Este
empeño surgió de dos deslices humanos a uno de los mandamientos humanos no
escritos pero de amplia práctica y difusión que tilda a los infractores —el que
presta y el que devuelve un libro— con un calificativo altamente ofensivo y
degradante.
El primero de ellos fue don José
Manuel López Castro y, el segundo, quien firma este texto. El libro fue “Atlas
del tabaco en México” editado en el año
de 1989 por el asociado de Tabamex –INEGI.
Con don José Manuel López
Castro, Jefe de Información en el periódico Mi Ambiente, coincidí hace ya una buena cantidad de
años para iniciar, disfrutar y mantener a la fecha una amistad basada en la
diferencia de enfoques, en la cercanía de edades e intereses y con un trato que,
en lo personal, disfruto con gusto.
A él debo el préstamo —lo que
prueba la falsía de lo aconsejado— de otros textos con cuyo apoyo ya quedó
constancia en otras colaboraciones. Para don José Manuel y para Julio César
López Zamora (su hijo y apreciado amigo también) mi agradecimiento por su invitación
para publicar en sitquije.com algunos temas ya aparecidos, otros en etapa preparativa y —hasta donde
sé— éste que ahora comparto después de una larga preparación que parecía
inacabable, cuyo adendum es un aporte
del mismo don José Manuel para llenar una laguna en este esfuerzo personal. Que
habrá puntos débiles, apenas bosquejados y otros por desarrollar es un riesgo
asumido. Cualquier tema en donde aparezca el desarrollo humano y quienes la
hacen vida quedará permanentemente incompleto sin la ayuda de los amigos, de
los libros y algunas notas periodísticas.
Para usted, si desea o no
enfrascarse en este farragoso resultado —incompleto en todos los sentidos—
quede mi agradecimiento tan solo por permitirme acceder a este moderno sistema
de comunicación porque esa confianza resultó un acicate para continuar y
concluir este reto personal.
Víctor Manuel López Wario
Originaria de
América, esta planta —con alrededor de sesenta variedades silvestres— ya cubría
la tierra fértil hace más de 10,000 años. Con la experiencia acumulada en las incipientes
prácticas agrícolas, los humanos de aquella época seleccionaron las plantas
valiosas para protegerlas, y así, disponer de ellas para saciar sus
necesidades. Múltiples plantas y sus productos constituyeron la base sobre la
cual surgirá el conocimiento especializado en la farmacopea y su uso con
fundamento mítico religioso.
“La mayor parte de las culturas
mesoamericanas consumieron tabaco. Los mayas, toltecas, mexicas y otros grupos
prehispánicos de esta zona cultivaron el tabaco y lo consumieron en diversas
formas, principalmente mediante la pipa… El tabaco tuvo una función central en
la vida de los pueblos americanos, como lo prueban los testimonios
arqueológicos, así como corroboran el origen americano de su uso y cultivo… La
especie Nicotiana Tabacum y Robusta fueron utilizadas en los rituales ancestrales
de América.” [2]
La trabazón de la planta con el
fuego —Ce Acatl Topiltzin y Tlazolteotl [3]— en
asociación con el instrumento propicio — las pipas de piedra, hueso, arcilla,
barro o madera; con formas de animales, humanoides o geométricas…— estableció
el vínculo para hablar con los dioses propios y compartidos en cada una de las
culturas diferenciadas, iniciada en las comunidades indígenas primigenias
australes del continente americano y Las Antillas hasta llegar a los grupos
habitantes en el los espacios sureños de los Estados Unidos de Norteamérica,
espacios propicios para la cosecha de la nicotiana
gossei, la nicotiana ingulba, la nicotiana benthamiana —empleada para la
elaboración del tabaco comercializado en la actualidad— y la nicotiana alata. En la variedad de la
planta, la belleza de la flor del tabaco va del blanco rutilante al rosado, al
rojo encendido, al violáceo, del verde limón al amarillo-limón con un centro
blanco con perfume dulce…
La evolución de la hoja del
tabaco es tarea ardua para los botánicos que desentrañan las características y
cualidades de la planta conocida en el género nicotiana tabacum y nicotiana rustica. El nombre del componente
activo de la hoja del tabaco, la nicotina “… fue dado por el naturista sueco
Carl Nilsson Linæus (Carlos Linneo, 1707-1778) en 1753 en reconocimiento al
francés Jean Nicot (de Villamain, Nîmes, 1530- París, 4 de mayo 1600), quien
como embajador de Portugal envió semillas (u hojas de la ‘hierba santa’ o
‘hierba para todos los males’, según otras versiones) a la reina Catalina de
Médicis con la recomendación de aspirar el polvo de la hoja para combatir las
fuertes jaquecas (migraña) que sufría. La aspiración provoca un estornudo
mitigador que causa asombro entre su personal, pero se pone de moda.” [4]
Ya sea por inhalación del humo
de la hoja en combustión o mascada, fueron
prácticas habituales muchos siglos antes de que inhalar del polvillo obtenido
de la hoja quedara asociado a las imágenes de la reina Carlota de Inglaterra adicta
al rapé y del general Bonaparte —más adelante el Emperador Napoleón I—, de quien
queda la afirmación, aspiraba esta presentación comercializada de la hoja del
tabaco y hasta le atribuyen cifra: cuatro kilos mensuales del polvillo. Esto,
requiere un matiz de prudencia, ya que, por otra parte, resultaba común y “de
buen tono” obsequiar a los reunidos con un “pellizco” de rapé con lo cual “el
señor” mostraba su preferencia.
“…
el tabaco común de La Habana, el Virginia, el americano y los mexicanos
pertenecen a la especie n. tabacum…” [5] “Hay
tres grandes grupos de tabaco: el rubio (curado o secado en hornos de aluminio
o al sol, al aire o combinación de ellos); oscuro, (curados al fuego o al
aire), cigarrillos y puros; aromáticos (curados al sol), complementarios para
los cigarrillos…” [6]
“Nicotiana tabacum y nicotiana rustica fueron las de mayor
uso como narco-estimulantes rituales entre los pobladores de América…” [7] “…La
nicotiana rustica ya había desbordado
el trópico americano y casi tocó los últimos límites de la agricultura del
Nuevo Mundo.” [8]
“Esta especie era la que fumaban los pobladores de los bosques orientales.
El
tabaco en el pasado mesoamericano.
Era materia de
tributo para el sistema mexica. Para ellos, el acto de fumar implicaba la
realización de un complicado ritual religioso, social e incluso, medicinal: “… Después
(de la comida, el Huey Tlatoani)
bebía cacao y se lavaba las manos como al principio de la comida. Los bufones,
enanos o corcovados, hacían delante de él sus gracias y sus bromas; Moctezuma
tomaba una de las pipas pintadas y doradas que se habían colocado cerca de él,
fumaba un instante y se dormía.” [9] El
tabaco —el “humito”, el que “hace visible el aliento"— desempeñaba un
papel trascendental por lo menos entre los miembros de la clase dirigente y
entre los comerciantes, distintivo jerárquico, de importancia social, entre los
comensales distribuían pipas ya preparadas una vez terminada la comida. Estas pipas eran cilíndricas, sin
fogón propiamente dicho, de caña —posiblemente algunas veces de barro cocido—,
ricamente adornadas, rellenas de una mezcla de tabaco, carbón de leña y
liquidámbar (goma conocida como storax, usada en la medicina tradicional). Al
parecer, con la misma preparación confeccionaban una especie de grueso cigarro
aromático cuyo sabor debió ser muy diferente del que encontramos actualmente en
un cigarrillo común. Fuera de las comidas fumaban poco. Pasearse con una pipa
en la mano representaba un signo de nobleza y de elegancia…
“…
se utilizaba mucho con fines medicinales y rituales. Se le atribuían virtudes
farmacéuticas y valor religioso: los sacerdotes, en algunas ceremonias,
llevaban sobre la espalda una calabaza llena de tabaco. El uso ‘profano’ de
esta planta no parece haberse extendido, en la época precortesiana, entre las
clases populares.” [10]
En
el Códice Vaticano Latino 3738 queda una descripción del último Huey Tlatoani, Ilhuicamina,
“el flechador del cielo”: “El señor mexica Moctezuma con los atuendos acordes a
su jerarquía: elegante tilma de bellos labrados, tocado de plumas y collar de
caracoles. Lleva en la mano (derecha para precisar) ‘un cañuto de humo’ y huele
el ramo de flores que lleva en la otra.” [11]
“Luego de la comida, el tlatoani fumaba tabaco en pipas, de acuerdo con la
crónica de Díaz del Castillo.”, referencia ilustrada con la reproducción de una
pipa (¿de barro?) hallada en Tlatelolco, D. F., y catalogada en el Museo
Nacional de Antropología. [12]
Ximoquetza,
xictzotzona in tohuehueuh, / Ponte de
pie, haz resonar nuestro atabal.
In
ma icniuhtlamacho / Que se conozca la
amistad,
at
on titlanehuico / aunque sólo tenemos
prestados
zaniyo
tacayeuh / nuestro cañuto de tabaco,
ihuan
toxochiuh. / nuestras flores. [13]
En
su aparición en las artes, en el capítulo “Los antiguos dioses y las flores” y mediante
una fotografía de Marco Antonio Pacheco, la revista Arqueología Mexicana reproduce
una bella réplica labrada (¿?) de la flor del tabaco, picietl (nicotiana
tabacum). [14]
En la matrícula de los tributos [15]
en el capítulo VII con título, “Resinas y productos de uso ritual” el cuarto
elemento específica “acayetl” (tabaco), y ya en la página 64, correspondiente a
la lámina 22, establece: “cenxiquipilli acayetl, ochocientas cañas de tabaco”,
entre otros tributos entrados por la
cabecera de provincia tributaria, en este caso, Tepeyácac en la zona poblana. [16]
Paul
Westheim, en su “Obras Maestras del México Antiguo” anota: “Hay obras de
carácter casi abstracto, y las hay en que predominan los elementos tomados de
la realidad óptico-sensible. Un ejemplo de las últimas es el ‘Fumador’, otra figura hasta cierto
punto realista. El talentoso ceramista vio con un don de observación aguda, y
hasta con alguna ironía, al tipo que se propuso eternizar. Ese anciano, de
espalada encorvada, en cuyo cuerpo se destacan —macabramente— las costillas,
está bien caracterizado en cuanto a su aspecto general y a su postura.” [17] Y
es el mismo Westheim quien en su trabajo “Ideas fundamentales del arte
prehispánico en México” [18],
en la página 59, reproduce una pipa zoomorfa identificada como cerámica
procedente de San Miguel de Allende, Guanajuato y correspondiente a la cultura
protolteca. En el templo de las inscripciones de Palenque, en la tapa de un
sarcófago (600 n.e.) se observa al dios “K” con un tubo humeante: “la hierba del
dios”; “el humito del dios”.
Por
su importancia y contribución, resulta imprescindible visitar el “Diccionario de
la lengua náhuatl o mexicana” de Rémi Simeón: [19] Acayetl
o acayyetl. s. Caña, planta aromática que se colocaba en las tumbas
(Clav[ijero]). Tal vez, tallo del tabaco. r. Acatl, yetl. Acatl = caña. Yétl =
s. (Olm[edo]) Humo odorífero, perfume, tabaco, planta medicinal que cuenta con
dos variedades principales llamadas pícietel y quauhyetl (Her[nández)… Pícietel.
s. Tabaco ordinario cuya planta es muy pequeña y usada en medicina
(Clav[ijero]). Quauhyetl. s. Especie de tabaco de planta muy alta
(Hern[ández]).
“Su uso ritual y terapéutico data de tiempos
prehispánicos. Las distintas fuentes que hacen referencia a los materiales que
usaban los curanderos y pobladores del México antiguo, ya refieren al tabaco —N. rustica (picietl) y N. tabacum (qu’auyetl) (Díaz, J. L, 1984)—
como purificador de los lugares y de las personas sujetas a influencias malignas.
Entre los principales valores que se le atribuían, se hallaba el del sustento
de los dioses, especialmente en forma de humo. Con el picietl evocaban el poder
sobrenatural de los dioses creadores, en beneficio de la salud y el equilibrio
del enfermo (Furst, P., 1980). Conjuraban al tabaco mismo como deidad o
intermediario en los rituales curativos para sanar y diagnosticar, vencer o
ahuyentar el dolor y el mal (Ruiz de Alarcón, H., 1984). También existen
evidencias de que preparaban una mezcla, tenexyetl, compuesta de polvo de
tabaco y cal, que masticaban para mitigar el cansancio y los dolores del cuerpo
(Díaz, J. L, 1984), tal y como se reporta en la actualidad en algunos lugares
del país.” [20]
“El
principal componente químico del tabaco, alcaloide líquido oleoso e incoloro
(C10 H14 N2) es la nicotina, sustancia farmacológicamente activa de doble
efecto, estimulante y sedante, y la principal responsable de la adicción, por
el estímulo placentero que produce al activar la vía dopaminérgica y los receptores
colinérgicos y nicotínicos del sistema nervioso central. Otros factores que
influyen en la dependencia son el sabor, el aroma y el ritual que se establece
durante el proceso de fumar, así como la interacción social que se presenta
entre fumadores…” [21]
Del Diccionario Enciclopédico
de la Medicina Tradicional Mexicana.
“Lengua Indígena:
Cora yana (1). Chinanteco ro-hu (1). Kikapú macuche (2). Lacandón cutz (l).
Maya kuutz (l). Mixe ju’uikill (l). Náhuatl picietl (1). Otomí yui badi (3).
Popoluca ayic (1). Seri hapis copxot (1). Tarahumaras hepeaca (1). Totonaco a
’xcu ’t (1), uskut (4). Yaqui macucho, macuche, macuchi (5). Zapoteco gueza
(1). Zoque otzi (1)
“Planta
herbácea de la familia Solanaceae; tabaco es la denominación que reciben varias
especies del género Nicotiana, originarias de América, utilizadas ampliamente
como narcótico. Sobresalen la especie cultivada, Nicotiana tabacum, y la
silvestre, Nicotiana rustica, empleadas también con fines ceremoniales y
terapéuticos.
“El
consumo del tabaco en el medio rural tiene una connotación especial, pues se
considera indispensable en la celebración de las distintas ceremonias curativas
y religiosas. Los tarahumaras, por ejemplo, valoran el tabaco como un
narcótico; culturalmente dan gran importancia a su humo y al incienso, y
prefieren fumarlo por la noche, pues lo aprecian como protección contra las
serpientes, ciempiés y alacranes. En todas las fiestas tarahumaras se consume
tabaco y se piensa que es muy adecuado para acompañar el tesgüino, bebida
ceremonial. No sólo usan la especie cultivada; cuando lo estiman necesario,
recurren a otras silvestres como Nicotiana trigonophylla, que crece en las
barrancas de los ríos y recibe el nombre de bawaráka. Otra especie silvestre
utilizada es Nicotiana glauca; sus hojas se aplican directamente sobre la
cabeza en caso de jaqueca, pues su superficie pegajosa permite que se adhiera
como un emplasto. A veces también se fuma, pero se señala que es muy fuerte
(6). Los huicholes hacen referencia a la especie N. rustica como ’tabaco propio
del mara'akáme’ especialmente interesante, pues ilustra una coexistencia
funcional y simbólica con el peyote. Tanto en los ritos del peyote como en
algunos otros (en particular en los curativos), es ‘sacrificado’
ceremonialmente, ofreciéndolo a Tatevari, la deidad del fuego (7 y 8). Para
provocar visiones, fuman una mezcla de N. rustica y Tagetes lucida, y para que
dichas visiones sean más claras lo acompañan bebiendo tesgüino o cai de maíz
fermentado (8). El tabaco también es usado por los brujos, quienes tienen su
propio tabaco especial, para lanzar ‘flechas de enfermedad’ a sus víctimas (7).
El cigarro ritual de los yaquis, llamado macuche, es elaborado con hojas de la
planta silvestre del mismo nombre, al parecer N. rustica; se considera indispensable
en las ceremonias de iniciación de sus curanderos, pues el humo tiene la
facultad de brindar la fuerza y el poder de comunicación con el mundo
sobrenatural. También resulta indispensable en las sesiones diagnósticas y
curativas, ya que con su ayuda el curandero moviliza sus poderes y reconoce la
causa de la enfermedad; a su vez, el humo de estos cigarrillos simboliza al
aliento, concebido como la manifestación objetiva de la vida, el espíritu
principal y personal que protege la existencia. Los hechiceros también recurren
al macuche para invocar al diablo, quien manda sus espíritus malignos a fin de
producir ‘mal puesto’ a la víctima (5). Las parteras nahuas y otomíes de
Cuaxtla, Puebla, confieren al humo del tabaco una función protectora y de purificación;
prenden su cigarrillo después de curar el ombligo del recién nacido, para
protegerse: ‘si no lo fumo me pongo pinta y me salen ampollas’. Ahuman al crío
para despojarlo de la xoquía y liberarlo de la enfermedad (9). Entre los
otomíes se revela el doble valor del tabaco silvestre: como ofrenda e
instrumento en los rituales curativos, y como recurso terapéutico con grandes
virtudes profilácticas; al humo del tabaco se le consigna una ‘fuerza’ propia
que le permite al curandero proteger al paciente de otras fuerzas o alejarlas,
de aquí que reciba el nombre de yui badi, ‘tabaco del chamán’ (3). En Oaxaca,
los mazatecos y cuicatecos, elaboran con el tabaco una mezcla con cal a la que
denominan piciete o san Pedro; se dice que esta preparación, masticada posee el
atributo de mitigar el cansancio, y frotada otorga protección contra la
brujería y coadyuva a extraer las enfermedades (10 a 13). Se le compara con la
lumbre, ‘cosa muy fuerte que ahuyenta los malos espíritus, enemigos,
enfermedades y cansancio’ (14). Dicha preparación recibe el nombre de pilico
entre los tzotziles de Oxchuc, Chiapas, y se refiere que todo h 'ilol y jefe
del linaje acostumbra llevarla consigo en un pequeño calabazo que guarda en su
morral; cuando advierte que hay peligro, se echa un puñado en la boca para
provocar salivación y entonces se la frota en la nuca, sienes y coyunturas de
las piernas con el fin de protegerse (15). Los lacandones ofrendan las especies
N. rustica y N. tabacum en los distintos rituales curativos y religiosos, y se
dan en pago a los individuos que ejecutan ciertas tareas ceremoniales, como
preparar la bebida balché para los dioses. Por otra parte, lo emplean para
extraer el gusano barrenador que se introduce en la piel del ganado; elaboran
una pasta base hecha de brea y tabaco humedecido, y la colocan sobre el
‘respiradero’ o poro donde se aloja el gusano, facilitando así su extracción
(16).
“Cabe
resaltar que el uso del tabaco es muy difundido en la medicina doméstica: se
emplea untado en infusiones alcohólicas o acuosas como repelente de insectos,
así como para calmar la comezón producida por sus piquetes; frotado para
mitigar los dolores musculares y reumáticos; también, como emplasto en el
abdomen para la cura del empacho (17).
“De
acuerdo con Díaz, la mezcla de tabaco y cal favorece la extracción de sus
alcaloides y potencia su poder energizante; señala que es probable que la
nicotina sea la responsable de los efectos estupefacientes, al interactuar con
los receptores nicotínicos del encéfalo… (19).
“(Índice
de Autores correspondiente únicamente a los cinco párrafos anteriores: (1)
Aguilar Contreras, A. et al., 1982., (2) Latorre, F. et al., 1976., (3)
Galinier, J... 1990., (4) Ichon, A., 1973., (5) Ochoa Robles, H. A., 1967., (6)
Bennett, W. C. et al., 1978., (7) Furst, P., 1980., (8) Schultes, R. E. et al.,
1982., (9) Tibón, G., 1981., (10) Cerda Silva, R. de la, 1942., (11) Estrada,
A., 1984., (12) Cerda Silva, R. de la, 1957c., (13) Hoppe, W., A. et al.,
1969., (14) Ocampo Villaseñor, D., 1971., (15) Villa Rojas, A., 1982., (16)
Aguilera, C, 1985., (17) Campos-Navarro, R., 1990., (18) Ruiz de Alarcón, H.,
1984., (19) Díaz, J. L, 1984.
“Biblioteca
digital con fines de investigación y divulgación. No tiene la intención de
ofrecer prescripciones médicas. El uso que se dé a la información contenida en
este sitio es responsabilidad estricta del lector.
“Los
conocimientos y la información original de esta publicación son de origen y
creación colectiva, sus poseedores y recreadores son los pueblos indígenas de
México, por lo que deben seguir siendo colectivos y, en consecuencia, está
prohibida toda apropiación privada. [22])
Los
siglos del tabaco.
1492 fija el
principio para la expansión del tabaco en el mundo conocido. “En octubre, los
arawak, habitantes de las Bahamas primer territorio que encuentra Cristóbal
Colón, y al cual bautiza como San Salvador, ofrecen hojas secas al explorador
europeo. Sin comprender su significado, Colón las desecha. Un mes más tarde, Rodrigo
de Jerez y Luis Torres a su regreso de una excursión al interior de Cuba encuentran a lugareños que inhalan el humo de
hojas secas de tabaco encendidas, a través de un trozo de caña hueca en forma
de ‘Y’ que llaman tobago o tobaca. (Rodrigo de) Jerez es considerado el primer
fumador no originario de las Américas. (Queda por posibilidad que el nombre de
la isla caribeña de Tobago impuesta por los españoles a su llegada corresponda
a su semejanza con la forma de una pipa, ya que el vocablo para la cazoleta era
semejante a la voz “tabaco” con lo cual confundían el artefacto para fumar con
el propio de la hoja.)
“Cuando
(Rodrigo de) Jerez regresa a su pueblo natal de Ayamonte, España, es acusado
por los inquisidores de estar ‘asociado con el diablo’ al ver que salía humo de
su boca (porque ‘sólo el diablo podía dar a un hombre el poder de sacar humo
por la boca’). Lo mantuvieron prisionero durante siete años. Cuando es
liberado, fumar se había transformado en una costumbre en España. Posiblemente
Jerez sentó un precedente sobre lo que sería el polémico futuro que tendría la
planta.” [23]
Queda
el registro de que en el transcurso de 1518, el misionero español Ramón Pané
envía las primeras semillas de tabaco desde la isla “La Española” (República
Dominicana) acompañadas con una carta para Carlos V en la que asienta las
virtudes medicinales de la planta: mitiga el dolor de cabeza, los reumáticos y
de las muelas, a la vez que resulta un formidable vermífugo, excelente
purgante, agudiza la vista y disminuye los efectos del asma… Así, poco tiempo
después, en 1550, ya era costumbre fumar en España y Portugal.
“…
Tras el descubrimiento de América y paulatinamente, los españoles administraron
el cultivo del tabaco. Iniciaron en Santo Domingo en el año de 1535, para pasar
después a Trinidad, Cuba, México y las Filipinas… Es hasta principios del siglo
XVII cuando las exportaciones se consolidan y permiten la creación de la
primera empresa de tabaco en Sevilla… La calidad del tabaco dominicano y
cubano, superior al de la Nueva España, estimula el carácter de exportación del
tabaco caribeño y desincentiva a la vez, la exportación del tabaco mexicano.” [24]
“1570.
Los conquistadores llevan el tabaco a España como un producto de lujo para
consumo de los poderosos. Los pordioseros de Sevilla recogen los rescoldos de
cigarros arrojados en las calles, los desmenuzan y envuelven en trozos de papel
para fumarlas. De ahí la denominación de “cigarrillos”, es decir, pequeños
cigarros. El rey Felipe II de España pondera las propiedades medicinales del
tabaco, no para beneficio de sus súbditos sino para obtener ganancias
comerciales. Encarga al físico real Francisco Hernández un estudio de las
propiedades de la planta.” [25]
“… a Inglaterra llega la planta del tabaco (n.rustica) desde la Florida en 1565 por
sir John Hawkins y desde el actual estado de Virginia por sir Richard Grenville
y el capitán Ralph Lane en 1585, quienes la mostraron junto con las pipas que
usaban los aborígenes y con ello iniciar el hábito de fumar en pipa, no sólo en
Inglaterra sino en toda Europa.” [26] Su
introducción en Europa queda referida en los anales: Alemania, 1516-1519;
Francia, 1556; Estados Pontificios, 1560; Países Bajos, a mediados del siglo
XVI (sin especificar el año en concreto)… y queda asentado que las primeras plantaciones
de tabaco en Europa quedan inscritas: Francia 1556; Lisboa, Portugal, 1558…
“Otras
fuentes indican que la nicotiana tabacum,
ya era cosechada y usada para fumar en pipa en Inglaterra algunos años antes,
introducida por sir Francis Drake en 1573… se considera a sir Walter Raleigh el
gran propiciador del hábito de fumar en pipa dentro de la corte de Isabel I —irónicamente,
el apellido de este sir ennoblecido por sus aventuras marítimas en contra del
tráfico de mercancías de América a Europa, dará nombre a unos cigarrillos
“llamados de carita” por la imagen del personaje que adornaba y diferenciaba la
cajetilla, por los años sesenta del siglo XX, los de prestigio entre los
fumadores de aquella época—… y con el tiempo, dada la penetración de esta
costumbre en el espacio inglés, el rey Jacobo I decidió controlar su uso y
crear el impuesto al tabaco…” [27] Así
pues, la prohibición a su consumo está sujeta más a una medida del tipo
comercial-económico que a una motivación en pro de la salud pública.
Cuando
el tabaco llega a Europa, muchos ven en él la materialización del pecado al desbocar
y llevar muy lejos la interpretación del pasaje del Nuevo Testamento en Mateo
15:11 “No lo que entra en la boca
contamina al hombre; mas lo que sale de la boca, esto contamina al hombre.”
[28]
Así, con tal fundamento, “…en 1603 a la muerte de la reina Isabel I, Inglaterra
es el país más rico de Europa (en parte gracias a su dominio del comercio
tabacalero), con base en los impuestos sobre las cosechas que alcanzan a 2
peniques por libra de tabaco”. Jacobo I [29]
de Inglaterra prohíbe el tabaco "cuyo humo negro y apestoso evoca el
horror de un infierno lleno de pez y sin fondo". Este rey publica “Una
diatriba contra el tabaco” [30],
lo cual no le impide “aumentar en más de 40 veces el impuesto al tabaco
decretado por la reina Isabel, a 6/10 peniques por libra de tabaco. Su consumo
crece a medida que se difunde la creencia de que ayuda a controlar la peste.” [31]
Y
con respecto a este reinado bien merece aclarar: “Gran Bretaña era un imperio
próspero, una gran potencia en expansión, y mucho más tras la colonización de
América del Norte. Por su parte, Escocia nutrió a Inglaterra de Ilustración.
Aportó tantos nombres insignes al pensamiento británico que no podían ya ser
considerados bárbaros. Al contrario, se convirtió en el centro cultural y de
pensamiento del Imperio. Por otra parte, Escocia era el hermano pobre, pero el
Acta de Unión permitió la movilidad social y la definitiva desarticulación del
feudalismo. Glasgow despegó gracias al comercio del tabaco. Por tanto, el
pueblo escocés no tuvo necesidad ni oportunidad de desarrollar una suerte de
patriotismo e identidad diferenciada.” [32]
“1629.
Siguiendo el consejo de su ministro, el cardenal Richelieu, Luis XIII de
Francia decreta un impuesto de 30 sueldos (antigua moneda francesa) por cada
libra de tabaco. Dos siglos más tarde, Napoleón III —“el pequeño”— observaría:
‘Este vicio permite recaudar cien millones de francos anuales en impuestos. Por
supuesto que lo prohibiré de inmediato... apenas me nombren una virtud que
produzca un ingreso semejante’. Los monopolios estatales resultan tan
provechosos, que perduran en varios países europeos hasta bien avanzado el
siglo XX.” [33]
Mijail
Fedorovich, Zar de Rusia, en 1640, instala al consumo de tabaco en el capítulo
de pecado mortal. “Los fumadores arrestados son azotados o se les cercenen los
labios. En 1643, un viajero de paso por Moscú decía que ‘quienes han sido
declarados culpables del uso de rapé, tanto hombres como mujeres, están
expuestos a que se les corten las narices’.” [34] “…En
Rusia, el zar Miguel Fedorovich (Mijail Fedorovich, Zar de Rusia [1613-1645]) —lo mismo Amurat IV de
Persia— hace cortar la nariz de los tomadores de petún (antigua forma de nombrar
al tabaco rapé). La Iglesia actúa también y en 1621, Urbano VIII excomulga a los
fumadores culpables de usar ‘una sustancia tan degradante para el alma como
para el cuerpo’ (Sanción revocada en el transcurso del año de 1732 por el Papa
Benedicto XIII, quien disfrutaba placenteramente del hábito.) Todas esas
consideraciones pueden parecer risibles, pero expresan la importancia simbólica
de la acción de fumar.” [35] Previo
a ese año de 1732 queda la información correspondiente al año de 1725 que indirectamente
aporta una diferencia en la penalización correspondiente a las diferentes
maneras de consumo del tabaco: “… el Papa Benedicto XIII permite el uso de rapé
en la Basílica de San Pedro, anulando la prohibición impuesta 75 años antes por
Inocencio X.” [36]
Por
vía comercial los ingleses lo introducen en Rusia, los portugueses en el Japón,
de ahí llega a Corea, a Manchuria y a China por la costa sur. Los portugueses y
españoles la introducen en África por la costa occidental para entrar a
Sudáfrica quizás por los grupos turcos. Los mercaderes judíos lo extienden por
el Mediterráneo durante el siglo XVI y de ahí a los pueblos del medio oriente. Los
comerciantes portugueses llevan la planta del tabaco a la India y Persia a
fines del siglo XVI y ya en la primera década del XVII era costumbre fumarla
con ayuda del narguile (pipa de agua) para llegar a Siria y Arabia un tanto
después (sin fecha precisa).
Aunque
Australia posee dos especies de tabaco nativas, es hasta mediado el siglo XIX
cuando inicia su consumo usual y cultivo comercial. Por generaciones los
nativos australes acostumbraban masticar o chupar la hoja (nicotinea suaveolons) dispuesta en pequeños rollos fácilmente
trasnportables.
Hay
un interesante trabajo realizado por Magdalena Díaz Hernández: “Contrabandistas tabaqueros en la región de
Veracruz (1765-1807). El sistema alternativo al estanco del tabaco”. En él
establece la conducta de los tabaqueros a partir de la creación del monopolio real
del tabaco derivado de la visita de José de Gálvez a Nueva España en 1765, los
mecanismos legales e ilegales, un mucho diferentes a nuestro concepto de
legalidad e ilegalidad, clarifica en cuanto a las penas impuestas a los
implicados en las prácticas de contrabando, fueran hispanos con permiso,
“grupos de comerciantes de la ciudad de México, de Córdoba y de Orizaba, como
los marqueses de Colina [37]” o
“si eran criollos e indios, aunque también había mulatos y mestizos”, con penas
diferenciadas según el nivel social en el cual quedaran insertos. A partir de
un concepto sumamente curioso: “Para ello hay que tener muy presente la
específica función socio-cultural del tabaco, que a finales
del siglo XVIII ya tenía la consideración de ‘vicio’ ampliamente difundido
entre los grupos más humildes de la sociedad indiana. Para el caso mexicano,
tal como afirma (Guillermo) Céspedes del
Castillo, ‘la mayor parte del consumo la hace la gente pobre y de medianas
conveniencias; los pobres tienen este tolerable vicio, y así lo explican por
consuelo, desahogo o entretenimiento de sus afanes y aflicciones’.”
El
estudio mencionado sobre contrabando de la hoja de tabaco o ya liado, muestra
las zonas de tráfico específicas por hombres y por mujeres, las necesidades
económicas que les llevaron a la práctica, la distribución geográfica en escala
grande, moderada o reducida (ciudades, poblados mayores o menores o en los caminos)
con la penalización correspondiente y la aparición de la ingrata corrupción de
las autoridades en sus diversos grados las que, supuestamente, controlarían el
flujo ilegal que por aquellas épocas llegaba a casi un tercio de lo comerciado
en totalidad.
En
1763 concluye la construcción del gran edificio de piedra que albergará a la
primera fábrica de tabaco en España, la “Real Fábrica de Tabacos” en Sevilla [38], edificación
sede de la actual Universidad de Sevilla.
“Las
llamadas Reformas Borbónicas, dictadas y ejecutadas por la Corona en Nueva
España, principalmente durante la segunda mitad del siglo XVIII, establecieron,
entre otras cosas, un estanco o monopolio gubernamental del tabaco. Desde 1761
fue imperiosa para la Corona la necesidad de controlar la producción, fabricación,
venta y recaudación de impuestos generados por esta naciente industria que
gozaba de un consumo en expansión y, por tanto, producía ganancias lucrativas.
En 1763, por medio de un decreto real, se creó dicho estanco. Muchos cosecheros
menores resultaron perjudicados, así como algunos intermediarios que obtenían
sus ganancias del comercio libre, pues los primeros fueron obligados a
ajustarse a las duras condiciones impuestas por los nuevos burócratas estatales
y a los segundos se les hizo a un lado… Se sabe que en 1769 una primera fábrica
se estableció en la calle de Cadena —hoy Venustiano Carranza— de la Ciudad de
México, pero pronto fue insuficiente. Otras abrieron en Puebla, Orizaba,
Querétaro y Guadalajara. Una más empezó a funcionar hacia el norte de la
capital, por la entonces salida a Querétaro, ubicada en La Lagunilla. Como ésta
tampoco bastara, surgió la idea de construir un alojamiento único para las dos
fábricas a las afueras del casco de la ciudad, pues para 1783 trabajaban en
ambas 7 mil operarios entre hombres y mujeres.” [39]
No
obstante la aprobación Real, hubo de menos dos intentos frustrados para erigir
la fábrica de cigarros y puros, ante lo cual: “Para levantar la nueva fábrica se eligió un terreno que
formaba parte del ejido de los indios de Atlampa, en el surponiente, cerca del
acueducto que corría desde los manantiales de Chapultepec a la capital y que
empezaba a soportar la presión del crecimiento urbano justo ahí. [40]
Sujeto
al rejuego de los intereses particulares, las necesidades de expansión de la
ciudad y los requerimientos de una instalación de esta naturaleza: “… a pesar
del sacrificio impuesto a los indios de Atlampa, de las enormes sumas de
dinero, del esfuerzo de arquitectos e ingenieros y del trabajo de infinidad de
obreros, y maestros albañiles, el edificio sólo funcionó como Real Fábrica de
Tabacos hasta 1815, escasos ocho años… en relación con su concepción como
construcción moderna e higiénica, fue el primer edificio fabril de Nueva España
que, con base en su ‘línea de producción’, definió una serie de aspectos
arquitectónicos para hacerla funcional. (José María) Marroquí así lo explicó.
Los manojos de tabaco, que llegaban principalmente de Veracruz y Compostela,
entraban por la puerta sur, donde se ubicaban la contaduría y la tesorería. A
partir de aquel punto la materia prima, según su calidad, estado y grado de
humedad al momento de arribar, se trasladaban a los almacenes o a los
asoleaderos en los patios. Enseguida se concentraba en el cernidor, que era el
lugar donde se picaba y se hacían diferentes mezclas, para después pasar a los
patios de trabajo donde, por separado, hombres y mujeres forjaban los tabacos,
o liaban y torcían las hojas de los puros. Los dos patios del sur eran los
destinados a los hombres (pues por ahí ellos mismos descargaban el tabaco),
mientras que los del norte eran para las mujeres. Los almacenes del papel para
la primera actividad eran contiguos. Más al norte, se amarraban o empaquetaban
los productos y, por la puerta central del norte, hacia la plaza, se ubicaban
la contaduría, el control y el registro, donde se llevaba el inventario
pormenorizado de la producción en las bodegas, para enseguida salir hacia su
embarque.” [41]
Y
pese a las contrariedades vaticanas respecto a la prohibición y posterior
resarcimiento en el acto/vicio de fumar y consumir el tabaco, en 1779.
“Vislumbrando una oportunidad de negocios, el Vaticano abre su propia fábrica
de tabaco.” [42]
En
1807 se inauguró el nuevo edificio de la Real fábrica de Tabacos de la
Ciudadela mexicana, un hermoso edificio de estilo neoclásico de 28 000 metros
cuadrados comenzado en 1793, aunque llevaba produciendo desde 1769: “La
Ciudadela es un gran conjunto arquitectónico diseñado en 1807 para albergar la
Real Fábrica de Tabacos, su construcción estuvo a cargo del arquitecto José Antonio González y del ingeniero Miguel
Constanzo… El siglo XIX, inicio del México independiente, es una época de
pugnas y confrontaciones de diversos grupos, con los que el gobierno naciente
se da a la tarea de definir una nueva organización económica, política y
social.
“En
1824, se llega a un acuerdo y se expide una ley que se designa a los estados de
la federación como sustentantes directos de las rentas del tabaco en rama. La
Fábrica de Puros, Cigarros y Polvos de la Ciudad de México sería la encargada
de proveer al consumo de la capital y los territorios de la federación.” [43]
Previamente,
y es información para respaldar la importancia económica y social de la
siembra, procesamiento y comercio del tabaco en sus varias presentaciones viene
bien recordar o conocer este parrafito: “Por último, siendo tan recomendable la
protección y fomento de la siembra, beneficio y cosecha del tabaco, se les
concede a los labradores y demás personas que se quieran dedicar a tan importante
ramo de agricultura, la facultad de poderlo sembrar, haciendo tráfico y
comercio de él; entendidos de que los que emprendiesen con eficacia y empeño
este género de siembra, se harán acreedores a la beneficencia y franquezas del
gobierno.
“Dado
en la ciudad de Guadalajara, a 29 de Noviembre de 1810.
“Miguel Hidalgo y Costilla.” [44]
Una
vez finalizada la contienda en 1821, las luchas por el control del monopolio fue
origen de constantes conflictos políticos durante gran parte del siglo XIX con intentos de su supresión pospuesta ante la
necesidad de fuentes de ingresos por parte de la nueva república mexicana, las
tensiones y conflictos entre cosecheros, empresarios privados y burócratas y
sobre todo la inadecuada gestión de sus gobernantes, que hasta 1856 intentaron administrar
infructuosamente el sendero del tabaco a
través de una entelequia a la Renta Pública del Tabaco.
Lleno
de historia, “El edificio de la Real Fábrica de Tabacos fue rebautizado por los
habitantes de la ciudad como ‘La Ciudadela’ debido a su carácter austero casi
militar… Fue en este lugar donde José María Morelos y Pavón, héroe de la
Independencia Mexicana pasó sus últimos días antes de ser trasladado al poblado
de Ecatepec para su fusilamiento.” [45]
(En
la azarosa trayectoria histórica del tabaco en la vida del hombre civilizado,
queda la constancia repetida de su propalación y aumento en el consumo en los conflictos
bélicos. Queda la experiencia hispana tras “las guerras napoleónicas”, las cercanas
a la experiencia mexicana de sus movimientos bélicos a partir de la consumación
de la Independencia, la experiencia de la humanidad durante la Primera y la
Segunda Guerras Mundiales —si no es que las dos corresponden a una misma sólo
con un intervalo de falsa y esperanzadora tranquilidad—, las focalizadas en el
oriente, las asiáticas… en las cuales, para tranquilizar el ánimo, adormecer el
hambre y llenar los tensos momentos de espera, los hombres en el frente
consumían —quemaban— grandes cantidades de cigarrillos, mismo producto que
figura en las listas de abastecimiento como un elemento de importancia
principal.)
1850.
En los Estados Unidos el tabaco es relacionado con el movimiento hacia la
abstinencia. El reverendo George Trask —un antiguo fumador— establece la
Sociedad Americana Contra el Tabaco, de la cual es presidente, vicepresidente,
secretario, tesorero y auditor. [46]
En
las Antillas (Mayores), “Situación de crisis. La primera etapa de la República,
dedicada por entero a defenderse de los ataques haitianos y a las pugnas por la
organización política interna, estuvo caracterizada por una situación de crisis
económica permanente. Las actividades productivas estaban supeditadas a las
necesidades de defensa; los niveles de exportación e importación se redujeron
mucho y hubo momentos incluso en que estas fueron paralizadas. Para sufragar
los gastos militares y de gobierno, las autoridades recurrieron a empréstitos
de comerciantes extranjeros y locales y a la emisión de papel moneda sin
respaldo. El perjuicio ocasionado con estas emisiones al pequeño sector
productivo y comercial que se desarrollaba en torno al tabaco de la región del
Cibao dio lugar en el 1857 a una guerra civil que generaría eventualmente dos
gobiernos simultáneos (uno en Santo Domingo y otro en el Cibao), y que
empobrecería aún más al país.” [47]
En
1875, queda fundada la fábrica cigarrera de “El Buen Tono” en la Ciudad de
México, perteneciente al empresario francés Ernesto Pugibet. El desarrollo de
la industria tabacalera mexicana —inseparable a los afanes modernizadores y el
fin del periodo de don Porfirio Díaz Mori— va intrínsecamente ligada al avance
tecnológico de la litografía, de una mayor y oportuna disponibilidad de papeles
adecuados, tanto para los empaques como para el enrollado o engargolado de los
cigarrillos. Aprovechó y nutrió los medios disponibles transformándoles en
publicitarios (globos aerostáticos con algunos accidentes), la proyección de
películas sobre los muros de los barrios elegidos para la penetración del producto
propio en deterioro de los de la competencia; aportó fondos incontables a los
medios periodísticos de su momento y esto a su vez favoreció el impulso y
cobertura de ellos, apoyó la creación de tiras
cómicas en donde claramente el “héroe” y los allegados fumaban la marca a
introducir o sustentar en el mercado cautivo, además, en estas tiras aparecían
representados los propios empresarios y, en ocasiones, algún personaje de la
política; la profusión de carteles promocionales, folletería y la publicidad
móvil (“el hombre sándwich”) fueron herramientas empleadas por las compañías
cigarreras, ayudó a la eficiencia en adecuaciones en los centros de producción
y generó una amplia serie coleccionable de tarjetas postales con la imagen de
bellas mujeres —según el prototipo de la belleza de la época— fumadoras en
situaciones y atavíos de “relajada moral” y dio la posibilidad de un ingreso
extra a las mujeres desplazadas por la mecanización con la venta al menudeo del
cigarrillo. Es necesario recordar, en aquel momento no era extraño ver a las
mujeres con el cigarrillo en la mano e, inclusive, niños que abiertamente y sin
reprimenda alguna fumaban los cigarrillos. Las campañas publicitarias de
aquellos años, lanzadas vigorosamente por la cigarrera “El Buen Tono”, repelían
a los esfuerzos de su competidora con mayor importancia, “La Tabacalera
Mexicana” (del empresario vasco Antonio Basagoiti, de la razón social tomará su
nombre la colonia hacia el poniente de la Ciudad de México en donde destaca el
Monumento a la Revolución —Tabacalera—), sin olvidar a otras de menor impacto y
localizadas en diferentes espacios de la República Mexicana. [48]
Al
cierre del siglo XIX, en 1900, la Liga Anti-Cigarrillo publica un panfleto que
sostiene la existencia de una relación entre fumar cigarrillos y las
enfermedades cerebrales. Pocos años después, ya en 1908, las autoridades de la
ciudad de Nueva York determinan que las mujeres no fumarán en público. “Dos
semanas después Katie Mulcahey es arrestada por violar este reglamento. Mientras
es arrestada declara: ‘Ningún hombre dictará lo que debo hacer’. El hábito de
fumar cigarrillos se consideraba con frecuencia un símbolo de la emancipación
de las mujeres.” [49]
“1914.
Estalla la Primera Guerra Mundial. En 1917, el general John J. Pershing,
comandante en jefe de las fuerzas norteamericanas en Francia, declara que el
tabaco es ‘indispensable para la ración diaria’. En Europa, las tropas fuman
cigarrillos para pasar el tiempo y tratar de calmar sus nervios. La popularidad
de determinados cigarrillos en las fuerzas armadas queda asociada con (el) patriotismo…
1925. A pesar de las prohibiciones, las ventas de cigarrillos continúan
aumentando. El American Mercury informa: ‘Cuanto más violentamente es
prohibido, más popular se hace’… 1941. El presidente norteamericano Roosevelt
declara la protección del cultivo del tabaco como parte de los esfuerzos de
guerra de la Segunda Guerra Mundial. Su esposa Eleanor es apodada ‘la primera
dama que fuma en público’ (un ajuste hacia el olvido de lo sucedido treinta y
tres años antes con Katie Mulcahey)… 1945. Durante la Segunda Guerra Mundial
aumenta el hábito de fumar. A mediados de la siguiente década, más de la cuarta
parte de las mujeres norteamericanas y más de la mitad de los hombres norteamericanos
fuma cigarrillos… 1952. Dos investigadores británicos, Richard Doll y A.
Bradford Hill informan los resultados de un estudio de cuatro años que compara
1.465 pacientes de cáncer pulmonar, con igual número de pacientes de otras
enfermedades, de la misma edad, sexo y región. Llegan a la conclusión de que
los pacientes de cáncer pulmonar tienen mayor probabilidad de ser fumadores y
una probabilidad mayor de ser fumadores empedernidos… Década de los 80. La
industria del tabaco experimenta importantes aumentos en el impuesto anual, lo
que produce un incremento de la tributación de 85 por ciento o más en
diferentes países, incluyendo el Reino Unido.” [50]
En
los años posteriores a la penosa II Guerra Mundial, los productores de
cigarrillos, a fin de paliar los daños a su economía debido a los movimientos
anti-tabaco, llaman a conocidas figuras de la sociedad (principalmente actores
con imagen del varón recio y atractivo) para promover el consumo de cigarrillos
con filtro cuya demanda y relación encuadraba en las delicadas manos femeninas.
Esos seres destacados atraían con su personalidad al sector masculino hacia las
presentaciones con el aditamento que, a la vista de los detractores, simulaba
una protección aportada por los fabricantes cuando en realidad propiciaban una
disminución en la cantidad de tabaco por cigarrillo.
Las
cigarreras en Madrid.
“El 1 de abril de
1809, el edificio mandado construir por el rey Carlos III, conocido como Real
Fábrica de Aguardientes, ubicado en la calle de Embajadores, pasó a ser, por
orden de José I, una fábrica de tabacos. En el barrio existían múltiples
talleres clandestinos de elaboración de cigarros, todos ellos compuestos por
mujeres cigarreras, que tenían fama de ser buenas profesionales. Todas aquellas
mujeres fueron contratadas para la nueva fábrica. Al principio eran 800, más
tarde aumentaron a 3.000, y llegaron a ser 6.300.
“La
mayoría de estas mujeres vivían en el barrio. Obtenían un salario por encima de
la media, que les permitía mantener una familia. Además del trabajo como
obreras, los puestos de mando de los talleres también estaban ocupados por
ellas. Los hombres tenían cargos muy inferiores, como mozos de almacén y
capataces, cargos que estaban subordinados a las cigarreras. Sólo los
directivos estaban por encima. Como consecuencia de este oficio la cigarrera
llegó a ser un tipo de mujer independiente, segura de sí misma, con una
economía holgada que le permitía ser generosa y ayudar al que lo necesitaba.
Con su trabajo, estas mujeres mantuvieron el nivel de vida del barrio, dando
estabilidad y progreso al pequeño comercio.
“El
personal de los talleres estaba organizado en los llamados Ranchos, que eran
mesas en las que trabajaban seis operarias. Al frente de cada rancho había una
mujer a la que se llamaba Ama del rancho, que cuidaba de las compañeras y
corregía su trabajo. También lo controlaba: cada una de estas amas tenía un
cuaderno donde apuntaba la producción de sus operarias; el cuaderno del ama del
rancho era muy importante para el cobro y para los posibles premios.
“Fuera
de los talleres existían los cargos de maestras y porteras. Las maestras
registraban a las cigarreras a la salida del trabajo, a la vista de las
porteras. Después había un segundo registro llamado cintrarregistro (sic ¿contrarregistro?). Aunque por lo general las
obreras no corrieron el riesgo de robar, entre otras cosas porque sus mismas
compañeras las habrían recriminado, tal era el cuidado que tenían de conservar
una buena fama ganada a pulso. Pero, naturalmente, siempre había excepciones y
la fábrica no estaba dispuesta a correr el riesgo, de ahí que se crearan estos
puestos fiscales.” [51]
“Con
respecto a la carga impositiva:
“El
impuesto al consumo es un impuesto monofásico que recae en cabeza del productor
o importador de los productos sometidos a dicho impuesto.
“Compilación de
procedimiento tributario.
“El
responsable del impuesto al consumo es el productor o importador, quien en una
única vez hace el pago del respectivo impuesto y lo traslada a sus clientes y
distribuidores incorporándolo en el predio de venta, en virtud de lo cual se
convierte en costo para quien adquiere el producto.
“Supongamos
el caso de una empresa productora de cigarrillos. Esta empresa debe pagar el
impuesto al consumo pero no lo paga de su bolsillo, puesto que se lo traslada a
los distribuidores y estos al consumidor final vía precio de venta, de modo que
quien realmente paga el impuesto es el consumidor, de allí que se llama impuesto
al consumo.
“Nótese
que quien efectivamente paga el impuesto es el consumidor, pero quien lo
declara y responde por él, es el productor del cigarrillo, pero este sólo ha
servido de intermediario entre el consumidor y el estado.
“En
el caso del productor del cigarrillo, debe naturalmente causar el impuesto de
consumo como un pasivo y luego declararlo y pagarlo.
“Para
el caso de los distribuidores, estos no son responsables del impuesto al
consumo, por tanto no lo declaran ni lo pagan, o mejor, lo pagan pero el
impuesto está incluido dentro del precio de venta. Cuando el productor le
factura al distribuidor o comerciante minorista, no le factura ni le
discrimina el impuesto al consumo tal y
como se hace en el impuesto a las ventas, de suerte que no será posible
identificar el valor del impuesto pagado; sólo de identifica el valor de la
venta que ya incluye el impuesto. Es por esa razón que la Dian considera que el
impuesto al consumo se debe tratar como un mayor valor del costo, de modo que
quien compra cigarrillos, lleva la totalidad del valor a la cuenta de
inventarios y de allí al costo de venta.
“Así
las cosas, el comerciante de productos gravados con el impuesto al consumo, lo
trata como mayor costo, y en ese sentido lo declara en su impuesto de renta
como costo o deducción, puesto que hace parte del costo de venta del producto.
“El
impuesto al consumo no se puede tratar de otra forma, toda vez que el impuesto
al consumo a al nivel del distribuidor o comerciante, no se puede descontar de
otro impuesto ni se puede solicitar en devolución ni en compensación, de suerte
que si no se recupera vía costo, será imposible recuperarlo y el comerciante
tendría que asumirlo.” [52]
La
satanización por el consumo del tabaco y específicamente contra el acto de
fumar propició un lento proceso de limpieza del aire en las áreas comunes
implantada por los gobiernos en gran parte del mundo denominado occidental: “Las
zonas exclusivamente para fumar” deberán ubicarse al aire libre o en espacios
interiores aislados y contar con las siguientes características:
“I.
Las que estén ubicadas al aire libre, deberán estar físicamente separadas e
incomunicadas de los espacios 100% libres de humo, no ser paso obligado para
las personas o encontrarse en los accesos o salidas de los inmuebles. En estos
espacios no podrán estar menores de edad y deberá advertirse a las mujeres
embarazadas de los riesgos que corren ella y el producto al entrar en esa
zona.” [53]
La
parte negra de la historia.
Y porque es bien
sabido que: “Nadie le niega el último cigarrillo a un condenado a muerte.”,
queda para los detractores las tenebrosas cifras alrededor del cigarrillo: “… El
tabaco mata a casi 6 millones de personas cada año. Más de 5 millones son o han
sido consumidores del producto, y más de 600 000 son no fumadores expuestos a
humo de tabaco ajeno. A menos que se tomen medidas urgentes, la cifra anual de
muertes podría ascender a más de 8 millones en 2030.
“Casi
el 80% de los mil millones de fumadores que hay en todo el mundo viven en
países de ingresos bajos o medios.
“El consumo de productos de tabaco está
aumentando a nivel mundial, aunque está disminuyendo en algunos países de
ingresos altos y de ingresos medios-altos.” [54]
Los
beneficios al fumar.
—Hay
pruebas que sugieren que fumar reduce el riesgo de cáncer de endometrio en
mujeres que han pasado la menopausia en un 30%.
—El
tabaco reduce el riesgo de contraer Parkinson, especialmente en los hombres.
—Fumar
reduce el riesgo de colitis ulcerosa. En un 8% en hombres y un 3% en mujeres.
—Se
han observado tendencias que podrían indicar que el fumar es un factor que
reduce el riesgo de contraer Alzheimer.
—Numerosos
estudios científicos avalan el hecho de que fumar, independientemente del
estilo de vida y la dieta, produce una bajada del peso. Los fumadores suelen
pesar entre tres y cinco kilos menos que los no fumadores. El sobrepeso es un
factor de riesgo en numerosas enfermedades cardiovasculares.
(Lo
anterior aparece constantemente para crear un juego de blanco y negro que
minimiza la seriedad de lo expuesto, con apariencia de contrastante, a los
“beneficios” los contrarresta una idea jocosa. En ningún caso consultado
establecen la o las fuentes y la sistematización para la evaluación a fin de
llegar a tales afirmaciones.)
Lo
bueno sobre consumir tabaco.
(Está comprobado
que en algunas personas el tabaco puede disminuir el nivel de estrés y ansiedad.)
“José Luis Catalán
en su Guía para Angustiados sostiene:
‘El tabaco tiene tres tentáculos con los que tomarnos al asalto: un efecto
estimulante, un efecto calmante y un placer por sí mismo… El cigarrillo después
de una agradable comida, sin prisas, como colofón de lo que los gourmantes
prosodiaban como ‘café, copa y puro'’. El cigarrillo romántico que un viaje en
tren acompaña al dulce trasporte demorado, ocioso y contemplativo. Es cigarrillo
después de hacer el amor con excelente provecho, relajados… Las propiedades
estimulantes del tabaco son muy apetecibles para personas que tienen un trabajo
creativo (compositores, artistas plásticos, escritores, profesionales del
marketing, abogados, etc[étera.])
y favorece la inspiración, las ocurrencias, las ideas brillantes. También
provoca diálogos más chispeantes, graciosos y ocurrentes en las reuniones de
amigos, tertulias, grupos de discusión… El poder euforizante y deshinibidor del
alcohol y la eficacia estimulante del tabaco son recursos fáciles y no exigen
un laborioso método creativo, disciplina sistemática, autoconocimiento de los
recursos de motivación ni otras sofisticaciones abstemias, y precisamente por
esa sencilla productividad se pueden instalar en nosotros como herramientas imprescindibles
y condición necesaria para crear y expresarse… ¿Dejaría el pintor de pintar
buenos cuadros al dejar de fumar? ¿Se dejaría de escribir bien sin el recurso
del tabaco? ¿Se podría tener una animada e inteligente discusión sin el hilo
conductor de un cigarrillo detrás de otro? La respuesta es sí, afortunadamente
la producción intelectual y social no depende tanto del estímulo artificial del
tabaco, puede ser suplido perfectamente por estímulos psicológicos distintos… Quizá
varíen algunas formas, que serán más serenas y menos compulsivas, se podrá
escribir de forma más suave que la accidentada que producen las interrupciones
del fumar y los accidentes de la ceniza, tal vez se suprimirían los fogonazos
irregulares de genio dando paso a una estabilidad y homogeneidad, a una
potencia creativa de mayor envergadura. Respecto a lo que hay que medir
realmente, la calidad, permanece… La parsimonia del fumar da una salida a la tensión
psicomotriz (que es una de las formas físicas en las que la ansiedad se
manifiesta). Hay que sacar el cigarrillo, rescatándolo de la presión de sus
compañeros en la cajetilla, vigilando que su fragilidad de tubículo de papel
conteniendo hojas trituradas se rompiera por un brusco movimiento. Hay que
encender el cigarrillo con cierta gracia y toque estético dignificante. La
calada y la emisión anodina del deshecho gaseoso. Las cenizas que, indiscretas,
todo lo podrían manchar y las brasas que pudieran horadar las ropas más preciadas.
La mecánica de fumar, como puede observarse, es lo bastante compleja en sí
misma como para ser considerada 'ceremonia tranquilizadora'. Fumar en pipa
tiene este componente muy acentuado, y es difícil incluir su práctica en las
situaciones cotidianas (cosa que le ha hecho perder terreno frente al sencillo
cigarrillo, que se puede encender en cualquier circunstancia, sobre todo si no
estuviera prohibido nunca), y lo ideal es un club de fumadores, una iglesia con
sus peculiares olores y liturgia… Un hábito —costumbre, impulso— tiene un
aspecto interno que es como un hambre muy aguda que tuviéramos, y alcanzando
esa categoría de necesidad primaria logra que la corteza superior del cerebro,
donde planificamos acciones inteligentes, preste todos los recursos para
satisfacer y calmar la sed de fumar (conseguir nicotina y sustancias que se
confunden con nutrientes esenciales)… El deseo empecinado es algo
biológicamente útil cuando se trata de tener una motivación a prueba de perezas
para asegurar actividades esenciales de la sobrevivencia, pero es destructivo
cuando se ceba en una actividad secundaria… El sistema de valores que regulan
qué es más importante para nosotros (descanso, higiene, comodidad, seguridad,
economía) se ven alterados cuando el hábito de fumar se instala. Si el fumador
se queda sin tabaco puede ser capaz —por más tímido y discreto que fuera antes—
pedir la limosna de un cigarrillo al primero que pase… El fumador necesita
sentirse 'normal', persona integrada en la sociedad, sin que su hábito sea
contemplado en absoluto como una droga. Aunque puede leer el mensaje 'el tabaco
puede ser perjudicial para la salud', ¿no lo compra en un establecimiento
público? ¿no es una de las fuentes importantes de financiación del Estado para
hacer carreteras, hospitales y atender a los desvalidos? ¿no fuman acaso los
principales agentes sociales que se admiran y valoran?...”. Valga esta mínima
selección para dar una idea del amplio, entre serio y jocoso aporte de José
Luis catalán en su Guía para angustiados.
[55]
Y
aún más, casi de manera perentoria:
Fumar para sanar.
“… Muchos lo utilizan como una manera de extraer la flema de sus pulmones
en tiempos de resfriados, sin tener que sufrir los desagradables síntomas de
esta afección. Otros pronto se dieron cuenta de que les funcionó como un
efectivo analgésico para dolores de muela, por supuesto, manteniendo
paralelamente la higiene bucal y el tratamiento adecuado.
“Además, uno de los beneficios de fumar tabaco natural
más notables es la disminución del vicio: necesitarás muchos más cigarrillos
para estar satisfecho en comparación con el consumo de tabaco orgánico, algo
absolutamente genial para quienes aman fumar pero odian lidiar con factores
como el olor o el cumplimiento de las tareas diarias. Además, los efectos placenteros
de la nicotina harán que probablemente logres sentirte muy bien por los efectos
placenteros de la nicotina a la hora de prender tu pipa o cigarrillo.
“Efectos positivos en el organismo
“La verdad es que el tabaco cuando es natural y se
consume en cantidades moderadas no es mucho menos dañino que el alcohol, e
incluso un estudio con ratas de laboratorio demostró que es más fácil tomar
agua hasta intoxicarse que inhalar humo de tabaco hasta tal punto. Además, su
capacidad de estimular la memoria puede aliviar los síntomas del síndrome de
Alzheimer y el Parkinson es notable, incluso ayudando a que estos no aparezcan
a temprana edad.
“Esto sucede debido a que fumar tabaco natural regula y
aumenta la cantidad de telomerasa en el organismo, una enzima que recientemente
ha sido ligada a la cura o tratamiento del cáncer. Además suprime la apoptosis,
que es la muerte celular programada por la misma para regular su propio
crecimiento y desarrollo, convirtiendo esta costumbre, además, en una
alternativa perfecta protegerse de infartos y lesiones espinales.” [56]
El
arte en las cajetillas de cigarrillos.
Independientemente
a la aplicación del arte gráfico en el embellecimiento de las cajetillas de los
cigarrillos y envases para puros, bolsas para el tabaco picado, este producto
aparece reiteradamente en la pintura, la fotografía, la cinematografía y es elemento
destacado en la Ópera Carmen. [57]
Personajes en la Historia y
derivados de la fantasía están asociados al consumo de la hoja del tabaco en
sus diversa presentaciones y que sin él perderían mucho su aura aromática:
Sherlock Holmes, George Smiley, Hercules Poirot, sir Walter Raleigh, don Andrés
Soler, Mario Moreno (cuando era “Cantinflas”), Roger Moore (alias Simon
Templar), Humphrey Bogart, Philip Marlowe, Lew Archer, Sam Spade y todo el
santoral de los detectives de la era dorada de la novela negra y de las
emisiones televisivas como es el caso del teniente Columbo, sir Winston Leonard
Spencer-Churchill, Miguel Hidalgo y Costilla, José María Morelos y Pavón,
Benito Juárez, el pícaro Jesús Pérez
Gaona (alias “Pito Pérez” o “Hilo lacre”) de don José Rubén Romero, Joseph
Stalin, Samuel Langhorne Clemens (Mark Twain), Paul Newman y un largo etcétera.
La abstracción total “El
fumador” de José Victoriano González-Pérez (Juan Gris), con el mismo título una
de las obras de Pablo O’Higgins, “La calavera fumando (o “… con cigarrillo”), “El
fumador” de Vincent Van Gogh, “Cabeza de fumador, Joan Miró, “Fumador” de
Adriaen Brouwer, “Los fumadores” de Juan Carlos Boveri… y una alta columna de
humo elevada con pigmentos testimonian la importancia de este acto nefando —con
matices de antisocial— en la actualidad. No obstante y para destacar el cambio
en la visión de ésta práctica, todavía en la década de los sesenta del siglo XX
era común escuchar que tal o cual persona —generalmente varones— poseía un rico
aroma a tabaco e inclusive, en una mujer no estaba mal visto que fumara,
siempre y cuando lo hiciera en privado puesto que sólo las mujeres de moral
relajada —prostitutas— fumaban en público.
Impuestos
al tabaco en México.
Éste es uno de los
informes sobre el aspecto económico del tabaco financiados por Bloomberg
Philanthropies y por Bill and Melinda Gates Foundation como parte de la
Iniciativa Bloomberg para Reducir el Consumo de Tabaco.
“1.
Incremento gradual del impuesto específico de 2 pesos por cajetilla de 20
cigarrillos, sin ajustes conforme a la inflación. El impuesto específico sería
de 0.80, 1.20, 1.60 y 2.00 pesos por cajetilla de 20 cigarrillos en 2010, 2011,
2012 y 2013, respectivamente. El impuesto ad valorem se mantiene en 160% (ley
vigente desde enero de 2010). 2. Implementación inmediata del impuesto
específico de 2 pesos por cajetilla de 20 cigarrillos en 2010, con ajustes
conforme a la inflación. El impuesto ad
valorem se mantiene en 160%. 3. Incremento del impuesto específico a 0.80,
1.20, 1.60 y 2.00 pesos por cajetilla de 20 cigarrillos en 2010, 2011, 2012 y
2013, con ajustes conforme a la inflación. Incremento de la tasa ad valorem
(del 160% al 350%) de modo que el impuesto total equivalga al 75% del precio
final en 2013. 4. Incremento del impuesto específico de modo que el impuesto
final equivalga al 75% del precio final en 2013. El impuesto ad valorem se
mantiene en 160%.
Y
continúa con este párrafo que trastorna la visión en cuanto a la finalidad
específica en pro de la salud pública: “• Incrementar los impuestos al consumo
significativamente de modo que el impuesto total (IEPS más IVA) alcance el 75%
del precio final, lo cual es compatible con las mejores prácticas
internacionales y es característico de los países con políticas para el control
del tabaco exitosas. • Aumentar la dependencia de los impuestos específicos al
tabaco por sobre los impuestos según el valor. Los impuestos específicos son
más fáciles de administrar y tienden a reducir la diferencia de precios entre
las marcas, lo que contrarresta la tendencia de optar por cigarrillos más
baratos cuando los impuestos se incrementan. • Ajustar los impuestos
específicos conforme a la inflación según disposición administrativa. De lo
contrario, el valor de los impuestos se depreciará con el tiempo. • Reforzar la
administración del impuesto al tabaco. Lograr una administración exitosa del
impuesto al tabaco dependerá del registro y de la autorización generales (sic) de
todos los productores comerciales, importadores, y vendedores mayoristas y
minoristas. • Considerar la utilización de parte de los ingresos adicionales
generados por el aumento de impuestos al tabaco para financiar iniciativas de
salud pública destinadas a reducir el consumo de tabaco, financiar otros
servicios de salud y fortalecer los mecanismos para combatir el comercio ilegal
de productos de tabaco…
“Impuestos al tabaco en México. Los
impuestos al cigarrillo en México son bajos comparados con otros a nivel
internacional. • En México rige un impuesto al consumo denominado ‘Impuesto
Especial sobre Producción y Servicios’ (IEPS) y un impuesto al valor agregado
(IVA). El IVA se aplica prácticamente a todos los bienes y servicios. • El IEPS
comprende un impuesto ad valorem (sobre el valor) y un impuesto específico. •
El componente ad valorem del IEPS a los cigarrillos es del 160% sobre el precio
al que le vende el mayorista al minorista. • El componente específico del IEPS
se implementará en forma escalonada: 0.80, 1.20, 1.60 y 2 pesos por cajetilla
de 20 cigarrillos en 2010, 2011, 2012 y 2013, respectivamente. El impuesto no
se ajusta automáticamente conforme a la inflación. • El IVA se incrementó de
15% a 16% sobre el precio al consumidor; este incremento entró en vigor en
enero del 2010. • Los impuestos totales por cajetilla de cigarrillos ascienden al 62.8% del precio final en 2010.”
[58]
¿Cuánto
gasta un mexicano en cigarrillos?
Para establecer
las bondades de una medida económica de gasto privado y público es práctica
informativa reflejarla en el porcentaje empleado para la obtención del
satisfactor con base al Salario Mínimo vigente que, en la actualidad, contempla
una sola zona geográfico-económica.
En
1910, el Salario Mínimo General Promedio según el inegi correspondía a la cifra
de $ 0.49489, en tanto, el Movimiento Antorchista en su página en internet
asienta: $ 0.38 [59]
Curiosamente el INEGI no dispone de
la información en cuanto al precio de los cigarrillos en el renglón de la medida
de control de 10 paquetes en caja. Es de 1928 hasta 1962 cuando queda
referencia del precio por caja con 10 paquetes, ahí asienta $ 6.00 hasta 1967
en que el precio llega a $ 6.30 pesos en tanto el salario mínimo era de $ 20.90
pesos diarios con un gravamen del 77%.
Durante
el año de 1967 el precio de la cajetilla de cigarrillos con mayor consumo en el
mercado llegaba a $ 6.20 pesos en tanto el Salario Mínimo promedio correspondía
a los $ 20.90 pesos diarios; el gravamen correspondía al 77%. [60]
Algo
concreto entresacarán los dichos en el complejo universo de los números en la
economía el Cuadro 8, México:
Participación del IEPS-Tabaco en los Ingresos Federales, 1981-2001 en donde
asentado en miles de pesos corrientes anota 9,173,300 con Participación
Porcentual en los Ingresos Tributarios con 1.40 % y en Los Ingresos
Presupuestarios con % 0.72 %. (Determina
por Fuente: Elaborado por el Centro de Estudios de las Finanzas Públicas de la
H. Cámara de Diputados, con base en datos del INEGI, Sistema de Cuentas
Nacionales de México, 1981-2001 y Cuenta de la Hacienda Pública Federal,
1981-2001.) [61]
Salarios
mínimos 2016. Establecidos por la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos
mediante resolución publicada en el Diario Oficial de la Federación del 18 de
diciembre de 2015. Vigentes a partir del 1 de enero de 2016. Área geográfica
única: $ 73.04, en comparación, la cajetilla con 20 cigarrillos de mayor
demanda (Malboro) tiene un precio de $ 47.00 en el mercado. “Con el alza que
entró en vigor en los primeros días de este año, el precio de los cigarros
Marlboro de 20 unidades, una de las presentaciones más consumidas en el país,
se cuadruplicó desde el año 2000, pues según datos del Banco de México en ese
entonces el costo de la cajetilla era de 11 pesos.” [62]
“Marlboro,
la marca de cigarros más vendida en México, perdió 1.3 puntos porcentuales en
su participación de mercado en el país el año pasado, para colocarse en 52.3
por ciento de las ventas de la industria, lo que abrió oportunidades para
marcas de menor costo como Delicados y otras de la competencia.
“Delicados,
la segunda marca con más éxito en el país, creció 0.8 puntos porcentuales a
11.2 por ciento del mercado total. Esto representó 3 mil 800 millones de
cajas/unidad, considerando que la industria tiene un volumen total de 34 mil
600 millones de unidades, según datos reportados por Phillip Morris, la empresa
estadounidense propietaria de ambas marcas.
“Benson
& Hedges, por su parte, disminuyó su participación en 0.7 puntos
porcentuales para ubicarse en 5.5 por ciento del mercado.” [63]
Tabaco
y salud.
“Presentan resultados de estudio acerca de los
costos del hábito sobre la salud. México
gasta $45 mil millones al año en atender a enfermos por el tabaco.
“México
invierte cada año alrededor de 45 mil millones de pesos en la atención de sólo
cuatro enfermedades asociadas con el tabaco, aunque la cifra podría ser mucho
mayor porque entre 15 y 20 tumores malignos son provocados por esta adicción”,
aseguraron especialistas integrantes del Consejo Mexicano para el Control del
Tabaco (CMCT)…
Otra:
“… es resultado de sumar 80 mil 655 millones de pesos que eroga el sistema de
salud nacional cada año para la atención de las enfermedades relacionadas con
el tabaquismo, y que cada uno de los 11 millones de fumadores, que según la
Organización Mundial de la Salud (OMS) hay en el país, gasta (anualmente) en
promedio cinco mil 110 pesos en la compra de cigarros…” [64]
En concordancia con el Día Mundial Sin Tabaco,
Excélsior publicó: “CIUDAD DE MÉXICO, 31 de mayo (del 2012): El impacto
económico anual del tabaquismo en México asciende a 136 mil 865 millones de
pesos.“, un año y cuatro meses después queda asentado que: “23
sep. 2013 - Costos del tabaco.
México gasta más de 75 mil millones de pesos al año en la atención
de enfermedades relacionadas
con el tabaquismo…” [65]
Con fecha del 1 de junio del 2014 sin firma y adjudicada
a la Redacción Excélsior publicó una entrevista a la doctora y Secretaria de
Salud en aquel entonces Mercedes Juan López (“SSA descarta más impuestos a
cigarrillos”, lleva por encabezado la entrevista.): “El gravamen fiscal actual al tabaco se mantendrá sin cambios, pues
México es uno de los países que más ha ampliado la carga fiscal a este producto
hasta llegar a 220 por ciento, afirmó la secretaria de Salud… Nuestro país ha
sido vanguardia en el tema fiscal vinculado al tabaco. Ha implementado sendos
incrementos al impuesto al tabaco en el pasado reciente. Cuenta en su esquema
tributario, con un Impuesto Especial de Producción y Servicios (IEPS) al tabaco
que consiste en una tasa ad valorem de
160 por ciento a la cajetilla de 20 cigarros, además de un gravamen de 35
centavos por cigarro (7 pesos por cajetilla), lo que representa un impuesto
total del 220% sobre el precio de la cajetilla… La tasa ad valorem del IEPS a tabaco se incrementó sostenidamente en varios
años desde el 2001, pasando del 100% sobre el precio de venta al 160% en 2009… Por
otra parte, a partir del 2010, el Congreso de la Unión estableció una cuota
fija por cigarrillo de 4 centavos (80 centavos por cajetilla) y se incrementó a
35 centavos por cigarro (7 pesos por cajetilla) a partir del 2011… Los
gravámenes vigentes convierten a México en uno de los países que más ha
ampliado la carga fiscal a este nocivo producto a nivel internacional durante
la última década… México ha mantenido un liderazgo internacional respecto a la
lucha de la adicción al tabaco, pues está científicamente comprobado que su
consumo provoca daños a la salud de la persona que fuma y de las personas
cercanas que respiran el humo del tabaco… El gobierno de el (sic) presidente
Enrique Peña Nieto, no dará tregua en la lucha contra el consumo del tabaco y
por ello instruí al Comisionado Nacional contra las Adicciones para realizar a
la brevedad una nueva encuesta sobre el consumo del tabaco sobre la población
adolescente, pues sabemos que el consumo de tabaco ha crecido en este segmento
de la población y para tomar las mejores decisiones requerimos evidencia
científica y actualizada, que nos ayude a tomar las mejores decisiones y las
políticas públicas de prevención de la salud en favor de los niños y
adolescentes que lamentablemente, algunos
inician a temprana edad el consumo del tabaco, lo cual contrasta con lo
que ocurría hace algunos años.” [66]
Continúa la aseveración con insistencia: ”El aumento
de los impuestos al tabaco en México benefician a todos. Al incrementar los
impuestos al tabaco se incrementarán los ingresos tributarios y se reducirá el
consumo, así como sus efectos negativos en la salud y en la economía.” [67]
Ventas
y compra. La parte desconocida.
Un dato chocante
por sus implicaciones aparecida en el periódico Excélsior con fecha del 31 de
diciembre del 2014: “La Secretaría de Salud ha detectado más de 200 marcas
ilegales de cigarros que no cumplen con la legislación sanitaria, pues incluso
se desconocen sus ingredientes, lo que constituye un riesgo para la salud de
quienes los consumen…” [68]
“CIUDAD
DE MÉXICO.- La industria del tabaco en México ha sufrido una importante caída
en la venta de cigarros legales a raíz del incremento de impuesto de 7 pesos
por cajetilla que entró en vigor en enero del 2011.
“A
raíz del gravamen, el mercado ilícito, que ese año representaba sólo el 2 por
ciento del mercado total, se incrementó considerablemente llegando actualmente
al 17 por ciento, según el Informe de Acciones y Resultados de la Mesa de
Combate a la Ilegalidad del SAT.
“De
acuerdo con el director de Asuntos Corporativos de British American Tobacco,
Carlos Humberto Suárez, al año ingresan a México 340 millones de cajetillas que
no pagan impuestos (India, Vietnam, China, Paraguay, Canadá e incluso de
Estados Unidos ) y que carecen de control sanitario, provocando una pérdida
recaudatoria de casi seis mil millones de pesos tan sólo en el Impuesto
especial sobre Producción y Servicios (IEPS), sin contar el problema mayor a la
salud pública, debido a que en esos ‘cigarros’ se ha encontrado productos que
son todo menos tabaco.” [69]
“Incremento
de impuestos al tabaco no bajó consumo, pero elevó contrabando”. “Tepic, Nay.
El incremento de 30 por ciento en los impuestos al tabaco, aprobado por el
Congreso de la Unión a finales de 2010, no se tradujo en disminución del
consumo de dicho producto, pero la entrada de cigarros ilegales ya le arrebató
17.5 por ciento de las ventas a la industria tabacalera formal, sostuvo la
empresa Philip Morris.
“De
acuerdo con estimaciones de la empresa, el año pasado las autoridades mexicanas
incautaron 90 millones de cigarros ilícitos que ya estaban listos para
comercializarse en estados como Chihuahua, Aguascalientes, Distrito Federal y
Quintana Roo.
“Para
este año la cifra ascendió a 200 millones de cigarros, que fueron decomisados
por el Servicio de Administración Tributaria (SAT), Aduanas y Cofepris en
puertos, fronteras y ciudades importantes de México.
“Para
este año se suman a otros 100 millones que fueron incautados cuando ya estaban
en camino de llegar al mercado nacional provenientes de Panamá, Estados Unidos,
China e India, entre otros lugares…” [70]
Y
aquí un dato interesante: “Según la definición de Philip Morris, un cigarro
ilegal puede ser un producto genuino fabricado por el propietario de una marca
comercial, pero comercializado ilícitamente, es decir sin el pago de los
impuestos correspondientes… también puede tratarse de cigarros falsificados sin
la autorización del propietario de la marca comercial, ni bajo regulaciones
sanitarias adecuadas.” [71]
En
tanto, el 2 de enero del 2015 la OEM en sus páginas, La Prensa asentaba que el
“Contrabando redujo 6.6% (la) recaudación por impuestos al tabaco” según lo
esperado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, cifra determinada en
los primeros nueve meses del año del 2014, lo que implica un déficit de mil 817
millones de pesos derivado a la fuerte carga impositiva aplicada a los cigarrillos
desde el 2011 lo que favoreció un crecimiento del 2 al 17 por ciento de
introducción del producto ilegal en el mercado en el transcurso de sólo tres
años.
Entonces
¿cuál es la medida adecuada? Y ¿cómo valorar las cifras satisfactorias
presentadas a la población? Al parecer, la disminución corresponde a la compra
en el mercado legal y queda soterrado el aumento en la compra de cigarrillos
sin control de la producción autorizada ni las medidas sanitarias
correspondientes. Inclusive, la información antitabaco dirige la atención a los
4000 componentes dañinos en el cigarrillo, de los cuales, la gran mayoría no
son consustanciales a la hoja en su forma natural. Corresponden más a los
afanes en pro de una rápida manufactura, conservación y resistencia del producto
“industrializado”.
Y
otra más: “México.- La aparición en el mercado de los llamados ‘cigarros
pirata’ aumentaría el costo de los tratamientos para enfermedades relacionadas
con el tabaco, que representan dos mil 500 pesos diarios por persona, alertan
especialistas.” “El investigador del Departamento de Toxicología de esa casa de
estudios (Arnulfo Albores Medina - Cinvestav) explicó que el humo de un
cigarrillo de marca comercial contiene unos cuatro mil componentes químicos, de
los cuales 160 son tóxicos y casi 60 por ciento carcinógenos probados…” [72]
Los
cigarrillos electrónicos o “vaporizador electrónico” creados en China en el año
del 2004 no son la panacea. Ofrecen algunas dudas y hasta franca oposición por
parte de la Organización Mundial de la Salud, de la Sociedad Española de
Neumología y Cirugía Torácica, de la estadunidense Administración de Alimentos
y Medicamentos... Como todo en la
ciencia con aplicación a lo humano, el tiempo de vida del individuo y lo
complejo de los estudios a fin de garantizar una afirmación o negación tajante
crean más dudas que certezas para su uso/consumo humano.
El
cigarrillo, el tabaco, perdida su valía ritual es en nuestros días —motivo,
junto con el comercio del azúcar, algodón, oro y plata, para el brutal tráfico
de humanos por medio de los barcos negreros británicos, españoles, portugueses,
holandeses, franceses, del abastecimiento de mano de obra forzada por parte de
los propios reyes y comerciantes africanos, sea por trueque o venta sin tapujos
para la explotación de minas y cultivo de los campos, desarraigó miles de seres
trasladados a espacios de la América recién integrada a los intereses del
comercio mundial de su época— es una muleta con la cual el ciudadano intenta
vanamente paliar su problemática cotidiana con visos de irremediable. Al final,
aún con la argumentación acostumbrada cuya finalidad es la salud pública, la
irritación de una parte de la sociedad es asunto a considerar. Ni apología ni
vilipendio.
Adendum.
Reactiva
venta de cigarros sueltos el mercado ambulante.
José Manuel López Castro
Doña Ana es una mujer setentona. Desde muy joven
trabajó en el servicio doméstico, pero cuando las fuerzas comenzaron a debilitársele,
cambió de giro laboral. Aconsejada por sus amistades se dedicó a ver dulces
cerca de una escuela primaria.
Cuando se inició la campaña contra el elevado
consumo de azúcar y sus derivados, Ana resintió esos impactos en su economía
diaria, por lo que trató de encontrar una solución a su problema económico.
A la campaña contra el consumo de dulces se sumó una
más. Esta todavía más agresiva: la prohibición de fumar cigarros, una de cuyas
vertientes de esta campaña fue el aumento en su precio al consumidor para
ponerlos fuera del alcance económico de la mayoría de la población que,
simultáneamente, aumentó en número de afectos al tabaco y a utilizarlo desde
edades más tempranas.
Estos factores: aumento en el precio de la cajetilla
de tabaco e inicio más temprano a fumar crearon un mercado muy atractivo para
los vendedores ambulantes: vender unidades sueltas.
Así, pronto, quienes vendían dulces, paletas,
botanas o cualquier otra mercancía callejera y hasta los puestos de periódicos
y revistas; en puestos fijos, semifijos, ambulantes o semiestablecidos,
encontraron en la venta de cigarros sueltos una reactivación de su economía
anterior, perdida por las prohibiciones mencionadas.
Ahora es común en las calles de la Ciudad de México
ver a esos ambulantes ofrecer los cigarrillos sueltos que exhiben de muy
diversas maneras que, a veces, simulan carrilleras ofertando las distintas
marcas de tabaco sobre su pecho.
Como vivimos un momento económico de oferta y
demanda, los dos tipos de cigarros que más se ofrecen son los normales (por lo
general, marca Marlboro) y los mentolados, para quienes desean este tipo de
tabaco.
Así, doña Ana ya no se preocupa por su economía
doméstica. En promedio, vende entre una, una y media y hasta dos cajetillas
diarias de cigarros sueltos. Cada unidad la ofrece en 5 pesos y como cada
cajetilla contiene 20 cigarros, obtiene al día entre 100 a 200 pesos, con una
ganancia neta de entre 53 a 106 pesos, si es que compra la cajetilla en el
mercado normal, a un costo promedio de 47 pesos.
Pero como también existe el mercado negro de los
cigarros, la cajetilla se puede obtener en sólo 20 pesos, por lo que la
ganancia llegaría hasta los 160 pesos diarios, levemente mayor a dos salarios
mínimos vigentes en la Ciudad de México
Referencias:
[1] Gran parte
de la información histórica está en el libro “Atlas del tabaco en México”
[Tabamex-Inegi, 1989] proporcionado por el buen amigo don José Manuel López
Castro a quien agradezco el préstamo.
[2] El Tabaco
en el México Precolombino. batmexico.com.mx
[3] En
Michoacán el tabaco tiene una relación sumamente estrecha con el dios
Curicaueri, deidad solar y celeste a donde va el humo expirado, es pues, un
vehículo excelente para el mensaje al ser divino.
[4] Atlas del
tabaco en México. Tabamex-Inegi, 1989, página 11,
[5] Ídem, página 17.
[6] Ibídem, página 18.
[7] Nicotiana (36 especies): 18 localizadas
en Argentina; 11 especies en Perú, Bolivia y Chile; 6 o menos en Brasil,
Uruguay, Paraguay; 15 en Australia y el Pacífico; en Estados Unidos e islas del
Pacífico presentan menor número de especies autóctonas; en México y sureste de
Estados Unidos; una en las cotas del este y Golfo de México; una en México,
Guatemala y área del Caribe”. “Atlas del tabaco…” página 12.
[8] Atlas del
tabaco en México. Tabamex-Inegi, 1989, página 21.
[9] Jacques
Soustelle. Página 154 “La vida cotidiana de los aztecas. Jacques Soustelle,
traducción de Carlos Villegas. F.C.E. 1980.
[10] Jacques
Soustelle. Página 157 “La vida cotidiana de los aztecas. Jacques Soustelle,
traducción de Carlos Villegas. F.C.E. 1980.
[11] Códice
Vaticano Latino 3738, lám(ina) LXXXIV.” Arqueología mexicana, número 78,
marzo-abril del 2006, página 33 en el capítulo “Mitología y simbolismo de las
flores” de Ana María L. Velasco Lozano y Debra Nagao
[12] Arqueología
Mexicana número 98, julio-agosto del 2009, en el capítulo “Moctezuma II. La
gloria del Imperio”, de Eduardo Matos Moctezuma, en la página 59.
[13] Arqueología
mexicana, número 78, marzo-abril del 2006, página 43 en el capítulo “Las flores
en la poesía náhuatl” de Miguel León Portilla. Manuscrito conservado en la
Colección Latinoamericana de la Biblioteca de la Universidad de Texas, en
Austin.
[14] Arqueología
mexicana, número 78, marzo-abril del 2006,
[15] Arqueología
mexicana, edición especial número 14, página 16 de la Serie Códices.
[16] Tepeyácac.
Tepeaca, ciudad y uno de los 217 municipios del estado mexicano de Puebla,
ubicado a 35 km de la Ciudad capital del Estado de Puebla, corresponde al Valle
de Tepeaca-Tecali de Herrera. Su nombre proviene de una alteración castellana
de "Tepeyácac", de las voces náhuatl tepetl 'cerro-piedra” y yacatl
“nariz-punta-prominencia”, con idea cercana a: “en la punta del cerro” o “el cerro
de enfrente” o “el principio de los cerros”. Se le ha denominado "Tepeaca
de Negrete" porque en ella nació y vivió el General Miguel Negrete Novoa.
Tepeaca es descendiente del antiguo señorío de Tepeyácac el cual tuvo su origen
en las migraciones tolteca chichimecas del siglo XII. Con la conquista de los
tlaltelolcas en 1438 y de los mexica en 1446 la región se convirtió en
tributaria de los imperios circunlacustres y de gran importancia en las
relaciones entre el valle central y la tierra caliente del Golfo. Tepeaca fue
conquistada por los aztecas en 1466 y posteriormente fundada por Hernán Cortés
bajo el nombre de "Villa de Segura de la Frontera", el 4 de
septiembre de 1520 y fue la segunda ciudad más importante hasta ese entonces,
solo después de la "Villa Rica de la Vera Cruz".
[17] Obras
maestras del México antiguo. Paul Westheim. Era, 1977. Traducción de Mariana
Frenk. Página 202 con reproducción de la figura procedente de Nayarit, Cultura
del Occidente, página 203.
[18] Ideas
fundamentales del arte prehispánico en México. Paul Westheim. Era, 1972.
Traducción de Mariana Frenk.
[19] Diccionario
de la lengua náhuatl o mexicana. Rémi Simeón. Siglo XXI, decimoprimera edición
en español, 1994. Traducción de Josefina Oliva de Coll.
[20] 2009 © D.R.
Biblioteca Digital de la Medicina Tradicional Mexicana. Hecho en México.
www.velvet.unam.mx
[21] Tabaquismo, página 17, Secretaría de Salud. salud.gob.mx/unidades/cdi/documentos/tabaquismo.pdf consultado el 3
de abril del 2016.
[22]2009 © D.R.
Biblioteca Digital de la Medicina Tradicional Mexicana. velvet.unam.mx
[23]
bigott.com.ve
[24] batmexico.com.mx
[25]
bigott.com.ve
[26] “Atlas del
tabaco…” página 28.
[27] Ídem.
[28] La Biblia.
Reina Valera 1960. Consultada el 6 de enero del 2016.
[29] James I of
England and James VI of Scotland (Edimburgo, 19 de junio de 1566 – Theobalds
House, 27 de marzo de 1625) fue rey de Escocia como Jacobo VI desde el 24 de
julio de 1567 hasta su muerte, y rey de Inglaterra e Irlanda como Jacobo I
desde el 24 de marzo de 1603 hasta su muerte.
[30] “…Durante
su reinado continuó la ‘Era Dorada’ del drama y la literatura isabelinos, con
grandes escritores como William Shakespeare, John Donne, Ben Jonson y Francis
Bacon, a los que el Rey patrocinó, contribuyendo al florecimiento cultural.
Apasionado por la teología, el Rey ordenó la traducción de la Biblia que lleva
su nombre, la King James, y es la oficial de la Iglesia Anglicana.
Probablemente jamás hubo tal concentración de talento literario bajo el
patronazgo de la Corona inglesa. El propio Jacobo era un erudito de considerable
talento, autor de poesías, traducciones y un tratado sobre poesía, así como
obras condenando la brujería y el tabaco (Daemonologie [1597]10 y A
Counterblaste to Tobacco [1604])…” ecured.cu/index.php/Jacobo_VI_de_Escocia
[31] bigott.com.ve
[32] Javier Redondo.
Tribuna, 21 de octubre del 2014. Los tres errores de Cameron.
[33] bigott.com.ve
[34] Javier
Redondo. Tribuna, 21 de octubre del 2014.
Los tres errores de Cameron.
[35] Universidad
Veracruzana Facultad de Medicina. "Tabaquismo". Tesis que para
obtener la titulación como Médico Cirujano presenta: Antonio Gerardo Lagunes
Ibarra. cdigital.uv.mx Consultado el
6 de enero del 2016.
[36] bigott.com.ve
[37] “… Don
Diego Madrazo (de la Escalera Rueda) provenía de una de las familias más ricas
y de mayor abolengo de Espinosa de los
Monteros y disfrutaba de dos mayorazgos,
una primera posesión en España que comprendía, además del título nobiliario,
las tierras y casas de Espinosa y Montes de Pas, entre los que se encontraba el
solar de nuestra novelesca casa y el otro mayorazgo en México donde, además de
numerosas tierras, disponía de un nutrido y variado grupo de empresas de
tabaco, ganadería, pieles, harinas, industria de ferrería…” Tomado de José
Javier Gómez Arroyo, “Casa del linaje de don Diego Madrazo, marqués del Valle
de la Colina, en Vega de Pas”. Asociación
Valles Pasiegos.es La tres Villas Pasiegas. Consultado el 8 de enero del
2016.
[38] “…Es el
edificio industrial con mayores dimensiones del siglo XVIII. Su estilo
arquitectónico es considerado como único en su género en España, a la vez, que
uno de los más antiguos de esa tipología que se conservan en Europa de la época
del ‘antiguo régimen’.
“Se
edificó en lo que en aquella época, eran los extramuros de Sevilla, sobre un
antiguo enterramiento romano, en unos terrenos conocidos como ‘de las
claveras’… Su construcción comenzó en el año 1.728 aunque no se terminó hasta
el año 1.763.
“En
aquel entonces era la única fábrica de tabaco. La materia prima venía
principalmente de las colonias de España y otra parte de Virginia. En sus
instalaciones trabajaban aproximadamente unos mil hombres que, con unos
doscientos caballos utilizaban unos ciento setenta molinos…” Real Fábrica de
Tabacos. Sevillanismo. Monumentos de
Sevilla. sevillanisimo.es/monumentos-sevilla/real-fabrica-tabacos-sevilla.html
Consultado el 8 de enero del 2016.
[39] Xavier
Guzmán Urbiola. La Ciudad de los libros y
las huellas del tiempo. Artes de México, Número 108, diciembre del 2012.
Pp. 40-50.
[40] Ídem.
[41] Ibídem.
[42] Dada la
multiplicaciones de citas semejantes, resultó difícil establecer la fuente
primera, la “fuente madre” para esta afirmación.
[43]Brithish American Tobacco Mexico. batmexico.com.mx
[44] Fuente:
Miguel Hidalgo. Documentos por la Independencia. Compilación y estudio
preliminar: José Antonio Martínez A. Comité Conmemorativo del CCL Aniversario
del Natalicio de Don Miguel Hidalgo y Costilla. LVIII Legislatura de la Cámara
de Diputados. Primera edición. México, 2003, p. 93-95.
Tomado de: Colección de Documentos
para la Historia de la Guerra de Independencia de México, de 1808 a 1821. Juan
E. Hernández y Dávalos. Instituto Nacional de Estudios Históricos de la
Revolución Mexicana. Edición facsimilar. México, 1985, Tomo II, p. 243-244.
Independencia Nacional. Tomo I.
Antecedentes – Hidalgo. Instituto de Investigaciones Bibliográficas. Seminario
de Independencia Nacional. Universidad Nacional Autónoma de México. México.
(Primera edición 1986-1987) Segunda edición 2005. Páginas 338-339. Tomado de
Hernández y Dávalos. Colección...., vol. II, doc. 145, p. 243.
[45] ciudadmexico.com.mx México, D.F. 2009. Consultado el 6 de
enero del 2016.
[46] bigott.com.ve
[47] dominicanaonline.org/Portal/espanol/cpo_anexion.asp
consultado el 27 de julio del 2015.
[48] Para mayor
y detallada información en este renglón ver: Denise Hellion Puga. Trabajadoras de la cigarrera El Buen Tono:
Industria, Publicidad y representaciones de la mujer en México, 1880-1920. Historia
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147-175. Thelma Camacho Morfín. Los
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(México, 1894-1909) Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo. Denis
Hellion Puga, Humo y cenizas. Los inicios de la publicidad cigarrera en la
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[49] bigott.com.ve
[50] Ídem.
[51] es.wikipedia.org/wiki/Cigarrera Consultado
el 9 de enero del 2016.
[52] gerencie.com
[53] Artículo 60 fracción I del RLGCT
[54] WHO Media centre
[55] Apartado
2.8. Psicología del hábito de fumar. Por: José Luis Catalán en su Guía para
Angustiados.
[56] blog, Los
beneficios de fumar tabaco natural.
hojas-tabaco.es/beneficios-fumar-tabaco-natural/#more-1744. Consultado el 6 de
enero del 2016.
[57] Carmen (gitana, cigarrera de la Fábrica
de Tabacos de Sevilla) es una opéra comique francesa en cuatro actos con música
de Georges Bizet y libreto en francés de Ludovic Halévy y Henri Meilhac, basado
en la novela Carmen de Prosper
Mérimée, publicada por vez primera en 1845, posiblemente influida por el poema
narrativo Los gitanos (1824) de
Aleksander Pushkin. Mérimée leyó el poema en ruso en 1840 y lo tradujo al
francés en 1852. Cabe la mención de que la novela “La reina descalza” de Ildefonso Falcones es toda una secuela de
cuadros costumbristas, retrata la penosa vida de los gitanos traficantes del
tabaco en Sevilla y Madrid, España, y la siempre presente Cuba de mediados del
siglo XVIII.
[58] global.tobaccofreekids.org/, consultado
en diversas fechas, la última el 4 de abril del 2016.
[59] mexicomexico.org
[60] inegi.org.mex
[61] Notimex 30 de mayo del 2011.
[62] La Jornada.
jornada.unam.mx/2015/01/11/economía
[63] El Financiero, 10 de enero del 2016.
elfinanciero.com.mx/empresas/crecen-marcas-de-cigarros-de-bajo-costo.html
[64] Excélsior con fecha del 31 de mayo del 2012
y con firma de Alicia Valverde.
[65] insp.mx
› Noticias › Salud Poblacional, consultada el 3 de abril del 2016
[66] excelsior.com.mx
Revisado el 4 de abril del
2016.
[67] global.tobaccofreekids.org/ consultado en varias ocasiones, la última el
4 de abril del 2016.
[68] excelsior.com.mx Consultado el 4 de
abril del 2014
[69] El Financiero, 10 de enero del 2016. elfinanciero.com.mx/economia/el-impacto-de-los-impuestos-al-tabaco-en-mexico.html
[70] vanguardia.com.mx informó el viernes 5
de octubre del 2012.
[71] vanguardaia.com.mx consultado el 4 de
abril del 2016.
[72] zocalo.com.mx consultado el 3 de abril
del 2016.
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