se comprenderá por qué no podemos recibir lecciones de derecho
de aquellos que fueron precursores de las primeras limpiezas étnicas
aplicadas en este continente. El legado de Mandela ha sido contrario a los
ideales de la negritud aplicados por los
haitianos.” [14]
●●●
Una realidad histórica diferente
en origen y a las agobiantes exacciones españolas en el espacio de “Tierra
Firme” americana nulificaron la pretensión del texto asentada en la
Introducción: “No han tenido ni tienen aquí entrada las extravagantes ideas que
han perturbado la paz de otras regiones. Tienen siempre presente que padecerán desolación qualquiera Reyno
dividido entre sí….”. Hoy Haití es uno de los países con mayor pobreza en
el mundo.
Notas a Un paraíso arrasado.
[1] Nacido en Génova durante el año de 1436 (o
1451 o 1456, según diversas fuentes), fallecido en Valladolid, el 20 de mayo de
1506. Aquí cabe recomendar el complejo y apasionante aporte de don Edmundo
O’Gorman: La invención de América
(1958).
[2] El papa Inocencio VIII (1434-1492) habría sido el
primero que impuso el nombre de "Reyes Católicos" a los esposos y
reyes Fernando II de Aragón e Isabel I de Castilla, tras la toma de Granada,
titulo reconocido por el mismo papa Alejando VI a favor de los reyes en la bula
Si convenit, expedida el 19 de
diciembre de 1496. Fernando II de Aragón, Fernando II de Aragón, el Católico
(10 de marzo de 1452 – Madrigalejo, 23 de enero de 1516), Isabel: Isabel I de
Castilla (Madrigal de las Altas Torres, 22 de abril de 1451 - Medina del Campo,
26 de noviembre de 1504). Conquista de Granada, en varias etapas iniciadas en 1484
y concluida en 1492. Se exigió a Boabdil la entrega de Granada. Al enterarse el
pueblo granadino de lo pactado, opuso resistencia, que fue respondida por los
ejércitos de los Reyes. Al final Boabdil entregó Granada tras unas
negociaciones secretas. Este Abu 'Abd Allāh en el habla granadina, Boabdil con sobrenombre de “El chico”último
emir musulmán del reino nazarí de Granada entrega de la ciudad el 2 de enero de
1492. Boabdil recibió el señorío de la Alpujarra al que marchó acompañado de su
madre que, como dice el anónimo romance reprochó a su hijo las lágrimas al
contemplar por última vez la cuidad de Granada con la rotunda frase "Llora
como una mujer lo que no has sabido defender como un hombre". Tras una
breve estancia en el feudo de la Alpujarra, el depuesto rey decidió abandonar
la península para trasladarse a Marruecos, posiblemente debido a múltiples
remordimientos. En el país norteafricano falleció en 1527. Así pues, si el Papa
Inocencio VIII muere en el año de 1492, el título de “Reyes católicos” lo
reciben en vida ya que Isabel muere en 1504 y Fernando en 1516, 12 y 24 años
[3] Juan de la Cosa (Santoña, entre 1450 y 1460-Turbaco,
Colombia, 28 de febrero de 1510). Navegante y cartógrafo español. Participó en
siete de los primeros viajes a América y de él queda el mapa más antiguo
conservado en el cual aparece el continente americano, documento expuesto en el
Museo Naval de Madrid. Otras versiones afirman que aquel que figura como maestre de la Santa
María durante el primer viaje de Colón
es solamente un homónimo del prestigiado navegante.
[4] Con fecha jueves, 11 de octubre, tras ver algunas
señales de tierra próxima durante el día: “…Y porque la carabela Pinta era más velera e iba delante del
Almirante, halló tierra y hizo señas que el Almirante, había mandado. Estas
tierras vio primero un marinero que se decía Rodrigo de Triana. Puesto que el
Almirante, a las diez de la noche, estando en el castillo de popa, vio lumbre,
aunque fue cosa tan cerrada que no quiso afirmar que fuese tierra…A las dos
horas después de media noche pareció la tierra, de la cual estarían dos leguas…”
Diario de Cristóbal Colón, página 64 en Textos de Historia Universal segunda
edición, UNAM, 1985.
[5] http://juancarloslopezeisman.blogspot.mx
[6] archive.org
[7] Autor: Louis Dubroca.
[8] Para una lectura del texto íntegro: John Carter Brown Library
[9] “El primer jefe de los negros, que se señala en esta
carrera de crímenes, fue un tal Boukmant,
tigre feroz, que puesto á la frente de una quadrilla de bárbaros, que habitaban
en montañas inaccesibles, de donde no salían sino de improviso, y durante la
oscuridad de la noche, para robar las habitaciones, y degollar indistintamente
á sus propietarios y á los negros. Quando la insurrección fue tomando un
carácter mas serio, Biassou, ansioso
de mandar solo, se dirigió contra Bouckmant, que se negaba á reconocer su
autoridad, y habiéndole sorprendido, apenas le quedó tiempo para escapar del
peligro. Poco tiempo después fue muerto en una acción en las inmediaciones del
Cabo; y su cabeza puesta en una pica se colocó en medio de la plaza de armas de
esta ciudad con inscripción: Cabeza de Bouckmant,
jefe de los revoltosos. No se ha visto una cabeza con tanta expresión
después de muerta. Tenía abiertos los ojos, y parecía estar dando á sus tropas
la señal de atacar. Hasta el último
aliento siguió peleando como un furioso, y cuando cayó muerto estaba atravesado
de balazos y bayonetazos.” Vida de J. J. Dessalines, gefe de los negros de
Santo Domingo”, página 2, edición citada.
[10]
Dutty Boukman (Boukman Dutty, Bouckmant o Boukmann o Zamba Boukman) nacido en Jamaica
en fecha desconocida, muerto entre octubre y noviembre de 1791 en Haití). Esclavo
y sacerdote vudú (houngan) de Haití, realizó con la sacerdotisa (mambo) Cécil
Fatimam una ceremonia vudú en el Bois Caïman (Bosque Caimán) el 14 de agosto de
1791, donde un gran número de esclavos de la parte norte de Haití juraron
luchar por su liberación de los terratenientes esclavistas franceses. En ella
participaron los primeros principales líderes de la Revolución Haitiana: Georges
Biassou, Jeannot Bullet y Jean Francois Papillon.
De Cécil Fatimam la historia dice poco. Queda por
definitivo que casó con el general Louis Michel Pierrot —Presidente de la
República unificada de Haití del 16 de abril de 1845 al 1 de marzo de 1846— quien
luchara a las órdenes de Jean-Jacques Dessalines. Los historiadores concuerdan
en que fue una sacerdotisa (mambo) vudú y que vivió hasta la avanzada edad de
112 años.
[11] “La historiografía tradicional ha ocultado lo que fue
una verdad tangible para quienes participaron activamente en el proceso de la
independencia latinoamericana. No hay más que revisar los documentos relevantes
de la época para darse cuenta que la revolución haitiana tuvo una honda
repercusión en los hombres que fraguaron la Independencia de las colonias
hispano-lusitanas.
“La clase dominante criolla —sobre todo la del Brasil,
Venezuela, Colombia. Cuba y Puerto Rico— enriquecida con la explotación del
trabajo esclavo, fue la primera en alarmarse por aquella rebelión que conquistó
no sólo la independencia sino
también
la liberación de los esclavos. La decisión de los esclavócratas criollos fue
evitar, a toda costa, que el proceso independentista se transformara en
revolución social, impidiendo una nueva Haití, aunque se retardara la
independencia, como ocurrió en Cuba y Puerto Rico.
“Tan honda fue la repercusión de la revolución haitiana
que varios precursores de la independencia latinoamericana visitaron la isla
para ver en el terreno cómo fue posible que un país tan pequeño venciera a las
mejores tropas de Napoleón e instaurara la primera nación independiente de
América Latina, el primer país negro no monárquico del mundo, en que por
primera vez los esclavos lograban un triunfo definitivo en la historia
universal, superando la gesta de Espartaco contra el imperio romano.
“Este fenómeno, tan evidente para sus contemporáneos,
fue posteriormente relegado al olvido por los historiadores. Es sobradamente
conocido por todos que las Historias de América Latina —respaldadas por las Academias Nacionales— abren el capítulo de
la Independencia con las revoluciones de 1810, omitiendo deliberadamente a
Haití..” Haití: primera nación independiente de América Latina. Revista Todo es
Historia, Nº 245, Buenos Aires, noviembre 1987.
[12] Gonzalo
Fernández de Oviedo y Bartolomé de las Casas asientan que el nombre de la isla Haití, significa "Tierra
Montañosa" en lengua de los taínos.
[13] Por
el tratado de Basilea, en 1795, España cedió eta parte de la isla a Francia.
[14] “Nelson Mandela y J.J. Dessalines, dos personajes
opuestos” por Manuel Núñez. 16 de diciembre de 2013. Impactodigital. mcnbiografias.com “Dessalines, Jean Jacques (ca.
1758-1806).
●●●
Nota final.
Y
es en la página 5 de la Introducción para esta historia es donde aparece por
tres veces un curioso símbolo —el que acompaña a este texto—.
Con dicho símbolo antecedido por la cifra de 50 queda
asentada la cantidad de 50 000 “cargas de á 500 libras” de azúcar que
anualmente sacaban los franceses de la Isla.
En el párrafo siguiente: El año de 1726 contaba ya
esta parte de los Franceses con 100 (aquí el símbolo) negros esclavos y 30
(aquí el símbolo) colonos blancos.
En la página 2 de la biografía propiamente dicha, en
la referencia lateral éste símbolo aparece nuevamente para destacar el
“Juramento que hicieron estos 60(símbolo) negros”. Lo que confirma el valor de
miles en este signo tipográfico que en el texto corrido está asentado en letra.
Para quien le interese un tanto la historia de las
síntesis gráficas mediante los signos en la Historia vertidos al molde
tipográfico no dejará de serle interesante el aporte conceptual y el diseño por
sí mismo.


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