La
aristocracia mexicana.
Víctor Manuel López Wario
Don Beltrán: Luego, si vos
obráis afrentosos hechos,
aunque seáis hijo mío,
dejáis de ser caballero;
luego, si vuestras costumbres
os infaman en el pueblo,
no importan paternas armas,
no sirven altos abuelos.
…
Juan Ruiz de Alarcón.
La verdad sospechosa.
Literatura española y mexicana, Editorial Kapelusz Mexicana, S. A. de C. V., 1968.
Aunque deja un sentido de farragoso, para comprender del cómo y
cuánto significó la obtención de los títulos, es necesario recurrir al
Diccionario de la lengua española (DRAE) 1 para gradar adecuadamente
rango y época histórica de cada casa realzada con esos títulos, algunos de
ellos, para nuestra comprensión, un tanto disparatados e inútiles, salvo que,
en el afán de las diferenciaciones temporales, un mínimo distintivo nutre el
ego personal.
dignidad. (Del latín dignĭtas, -ātis). 1. f. Cualidad de digno. 2.
f. Excelencia, realce… 4. f. Cargo o
empleo honorífico y de autoridad. 5.
f. En las catedrales y colegiatas, prebenda que corresponde a un oficio
honorífico y preeminente, como el deanato, el arcedianato, etcétera. 6. f. Persona que posee una de estas
prebendas. U. t. c. m. 7. f.
Prebenda del arzobispo u obispo. Las
rentas de la dignidad. 8. f. En
las órdenes militares de caballería, cargo de maestre, trece, comendador mayor,
clavero, etcétera.
título. (Del latín titŭlus)… 2. m. Renombre o distintivo con que se conoce a alguien por sus
cualidades o sus acciones. 3. m. Causa, razón, motivo o pretexto. 4.
m. Documento jurídico en el que se otorga un derecho o se establece una
obligación. 5. m. Testimonio o instrumento dado para ejercer un empleo,
dignidad o profesión. 6. m. Dignidad nobiliaria, como la de
conde, marqués o duque. 7. m. Persona que posee esta dignidad
nobiliaria…
duque. (Del francés duc). 1. m. Título de honor destinado en Europa para significar la
nobleza más alta… 3. m.
antiguamente, General de un ejército. 4.
m. antiguamente, Comandante general militar y político de una provincia…
conde. (Del latín comes, -ĭtis, acompañante, miembro de un
séquito). 1. m. Uno de los títulos
nobiliarios con que los soberanos hacen merced a ciertas personas. 2. m. Caudillo, capitán o superior que
elegían los gitanos para que los gobernase. 3. m. Entre los godos españoles, dignidad con cargo y funciones muy
diversas, como los condes de los
tesoros, de las escuelas, palatinos y otros. En lo militar, su categoría era
inferior a la de duque. 4. m. En los
primeros siglos de la Edad Media, gobernador de una comarca o territorio. ~ de Barcelona. 1. m. Título del rey de España, que corresponde a los antiguos
soberanos de Cataluña. ~ de Castilla.
1. m. En la Edad Media, hasta el rey
don Fernando I, soberano independiente en gran parte de Castilla la Vieja.
vizconde. (De vice- y conde). 1.
m. Título de honor y de dignidad con que los príncipes soberanos distinguen a
una persona. 2. m. Hombre que el conde dejaba o ponía antiguamente por teniente
o sustituto con sus veces y autoridad, como vicario suyo, especialmente el que
era gobernador de una provincia.
barón. (Quizá del franco *baro 'hombre libre'). 1.
m. Título de dignidad, de más o menos preeminencia según los diferentes países. 2.
m. Persona que tiene gran influencia y poder dentro de un partido político, una
institución, una empresa, etcétera.
señor, ra. (Del latín senĭor, -ōris). 1. adj. Que es dueño de algo; que tiene dominio y propiedad en
ello. U. m. c. s. 2. adj. coloq.
Noble, decoroso y propio de señor… 4. m. y f. Persona respetable que ya no
es joven. 5. m. y f. Título que se
antepone al apellido de un varón o de una mujer casada o viuda. Señor González, Señora Pérez; o al cargo
que desempeña. Señores diputados, Señora
Presidenta; en España y otros países de lengua española, se antepone al don o doña que precede al nombre. Señor
don Pedro, Señor don Pedro González,
Señora doña Luisa, Señora doña Luisa Pérez; en gran parte de América, al
nombre seguido de apellido. Señor Pedro
González, Señora Luisa Pérez; y en uso popular, al nombre solo. Señor Pedro, Señora Luisa. 6. m. y f. Amo con respecto a los
criados. 7. m. y f. Término de
cortesía que se aplica a un hombre o a una mujer, aunque sea de igual o
inferior condición… 9. m. por
antonomasia, Dios,en este caso,siempre con mayúscula inicial. 11. m. Poseedor de estados y lugares
con dominio y jurisdicción, o con solo prestaciones territoriales. 12. m. Título nobiliario. 13. m. Tratamiento que se da a una
persona real para dirigirse a ella de palabra o por escrito… 16. f. Mujer que por sí posee un
señorío. 17. f. Mujer del señor. 18. f. Mujer o esposa. el
gran ~. 1. m. Emperador de los
turcos.
señora de compañía. 1. f. La que tiene por oficio acompañar
a paseo, a visitas, espectáculos, etcétera, a señoras y hasta hace poco tiempo a señoritas que no acostumbraban
salir solas de sus casas.
señora de honor. 1. f. Título que se daba a las que
tenían en palacio empleo inferior a las damas.
señor de horca y cuchillo. 1. m. señor que tenía jurisdicción para castigar hasta con pena capital. 2. m. coloquial. Persona que manda como
dueño y con mucha autoridad.
señor del argamandijo. 1. m. El que tiene el mando de algo. Señor de los ejércitos. 1. m. Dios.
señor de salva. 1. m. antiguamente. Personaje de mucha
distinción o de elevada jerarquía…
hidalgo, ga. (De fidalgo). 1. adj. Perteneciente o relativo a un hidalgo. 2. adj. Dicho de una
persona: De ánimo generoso y noble. 3. adj. Perteneciente o relativo a esta
persona. 4. m. y f. Persona que por su sangre es de una clase noble y
distinguida. (Hijo de alguien, de algo.)
hidalgo de bragueta. 1. m.
Padre que, por haber tenido en legítimo matrimonio siete hijos varones
consecutivos, adquiría el derecho de hidalguía.
hidalgo
de cuatro costados. 1. m. Aquel cuyos abuelos
paternos y maternos son hidalgos.
hidalgo de devengar quinientos sueldos. 1. m. El que por los antiguos fueros de Castilla tenía derecho a
cobrar 500 sueldos en satisfacción de las injurias que se le hacían.
hidalgo de ejecutoria. 1. m.
El que ha litigado su hidalguía y probado ser hidalgo de sangre. Se denomina así a diferencia del hidalgo de privilegio.
hidalgo de gotera. 1. m.
El que únicamente en un pueblo gozaba de los privilegios de su hidalguía, de
tal manera que los perdía al mudar su domicilio.
hidalgo de privilegio. 1. m.
El que lo es por compra o merced real. ~ de sangre. 1. m. y f. hidalgo (‖ persona que por su sangre es de una clase noble).
hidalgo de solar conocido. 1. m.
El que tiene casa solariega o desciende de una familia que la ha tenido o la
tiene.
Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos Legislación Federal (Vigente al 2 julio de 2015)
Título Primero
Capítulo I. De los Derechos
Humanos y sus Garantías (Capítulo cambió de denominación, mediante Decreto
publicado en el Diario Oficial de la Federación el 10 de junio de 2011).
Artículo 12… En los Estados
Unidos Mexicanos no se concederán títulos de nobleza, ni prerrogativas y
honores hereditarios, ni se dará efecto alguno a los otorgados por cualquier
otro país. 2
Para los fines de este
acercamiento aprovechamos la labor de síntesis de Jesús Ávila publicado el 23
de febrero del 2011 en:
Títulos Nobiliarios concedidos en México. 3
“Este día me atrevo a tomar un artículo muy interesante del
blog de Genealogía Novohispana…
“Se trata de un listado de
Títulos Nobiliarios que fueron concedidos en la Nueva España entre 1529 y 1892,
como vera, noble lector, son más de los que se podría llegar a pensar, y
me parece oportuno tenerlos en cuenta para enriquecer este pequeño sitio
dedicado a la ciencia heroica.
“… En la sociedad
novohispana, la nobleza titulada no tenía el peso que tenía en otros
territorios, como es el caso del Virreinato del Perú. Sin embargo, sí gozaban
de una posición privilegiada en la sociedad, la política y en algunos casos, la
corte virreinal. Los nobles titulados no se concentraban todos en la Ciudad de
México, sino que los hubieron (sic) en Guanajuato, Querétaro, Guadalajara,
Saltillo, Zacatecas y otros lugares de las provincias de la Nueva España. En
este virreinato, la nobleza no titulada gozaba casi de la misma posición que
gozaba la que sí poseía un título de Castilla. Para muchas familias
ave(n)cindadas hace muchos años en nuestro territorio, conseguir un título
castellano no era una gran atracción. Las familias descendientes de
conquistadores, fundadores, encomenderos, hacendados, mineros y servidores
públicos, gozaban de tal distinción que entitularse (sic) no parecía necesario.
Sin embargo, entre algunos de los ‘recién llegados’ la aspiración a convertirse
en un aristócrata de capa y espada sí resultaba ser una ambición. A pesar de
que algunos miembros de las más antiguas familias españolas y novohispanas
gozaban del mismo prestigio que sus pares titulados, el ser llamado duque,
marqués, conde, barón o señor, sí era símbolo de enormes fortunas y se esperaba
lo más de las personas que los poseyeran.”
Tal cual quedará evidente
estas familias, a la usanza de su época, entrelazaron los destinos de sus casas
con las aquellas otras de alcurnia habidas en la entonces Nueva España —incluidas las descendientes de las clases dominantes en el
antiguo espacio precortesiano y las de la España de su tiempo—. Aunque ésto resulta aparentemente farragoso, resulta
altamente recomendable por una serie de anécdotas y detalles que ilustran el
fervor para ennoblecerse y los vínculos tortuosos para afianzar fortunas y
distinciones algunas veces concentradas en pocas familias interrelacionadas
fundamentadas en tres requisitos para la obtención de esas mercedes: la nobleza
previa, los méritos personales y los servicios de supererogación. Algunos de
estos títulos aún perviven hereditariamente en España y otros revalidados o
rehabilitados por el Rey en turno para beneficio de quien demuestre los
merecimientos y lineamientos sanguíneos correspondientes. (Queda al inicio de
cada una de ellas el orden acostumbrado en estos asuntos: año, mes, día, de su
asentamiento.)
En la entrada o
presentación de Genealogía Novohispana.
Estudios cortos sobre familia y parentesco en la Nueva España, publicado el
29 de noviembre del 2010 por D. Daniel Delfín Martínez de Velasco y después de
lamentar “…Desde que fueron abolidos por el primer proyecto republicano de la
nación mexicana, la historia de esta tierra ha dado un giro de 180 grados en
cuanto al reconocimiento de aquellos que fueron considerados principales
protagonistas de la cultura, la sociedad, la economía y la política del
territorio alguna vez llamado Nueva España. Para recordar la importancia que
alguna vez tuvieron sus titulares, no hace falta más que recorrer la historia
de la mayor parte de los palacios de gobierno, tanto municipales como
estatales, de la República Mexicana, así como tantos otros grandes edificios,
desde templos, palacios, casonas, haciendas, teatros, hospicios y hospitales,
que fueron financiados o habitados por miembros ilustres de la nobleza
novohispana, siendo los más relevantes los de la nobleza titulada. La historia
ha llegado a tal punto de negación de la existencia y el reconocimiento de
estas ilustres personas que parece no recordar que fueron ellos quienes
realizaron una importante cantidad de obras de donde, hasta al día de hoy, se
nutre el turismo de la República, así como el hecho de que la misma
independencia del Imperio Mexicano fuese encabezada por muchos de ellos,
quedando como testimonio las firmas del Acta de Independencia, así como del
Plan de Iguala y otros documentos importantes de la historia.”, el autor
asienta: “…la nobleza indígena también
fue reconocida con dichas mercedes, prueba de ello es el reconocimiento de
hidalguía de todo el pueblo tlaxcalteca por igual, así como la nobleza de los
caciques y gobernantes de la Mixteca y otros pueblos. Entre los más reconocidos
por la Corona Católica, se encontraron los descendientes del Emperador Moctezuma
Xocoyotzin, recibiendo innumerables títulos como el condado de Moctezuma, que
más tarde sería elevado a ducado de Moctezuma de Tultengo, con Grandeza de
España de Primera Clase, así como el marquesado de Moctezuma (concedido después
de la Independencia, razón por la que no figura en este artículo), el
vizcondado de Ilucán, el señorío de Tula, el condado de Miravalle, entre otros.
Los Moctezuma vieron reconocido su status regio, y su sangre se mezcló dentro
de las principales familias de la aristocracia novohispana y peninsular por
igual. Mucho más podríamos hablar acerca de los tributos que la Corona Católica
pagaba anualmente a la Familia Real de Moctezuma como compensación por el uso
del suelo y los cauces fluviales, legítimamente reconocidos como propiedad de
los Moctezuma, hasta que en 1934 fueron suspendidos y desestimados por el
gobierno del presidente Abelardo L. Rodríguez Luján. Este acto fue quizás el
último de supresión del reconocimiento de la nobleza, que afectaba no sólo a
linajes peninsulares, sino a linajes indígenas de gran reconocimiento en Europa,
mas no así en América.” 4
Duques:
[1708.IV.17] Duque de Atrisco, con Grandeza. El Ducado de Atrisco es un título nobiliario
español creado por el rey Felipe V a favor de José Sarmiento de Valladares y
Arinés, Gobernador, Capitán General y 32o. Virrey de Nueva España. La
denominación remite a Atlixco, uno de los tres señoríos que existían en Nueva
España, en 1708. José Sarmiento de Valladares y Arinés casó con la tercera
condesa de Moctezuma, nieta de Pedro Tesifón de Moctezuma, bisnieto de
Moctezuma II, por lo que de esa manera los duques de Atrisco se emparentaban
con el emperador azteca.)
[1858.XII.31] Duque de Regla, con Grandeza de primera clase [1858.XII.28] El ducado de Regla es
un título nobiliario español concedido el 28 de octubre de 1859 por la reina
Isabel II a Juan Nepomuceno Romero de Terreros y Villamil, IV conde de Regla,
maestrante de Sevilla. Su nombre se refiere a la Virgen de Regla y al lugar del
mismo nombre, situado en el municipio andaluz de Chipiona, en la provincia de
Cádiz. “El ducado de Regla tiene una historia tan intrincada como fascinante.
La historia comienza en 1732, cuando a sus 22 años, Don Pedro Romero de
Terreros y Ochoa de Castilla deja la ciudad de Huelva, en España, para
acompañar a su tío Don Juan Vázquez de Terreros en la administración de los
negocios familiares en Santiago de Querétaro, en la Nueva España. La historia
es conocida por todos los aficionados de la historia virreinal, Don Pedro fue
Alguacil Mayor de Querétaro, fundador y dueño de las minas de plata del Real
del Monte, con su famosa veta llamada La Vizcaína, dueño de las haciendas de
San Miguel de Regla, Santa María de Regla, Santa Lucía del Molino, San Javier,
La Gavia, Xalpa, Portales, del Rosario y Ajuchitlán, primer Conde de Regla,
fundador del Sacro Real del Monte de Piedad de Ánimas, antecedente del Nacional
Monte de Piedad, hombre más rico de América, y posiblemente, como varios
afirman, hombre más rico del mundo durante gran parte del siglo XVIII.” 5
[1865.X.11] Duque de Moctezuma de Tultengo, con
Grandeza de primera clase. El ducado de Moctezuma de Tultengo es un título
nobiliario español creado por la reina Isabel II en favor de Antonio María
Moctezuma-Marcilla de Teruel y Navarro, XIV conde de Moctezuma de Tultengo, por
elevación a ducado de Moctezuma del título de conde de Moctezuma de Tultengo. (Ver nota 37).
Marqueses:
[1529.VII.6] Marqués del Valle de Oaxaca. El Marquesado del Valle de Oaxaca
[México] es un título nobiliario hereditario concedido el 20 de julio de 1529
por el emperador Carlos I de España y V del Sacro Imperio Romano Germánico al
explorador, descubridor y conquistador pacense Hernán Cortés, gobernador y
capitán general de la Nueva España, en reconocimiento por sus servicios a la
Corona «y especialmente en el descubrimiento y población de la Nueva España».
Las tierras del Marquesado cubrían un área mucho más grande que el Valle de
Oaxaca: comprendía una vasta extensión de tierra de las hoy entidades mexicanas
de Oaxaca, Morelos, Veracruz, Michoacán, Estado de México y México, D. F.
[1609.VII.13] Marqués de Salinas de Río Pisuerga.
Creado el [¿13?]18 de julio de 1609, por el rey Felipe III, para Luis de
Velasco y Castilla [1539 - 1617], Virrey de Nueva España, y Virrey del Perú.
[1617.IV.7] Marqués de Villamayor de las Ibernias.
Otorgado el 7 de abril de 1617 por el rey Felipe III en beneficio de Francisco
Pacheco de Córdoba y Bocanegra, adelantado de Nueva Galicia en Nueva España,
caballero de la Orden de Santiago y señor de Villamayor de las Ibernias. “Por
vía materna, el primer marqués de Villamayor de las Ibernias, descendía de dos
importantes gobernadores novohispanos. Su abuelo materno, don Francisco Vásquez
de Coronado y Luján, de importante familia salamantina, aunque de origen
burgalés, fue el conquistador de una parte importante del norte de la Nueva
España, en el actual territorio de Estados Unidos, haciéndose acreedor del destacado
cargo de Gobernador y Capitán General del Nuevo Reino de Galicia. Un sobrino de
don Francisco fue el famoso don Juan Vásquez de Coronado, quien mereció para
sus descendientes el título hereditario de Adelantados Mayores de Costa Rica.
El otro famoso ancestro materno del primer marqués fue su bisabuelo don Alonso
de Estrada, curioso personaje cuya vida ha dado lugar a todo tipo de
interpretaciones y desaciertos. Lo que cautelosamente me atrevo a decir es que,
en su tiempo, don Alonso de Estrada fue probablemente el hombre más rico de la
Nueva España, con una asignación de quinientos diez mil maravedís por año,
doscientos mil más que al mismo don Hernán Cortés, sumando a ello la fortuna de
su poderosa esposa proveniente de una familia de contadores reales aragoneses.
Don Alonso de Estrada, quien llegó a América ocupando el cargo de Tesorero Real
de estos reinos, llegó a sustituir al mismo marqués del Valle en el cargo de
Gobernador y Capitán General de la Nueva España.” 6
[1689.VII.6] Marqués del Villar del Águila.
Título nobiliario español, creado el 6 de julio de 1689 por el rey Carlos II a
favor de Juan Antonio de Urrutia y Retes, Alguacil Mayor del Tribunal del Santo
Oficio de la Inquisición de Nueva España (México).
[1690.VII.24] Marqués del Valle de la Colina. Título
otorgado a Diego Madrazo Escalera Rueda de Velasco, español llegado a la Nueva
España como funcionario real y, después de atender numerosos cargos por el
país, establecido en Orizaba donde recibió la distinción en 1690.
[1690.VIII.25] Marqués de Monserrate. Joaquín Juan
de Montserrat y Cruïlles, I marqués de Cruïlles (en valenciano) o Cruillas (en
español), nacido en Valencia el 26 de
junio de 1700 murió en la misma Valencia el 21 de noviembre de 1771, militar y
gobernador colonial español fue el 44º Virrey de Nueva España.
[1691.III.6] Marqués de Santa Fe de Guardiola. Título
nobiliario español creado el 6 de marzo de 1691 por el rey Carlos II a favor de
Juan Bartolomé de Padilla Guardiola y Guzmán, Oidor de la Real Audiencia de
México. “… don Julio Torri, célebre cuentista y escritor mexicano, escribió un
simpático relato que involucra a dos de los personajes más pintorescos de la
vida en la Nueva España: al marqués de San Miguel de Aguayo… y al marqués de
Santa Fe de Guardiola… El corto relato de Torri dice así:
"Por el angosto
callejón de la Condesa, dos carrozas se han encontrado. Ninguna retrocede para
que pase la otra.
— ¡Paso al noble señor don
Juan de Padilla y Guzmán, Marqués de Santa Fe de Guardiola, oidor de la Real
Audiencia de México!
—Paso a don Agustín de
Echeverz y Subiza, Marqués de la Villa de San Miguel de Aguayo, cuyos
antepasados guerrearon por su Majestad Cesárea en Hungría, Transilvania y
Perpiñán!
— ¡Por bisabuelo me lo hube
a don Manuel Ponce de León, el que sacó de la leonera el guante de doña Ana!
— ¡Mi tatarabuelo Garcilaso
de la Vega rescató el Ave María del moro que la llevaba atada a la cola de su
bridón!
Tres días con sus noches se
suceden y aún están allí los linajudos magnates, sin que ninguno ceda el paso al
otro. Al cabo de estos tres días, y para que no sufriera mancilla ninguno de
ambos linajes, mandó el virrey que retrocedieran las carrozas al mismo tiempo,
y la una volvióse hacia San Andrés, y la otra fuese por la calle del Puente de
San Francisco." 7
[1704.IV.22] Marqués de las Torres de Rada. José
de la Puente y Peña Castejón y Salcines, marqués de Villapuente de la Peña por Real Decreto del 24 de febrero de 1703,
nombrado caballero de la Orden Militar de Santiago en 1696, gentilhombre de
Cámara de S. M. (caballero de la llave dorada), maestre de Campo de los Reales
Ejércitos, gran benefactor de la Compañía de Jesús. En México, para el sustento
de misioneros catequistas y fábrica de iglesias, envió en diferentes ocasiones
más de cien mil pesos. Junto con la marquesa de las Torres de Rada —su esposa—
aportó lo necesario para la construcción de la Iglesia de San Felipe Neri, La
Profesa, en cuyas columnas de la fachada principal, están esculpidas las armas
del marqués de Villapuente con la leyenda "por pasar la puente me puse a
la muerte". También aportó cantidades importantes para la construcción del
Colegio de los Jesuitas de México, más tarde, Hospital de San Andrés.
[1704.IV.22] Marqués de Villapuente de la Peña.
El marquesado de Villapuente de la Peña, concedido en la primera década del
siglo XVIII a don José de la Puente y Peña, vecino de la ciudad de México,
ejemplifica el mayor peso que en la centuria ilustrada tuvieron los méritos
personales, frente a los heredados, generalmente presentes en las mercedes de
los anteriores siglos y permite acercarnos a una trayectoria de vida en donde
el capital acumulado, por la actividad comercial, corrió de forma paralela al
desempeño de las armas en apoyo de la Corona y a una notoria labor asistencial
y protectora, cuya principal beneficiaria fue la Compañía de Jesús y las
misiones de las Californias.[1710.V.24]
[1710.V.24] Marqués de Altamira de Puebla. El
Marquesado de Altamira de Puebla es un título nobiliario español otorgado por
el rey Felipe V, el 24 de mayo de 1710, con la primitiva denominación de
"Marquesado de Altamira", a favor de Bartolomé Ortiz de Casqueta y
Ballesteros, Caballero de la Orden de Santiago, Alférez Mayor de Puebla,
Virreinato de Nueva España (hoy México).
[1710.V.26] Marqués de Uluapa. El mayorazgo de
Uluapa, fue formado por los descendientes de los conquistadores Francisco
Franco y Juan de Limpias Carvajal a principios del siglo XVI y sirvió de base
para la obtención de los títulos nobiliarios de Vizconde de Estrada y el de
Marqués de Uluapa a principios del siglo XVIII. La familia lo mantuvo hasta la
desaparición de esta institución en el siglo XIX. Los poseedores del mayorazgo
y el marquesado ocuparon importantes puestos militares y administrativos en la
Nueva España, incluso el último marqués formó parte de la corte de Agustín de
Iturbide, el efímero primer Emperador de México.
[1711.X.18] Marqués de Villa Hermosa de Alfaro.
El marquesado de Guadalupe Gallardo fue otorgado a don Manuel José Rincón
Gallardo y Berrio el 11 de marzo de 1810, en las vísperas del movimiento
insurgente de Miguel Hidalgo, junto al vizcondado previo de Casa Gallardo. Don
Manuel José fue Alcalde de Santa María de los Lagos, Regidor de Aguascalientes,
Coronel del Regimiento de San Carlos de San Luis Potosí y heredero del
importante mayorazgo de Ciénega del Rincón, también conocido como Ciénega de
Mata, en la Nueva Galicia. Este importante personaje novohispano descendía de
una larga línea de alcaldes de la Villa de Aguascalientes, misma donde uno de
sus antepasados comenzó la construcción de una portentosa mansión que más tarde
se convertiría en el Palacio de Gobierno del Estado de Aguascalientes. Los poseedores
del mayorazgo de Ciénega del Rincón se encontraban desde el siglo XVIII entre
los latifundistas más poderosos de la Nueva España. Su importante mayorazgo
había pasado a manos de la familia por el matrimonio habido entre don Nicolás
Gallardo de Rodas y doña Juana Rincón de Ortega, dueña de dicho mayorazgo. Fue
con este matrimonio que se fundó el notable apellido Rincón Gallardo 8,
que pronto se entrelazaría con familias pertenecientes a la aristocracia
novohispana y peninsular, y que continúa hasta nuestros días.
El primer marqués de
Guadalupe Gallardo, don Manuel José, también descendía de la poderosa familia
Berrio, de la cual ya hemos hablado anteriormente en su calidad de marqueses
del Jaral de Berrio y condes de San Mateo de Valparaíso. La abuela materna de
don Manuel José, doña Paula de Berrio y Zaldívar, era hermana del I Marqués del
Jaral de Berrio, también importantísimo terrateniente de Guanajuato. La notable
genealogía de esta familia nos muestra la complejidad de la sociedad
novohispana y las redes familiares de poder que existieron durante el
virreinato. Apellidos como Romero de Terreros, Cortina, Berrio, Villamil y
Cervantes, se repiten una y otra vez en esta compleja red, alternando con
notables familias peninsulares, como fueron los Vélez de Guzmán, Luna y Ortiz
de Zárate.
En el siglo XX, don Carlos
Rincón Gallardo y Romero de Terreros reunió en su persona los títulos de Duque
de Regla, Marqués de Villahermosa de Alfaro y Marqués de Guadalupe Gallardo,
con Grandeza de España de Primera Clase, heredando así un importante bagaje de
tradición familiar a sus descendientes (ver Ducado de Regla). Derivado a las
actividades ganaderas en sus amplias y múltiples haciendas propiedad de esa
familia, queda asentado por origen del denominado deporte nacional: la Charrería.
[1728.XI.18] Marqués de Acapulco. El Marquesado
de Acapulco, es un título nobiliario español, creado el 18 de noviembre de
1728, por el Rey Felipe V, para Don Gonzalo José Mesía de la Cerda y Valdivia.
Su denominación, remite a
la localidad de Acapulco, en la costa occidental de México, océano Pacífico.
Acapulco, fue una plaza
estratégica, pero sobre todo su puerto, durante los siglos XVI y XVII, ya que
era el punto de destino de los galeones, que procedentes de Manila (Filipinas),
transportaban las mercancías de oriente hacia España, descargándolas en su
puerto para ser transportadas, ya por tierra, hacia la costa oriental de
México, donde volvían a ser embarcadas, con rumbo a la metrópoli. 9
[1731.IV.19] Marqués de San Juan. [1774.VII.15]
José Mariano de Sardaneta y Llorente nació en la ciudad de Guanajuato el 11 de
diciembre de 1761, en el seno de una de las familias mineras y nobles más
destacadas del virreinato, que hizo su fortuna por la mina Rayas descubierta en
1550 en Guanajuato, recibió una esmerada educación en su juventud en el colegio
franciscano de San Juan de Letrán en la ciudad de México, la cual acrecentó
durante años con una extensa biblioteca y la realización de tertulias
literarias, es en el año de 1787 que muere su padre el primer Marqués de San
Juan de Rayas, dejando a José Mariano como el único heredero de la mina de
Rayas y otras explotaciones familiares. Segundo Marqués de San Juan de Rayas
(1761 – 1835) fue un rico propietario minero del estado de Guanajuato, participante
en el movimiento de la Independencia de México, miembro de las órdenes de
Guadalupe y Carlos III, miembro participante de Los Guadalupes por lo que fue
aprendido y exiliado a España, aunque no salió del puerto de Veracruz, de donde
volvió para ser firmante del Acta de Independencia del Imperio Mexicano.
Participó en el movimiento de independencia de septiembre de 1810. Hay un
curioso documento que establece: “Real tribunal general de minería, Marques de
San Juan de Rayas. Imposición de tres granos en cada marco de plata para el
donativo para la presente guerra contra la nación francesa.” 10
[1733.X.20] Marqués de Salinas. Creado el 13 de
abril de 1723 para José Antonio Echarri y Javier. 11
[1764.VII.14] Marqués de Rivas Cacho. “En
Peñacastillo está el origen del apellido Rivas-Cacho, uno de cuyos
descendientes fue militar en México y obtuvo el título de Marqués de
Rivas-Cacho en 1764.” 12
[1772.II.11] Marqués de Pánuco. El Marquesado de
Pánuco es un título nobiliario español creado el 11 de febrero de 1772 por el
rey Carlos III a favor de Francisco Javier de Vizcarra y Moreno, poblador de la
ciudad de Rosario en Sinaloa México, minero matriculado y propietario de las
minas del Real de Pánuco en Nueva España. Su denominación hace referencia a la
localidad de Pánuco, en el municipio de Concordia (Sinaloa), en México.
[1772.III.8] Marqués de Castañiza. El Marquesado
de Castañiza es un título nobiliario español creado el 5 de marzo de 1772 por
el rey Carlos III a favor de Ignacio Mariano de Castañiza y González de Agüero,
vecino de México. 13
[1772.VIII.27] Marqués del Apartado. El Palacio del
Marqués del Apartado es una construcción de cantera trabajada en estilo
neoclásico, atribuida al arquitecto valenciano Manuel Tolsá. El edificio se
ubica en la esquina conformada por la Calle de Donceles y República Argentina,
en el Centro Histórico de la Ciudad de México. Corría el año de 1524, cuando
por instrucciones de Hernán Cortés, se inició la traza de la Ciudad de México
sobre los restos de la destruida Tenochtitlan. Las nuevas manzanas fueron
divididas en amplios solares repartidos entre los conquistadores más
destacados.
Al conquistador de apellido
Acevedo, fundador de un mayorazgo muy importante durante los siglos XVI y VII
le correspondió el solar ubicado en la esquina formada por las calles del Relox
y Cordovanes (República de Argentina y Donceles), inmueble que con el pasar de
los años, pasó a manos de diferentes propietarios.
En siglo XVIII fue
adquirido por el coronel don Francisco Fagoaga y Arozqueta, que ostentaba los
títulos de Vizconde de San José y Marqués del Apartado, este último concedido
en 1772 por Carlos III, además, de ser funcionario de la Casa de Moneda. Acota
el arquitecto Luis Ortiz Macedo: “El magnífico palacio se cimentó parcialmente
sobre la pirámide de Cihuaracuatl, cuyas escalinatas se pueden ver bajo el
nivel del patio central…” 14
[1772.VIII.27] Marqués de Prado Alegre. Conocido
como la “Casa del Marqués de Prado Alegre”, este magnífico palacio fue
construido en el siglo XVIII y tiene como rasgo particular una piedra labrada
prehispánica colocada en la esquina, que de acuerdo con la opinión de algunos
especialistas, debió pertenecer a algún edificio o templo indígena de la ciudad
de Tenochtitlan. Tiene forma cuadrada y presenta varios anillos concéntricos,
uno de ellos formado por plumas y alrededor cuatro círculos dobles en los
ángulos, semejante al glifo que representaba a la población de Chalco. Al
centro de la piedra fue labrada posteriormente la fecha 1725, que parece ser la
fecha de la construcción del edificio. El propietario de esta magnífica casa
fue Don Francisco Marcelo de Tejada, quien al parecer, la adquirió comprándola
al convento de la Encarnación en 1764.
Don Francisco, recibió el
título de Marqués de Prado Alegre y Vizconde de Tejada, además de haber sido Caballero de la Orden de
Calatrava y Comandante de Infantería. Se dice que se distinguió por su interés
en impulsar el uso de técnicas prehispánicas en la orfebrería.
“Don Francisco, recibió el
título de Marqués de Prado Alegre por acta de cabildo del 1 de febrero de 1773,
además, de haber ocupado el puesto de regidor del Ayuntamiento de la Ciudad de
México.
“Se dice que se distinguió
por su interés en impulsar el uso de técnicas prehispánicas en la orfebrería.
“Como anécdota, se cuenta
que el Marqués fue uno de los protagonistas de la curiosa leyenda del Callejón
de la Condesa, que nos narra que:
“Un día, dos fastuosos carruajes en los que viajaban dos
importantes caballeros entraron por los extremos del callejón formado por los palacios
de Santa Fe de Guardiola y de la Casa de los Condes del Valle de Orizaba (Casa
de los Azulejos).
“Al llegar al centro del
callejón se encontraron frente a frente y no queriendo ninguno de los dos
cederle el paso al otro, se hicieron de palabras, decidiendo quedarse en el
sitio sin mover sus carruajes por varios días.
“El caso comenzó a ser tan
mencionado en toda la capital de la Nueva España que llegó a los oídos del
virrey quien trató de convencer a ambos caballeros para permitir el paso de
alguno de los dos. Ante la negativa de los dos personajes, el virrey en persona
acudió al callejón y para evitar mayores problemas entre ellos les ordenó a los
dos caballeros que al mismo tiempo dieran marcha atrás volviendo a salir del
callejón y acabar el problema en forma salomónica”. 15
[1774.XII.18] Marqués de Jaral de Berrio. El
Marquesado de Jaral del Berrio es un título nobiliario español creado el 18 de
diciembre de 1774 por el rey Carlos III a favor de Miguel de Berrio y Zaldívar,
Ministro honorario del Consejo de Hacienda. Alcalde de México.
Su denominación hace
referencia a la hacienda de San Diego de Jaral, en Guanajuato, México.
16 En la antigua calle de San Francisco, hoy Madero, se levanta el
majestuoso el Palacio de Iturbide, considerado por los conocedores como el
palacio barroco más representativo de la Nueva España. Queda en el frente de
este Palacio un señalamiento en talavera: “Esta era la residencia de Agustín
Iturbide cuando fue proclamado emperador. 15 de mayo de 1822. Catálogo de la
Insp. Gral. de Monumentos Artísticos e Históricos.” 17
Fue construido por Miguel
de Berrio y Zaldívar, primer Marqués de Jaral de Berrio y Conde de San Mateo de
Valparaíso, perteneciente a una de las familias más acaudaladas de la época,
con el deseo de que fuera el mejor palacio construido en la Nueva España, para
ello contrató al renombrado arquitecto mexicano Francisco Guerrero y Torres,
creador del proyecto realizado de 1782 a 1785. Queda la afirmación de que al
contraer matrimonio su hija María Ana de Berrio y Campa con Pedro de Moncada
Marqués de Villafont, ante el temor de que su futuro yerno despilfarrara en
juegos, apuestas, licor y mujeres, la cuantiosa dote que le sería entregada,
prefirió construir un fastuoso palacio para entregárselo como residencia.
El predio elegido colindaba
con el Convento Grande de San Francisco con diferentes propietarios a lo largo
de su historia, entre ellos: don Francisco de Córdoba, contador mayor de la
Nueva España y alguna vez propiedad de las monjas del cercano convento de Santa
Brígida.
Al terminarse el palacio,
el costo de su construcción fue estimado en poco más de 160,000 pesos oro.
[?] Marqués de Villafont.
Miguel de Berrio y Zaldívar Ortiz de Landazuri, Retes, Palacio, Paz, Ayala y
Vera, nacido en México el 14 de Octubre de 1716, Ministro honorario del Consejo
de Hacienda, Contador Mayor de la Real Audiencia y de la Contaduría General de
Cuentas de México, Alcalde de México en 1743, Alcalde de Orduña en 1756 y 1771
y Caballero de la Orden de Santiago, en la que ingresó el 3 de Abril de 1773.
Fue primer Marqués de Jaral del Berrio desde 1774. Casó con Ana María de Campa
Cos y Ceballos, II Condesa de San Mateo de Valparaíso (hija de Fernando de la
Campa Cos, primer Conde de San Mateo de Valparaíso, Coronel de los Reales
Ejércitos, Caballero del hábito de Alcántara, y de Isabel de Ceballos y Villegas).
[1777.III.13] Marqués de San Cristóbal. Titulo
concedido el 13 de marzo de 1777.
“1er. Marqués Don José
María Francisco Ciriaco Romero de Terreros y Trebuesto (hijo del 1er. Conde de
Regla, Don Pedro Romero de Terreros, y de Doña María Antonia de Trebueso, hija
de los 3ros. Condes de Miravalle), Caballero de Santiago, Mayordomo del Rey y
Teniente de Frgata; murió en París, sin sucesión, en 1817 y heredó el título su
sobrino nieto el
“2º. Marqués Don Juan N.
Romero de Terreros y Villamil (nota:
Hijo del 3er. Conde de Regla, Don Pedro José María Romero de Terreros, y de
Doña María Josefa Villamil; y nieto del 2º. Conde de Regla, Don Pedro José
María Ignacio Romero de Terreros (nota:
hermano del 1er. Marqués de San cristóbal y de Doña María Josefa Rodríguez de
Pedrozo); (4º. Conde de Regla, 1er. Duque, Grande de España, Marqués de San
Francisco y de Villahermosa de Alfaro, etc(étera) (nota: Véanse los títulos de Marqués de Villahermosa de Alfaro, de
San Francisco, y Conde de Jala), murió sin suseción y heredó el título su
sobrina la
3ª. Marquesa Dña Guadalupe
Romero de Terreros (nota: hija de Don
Ramón Terreros (hermano del 2º. Marqués); en 1867, revalidó los títulos de
Condesa y Duquesa de Regla, con Grandeza de 1ra. Clase, para su hija Doña
Refugio; y de Marquesa de San Cristobal, de Villahermosa de Alfaro, y de
Condesa de Jala, para su otra hija, Guadalupe.), Marquesa de Villahermosa de
Alfaro y Condesa de Jala) viuda de Don Antonio Algara y Cervantes.”, y remite
el autor a “Nacional” de 24 de febrero de 1900. 18
[1777.III.13] Marqués de San Francisco. (Véase el
anterior).
[1778.I.18] Marqués de Selva Nevada. Título
nobiliario español creado por el rey Carlos III a favor de Don Manuel Rodríguez
de Pinillos y López Montero, vecino de México. Se concedió vinculado al
Mayorazgo fundado por el Bachiller y Presbítero, Miguel Sáenz de Sicilia, tío
de la esposa del concesionario. Este Mayorazgo se caracteriza por la
peculiaridad de preferencia de la mujer sobre el varón, frente al tradicional
orden regular de sucesión. El Presbítero Sáenz de Sicilia, consciente de las
limitaciones jurídicas y sociales de las mujeres de su época, quiso asegurar la
emancipación y posición de las mujeres de su familia al margen de sus posibles
matrimonios, comenzando por su sobrina, Antonia Gómez y Rodríguez de Pedroso y
sus sucesoras. Por ello, en la enumeración de los poseedores, siempre se ha
hecho referencia a ella en la documentación histórica, en plenas condiciones de
igualdad junto a su marido, el I Marqués concesionario, como I Marquesa. El
Marquesado de Selva Nevada fue emitido anulando el vizcondado previo de San
Miguel.
[1785.X.9] Marqués de Sonora. José Bernardo de
Gálvez y Gallardo, marqués de Sonora (Macharaviaya, 7 de enero de 1720,
Aranjuez, 17 de junio de 1787), jurista y político español. Es el segundo
hermano de la familia Gálvez y el que llegó a tener mayor influjo político. Se
le considera uno de los principales impulsores de las Reformas borbónicas. En
1785, el monarca concedió a José el título de Marqués de Sonora. Desde su
puesto practicó un cierto nepotismo, encumbrando a sus hermanos Matías, Miguel
y Antonio, aunque también es cierto que todos ellos demostraron ser dignos de
las prebendas obtenidas.
[1790.XI.9] Marqués de Herrera. El Marquesado
de Herrera es un título nobiliario español creado el 9 de noviembre de 1790 por
el rey Carlos IV a favor de Vicente Herrera y Rivero, Ministro del Real y
Supremo Consejo de Indias. A la muerte del primer marqués, sus herederos no
legalizaron la sucesión, por lo que el título fue rehabilitado en 1887 por el
rey Alfonso XIII a favor de Juan Díaz-Bustamante y Campuzano, que se convirtió
oficialmente, en el segundo marqués de Herrera.
[1791.X.17] Marqués de Vivanco. El Marquesado
de Vivanco es un título nobiliario español creado el 1 de septiembre de 1791
durante el reinado de Carlos IV, a favor de Antonio de Vivanco: “En atención
también a los distinguidos méritos, servicios y circunstancias de D. Antonio
Vivanco, vecino de Mexico, Coronel de las Milicias de Bolaños, en Nueva España,
se ha dignado S.M. concederle merced de título de Castilla con la denominación
de Marques de Vivanco para sí, sus hijos y sucesores, libre de lanzas, y
media-anata 19 por su vida.”
[1792.VII.10] Marqués de Santa Cruz de Inguanzo.
Título concedido por primera vez a Pedro Alonso y Allés (otros espacios aparece
con el apellido de Díaz) que fue nombrado Marques de Santa Cruz de Inguanzo por
Carlos IV en 1792. 20 Otra
fuente diverge en cuanto al nombre del beneficiado: El Marquesado de Santa Cruz de Inguanzo (sobre un lugar del
concejo de Cabrales, Asturias), concedido por Carlos IV el 10 de julio de 1792
a D. Pedro de Alonso Díaz, caballero en posesión de la Gran Cruz de Carlos III
por los servicios prestados a la corona, como administrador general de la
Cruzada en México. El Rey lo distinguió en 1793 con el título de Castilla de
Marqués de Santa Cruz de Inguanzo, Vizconde de San Pedro. Fue quien sufragó la
construcción de la Iglesia de Santa Cruz de Inguanzo y también es de destacar
la suscripción que abrió en México para fundar el Instituto Jovellanos de
Gijón. 21
“Uno de los sobrinos del
marqués de Santa Cruz que más éxito tuvo en tierras de Nueva España fue Pedro
González Alonso. Éste hereda parte de la fortuna de su tío (o bien crea una
propia), llegando a comprar en 1828 uno de los ranchos más grandes de todo
México, el llamado Hacienda Calderón (posiblemente así denominado por ser
descendientes los Inguanzo de Calderón de la Barca). Igualmente tenía el Rancho
Pala y se dice que en hectáreas de extensión, ambas propiedades eran mayores
que el Principado de Asturias entero (tanto que Pedro González Alonso hubo de
poner y autorizar un tren para poder controlar y atravesar sus tierras).
Igualmente, Pedro González era el heredero del Palacio del Mayorazgo y de la
línea mayor de los Díaz y de los Alonso en Inguanzo. A su muerte, su hijo Juan
Alonso y Huerdo (o Buerdo) hereda todas las propiedades, habiendo sido uno de
los más afamados y ricos hombres de México. Tristemente su fama de millonario
le lleva hasta la muerte, pues en 1869 fue secuestrado para pedir su rescate y
los raptores, al verse seguidos, deciden asesinarle. Muere sin testar y sin
herederos, y en 1870 le heredan dos sobrinos residentes en Inguanzo, llamados
Vicente y Joaquina Alonso y Simón.” 22
[1810.III.11] Marqués de Guadalupe Gallardo. El
Marquesado de Guadalupe Gallardo es un título nobiliario español creado el 27
de abril de 1810 por Fernando VII a favor de Manuel Rincón-Gallardo y Calderón,
Coronel del Regimiento de Dragones Provinciales de San Luis de Potosí. 23
“El marquesado de Guadalupe
Gallardo fue otorgado a don Manuel José Rincón Gallardo y Berrio el 11 de marzo
de 1810, en las vísperas del movimiento insurgente de Miguel Hidalgo, junto al
vizcondado previo de Casa Gallardo. Don Manuel José fue Alcalde de Santa María
de los Lagos, Regidor de Aguascalientes, Coronel del Regimiento de San Carlos
de San Luis Potosí y heredero del importante mayorazgo de Ciénega del Rincón,
también conocido como Ciénega de Mata, en la Nueva Galicia. Este importante
personaje novohispano descendía de una larga línea de alcaldes de la Villa de
Aguascalientes, misma donde uno de sus antepasados comenzó la construcción de
una portentosa mansión que más tarde se convertiría en el Palacio de Gobierno
del Estado de Aguascalientes. Los poseedores del mayorazgo de Ciénega del
Rincón se encontraban desde el siglo XVIII entre los latifundistas más
poderosos de la Nueva España. Su importante mayorazgo había pasado a manos de
la familia por el matrimonio habido entre don Nicolás Gallardo de Rodas y doña
Juana Rincón de Ortega, dueña de dicho mayorazgo. Fue con este matrimonio que
se fundó el notable apellido Rincón Gallardo, que pronto se entrelazaría con
familias pertenecientes a la aristocracia novohispana y peninsular, y que
continúa hasta nuestros días.” 24
[1816.XII.21] Marqués
de la Reunión de la Nueva Española. Título nobiliario español concedido
el 12 de octubre de 1816 a Francisco Xavier Venegas de Saavedra y Rodríguez de
Arenaza. 25
“Francisco Javier Venegas
de Saavedra y Rodríguez de Arenzana, marqués de la Reunión y de Nueva España
fue un oficial de la Armada Española, destacado militar español y (59º.) Virrey
de Nueva España desde el 14 de septiembre de 1810 al 4 de marzo de 1813,
durante la segunda fase de la guerra de Independencia de México. Le fue
concedido el Marquesado de Reunión de Nueva España el 11 de octubre de 1816.
Fue sustituido por el General Félix María Calleja del Rey, siendo acusado por
haber sido blando en contra de los insurgentes mexicanos.” 26
[1822.II.23] Marqués de la Cadena. Único título
nobiliario concedido por el Emperador de México S.A.I. Don Agustín I 23 de
febrero de 1822 durante sus cortos nueve meses de potestad. Aquí un extracto
sumamente interesante con respecto a la coronación del malhadado Primer
Emperador Mexicano: Don Agustín de Iturbide: “A las siete de la mañana del día
19 ya estaba reunida la suprema asamblea para deliberar sobre el
acontecimiento. Propuso se la alternativa: consultar a las provincias o
proclamar a Iturbide sin más tardanza. Agustín, que estaba presente, apoyó lo
primero y tomó la palabra repetidas veces para sostenerlo. Pero se eligió el
segundo método. La votación fue secreta y por 67 votos contra 15, que se decantaron
por la previa convocatoria provincial, Agustín de Iturbide fue elegido
emperador.
“Bolívar, el gran caudillo
independentista americano, al enterarse de la proclamación, escribió: «Pocos
soberanos europeos son tan legítimos como él, y aun puede ser que no lo sean
tanto».
“La nación entera aplaudió
la elección de Iturbide. Lo dice el gran historiador mexicano Lucas Alamán, de
probada hostilidad hacia el protagonista: «En todas las provincias se recibió
con aplauso la noticia. Todas las autoridades se apresuraron a enviar sus
felicitaciones». El Congreso acordó, el 22 de junio, que la Corona fuese
hereditaria en la descendencia del monarca instaurado.
“Se decidió que doña Ana
sería coronada junto a su marido, con el título de emperatriz y que su hijo primogénito
tendría el título de príncipe imperial y sus restantes hijos e hijas, príncipes
mexicanos.
“El anciano padre del
emancipador, ya viudo, recibió el título de príncipe de la Unión y una hermana
de Agustín, Nicolasa, el de princesa de Iturbide, ambos con tratamiento de
altezas.
“Señalado el domingo 21 de
julio de 1822 para que se verificase la coronación de don Agustín I y su
consorte, se dispuso la catedral de la capital de México, resplandeciente de
luces y dorados, como lugar de la ceremonia.
“El obispo de Guadalajara,
asistido por los de Oaxaca y Durango, procedieron al rito de la unción, y el
presidente del Congreso colocó la corona imperial en las sienes del soberano.
El arzobispo Fonte presidió sobre el nombramiento del emperador que siguió el
ejemplo de Napoleón de coronarse a sí mismo.
“Coronado Agustín I, éste a
su vez coronó a doña Ana María. Se sentaron entonces en los tronos
especialmente dispuestos para ello y el prelado consagrante exclamó en voz
alta: « ¡Vivat Imperator in aeternum!», a lo que contestaron todos: « ¡Vivan el
emperador y la emperatriz!».
“Terminada la ceremonia, la
comitiva imperial se dirigió al palacio de los virreyes. Ahí desde el balcón
principal a diecinueve años del balcón del colegio de Santa Rosa el ex alférez
y la chiquilla provinciana de entonces, emperadores ahora, saludaron a su
pueblo.
“Se habían acuñado
medallas, actualmente preciadísimas, con las efigies de Sus Majestades y el
exergo: AGUSTÍN Y ANA EN su FELIZ EXALTACIÓN AL TRONO IMPERIAL DE MÉXICO. Y al
dorso: LA PATRIA LO ELEVA AL TRONO.
“La corte imperial absorbió
casi todos los nobles mexicanos creados por los reyes de España. Los nobles así
como su clase, casi sin excepción. Votaron a favor de Don Agustín como
emperador, como resultado el marqués de Aguayo fue designada cabeza de la casa
imperial, el Conde de Regla, fue hecho jefe ABC para el emperador, el marqués
de Salvatierra, capitán de la guardia imperial. Los condes y marqueses Valle de
Orizaba, Jaral, Guardiola, Cadena, Uluapa, Torre Cosío (en realidad Conde de Torre de Cossío), Rul, Rayas, Peñasco, Castaniza (quizás por
Castañiza 27), Miraflores. Vivanco, Álamo y Tagle fueron todos
hechos oficiales de la nueva corte.” 28
Condes:
[1616.XII.6] Conde de Santiago de Calimaya.
Venidos de España. Esta rama de los Velasco (por el matrimonio del Virrey don
Luis de Velasco con doña Ana de Castilla y Mendoza, descendiente de S.M. el Rey
don Pedro I de Castilla) pasó inicialmente a Indias con la llegada del Virrey
don Luis de Velasco y Ruiz de Alarcón, Virrey de Navarra y Nueva España, quien
también fue caballero de la prestigiada Orden de Santiago. El gobierno de
Velasco es uno de los mejor recordados de la era virreinal, llegando a destacar
su gran prudencia, visión y caridad cristiana, expuesta en la liberación de
indios esclavizados ilegalmente, así como la abolición efectiva del sistema de
encomiendas, la fundación de la entonces Real Universidad de México (Real y
Pontifica Universidad de México desde 1595, ahora llamada Universidad Nacional
Autónoma de México, UNAM), entre otras grandes obras. Los condes construyeron
el famoso Palacio de los Condes de Santiago de Calimaya, que hoy en día alberga
el Museo de la Ciudad de México, y es apreciado no sólo por su rico contenido
sino por su magnífica arquitectura. 29
Con el título de “El
Palacio de los Condes de Santiago de Calimaya”, fechado el 1 junio, 1997,
apareció en la revista Nexos 30: “El antiguo palacio de los Condes
de Santiago de Calimaya remonta sus orígenes al siglo XVI, cuando el
conquistador Hernán Cortés repartió los solares más cercanos del centro
ceremonial mexica a sus compañeros de armas y a los civiles que participaron en
el proceso de conquista. Tal fue el caso del licenciado Juan Gutiérrez
Altamirano, oriundo de Salamanca, que llegó a México en 1527, después de haber
desempeñado en la isla de Cuba el cargo de gobernador desde 1524. A su llegada
se le nombró corregidor de Texcoco, que era entonces la ciudad más importante
después de México. Contrajo nupcias con una pariente lejana, Doña Juana
Altamirano, prima hermana de Hernán Cortés. El licenciado Altamirano recibió en
encomienda los pueblos de Calimaya, Metepec y Tepamayalco, entre otros; y
dentro de la Ciudad de México recibió un terreno ubicado en la calzada de Iztapalapa
(hoy Pino Suárez), la más importante de su época; ahí comenzó a construir su
casa.
“La buena administración de
los bienes recibidos del conquistador permitieron al licenciado Juan Gutiérrez
Altamirano fundar un mayorazgo en 1558, y pocos años más tarde el renombre
adquirido por su prosperidad acompañaría a sus descendientes, quienes
recibieron, por merced real de Felipe III, el título de Condes de Santiago de
Calimaya en 1616…”
[1627.III.29] Conde
de Valle de Orizaba. Casa del Conde del Valle de Orizaba / Casa de los
Azulejos, hoy Sanborns en Francisco I. Madero, la antigua calle de Plateros.
“Casa del Conde de Orizaba, título otorgado por Felipe III a Rodrigo Vivero en
el año de 1827.” (¿?) 31
“El condado del Valle de
Orizaba es un título nobiliario español creado por Real Decreto el 14 de
febrero de 1627 y Real Despacho de 29 de marzo del mismo año, por el rey Felipe
IV, a favor de Don Rodrigo de Vivero Aberrucia (Aberruza 32),
vizcondado previo de San Miguel, señor de Tecamachalco (en Nueva España),
Capitán General de las Islas Filipinas y de Nueva Vizcaya.” 33
[1627.XII.13] Conde
de Moctezuma, con Grandeza de primera clase [1766.V.13] “Aparte de la
rama de Isabel (Moctezuma, nacida Tecuichpo Ixquixóchitl) en España hay otros
descendientes del emperador mexica a quienes representa el duque de Moctezuma
de Tultengo. Esta vertiente se inicia de un segundo matrimonio de Moctezuma,
con la princesa Miyahuaxóchitl, hija del señor de Tula. De este matrimonio
nació el príncipe Tlacahuépatl que bautizado tomó el nombre de Pedro
Tlacahuepatzin. Hijo de éste fue Diego Luis Ihuitlemoctzin, que se casó con
Francisca de la Cueva. A uno de los nietos de este matrimonio y bisnieto del
emperador mexica, Pedro de Tesifón Moctezuma, le fue otorgado el condado de
Moctezuma, que es el título nobiliario más antiguo concedido por un monarca
español a la descendencia mexica, como documentó Carrillo de Albornoz.
“El título fue creado por
Felipe IV el 13 de septiembre de 1627, después modificado como conde de
Moctezuma de Tultengo. En 1865 el condado fue elevado a ducado de Moctezuma y
en 1992 vuelto a nombrar condado de Moctezuma de Tultengo, que actualmente
recae en José Juan Marcilla de Teruel-Moctezuma y Jiménez. En 1766 este título
recibió el grado de Grande de España, máxima dignidad de la nobleza española en
la jerarquía nobiliaria después de la de infante que se daba a los hijos del
rey. Otros títulos añadidos a esta rama de Moctezuma: marqués de Tenebrón y
vizconde de Ilucán.” 34 (Ver
nota 37).
[1632.I.1] Conde de Peñalva. “García de Valdés
Osorio Doriga y Tineo, primer conde de Marcel de Peñalva, mal llamado en
Yucatán por varios autores, tanto histórica como literariamente, conde de
Peñalva,1 nacido en Asturias, España, el año de (?); fallecido en la Capitanía
General de Yucatán, Virreinato de Nueva España, en 1652, siendo gobernador y
capitán general de Yucatán.
“Tanto el título nobiliario
de conde como la gubernatura le fueron otorgados por disposición real de Felipe
IV, ésta última el 27 de marzo de 1649. Jorge Rubio Mañé, historiador mexicano,
dice a manera de señalamiento en su libro sobre el virreinato de la Nueva
España:
"No debe confundirse el título de conde de Peñalva,
concedido el 1 de enero de 1632 a don Bernardino de Meneses Bracamonte y
Zapata, con el de Marcel de Peñalva concedido el 14 de diciembre de 1648 (por
el propio Felipe IV) a don García de Valdés y Osorio, gobernador y capitán
general de Yucatán...".
[1649.V.30] Conde de Marcel de Peñalva. (Ver
anterior aun cuando las fechas de otorgamiento varían). “Marcel de Peñalva,
conde de. Concedido a don García de Valdés Osorio Dóriga y Tineo.” 36
[1686.XI.18] Conde de la Laguna de Términos. Concedido
a don Félix Francisco de Layseca Alvarado y Alberro. Actualmente el título no
está vigente por vacancia prolongada. 37 “El título de Condes de
Laguna de Términos fue concedida en
México por Carlos II a Félix Francisco de Layseca Alvarado y Alberro por su
participación en la lucha contra los franceses y hace mención a una laguna costera de México
localizada en la costa del Golfo de Campeche
en el litoral del estado mexicano del mismo nombre, al suroeste de la
Península del Yucatán .El nombre de Laguna de Términos se debe a que los
españoles que descubrieron la Isla del Carmen en 1518 creyeron que la laguna
separaba lo que se creía entonces era la Isla de Yucatán de tierra firme. La
laguna está alimentada por ríos que contribuyen a la existencia de un
importante y rico ecosistema tropical. Dentro de la laguna existen grandes
bosques de manglares, que constituyen una efectiva barrera contra las
inundaciones, y reducen el impacto de fenómenos meteorológicos como huracanes y
tormentas tropicales, sirviendo el manglar como reserva de especies, crustáceos
y peces-, y sitio propicio para la
anidación de aves y reptiles. 38
[1689.V.24] Conde de Miraflores. Concedido a don
Pedro Gurastegui y Oleaga. Actualmente el título no está vigente por vacancia
prolongada. 39
[1690.XII.18] Conde de Miravalle. “El conde de Miravalle es un título
nobiliario que corresponde a los descendientes del monarca mexica Moctezuma
Xocoyotzin (Moctezuma II), por línea de su hija Isabel Tecuichpo. La rama
mexicana conserva aún el patronímico Moctezuma, pero la española lo perdió hace
mucho tiempo, asumiendo el nombre castellano, Condes de Miravalle, que
actualmente residen en la ciudad andaluza de Granada.
“Quien se considera como la
descendiente en España de mayor influencia es María del Carmen Enríquez, actual
condesa de Miravalle, y la futura heredera del condado será Carmen Ruiz, con
título emperatriz Moctezuma XIII, y seguidamente el infante Carlos Ortiz.
“Según Blanca Barragán
Moctezuma, descendiente mexicana del monarca, en la segunda década del siglo
XXI había en España 350 descendientes de Moctezuma II que son mayores de edad.
“En los últimos años, los
descendientes españoles de Moctezuma, especialmente los condes de Miravalle,
han intentado, sin éxito, recuperar las pensiones que el Reino de España y
posteriormente el Gobierno de México les otorgaba desde 1550 de manera
vitalicia, pero que en 1934 fueron suspendidas durante el gobierno del
presidente Abelardo L. Rodríguez.
“Antes de la suspensión de
las pensiones los condes de Miravalle recibían un pago de 5.258.090 pesos oro
al año. El peso oro en aquella época equivalía a 1480 gramos de oro puro (unas
270 622,73 onzas castellanas), que cotizadas al valor actual del mercado,
equivaldrían a una pensión de 107 209 000 euros anuales.” 40
“El conde de Miravalle es
un título nobiliario que se daba a aquellos que por línea descendieron de
Isabel Tecuichpo, hija del monarca mexica Moctezuma Xocoyotzin, mejor conocido
como Moctezuma II, quien fue huey tlatoani de los mexicas entre 1502 y 1520. En
náhuatl, tlatoani es aquel que habla, el
orador o tlatoque (plural), y su función dentro de los pueblos de habla nahua
de Mesoamérica era designar a los gobernantes de los altepetl o ciudades.
“La rama mexica conserva
aún el patronímico Moctezuma, pero la española se perdió con el paso de los
años al asumir el nombre castellano de Condes de Miravalle, quienes actualmente
residen en la ciudad andaluza de Granada.
“Existen muchos
descendientes importantes del emperador mexica, pero es María del Carmen
Enríquez, la condesa de Miravalle, la que se considera más importante. A ésta
le siguió la heredera del condado, Carmen Ruiz –quien llevara el título de
emperatriz Moctezuma XIII– y más tarde, el infante Carlos Ortiz.
“De acuerdo a diversos
estudios y palabras de Blanca Barragán Moctezuma, descendiente mexicana del
monarca, en la actualidad existen en España más de trescientos cincuenta
descendientes de Moctezuma II que rebasan la mayoría de edad. Existe una gran
tradición nobiliaria en sus filas y en la antigüedad, a partir del años 1550
para ser más específicos, aquellos españoles que descendían de Moctezuma,
recibían una pensión del Reino de España inicialmente y del Gobierno de México
posteriormente de manera vitalicia.
“Sin embargo, en el año de
1934 fueron suspendidas por el gobierno del presidente Abelardo L. Rodríguez. La
pensión que recibían los condes de Miravalle era un pago de cinco millones
quinientos veintiocho mil noventa pesos oro al año. El peso oro en aquel
entonces equivalía a mil cuatrocientos gramos de oro puro o a 270,622 onzas
castellanas, que cotizadas al valor actual del mercado equivaldrían a una
pensión de 107 millones doscientos nueve mil euros anuales…” 41 42
[1691.II.6] Conde de Santa Rosa. Concedido a don
Juan Bravo de Medrano. 43 “…8 enero 1684: casé por palabras de
presente que hicieron verdadero matrimonio al capitán don Juan Bravo de
Medrano, vecino y minero de la ciudad de Zacatecas, hijo legítimo de Bartolomé
Bravo de Acuna, ya difunto, y de doña [Catalina] de Oñate y Velázquez… con doña
Juana Altamirano de Castilla, hija legitima del capitán don José Altamirano de
Castilla, ya difunto, y de doña Juana Soto y Carvajal, vecinos de esta dicha
villa [Aguascalientes].” 44
[1692.VI.9] Conde del Fresno de la Fuente. Concedido
a don Matías de Munares. 45
[1705.IV.14]
Conde
de Lizárraga. Concedido a don Martín de Ursúa (¿Urzúa?) y Arizmendi.
“Caballero de la Orden de Santiago. Nació en Arizcun, Navarra (España) y murió
en Filipinas el 4 de febrero de 1715. Propuso el último de los adelantamientos
con criterios de civilización moderna en la época de la América española, el
del Petén, por ello el Rey de España le dio el título de adelantado del Petén,
esto le valió entre el historicismo, el calificativo de conquistador español.
Tres veces gobernador de la provincia de Yucatán, trabajó en la apertura del
camino real desde Campeche al Petén (Tayasal) en lo que es actualmente
Guatemala, donde se habían refugiado los itzaes desde antes de la llegada de
los conquistadores y en donde seguían viviendo, a fines del siglo XVII,
encabezados por el halach uinik llamado Canek, sin haber sido sometidos por los
españoles. Urzúa llevó a cabo la más tardía de las conquistas de Mesoamérica en
esa región del norte de la actual Guatemala, que culminó en el año 1697 con el
sometimiento de los itzaes… el 24 de enero de 1697, Martín de Urzúa salió de
Campeche con un grupo más importante de soldados rumbo hacia Tayasal. El 13 de
marzo de 1697 se dio la batalla definitiva en la que las huestes de Canek
fueron derrotadas finalmente por los súbditos del rey de España. El último
reducto maya había caído bajo el dominio del imperio español.”
[1710.III.26] Conde de Ledesma de la Fuente. Título
otorgado a Pedro Antonio de Ledesma Sanabria y Collado. 47
[1712.III.11] Conde de la Cadena. (No confundir
con el marquesado De la Cadena, única distinción otorgada el 23 de
febrero de 1822 por el efímero Emperador de México S.A.I. Don Agustín I.) Este
título desconcierta un tanto. “Antonio de la Cadena, quien dio a
conocer esta casa e incluso la calle, fue un sevillano que llegó en el siglo XVI
(al parecer, concretamente en 1524) en compañía de su cuñado el factor Gonzalo
de Salazar. De la Cadena, fundador de la Real Hacienda de Madrid, España. Fue
alcalde de la capital novohispana en seis ocasiones y contrajo nupcias en dos:
las primeras con Francisca de Sotomayor y las segundas con María Vázquez de
Bullón. Uno de sus descendientes fue rector de la Universidad de México en
1573. 48
Durante algunos siglos
aquella calle en la ahora Ciudad de México, fue conocida como la Calle de la
Cadena y en ese número 49 se puso una placa que recuerda al primer dueño de la
casa: “Hombre de mucha calidad y de bue consejo y gobierno”. Este hombre fue
alcalde de la capital durante seis ocasiones. Contrajo nupcias con Francisca de
Sotomayor y al fallecer ésta, se desposó con María Vázquez de Bullón, con la
que tuviera varios hijos, entre ellos el padre Melchor de la Cadena, rector de
la Universidad de México en 1573 y postulado obispo de Chiapas…”.Éste no es el
mismo personaje a quien aluden por dueño de una casa construida en Taxco
(Estado de Guerrero, durante el siglo XVIII denominada Casa de las Lágrimas, a causa del mal trato que se le dio a los
trabajadores que la construyeron.” : “En el Centro de nuestro mágico pueblo de
Taxco de Alarcón, en el Estado de Guerrero se encuentra ubicado el museo ‘Casa
de las Lágrimas’, debido a los hechos trágicos que han sucedido en su interior
(Hay dos o tres curiosas leyendas al respecto del nombre otorgado a la
residencia). El museo ‘Casa de las Lágrimas’ fue construida para el Conde de la
Cadena en 1767 por nativos de la tribu tlahuica, quienes con su trabajo pagaban
su tributo.
“La casa ha sido Cuartel de
Morelos, Reformatorio, casa donde se acuñaba moneda de oro y plata, casa
habitación de sacerdotes, Prefectura y Juzgado de Primera Instancia…”. 50
“Por Cédula Real del 2 de marzo de 1793, se
aparta Tlaxcala y sus partidos.
“El partido de
Cuautla-Amilpas, acatando la real orden del 8 de septiembre de 1792, pasa a
formar parte de la Intendencia de México. La Intendencia estuvo habitada en
1806 por: 585 clérigos, 446 religiosos, 427 religiosas, 25,517 españoles,
29,393 españolas, 187,531 mexicanos, 186,221 mexicanas, 37,318 hombres de otras
castas y 40,590 mujeres de otras castas. 508,028 en total, según Manuel Flon,
conde de la Cadena, primer intendente.” 51
El conde de la Cadena,
gobernador de Puebla: “Manuel de Flon era uno de los intendentes más
carismáticos de la Nueva España. No sólo era funcionario de Puebla, ya que a su
cargo estaba también Tlaxcala así como 16 alcaldías. Como lo mencionaba la
Ordenanza de 1786, entre sus principales derechos y obligaciones estaban:
Visitar anualmente la provincia, resolver asuntos jurídicos y políticos y
limitar e incluso prescindir del ayuntamiento del estado…informa al virrey
sobre la situación que guarda la provincia:” 52
“Puebla, 6 de agosto de
1808.
“NÚMERO 211 - Tomo I
“Excelentísimo señor. —
“Por el oficio que dirige a
vuestra excelencia este ilustre ayuntamiento, verá que quedó cumplida la superior
orden de vuestra excelencia de 28 del pasado, en el que incluía la gaceta de
esa capital de 16 del mismo. —
“Tengo hecho presente los
males que deben resultar de la convocación de los diputados de las ciudades
para la junta general en esa capital; y según mi modo de pensar son
incalculables, que a la sabiduría y penetración de vuestra excelencia y de ese
real acuerdo no se le pueden ocultar. —
“Apenas se esparcieron por
el público las noticias de la gaceta, cuando los indios no querían pagar el
tributo, diciendo que no tenían rey, como lo acreditan las copias que acompaño
a vuestra excelencia.
“Llamé a la república, les
dije todo lo que me parecía conveniente, y han seguido pagándolos, sin que haya
tenido otro reclamo.
“Todos los individuos que
componen el Ayuntamiento de la ciudad de Cholula vinieron a presentarse,
manifestándose que estaba toda la ciudad y pueblos de su jurisdicción a mi
disposición; les di las gracias y les encargué que se mantuvieran tranquilos, y
que yo les avisaría con oportunidad de lo que deberían hacer, y todo se ha
mantenido quieto.
“Hace dos días que se
pusieron dos pasquines igual al que acompaño, quedándome con el otro por si
puedo indagar por la letra el sujeto que lo puso; él manifiesta que no faltan
quienes metan la cizaña para levantar los pueblos, y anuncia que estamos en
unas circunstancias críticas, particularmente si la Francia rehúsa restituir a
nuestro soberano, y hace la guerra a España. —
“Por mi parte no omitiré
diligencia para que estén todos con tranquilidad, como hasta aquí lo he
conseguido, avisando a vuestra excelencia de cualquiera novedad que ocurra. —
“Dios guarde a vuestra
excelencia muchos años. —
“Puebla 6 de agosto de
1808. —
“Excelentísimo señor. —
“El conde de la Cadena. —
“Excelentísimo señor virrey
don José de Iturrigaray.” 53
Al hablar de Bernardo
Gálvez, Lucas Alamán en su Historia de
México, vol. I, p. 55 “Bernardo de
Gálvez quien «casó en Nueva Orleans con Doña Felícitas Saint-Maxent —la hermana
mayor, Doña Isabel, casó con Don Luis de Unzaga, gobernador de la Luisiana, y
después Capitán general de Caracas y de la isla de Cuba—, cuando fue mandando
la expedición que reconquistó las Floridas, cuyas dos hermanas Doña Victoria y
Doña Mariana, casaron la primera con D. Juan Antonio de Riaño, y la segunda con
Don Manuel Flon, conde que después fue de la Cadena, ambos oficiales de aquel
ejército. Cuando se crearon las intendencias se dio al primero la de
Valladolid, en que permaneció poco tiempo, pasando enseguida a la más
importante de Guanajuato, y a Flon la de Puebla» 54
Don Bartolomé de Flon y
Morales, I Conde de la Cadena, finanzas y ascenso social su participación en la
creación y desarrollo del Monte de Piedad de Madrid (S. XVIII). Repitamos la
referencia: “1712.III.11- Cadena, conde
de la. Concedido a don Bartolomé Flón y Moral. Actualmente el título
no está vigente por vacancia prolongada.” 55
Una aclaración
desconcertante para los alejados a estos asuntos de la nobleza: “Don Manuel de
Flon Tejada, nació en 1746 hijo de Antonio Flon Sesna y Josefa Tejada Pérez de
Andosillo en Pamplona Navarra y en su juventud estudió la carrera militar…
Murió el 17 de enero de 1811 ya con el título de conde de la Cadena y con grado
de segundo comandante en el ejército que mandaba el que más tarde sería el virrey
Calleja en la famosa batalla del puente Calderón contra los primeros
insurgentes.”; lo anterior implica que este título tuvo varios beneficiados a
partir de aquel Antonio de la Cadena, quien llegara a Nueva España en el siglo
XVI (al parecer, concretamente en 1524).
“La Batalla del Puente de Calderón (17 de
enero de 1811) fue una victoria militar de los realistas sobre las fuerzas
insurgentes mexicanas durante la Guerra de Independencia de México, librada por
la posesión del Puente de Calderón, en el municipio de Zapotlanejo, a unos 60
kilómetros al este de Guadalajara, México.
“Combatieron en ella cerca
de 100 000 insurgentes, comandados por Miguel Hidalgo y Costilla, Ignacio
Allende, Juan Aldama y Mariano Abasolo, contra apenas 6000 soldados realistas,
dirigidos por el teniente general Félix María Calleja, Manuel de Flon, conde de
la Cadena y ex intendente de Puebla —llamado «El Chacal de los Ojos Verdes»— y
por el brigadier José de la Cruz. Como auxiliar de Calleja peleaba el coronel
Manuel Emparán. 56
“La victoria de las tropas
realistas en la batalla del Puente de Calderón puso fin a la insurgencia del
cura Hidalgo —que poco después sería capturado y fusilado—, constituyendo el
último episodio bélico de la primera etapa de la Independencia de México, que
se consumaría al cabo de diez años.” 57
“Cuando en México cundió la
fiebre por los héroes, vinieron a desplazar en la nomenclatura callejera los
nombres centenarios que llevaban nuestras calles… En casos aislados, sobrevive
la institución… que dio su nombre a la calle…En otras ocasiones, todavía más
raras, subsiste el nombre de la calle
para recordarnos la institución que allí existió, pero que ya
desapareció ante las urgencias de la creciente urbe,… En el peor de los casos,
nombre e institución han desaparecido, y se corre el riesgo de olvidar ambos.
Ésto es lo que sucede con un tramo de la calle que hoy lleva el nombre del
infortunado don Venustiano Carranza, a la que toca en suerte separar — ¿o
unir?— una aglomeración de bancos. Uno de éstos tuvo la feliz y moderna idea de
colocar una placa, grande y elegante, en su entrada, con la siguiente leyenda:
“En este sitio existió la casa marcada con
el No. 8 de la Calle
de Cadena y que fue residencia del Señor
General
Don Porfirio Díaz entonces Presidente de la
República Mexicana.
“Otra placa, a la vuelta de
la columna que sostiene la anterior, hace saber que allí estuvo también la casa
en la que se hospedó Simón Bolívar durante su estancia en México, en 1799. El
lugar tiene, pues, ese doble interés histórico, pero el nombre original de la
calle es anterior a estos dos personajes que en ella residieron.
“Al cambiar este siglo,
‘todo el mundo’ sabía muy bien que el presidente vivía en la calle de la
Cadena, a donde se mudó de la calle de Humboldt en 1888, aunque no se supiera
el origen del nombre, falta que subsanó la Inspección General de Monumentos
Artísticos e Históricos, poniendo años después otra placa en el edificio
marcado con el número 49, que explica:
“En esta calle vivió el Factor Don
Antonio de la Cadena Hacia 1543.
“Aparte de ese Hacia, cuya mayúscula no se entiende
pero que parece querer darle una pátina de antigüedad, cierto es que en el año
citado ya no era Factor de la Real Hacienda. Pero esto es todo lo que ha
quedado del ‘monumento colonial’ son Antonio de la Cadena, que dio nombre a la
calle donde vivía en aquellos tiempos, cuando el dinero se guardaba en los
arcones de los cresos en vez de en las arcas de los bancos. Curiosamente, la
calle carece de los azulejos que suelen tener en las esquinas otras calles,
indicando su origen bautismal. Tampoco parece que se haya perpetuado el nombre
entre las calles de esa colonia del sur de la ciudad que recogió otros ya
perdidos en la parte más céntrica.
“Necesario es aclarar que
si bien el apellido de don Antonio siempre fue ‘De la Cadena, en el nombre de
su calle nunca se utilizó el artículo determinado, seguramente para evitar una
confusión entre un nombre propio y una simple cadena. En las fuentes citadas en
este artículo siempre se le llamó calle de Cadena, hasta que se cambió en 2ª.
De Venustiano Carranza.
“Don José María Marroquí,
quien vivió en tiempos de la Calle de Cadena, explica que se daba este nombre
al tramo de la primitiva calle de la Celada, que terminaba al oriente en la
encrucijada formada por la calle del Puente del Espíritu Santo al norte (hoy
Isabel la Católica) y la calle del Ángel al sur (también Isabel la Católica)
continuando al oriente con el nombre de calle de Capuchinas (3ª. De Venustiano
Carranza).
“Al poniente se encontraba
con la calle del Colegio de las Niñas (4ª. De Bolívar) al norte, y la de las
Damas (5ª. De Bolívar) al sur, cambiando aquí también de nombre por el de
Zuleta (1ª. De Venustiano Carranza)…” 58
[1722.VIII.13] Conde del Valle de Oploca. Concedido
a don Diego de Arce y Chacón.: “Títulos concedidos el 28 de mayo de 1722 y
expedidos el 13 de agosto del mismo año. 1er. Conde Don Diego de Arce y Chacón
(natural de Madrid; se radicó en México y fue Alcalde Ordinario de esta ciudad
el año de 1721), casó con Doña Mariana de Gambarte y en segundas nupcias, 1l 15
de Julio de 1720, con Doña Manuela Palma y Sariñana (hija de Don Agustín de la
Palma y Mesa y de Doña María de Sariñana, sobrina esta señora del Obispo de
Oaxaca, Don Isidro Sariñana y Cuenca); tuvieron por hijo al 2º. Conde Don Vicente Arce y Palma, alcalde
Mayor del real de minas de Zimapán…” 59
[1727.VIII.14] Conde de San Mateo de Valparaíso. La
construcción barroca del conocido Palacio de Iturbide diseñado obra del
arquitecto Francisco Guerrero y Torres. El predio fue concedido en el siglo XVI
por el conquistador Hernán Cortés a Alonso Nortes, quien lo vendió más tarde a
Juan Cermeño. Este último erigió en dicho terreno una primera casa con aspecto
de fortaleza, edificada con materiales extraídos de construcciones precolombinas.
El predio luego paso a manos de Ana María de la Campa y Cos, condesa de San
Mateo de Valparaíso, que con su esposo el Marques del Jaral don Miguel de
Berrio y Zaldívar Guerrero y Torres, deciden edificar un verdadero palacio.
Encomiendan la obra al arquitecto Francisco Antonio de Guerrero y Torres, quien
inicia la nueva construcción el 5 de diciembre de 1769 y la concluye el 9 de
mayo de 1772. Fernando de la Campa y Cos, dueño de tierras y haciendas adquirió
el título de Conde de San Mateo del Valparaíso en 1727. Falleció en 1742.”
“…Pero el ejemplo más
relevante del ‘gran señor’, quien reina sobre extensos territorios, ejerce un
poder de hecho que confortan sus fueros, y minero de los más modernos por sus
estrategias económicas (aunque incluyan el acaparamiento de minas), precursor
de los ‘capitanes de empresas’ de fines del siglo, fundador de compañías
mineras (antes de que éstas se multipliquen, como fue el caso en las
postrimerías del siglo), es el de Fernando de la Campa Cos, primer conde de San
Mateo Valparaíso, fundador de una dinastía que iba a dejar en las crónicas de
la ciudad de Zacatecas unos recuerdos difíciles de borrar…
“Gran pacificador del sur
de la región al poco tiempo de haber llegado a Nueva España, enseguida empieza
a fundar poblaciones con iglesias, ubicadas oportunamente cerca de sus
haciendas, fundadas estas últimas gracias a unas ‘mercedes de tierras’ (estos
pueblos constituyen ocasionalmente una fuente de mano de obra para las minas
del conde) concedidas para recompensar servicios prestador por el conde.
Egregio representante de estos "hombres ricos y poderosos" (aquí el
autor remite a F. Chevalier, La formación de los latifundios..., pp. 195-241),
el conde de San Mateo reinaba sobre unos territorios que iban de Zacatecas a la
ciudad de México. Según la leyenda, el conde podía viajar a la capital con sólo
pasar por sus tierras. Ante el poder de hecho del personaje, las autoridades
administrativas (virrey, audiencia de Guadalajara, las únicas autoridades
competentes y por lo tanto rivales, en la medida en que el fuero del conde no
contempla la intervención del corregidor de Zacatecas, en cualquier asunto que
tenga que ver con él o con sus peones) quedan impotentes, o terminan
silenciadas por el poder efectivo del personaje.” 60
[1728.XI.19] Conde
de Santiago de la Laguna. “Concedido a don José de Urquiola.” 61
José Rivera de Bernárdez. Al hablar del atractivo zacatecano la “Ex Hacienda de
Bernárdez.
“Remontados sus orígenes a
1575, durante más de trescientos años fue una de las más emblemáticas haciendas
mineras de Zacatecas.
“El Capitán de Infantería
Española, Ignacio Bernárdez, compró el lugar el 19 de enero de 1706.
“Donde establecería una
hacienda de beneficio de metales, cuyo nombre primitivo era de San Nicolás de
la Cantera.
“En honor de San Nicolás
Tolentino, protector contra los temblores en Zacatecas. Además por Nicolasa
Gato de Mendoza, esposa del Capitán Bernárdez.
“Tiempo después fue
propiedad del Conde de Santiago de la Laguna, Joseph Rivera Bernárdez, primer
historiador zacatecano.” 62
“La explotación de la mina
‘La Cantera’ se complementó con la construcción de la Hacienda de Beneficio de
‘Bernárdez’ llamada así en tributo a su constructor y dueño en los años de
1730-40: Jose Rivera y Bernárdez, Segundo Conde de Santiago de la Laguna.” 63
[1734.IX.15] Conde de San Pedro del Álamo. El
Condado de San Pedro del Álamo es un título nobiliario español creado… por el
rey Felipe V a favor de Francisco Valdivieso y Mier y Bareda, Mariscal de Campo
de los Reales Ejércitos, vecino de México. Casó con María Josefa de Azlor
Echeverz, III marquesa de San Miguel de Aguayo de cuyo matrimonio nacieron, al
menos, dos hijos: José Francisco, primogénito (2º. Conde con este título) y
Pedro Ignacio Valdivieso y Azlor (n.1744-1820), IV marqués de San Miguel de
Aguayo.
[1749.VII.8] Conde de San Bartolomé de Jala. La
casa
“Esplendorosa en sus años mozos, esta gran casa es uno de los más
claros ejemplos del barroco en México. Obra del arquitecto Lorenzo Rodríguez en
la ciudad de México, quien creara también el Sagrario Metropolitano.
“Construida como residencia
de los Condes de San Bartolomé de Xala, se llevó a cabo entre 1763 y 1764. El
conde tuvo algunos problemas con las monjas capuchinas de San Bernardo, pues
como ya mencionamos, era un gran edificio de altas paredes y las religiosas
aseguraban que desde la planta alta de la casa podía verse a las monjas en lo
alto del coro de la iglesia.” 64
“Manuel Rodríguez Sáenz de
Pedroso fue un importante mercader riojano del siglo XVIII en Nueva España.
Tuvo inversiones comerciales en la ruta transpacífica y transatlántica. Sin
embargo, la historiografía ha dado cuenta de él por sus negocios en el cultivo
del maguey y comercio del pulque, del cual fue pionero por convertir ese
cultivo casi silvestre en uno de finca entre 1732 y 1750. En 1749 la Corona
española lo reconoció como el nuevo poseedor del título de conde de San
Bartolomé de Jala. En 1750 vinculó el tercio y quinto de sus bienes en la
fundación de un mayorazgo que años más tarde desataría un pleito entre él y
algunos miembros de su familia al cambiar la sucesión en la posesión del mismo.
Las redes de poder que estableció le permitieron tener una relación cercana con
el virrey primer conde de Revillagigedo.” 65
[1749.IX.11] Conde de Revillagigedo. El Condado
de Revilla Gigedo (también nombrado Revillagigedo), es un título nobiliario
español de carácter hereditario concedido, con el vizcondado previo de
"Gigedo" por el Rey Fernando VI el 11 de septiembre de 1749 a favor
de Juan Francisco Güemes y Horcasitas (actualmente Orcasitas), Virrey de Nueva
España, Embajador. 66 “…bajo su gobierno fomentó e impulsó la
colonización de los reinos de Nuevo Santander (lo que hoy se conoce como Tamaulipas) y
la Alta California. Bajo su mando el entonces Coronel José de Escandón organizó y estableció once pueblos conformados por
peninsulares e indígenas y se establecieron de igual forma cuatro misiones,
algunas de las cuales fueron nombradas en honor al virrey y su esposa, María Josefa Llera, y del propio coronel.
Por esta acción Escandón fue recompensado por sus servicios a la corona con el
título de Conde de Sierra Gorda.
Hacia el año de 1750
la hambruna que sufrieron las ciudades
mineras de Guanajuato y Zacatecas
fue seguida por una epidemia. Al año siguiente estalló una rebelión entre los
indios Pima en Sonoray, como medida para
reprimirla, fueron ordenados los establecimientos de los presidios en las zonas
de Altar y Tubac.” 67
[1749.X.23] Conde
de Sierragorda. El coronel José de Escandón y Helguera, primer conde de
Sierra Gorda (Soto de la Marina, Santa Cruz de Bezana (Cantabria, 19 de marzo
de 1700 - Querétaro (México), 10 de septiembre de 1770) fue un noble y militar
español, combatiente contra los indios y fundador y primer gobernador de la
provincia del Nuevo Santander en el Virreinato de Nueva España, que se extendía
desde el río Pánuco (hoy estado de Veracruz, México) hasta el río Guadalupe
(estado de Texas, EE.UU.). José de Escandón fue el fundador de la poderosa
familia Escandón del centro y norte de México. El mayor reconocimiento que la
Corona española otorgó a José de Escandón por sus méritos y servicios fue la
concesión del título nobiliario de conde de Sierra Gorda libre de lanzas
(derecho impuesto a los nobles en lugar del servicio militar) y media anata
(tasa pagada al asumir el cargo). El nombre reconoce la memoria de las tierras
que pacificó y reorganizó. La concesión de títulos nobiliarios era común en la
Nueva España a militares, mineros y terratenientes que sirvieran
provechosamente a la Corona, y que tras probar su previa hidalguía y nobleza de
sangre, se les otorgaba un Título de Castilla para ellos y sus descendientes
[1753.XII.2] Conde de Casa de Loja. La página euskomedia.org difiere
en cuanto al año de adjudicación: “Título nobiliario español otorgado el
2-XII-1757 a Francisco de Landeta y Urtusáustegui, regidor de San Miguel en
México.” 68
[1767.?] Conde de Valcárcel. “El título de
Conde de Valcárcel fue concedido en Méjico por Carlos III en 1767 a Don Domingo
Valcárcel, Caballero de Santiago, del que existen antecedentes en el Archivo
General del Ministerio de Justicia. LINAJE
E HISTORIA. La historia del apellido Valcárcel cabe remontarla en los
lejanos tiempos de la Reconquista donde los ejércitos cristianos ocupaban las
tierras que durante siglos habían sido dominadas por los musulmanes. En aquella
época era lógico que la repoblación de las tierras ocupadas se dieran entre los
caballeros que ayudasen a los reyes en las conquistas. Personajes llamados
Valcárcel recibieron solares y tierras, estableciéndose el linaje en aquellos
lugares. El apellido tomó su nombre del valle de Valcárcel y desde tiempos muy
antiguos fue considerado noble apellido en Asturias, Galicia, León, Castilla,
Murcia y Andalucía. Se encuentra menos extendido en Catalunya, Levante y
Extremadura. Como su progenitor y tronco se reconoce a don Garci Rodríguez de
Valcárcel, ricohombre que floreció en el siglo XIV y fue Adelantado Mayor de
Galicia, región donde fundó casa solariega. El apellido estuvo presente en la
conquista y posterior colonización de América, donde personajes llamados
Valcárcel participaron en las hazañas. La existencia de diversos topónimos en
el Nuevo Continente demuestra que el apellido enraizó desde los primeros
tiempos. Posteriormente, el apellido se extendió por otras zonas de la
Península Ibérica y por los diversos países de América Latina.” 69
[1768.I.26] Conde de Nuestra Señora de Guadalupe del
Peñasco. “MUMEDI (Museo Mexicano del Diseño) te da la bienvenida a la
antigua propiedad del Conde de Nuestra Señora de Guadalupe del Peñasco, Don
Francisco Mora y Luna, Coronel de Dragones de las Milicias Provinciales
(1719-1788) y su esposa la Condesa Doña Ildefonsa Pérez Calderón.
“Esta casa fue construida
sobre el palacio del conquistador español Hernán Cortés, Marqués del Valle de
Oaxaca (hoy calle de Francisco I. Madero número 74), sus cimientos son parte de
la pirámide del Emperador Azteca Huehue Moctezuma Ilhuicamina (1440 a 1469).
“La fachada actual fue
diseñada a finales del siglo XVIII por un discípulo del Arquitecto Manuel
Tolsá.
"Læva in circuitu
oculos tuos et vide" es el lema de MUMEDI, nos invita a ‘levantar la
mirada y ver a nuestro alrededor’. Este texto se encuentra en el cuadro
original de la familia del Conde del Peñasco.” 70
El Instituto de
Investigaciones Históricas de la UNAM inserta en UNAM IIH correspondiente al
registro de la Real Estampilla: “El Pardo, 26-enero-1768. Título de conde de
Nuestra Señora de Guadalupe del Peñasco a don Francisco de Mora y Luna, para
sí, sus hijos, sus herederos y sucesores, libre de Lanzas y medias annatas,
perpetuamente. (Secretaría de la Cámara de Gracia y Justicia de Castilla).” 71
[1768.XII.7] Conde de Regla. Para el arquitecto
Luis Ortiz Macedo: “ El título de Conde de Regla le fue concedido por Carlos
III a Pedro Romero de Terreros (ver
apartado Duque de Regla) en 1768, entonces investido con la orden de
Calatrava en grado de Caballero; como caso excepcional, al ingresar en esa orden
y no presentar las pruebas de nobleza de sangre (¿?), el rey ordenó que no le
fueran requeridas ‘en atención a los altos méritos que poseía y los grandes
servicios prestados a la Corona?. El autor asienta al final de la página 194 de
la obra referida: “…y pagó en corto tiempo a las arcas reales la elevada suma
de dos millones quinientos mil pesos fuertes… en la página 195: “…regaló a
Carlos III un navío de guerra, que llevó el nombre de Regla…”. 72
[1773.XII.21] Conde de Torre de Cossío. La
construcción lleva una labor en talavera con el texto afirmativo: “Casa del
Conde de la Torre de Cossío edificada a fines del siglo XVIII en parte del
solar que ocupó la casa de don Juan Manuel de Sotomayor conocido por Solórzano.
Dirección de Monumentos Coloniales de la República.” Amplía Jorge de Jesús
Carrillo en su aporte “Palacio de los condes de la Torre de Cossío o Casa de
Don Juan Manuel.” 73 “Ya muy
avanzado el siglo XVIII, el solar fue adquirido por un rico comerciante español
llamado Don Juan Manuel González de Cossío (descendiente del emperador
Moctezuma Xocoyotzin), cónsul de la ciudad de México, organizador del
Regimiento Blanco de Toluca y Caballero de la Orden de Calatrava, que en 1773
recibió el título de conde de la Torre de Cossío en 1773.”
“Hacia 1781, el conde mandó
construir su palacio, hasta el momento se desconoce el nombre del arquitecto
que lo proyecto.” Época antecesora poseedora de la muy conocida leyenda de don
Juan Manuel, cuyas variantes con más diálogo y menor información por cotejar
permanece en el ideario ya un tanto arrumbado de la Ciudad de México y en la
compilación Las calles de México, de don Luis González Obregón, obra publicada
en 1923 “Con prólogo y elogios de don Carlos González Peña, don Rafael López y
de Don Artemio de Valle-Arizpe, así como ilustraciones de Barda Sano y
Molina…Ediciones Botas, 1944. (Imprenta Manuel León Sánchez). 74
[1774.X.18] Conde de Rábago. Concedido a don
Domingo de Rábago y Gutiérrez, “…rico agricultor del Bajío, había sido
ennoblecido, como gran parte de la nobleza novo hispánica, gracias a los
servicios financieros que proporcionó a la corona española en su lucha contra
los ingleses.” 75
[1775.II.3] Conde de la Presa de Jalpa. “Jalpa
de Cánovas fue fundado en el año de 1542, por la Real Audiencia de Nueva Galicia.
"La Hacienda de Jalpa
de Cánovas tiene su origen cuando a Don Juan Villaseñor, encomendero de Huango
y Pénjamo, se le otorgó en 1542 una merced consistente en cuatro sitios para
ganado mayor y ocho caballerías de tierra por la Audiencia de Nueva Galicia en
jurisdicción de la villa de Lagos… De hecho el pueblo en sí mismo, en cuyo
centro se encuentra todavía la última casa de la Hacienda, es un testimonio de
toda la localidad que originalmente fundara Don Juan de Villaseñor, el Capitán
conquistador de la Nueva España que sirvió bajo el mando del marqués del Valle,
don Hernán Cortés… La construcción de esta presa (de Santa Edwiges) en el siglo
XVIII le valió a Don Pedro Monterde para obtener el título como el primer Conde
de la Presa de Jalpa, que además de ser una notable obra de ingeniería para su
época, era un adorno para la finca que estaba al nivel de otros grandes
patrimonios rurales.". 76
“Esta familia se estableció
en Nueva España a finales del siglo XVII con la llegada de los hermanos
Jerónimo y Luis, quienes iniciaron un dilatado linaje cuya descendencia llega a
nuestros días. La reconstrucción de la familia Monterde y Antillón realizada
por los autores para el periodo virreinal (estructurada en dos partes) permite
conocer la conformación de un grupo que a través de una selectiva política
matrimonial llegaría a controlar importantes espacios en Nueva España,
principalmente en la ciudad de México y el puerto de Veracruz, y cuyas
conexiones abarcaban la burocracia, el ejército y el comercio. El grupo familiar,
a través de sus líneas femeninas, supuso a su vez una de tantas familias
extensas que actuaron como nicho-albergue de exitosos peninsulares recién
llegados, propiciando el asentamiento permanente de otros apellidos y familias
en Nueva España. El prestigio social del linaje alcanzaría su máxima expresión
en México con la concesión a uno de sus miembros del título nobiliario de conde
de la Presa de Jalpa.” 77
[1775.X.6] Conde de Tepa. Francisco Leandro de
Viana, oidor de la Audiencia de México, quien fuera autor de: “Memoria sobre las bebidas de la Nueva
España, sus efectos y sus gravámenes excesivos.” por Francisco Leandro de
Viana, Conde de Tepa, impresa alrededor de 1781 en 48 hojas.
“Francisco Leandro de
Viana, nacido en la provincia de Álava el 9 de marzo de 1730, realizó estudios
de leyes en distintos centros académicos españoles; llegó a Nueva España en
1767 para ocupar el puesto de alcalde del crimen de la Audiencia, de la cual
llegó a ser oidor. 5 Al casarse en julio de 1770 con María Josefa Rodríguez de
Pedroso y Pablo Fernández, tercera marquesa de Prado Alegre, pasó a formar
parte de una de las familias que habían amasado una cuantiosa fortuna gracias a
la producción pulquera. En poco tiempo adquirió ranchos y pulquerías, hecho que
lo convirtió en uno de los principales pulqueros del virreinato, sitio que
compartió con otros de sus familiares como los condes de Regla y Xala.” 78
[1776.VI.11] Conde del Valle de Súchil. “Al conde
del Valle de Súchil — Joseph del Campo Soberrón y Larrea — le correspondió
pagar a la Real Hacienda más de un millón de pesos en 1783 en concepto de
derechos sobre la plata y el azogue: la familia llevaba unos cincuenta años
explotando las minas de Sombrerete. Morfi nos deja una valiosa descripción del
conjunto de las propiedades, especialmente de la hacienda de los Muleros, cuyos
límites lindaban con el territorio de Nueva Vizcaya. Expresa la riqueza del
entonces gobernador interino de Nueva Vizcaya, fundador de núcleos urbanos (el
presidio de la Nueva Bilbao). En cuanto a las haciendas de beneficios de
metales, señaladas en la "relación de méritos y servicios" del
personaje, contaban (por lo menos una de ellas) con 2 000 peones (remite al
Archivo Histórico de Zacatecas, Ayuntamiento.).” 79
[1777.VIII.14] Conde de Casa Fiel. Concedido a don
Francisco Javier de Aristorena y Sanz.
[1790.IX.5] Conde de Casa Flórez, “…Vizcondes de
Bodquin. Don Manuel Antonio Florez
Maldonado, Martínez de Angulo y Bodquin, Caballero de Calatrava, Virrey del
Perú y de Nueva España, casó con Doña María de Pereyra, y tuvieron por hijo al
1er. Conde Don José Florez Pereyra (Caballero Gran Cruz de San Hermenegildo,
Gentilhombre de Cámara con ejercicio, Embajador de España en Austria y
Portugal), casó con Doña María Rafaela Gutiérrez de Terán y González Vértiz…” 80
“Manuel Antonio Flores
Maldonado, quincuagésimo primer virrey en Nueva España, del 16 de agosto 1787
al 16 de octubre 1789. Último de los nombrados por Carlos IV de España de la Casa de Borbón.” 81
[1797.VII.7] Conde de Alcaraz. Otorgado por
Carlos IV en favor de José Antonio Rengel de Alcaraz Paez Nieto de Villegas y
González de Vargas.
[1804.VIII.26] Conde de Casa Rul. “Uno de los
edificios coloniales más emblemáticos de la Ciudad de Guanajuato, una de las
principales ciudades de donde se planeó la independencia de México, es sin duda
la Casa del Conde de Rul.
“Una espléndida
construcción de cantera rosa con su estilo neoclásico que se localiza a solo
unos pasos de la Plaza de la Paz. En su fachada se esculpió el escudo de la
familia de Don Diego Rul, Conde y un fuerte opositor de la insurgencia mexicana
y quien murió en manos de estos cerca de Cuautla en el estado de Morelos.
Perpetuando la memoria de su hermosa y sufrida mujer, el callejón posterior a
la casa, se denomina Callejón de la Condesa. Actualmente es sede de los
tribunales Colegiado y Unitario del XVI Circuito.” 82
Título cuyo primer poseedor
fue don Diego Rul y Calero a la vez socio de Antonio de Obregón y Alcocer junto con Pedro Luciano Otero en la
productiva mina de la Valenciana con sus niveles de mayor producción sumamente
altos y superiores a los logrados en el virreinato del Perú, destacadamente en
el periodo de 1768 a 1804. (Ver nota 84 para una mayor claridad en cuanto a la
mezcla de familias y casas en el poder en la Nueva España).
[1805.XII.5] Conde de Pérez Gálvez. “Don Antonio
José Francisco Pérez Godoz, Gálvez, Crespo, Montes de Oca y Gómez, natural de
la Ciudad de Málaga, residente en el reino de México, Conde de Pérez Gálvez,
Coronel del Regimiento de Caballería de la Legión del Príncipe de aquel reino,
y Caballero del Hábito de Santiago.” 83 (Ver nota 84 para una mayor
claridad en cuanto a la mezcla de familias y casas en el poder en la Nueva
España).
[1778.XI.16] Conde de Medina y Torres. Título
nobiliario español creado por el rey Carlos III mediante Real Decreto de 9 de
mayo de 1776, a favor de Juan María de Medina y Torres, Tesorero de la Real
Casa de Moneda de México, aunque el real pronunciado el 16 de noviembre de 1778
a su hermano Antonio de Medina y Torres, Capitán del Regimiento de Milicias de
México, por fallecimiento del titular.
[1780.III.20] Conde de Valenciana. (Ver nota 84
para una mayor claridad en cuanto a la mezcla de familias y casas en el poder
en la Nueva España).Socio del conde de casa Rul en la explotación de la mina la
valenciana que le permitió acceder al título de El 20 de marzo de 1780 el rey
Carlos III de España —por petición del virrey Antonio María de Bucareli y
Urzúa— le otorgó a Obregón los títulos de vizconde de la Mina y conde de La
Valenciana. 84
[1783.I.15] Conde de Cortina. Concedido a don
Servando José Gómez de la Cortina y García de la Cortina. “Aquí vivió el Conde
José Justo Gómez de la Cortina, mejor conocido como el Conde de la Cortina,
quien fuera un hombre sobresaliente en el México del siglo XIX; hijo de Ana
María Gómez de la Cortina, fue el último heredero de un título nobiliario
nacido en 1783. En ese año el rey Carlos III concedió al abuelo de José Justo,
de nombre de Servando, el condado de la Cortina; las armas asignadas por el
monarca eran un escudo de armas partido y cortado en tres, formando ocho
cuarteles.
“Don Servando contrajo
nupcias con doña Paz Gómez Rodríguez, quien era nieta del Conde de San
Bartolomé de Xala (de quien hablaremos más en próximas entradas); de esta unión
nació Ana María Gómez de la Cortina, que quedó huérfana de padre y madre y al
heredar la enorme fortuna, junto con el título de condesa, mandó construir ésta
casa.
“El edificio cuenta con una
gran fachada con puerta de balcón arriba, ventanas de cantera almohadillada y
torreón en una de sus esquinas; se dice que fue modificada al abrirse la
avenida 20 de noviembre. Las piezas de habitación y estudio estaban envigadas,
la cocina enladrillada y con varios hornos para pan, tortillas y carnes.
Actualmente alberga en su interior oficinas y locales comerciales.
“En 1799 nació en esa
casona José Gómez de la Cortina, que fuera nombrado gobernador de la ciudad de
México por Antonio López de Santa Anna en 1834; también fue ministro de
Hacienda entre 1838 y 1839, y aunque no parezca, sus actividades políticas
pasaban a segundo plano ante su verdadera vocación: las artes y la ciencia.
“Fue fundador y primer
presidente de la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística en 1833; en 1829 había
sido nombrado miembro de la Real Academia de la Historia y estuvo en el
servicio diplomático de España, donde estudió y vivió muchos años. Era un
hombre muy culto, pero también escribió un diccionario de sinónimos, un manual
de voces técnicas de bellas artes y el famoso relato de ‘La Calle de Don Juan
Manuel’.
“Donde tal vez se manifestó
su refinamiento al máximo, fue en el arreglo de la ‘Casa Colorada’ del Parque
Lira, que a lo largo de su vida adulta fue embelleciendo con terrazas, rampas,
escalinatas, fuentes y glorietas. Desde allí editó tres revistas célebres: ‘El
registro Trimestral’, con artículos sobre educación, economía, arquitectura y
matemáticas; ‘El semanario para las señoritas’, destinado a la educación
científica y moral de las mujeres; y ‘El mosaico mexicano’, en el que
colaboraron las mejores firmas de la época, como Manuel Payno, José Bernardo
Couto y José Bustamante.” 85
[1783.V.20] Conde de Gálvez. Concedido a don
Bernardo de Gálvez y Madrid, 49.º virrey de la Nueva España. Bernardo de Gálvez
y Madrid, I conde de Gálvez y vizconde de Galveston (Macharaviaya, Málaga, 23
de julio de 1746-Tacubaya, México, 30 de noviembre de 1786) fue un militar y
político español, héroe de Pensacola, ciudadano honorario de los Estados Unidos
de América en honor a sus actos durante la guerra de independencia de ese país
e hijo de otro militar, Matías de Gálvez y Gallardo.
“A pesar de la
envergadura, mérito y repercusión histórica de sus acciones, Bernardo de Gálvez
es prácticamente un desconocido para la opinión pública española y
estadounidense.
“En su honor se erige la
Estatua a Bernardo de Gálvez junto a las Estatuas de los Libertadores en
Washington D. C., inaugurada por el rey Juan Carlos I el 3 de junio de 1976.
“En el año 2008 se creó la
Asociación Cultural Bernardo de Gálvez en Málaga, estrechando los lazos entre
su localidad natal Macharaviaya, la provincia de Málaga y las ciudades
estadounidenses de Galveston y Pensacola. Dos documentos, localizados por dicha
asociación con fecha 8 de mayo de 1783, aniversario de la batalla de Pensacola,
acreditaban el agradecimiento del Congreso de los EE. UU. a la ayuda que el
Reino de España prestó al pueblo norteamericano e incluían el deseo de honrar a
Don Bernardo de Gálvez con un retrato en el Capitolio en reconocimiento a su
destacada participación en la guerra de Independencia de los Estados Unidos.
Dicho documento fue ratificado en el Congreso de los EE. UU. y entregado el
retrato, obra de Carlos Monserrate Carreño, copia exacta del cuadro de Bernardo
de Gálvez realizado en 1784 y atribuido a Mariano Salvador Maella, fue colgado
en las paredes del Capitolio el 10 de diciembre de 2014.
“El 16 de diciembre de 2014
el Presidente de los Estados Unidos de América Barack Obama firmó la resolución
conjunta del Congreso estadounidense por la que se concedía la ciudadanía
honoraria de los EE. UU., a don Bernardo de Gálvez y Madrid, 229 años después
del fin de la guerra de independencia estadounidense.” 86
[1811.VI.9] Conde de Casa de Agreda. Concedido a
don Diego de Ágreda de Tejada
Martínez-Cabezón Sainz y Moreno.
[1818.VIII.8] Conde del Venadito. Concedido a don
Juan Ruiz de Apodaca y Eliza (Cádiz, 3 de febrero de 1754 - Madrid, 11 de enero
de 1835), 61º y último virrey de la Nueva España en funciones de 1816 a 1820.
[1818.VIII.13] Conde de Calderón. Concedido a don
Félix María Calleja del Rey, virrey de la Nueva España. Con el encabezado de:
“Félix María Calleja del Rey toma posesión del virreinato de la Nueva España.
Marzo 4 de 1813.” Doralicia Carmona, en Memoria Política de México nos deja: “A
fines del mes anterior, llegó a la ciudad de México el brigadier Olazábal quien
portaba la orden de la Regencia fechada el 16 de septiembre del año anterior,
por la el virrey Venegas es relevado y nombra para sucederle al mariscal de
campo Félix María Calleja del Rey. Había revalidad entre ellos.
“Cuando Calleja se presenta
en palacio el 28 de febrero, sale a recibirlo Venegas basta la primera sala, le
da el abrazo de felicitación y dos horas después estuvo á visitarlo en su casa.
El día 4 de marzo siguiente toma Calleja posesión del puesto de virrey. En el
palacio es la ceremonia… Venegas espera a Calleja con todas las autoridades en
el salón principal, le entrega el bastón; luego pasan a la sala del real
Acuerdo y Calleja hace el juramento acostumbrado.
“Apenas terminada la
ceremonia, deja el palacio y se traslada con su familia á la casa del conde de
Pérez Gálvez, en donde permanece hasta su salida para Veracruz, pocos días
después. “Cruel y sanguinario, no fue por
nadie sentida su separación, pero dejó justo renombre de integro en el manejo
de los caudales públicos y de infatigable en las rudas labores del gobierno,
acrecentadas por la difícil situación que crea la guerra desde el momento en
que tomó posesión del mando superior.. […] El nombramiento inquieta a los
independentistas pues conocen de su crueldad. Calleja a los pocos días publica
una proclama en la que se manifiesta partidario de la Constitución, “Establecido un justo medio entre la
confusión de la democracia y la arbitrariedad del despotismo, sois ya
ciudadanos dependientes de un poder moderado y justo, que subdividido en sus
tres calidades esenciales, imposibilita á los que las poseen como en depósito,
de abusar de su facultad, y reunir un excesivo mando, en perjuicio de vuestros
derechos y de vuestra libertad. Vuestras manos industriosas no están ya ligadas
ni sujetas á restricciones absurdas: podéis cultivar en vuestros campos cuanto
ellos sean capaces de producir: nombraréis de entre vosotros mismos los que hayan
de dirigir y cuidar de vuestra economía civil y los que hubiesen de representar
la parte de vuestra soberanía en el Congreso nacional: publicaréis libremente
vuestras ideas y pensamientos políticos, en cuanto no propendan á originar la
división o trastorno del Estado; y seréis á la vez súbditos y gobernantes, pues
que los empleos y destinos públicos son del español sabio y benemérito, ora
haya nacido en la península, ora en América”. […] “Si á pesar de mi persuasión, y olvidando lo que debéis á la patria, al
rey y á vosotros mismos os dejáis arrastrar del egoísmo, de la imprudencia, del
odio y de aquellos vicios que no son compatibles con la paz de Nueva España,
sabré usar inexorablemente del rigor de la justicia para apremiar á cada cual
al desempeño de sus obligaciones, y aun cortar del cuerpo social todos los
miembros corrompidos que puedan enfermarlo. Ni el título de americano ni el de
europeo será para mí causa de indecisión en el premio o castigo […]. “Los buenos deben mirarme como á un padre;
pero ¡ay de aquel que osare atentar contra la seguridad del Estado! Las leyes
caerán sobre su existencia y yo seré el primero que pronuncie el terrible fallo”.
87
[1821.X.26] Conde
de Samaniego del Castillo. Concedido a don Manuel Samaniego del
Castillo. “Manuel Samaniego del Castillo. Militar. (Soto de La Marina,
1773-Querétaro, México, 1822). Conde de Samaniego-Castillo, nació en el barrio
de Murillo, en Soto de la Marina, y embarcó a Nueva España el año 1790, como
aspirante al Cuerpo de Dragones de Sierra Gorda, del cual era coronel su tío
Antonio del Castillo Llata, cuarto conde de Sierra Gorda por matrimonio.
Ascendió a teniente en diciembre de 1792, a capitán en diciembre de 1810, y a
coronel en 1812. Su ascenso a capitán se debió al hecho de armas de la defensa
de Querétaro, atacada por los franceses (¿?) en 1810, siendo además
recompensado con el título de Defensor de Querétaro. El año 1808 y el 1816
solicita le sea concedido el ingreso en alguna de las órdenes militares. El 17
de mayo de 1820 fue armado caballero de Calatrava. El 26 de octubre de 1821,
Fernando VII firmó en San Lorenzo del Escorial la orden de concesión del
condado de Samaniego del Castillo. Su hijo mayor, Ramón de Samaniego de la
Canal, fue el primer gobernador del Estado libre de Querétaro, después de la
independencia de México. Murió en Querétaro, el día 2 de agosto de 1822, a los
49 años de edad.” 88
Viscondes:
[1627.II.14] Vizconde de San Miguel. (Ver:
Marqués de Selva Nevada.) El
vizcondado de San Miguel ha sido un título nobiliario español que, con carácter
de vizcondado previo, la Corona ha otorgado en varias ocasiones antes de
conceder una merced definitiva. En virtud de su naturaleza de vizcondado
previo, éste ha revertido a la Corona cuando el título definitivo ha sido
entregado al beneficiario.
El Vizcondado de San
Miguel, con carácter de vizcondado previo, ha sido otorgado al menos en las
siguientes ocasiones: El 12 de febrero de 1627, por el rey Felipe IV, mediante
Real Carta de dicha fecha, a favor de Rodrigo de Vivero Aberrucia. Revirtió a
la Corona cuando le fue entregado el título de conde del Valle de Orizaba, el
29 de marzo del mismo año; En 1768, por el rey Carlos III, a favor de Pedro
María Romero de Terreros y Ochoa de Castilla, hasta que le fue entregado el
título de conde de Santa María de Regla, el 7 de diciembre de 1768; En 1777,
por el mismo monarca anterior, a favor de Manuel Rodríguez de Pinillos y López
Montero. Revirtió a la Corona cuando le fue entregada la merced de marqués de
Selva Nevada, el 18 de enero de 1778; En 1831, por el rey Fernando VII, a favor
de Carlos-José Pedroso y Garro, hasta que le fue entregada la merced de conde
de Casa Pedroso y Garro en 1832.
[1627.II.24] Vizconde de Ilucán. El ducado de
Moctezuma de Tultengo es un título nobiliario español creado por la reina
Isabel II, el 11 de octubre de 1865 a favor de Antonio María Moctezuma-Marcilla
de Teruel y Navarro, XIV conde de Moctezuma de Tultengo, por elevación a ducado
de Moctezuma del título de conde de Moctezuma de Tultengo.
El título se creó con la
denominación de "ducado de Moctezuma", siendo el 14 de enero de 1992
cuando se le dio la actual denominación de "ducado de Moctezuma de
Tultengo", continuación del anterior título de ducado de Moctezuma. Su
actual denominación hace referencia al nombre del monarca azteca Moctezuma II,
del mismo modo que lo hacían los anteriores títulos de duque de Moctezuma,
conde de Moctezuma de Tultengo y el primitivo título de conde de Moctezuma.
En 1992 se volvió a añadir
el apelativo "de Tultengo", en referencia al pueblo de Tultengo, en
el estado de Hidalgo (México), y como continuación de la época en que se llamó
"condado de Moctezuma de Tultengo" (desde Carlos II a Isabel II).
(Otro) Concedido a don
Pedro Tesifón de Moctezuma y de la Cueva. Actualmente está en posesión de doña
María del Carmen Marcilla de Teruel y Valcárcel.
[1648.XII.21] Vizconde de San Pedro Mártir de la Vega del
Rey, convertido en Conde de Marcel de Peñalva [1649.V.30]
Barón:
[1784.VI.29] Barón de Santa Cruz de San Carlos.
Concedido a don Guillermo de Caserta y
Daens. “San Lorenzo, 9-octubre-1784. Cédula para que en los reinos de las
Indias se guarde y cumpla el título de barón de Santa Cruz de San Carlos,
despachado por el Consejo de Cámara de Castilla a don Guillermo Caserta Daenens
Stuard y demás que en la misma se expresa.” 89
Señor:
[16??.?.?] Señor de Tecamachalco. A manera de
Monumento Histórico y atractivo turístico queda la denominada Casa del Conde en
donde “… vivió Alonso Valiente, el primer encomendero de Tecamachalco. Luego la
casa perteneció a la última esposa de Valiente, Melchora de Aberrucia, quien se
casó por segunda vez y dio a luz al primer conde del Valle de Orizaba y primer
embajador de México en Filipinas, Rodrigo de Vivero y Aberrucia. Título
concedido a don Rodrigo de Vivero y Aberrucia.” 90
[16? ] Señor de Tula. Concedido aunque
algunos aplican el vocablo "reconocido" quizás con un mayor grado de
verismo, a don Diego Luis Ihuitlemoctzin: “El presente trabajo pretende mostrar
la actuación y desempeño de don Diego Luis Moctezuma Ilhuitltemoctzin, nieto
del hueytlatoani Moctezuma Xocoyotzin, hijo de don Pedro Moctezuma
Tlacahuepantzin y padre de don Pedro Tesifón Moctezuma, primer conde de
Moctezuma y vizconde de Ilucan. Don Diego Luis Moctezuma desempeñó un papel
importante durante la segunda mitad del siglo XVI y primeros años del XVII,
primero como hijo de don Pedro Moctezuma, quien lo envía a la Corte y Reino de
Castilla a defender ante el rey de España y el Consejo de Indias sus intereses
como heredero legítimo de Moctezuma Xocoyotzin. Posteriormente, cuando don
Diego Luis se convierte en sucesor de su hermano don Martín Cortés Moctezuma se
ve afectado por la política de la Corona y el Consejo de Indias de
debilitamiento sistemático de la nobleza indígena. Su salida de la Nueva España
y las promesas incumplidas por parte de la Corona determinan la política de
Felipe II y Felipe III con los herederos de Moctezuma Xocoyotzin.” 91
[1708.IV.17] Señor de Atrisco. (Ya asentado el
renglón de ducados)…
“Pero los criollos
descontentos, como Primo de Verdad, ciertos de que la victoria de Francia era
segura, fueron en su propuesta más allá: se pronunciaron por la separación
absoluta de España y el desconocimiento de su calidad como Colonia. Esta idea
la compartían personajes como el oidor Jacobo de Villaurrutia, el marqués de
Uluapa, el marqués de Rayas, el conde de Medina y el conde de Regla, así como
don Melchor de Talamantes. Varios de ellos se presentaron ante el virrey para
pedirle que asumiera el gobierno de Nueva España antes de que Francia reclamara
ese derecho. En pocas palabras, proponían la independencia de la Nueva España.”
92
Notas:
1.- En este
caso la versión electrónica con acceso al contenido de la 22ª edición y las enmiendas
incorporadas hasta 2012.
2.-
juridicas.unam.mx, consultado el 24 de julio del 2015.
3.- La
mayoría de la información asentada en este texto tiene por base Genealogía
Novohispana. Estudios cortos sobre familia y parentesco en la Nueva España.
Consultado el 19 de julio del 2015. Con algunos retoques redaccionales por
cuenta propia.
4.- genealogianovohispana.blogspot.mx Consultado
el 26 de agosto del 2015. 5.- Genealogía Novohispana. Estudios cortos sobre
familia y parentesco en la Nueva España. Consultado el 19 de julio del 2015. No
estará de más revisar el enlistado derivado del anterior en: mexicoheraldico.blogspot.mx
6.- Ídem.
7.- Ibídem.
8.- Es
curiosa la inversión de los apellidos obligada por el origen de la fortuna y la
preeminencia nobiliaria.
9.- es.wikipedia.org Consultado el 19 de
julio del 2015.
10.- uair.arizona.edu
11.- “Éste
Título de Marquesado de Salinas, es independiente y por tanto diferente al
Marquesado de las Salinas, (con el vizcondado previo de Tagle), creado en 1733
para Juan Manuel Pérez de Tagle, vecino de México, y que el séptimo poseedor
fue Leopoldo O'Donell y Lara, VI duque de Tetuán. “Así mismo es independiente y
también diferente al Marquesado de Salinas del Río Pisuerga, creado en 18 de
julio de 1609, para Luis de Velasco y Castilla… “Aunque legalmente son tres
títulos independientes y sin ninguna relación entre sí, la coincidencia en el
parecido de las tres denominaciones, aunque realmente sean diferentes, se ha
prestado a errores en muchas publicaciones. “Es muy corriente aplicar el
calificativo de Marqués de Salinas, a los que han sido y son Marqués de Salinas
del Río Pisuerga. Esto ha sido debido a que durante más de cien años solo
existió el Marquesado de Salinas del Río Pisuerga, por lo que se abreviaba a
Marqués de Salinas y en aquellos momentos no había posibilidad de error, al no
haber ningún otro título con nombre parecido. “Otro factor determinante, ha
sido, la relevancia histórica del primer Marqués de Salinas del Río Pisuerga,
Don Luis de Velasco y Castilla, virrey de Nueva España y virrey del Perú, lo
que contribuyó a que se conociera y popularizara éste título nombrándolo como
Marqués de Salinas, sin más, y siguiese nombrándose así posteriormente, aunque
luego (114 años después) ya existiera el título exacto de Marqués de Salinas, y
diez años más tarde, el de Marqués de las Salinas. es.wikipedia.org Consultado el 25 de agosto del 2015.
12.- apellidosdecantabria.com
13.- es.wikipedia.org Consultado el 19 de
julio del 2015.
14.- Luis
Ortiz Macedo. Palacios nobiliarios de la Nueva España. Colección Arquitectura.
Universidad Nacional Autónoma de México (Facultad de Arquitectura); Instituto
Nacional de Bellas Artes; Seminario de Cultura Mexicana; Universidad la Salle;
Universidad Anáhuac de México; Conaculta. Tercera edición: 30 de noviembre del
2009. Libro facilitado por la estimada Esther Vázquez García.
15.- ritosyretos.com.mx Consultado el 25 de
agosto del 2015.
16.- es.wikipedia.org Consultado el 19 de
julio del 2015.
17.- Luis Ortiz
Macedo. Obra citada. Páginas 188 a 191.
18.- cdigital.dgb.uanl.mx Consultado el 19 de
julio del 2015.
19.- La
Anata es un antiguo impuesto colonial español instaurado por real cédula el 22
de mayo de 1631. Generalmente el impuesto no se aplicaba en su totalidad, sino
que satisfacía la mitad de la renta del primer año. Es por esta razón por lo
que se suele denominar a este impuesto como media anata, aunque se pueden
encontrar casos en los que se cobraron anatas completas. Cabe recordar que ésta
se cobraba por el uso de los títulos nobiliarios.
20.- web.educastur.princast.es
21.- web.educastur.princast.es
22.- el.tesorodeoviedo.es
23.- bing.com
24.-
genealogianovohispana.blogspot.mx
25.- euskomedia.org
26.- bing.com
27.- Nota
sobre el Marquesado de Castañiza. En la obra "Diccionario Heráldico y
Nobiliario de los reinos de España" se dice: "Castañiza. Título dado
en Méjico por Felipe V el 8-III-1722 a Juan Castañiza Larrea. En 1965 se
extendió carta de sucesión a favor del conde de Casa de Loja; Conde de Casa de
Loja lo era desde 1949 María Inmaculada Peláez de la Puente". antzinako.org Consultado el 25 de agosto
del 2015.
28.- casaimperial.org Consultada el 25 de
agosto del 2015.
29.- genealogianovohispana. Consultada el 24
de julio del 2015.
30.- nexos.com.mx. Consultado el 24 de julio
del 2015.
31.- mikeap.wordpress.com Consultado el 24 de
julio del 2015.
32.- La
herencia del Condado del Condado del Valle de Orizaba. El Mundo de Orizaba.
Lunes 13 de diciembre del 2010. garciamarquez_upn@hotmail.com
Consultado el 24 de julio del 2015.
33.- es.wikipedia.org Consultado el 24 de
julio del 2015.
34.- El
linaje de Moctezuma vive… en España, 16 de septiembre de 2010. proceso.com.mx. Consultado el 24 de
julio del 2015.
35.- es.wikipedia.org. Consultado el 24 de
julio del 2015.
36.- maimenesgenealogia.blogspot.mx Consultado
el 24 de julio del 2015.
37.- genealogianovohispana. Consultada el 25
de julio del 2015.
38.-
Colindres – Serna. pantxike.wordpress.com
Consultado el 25 de julio del 2015.
39.- genealogianovohispana. Consultada el 25
de julio del 2015.
40.- es.wikipedia.org Consultado el 25 de
julio del 2015.
41.- theshops.mx Consultado el 25 de julio
del 2015.
42.- “… la
nobleza indígena también fue reconocida con dichas mercedes, prueba de ello es
el reconocimiento de hidalguía de todo el pueblo tlaxcalteca por igual, así
como la nobleza de los caciques y gobernantes de la Mixteca y otros pueblos.
Entre los más reconocidos por la Corona Católica, se encontraron los
descendientes del Emperador Moctezuma Xocoyotzin, recibiendo innumerables
títulos como el condado de Moctezuma, que más tarde sería elevado a ducado de
Moctezuma de Tultengo, con Grandeza de España de Primera Clase, así como el
marquesado de Moctezuma (concedido después de la Independencia, razón por la
que no figura en este artículo), el vizcondado de Ilucán, el señorío de Tula,
el condado de Miravalle, entre otros. Los Moctezuma vieron reconocido su status
regio, y su sangre se mezcló dentro de las principales familias de la
aristocracia novohispana y peninsular por igual. Mucho más podríamos hablar
acerca de los tributos que la Corona Católica pagaba anualmente a la Familia
Real de Moctezuma como compensación por el uso del suelo y los cauces
fluviales, legítimamente reconocidos como propiedad de los Moctezuma, hasta que
en 1934 fueron suspendidos y desestimados por el gobierno del presidente
Abelardo L. Rodríguez Luján. Este acto fue quizás el último de supresión del
reconocimiento de la nobleza, que afectaba no sólo a linajes peninsulares, sino
a linajes indígenas de gran reconocimiento en Europa, mas no así en América.”
43.- indiasoccidentales.wordpress.com Consultado
el 25 de julio del 2015.
44.- wikitree.com Consultado el 25 de julio
del 2015.
45.- De
Escenarios, con título de: Pintura Morelia. De mineros y minería, un homenaje
en mural para Tlalpujahua y una entradilla que dice: En «una mina sixtina» se
convertirá a la Mina de las Dos Estrellas de Tlalpujahua, una de las primeras y
más grandes productoras de oro en México; firmado por Heriberto Cortés Vélez el
jueves 8 de Junio de 2006, extraemos: “En «una mina sixtina» se convertirá a la
Mina de las Dos Estrellas de Tlalpujahua, una de las primeras y más grandes
productoras de oro en México, la cual será el lugar donde Gustavo Bernal
Navarro pintará un mural en homenaje a los mineros que dedicaron su vida a la
extracción del oro… (el autor pone en voz de Gustavo Bernal Navarro) aquí fue
la primera mina productora de oro y fue la primera que implementó tecnología,
como electricidad, cianuración, en el siglo XIX; Tlalpujahua fue productora de
oro mucho antes de que llegaran los españoles, más o menos su producción inicia
junto con Taxco, en 1540… se sacaban dos mil toneladas diarias de oro, que no
las saca ni las sacará ninguna otra mina, a principios del siglo pasado este
lugar tenía cinco mil 847 mineros, pero luego la abandonaron, ya nadie quiere
venir a verla, las instalaciones que aún tenemos son de 1900… «Quien llega a la
actual Tlalpujahua en las altas montañas entre los estados de Michoacán y
México, se siente a gusto, a placer, atraído. No pueden imaginar que están en
la tierra de los Rayón, los insurgentes que dieron patria, no saben que esta
pequeña ciudad de cuatro mil habitantes, sostuvo durante cinco años la cabeza
de la lucha de independencia; sacrificó vidas, minas, bienes por el ideal de
forjar una nueva nación… No pueden saber que antes de los españoles, nahoas y
purépechas guerreaban por el dominio de estas montañas y su oro. Tampoco hay
algo que indique la riqueza de don Matías de Munarriz (sic) Conde del Fresno de
la Fuente, ni la de don José de la Borda, quien según J. Burkhart, obtuvo
ganancias de 33 millones de pesos de 1742 a 1747, ni los esfuerzos y logros de
tantos, humildes o famosos que aquí nacieron, pasaron o murieron». cambiodemichoacan.com.mx Consultado el
17 de agosto del 2015.
46.- es.wikipedia.org Consultado el 17 de
agosto del 2015. 47 heraldaria.com/títulos nobiliarios. Sin aportar más datos.
48.- leyendascoloniales.blogspot.mx Consultados
el 17 de agosto del 2015.
49.- La
historia de Taxco. mexicodesconocido.com.mx
Consultado el 17 de agosto del 2015.
50.- casadelaslagrimas.com Consultado el 17
de agosto del 2015.
51.- inafed.gob.mx Consultado el 21 de agosto
del 2015.
52.- Rafael
García Pérez, autor de un artículo para la revista de Estudios Histórico
Jurídicos, Wikipedia. Manuel de Fon,
Consultado el 21 de agosto del 2015.
53.-
Fuente: J. E. Hernández y Dávalos. Historia de la Guerra de Independencia de
México. Seis tomos. Primera edición 1877, José M. Sandoval, impresor. Edición
facsimilar 1985. Instituto Nacional de Estudios Históricos de la Revolución
Mexicana. Comisión Nacional para las Celebraciones del 175 Aniversario de la
Independencia Nacional y 75 Aniversario de la Revolución Mexicana. Edición
2007. Universidad Nacional Autónoma de México. Versión digitalizada por la
UNAM: pim.unam.mx Consultado el 20 de
agosto del 2015.
54.- bisabuelos.com
55.- genealogianovohispana.blogspot.com.es Consultado
el 21 de agosto del 2015.
56.- es.wikipedia.org Consultado el 17 de
agosto del 2015.
57.- Ídem.
58.-
Guillermo Porras Muñoz. La calle de Cadena en México, páginas 2 y 3. ejournal.unam.mx
59.- cdigital.dgb.uanl.mx Consultado el 25 de
julio del 2015.
61.- genealogianovohispana.blogspot.mx Consultado
el 25 de julio del 2015.
62.- rutazacatecas.com Consultado el 25 de
julio del 2015.
63.- flickr.com Consultado el 25 de julio del
2015.
64.- elcentrohistorico.com.mx Consultado el
21 de agosto del 2015.
65.- dialnet.unirioja.es Consultado el 21 de
agosto del 2015.
66.- es.m.wikipedia.org Consultado el 21 de
agosto del 2015.
67.- es.wikipedia.org Consultado el 21 de
agosto del 2015.
68.- Consultada
el 21 de agosto del 2015.
69.- surnames.org Consultado el 22 de agosto
del 2015.
70.- mumedi.mx Consultado el 22 de agosto del
2015.
71
historicas.unam.mx Consultado el 22 de agosto del 2015.
72.-
cdigital.dgb.uanl.mx Consultado el 19 de julio del 2015.
73.- ritosyretos.com.mx Consultado el 22 de
agosto del 2015.
74.- Jorge
J. Jesús Carrillo. Palacio de los condes de la Torre de Cossío o Casa de Don
Juan Manuel. “El nombre por el que es conocida esta antigua casona del siglo
XVIII tiene su origen en el siglo XVII, cuando habitó en este sitio un célebre
personaje de nombre Don Juan de Manuel de Solórzano, de quien se dice murió
ahorcado en el año de 1641.
“Incluso, este tramo de la actual calle de
Rep(ública) de Uruguay era conocida como la calle de Don Juan Manuel.
“La leyenda refiere que un acaudalado caballero
de nombre Don Juan Manuel (de Sotomayor conocido por Solórzano, ver texto de la
placa) de Solórzano, esposo de la bellísima doña Mariana de Laguna, sentía unos
celos enfermizos por ella. Enloquecido e imaginando que su esposa le era infiel
en su propia casa, decidió investigar y conocer quién era su furtivo amante.
“Así, fue a visitar a un demoníaco brujo para que
le dijera la forma de acabar con su imaginario rival.
“El brujo le aconsejó esperar en la puerta de su
casa al supuesto amante de su esposa.
“Para ello, al acercarse el sujeto a la puerta de
su casa, debería detenerlo y darle muerte, después de lo cual, el demonio le
diría si realmente el sujeto muerto era su amante. “Siguiendo las indicaciones
del brujo, Don Juan Manuel de Solórzano salía a la puerta de su casa a las once
de la noche y al primer hombre que acertaba a pasar frente a su casa le
preguntaba la hora, al contestarle ‘las once de la noche’, Don Juan Manuel le
respondía ‘dichoso aquel que sabe la hora en que muere’ y con su espada en mano
daba artera muerte a los desafortunados hombres que habían tenido la mala fortuna
de cruzarse por su camino.
“Después de cada brutal asesinato, se dice que el
demonio, sonriente le indicaba que el sujeto no era el amante de su esposa.
“Así, de esta forma, se dice que noche a noche
aparecieron muertos distinguidos caballeros, entre los que se encontraban
algunos familiares suyos. Sin haber dado muerte a su rival, triste y
atemorizado fue a pedir ayuda a un sacerdote del convento de San Francisco,
contándole a detalle lo sucedido.
“Ante la gravedad de los hechos, el fraile le
impuso como penitencia rezar el rosario tres noches seguidas al pie de la horca
de la plaza mayor. “Una oscura noche, camino a la plaza mayor se cruzó con una
procesión en la que llevaban el cadáver un hombre, al acercarse a preguntar por
quién rezaban se enteró que el difunto que iba dentro de la caja era él mismo.
“Al día siguiente, amaneció ahorcado en la plaza
mayor don Juan Manuel de Solórzano, provocando gran revuelo entre los
habitantes de la ciudad. De acuerdo con la conseja popular fueron las almas de
todos aquellos que murieron en sus manos quienes lo subieron a la horca en la
que pereció. Después de lo cual la Audiencia mandó derribar la casa en la que
habitara.” ritosyretos.com.mx Consultado
el 22 de agosto del 2015.
75.- chihuahuamexico.com Consultado el 22 de
agosto del 2015.
76.- jalpa-de-canovas.webnode.mx Consultado
el 22 de agosto del 2015.
77.- Javier
Sanchiz, José Ignacio Conde Díaz Rubín. La familia Monterde y Antillón en Nueva
España. Reconstrucción genealógica. revistas.unam.mx
Consultado el 22 de agosto del 2015.
78.- estudioshistoricos.inah.gob.mx Consultado
el 22 de agosto del 2015.
79.- nuevomundo.revues.org Consultado el 25
de julio del 2015.
80.- cdigital.dgb.uanl.mx Consultado el 24 de
agosto del 2015.
81.-
historiacultural.com Consultado el 24 de agosto del 2015.
82.- mexicolindoyquerido.com.mx Consultado el
24 de agosto del 2015.
83.- papelesdefamilia.mx
Dirección de Estudios Históricos. INAH. Consultado el 24 de agosto del 2015.
84.-
"La mina más grande de país, La Valenciana, había sido descubierta por
Antonio de Obregón y Alcocer, quien en 1780 fue el primer conde de Valenciana,
con un complicado grupo de descendientes que formaron uno de los diversos
clanes en que se dividió la élite (y hasta cierto punto, la política) de la
Nueva España. Su hijo, el segundo conde del mismo nombre, fue una personalidad
más débil, quien según el personal de la legación británica había ‘perdido en
el juego (su fortuna) y se quedó en penuria en la vejez’, interpretación
excesivamente pesimista de sus temporales dificultades financieras, debido a la
destrucción causada por la Insurgencia, porque cuando falleció en 1833 aun
poseía más de un millón de pesos. El primer conde tuvo un hijo natural, Ignacio
Obregón, quien heredó más de su energía e hizo otra fortuna en el Real de
Catorce, en San Luis Potosí, mientras en sus ratos libres mandaba una milicia
de dragones. Había sido amigo y socio (un tanto ilegalmente) del virrey José de
Iturrigaray, quien en 1808, con la ayuda de algunos criollos de la ciudad de
México y de las provincias, había intentado hacer autónoma a la Nueva España
"Cuando Iturrigaray fue desafiado por los
españoles, Ignacio Obregón se lanzó hacia el sur con sus dragones, pero ya era
demasiado tarde para impedir el golpe que depuso al innovador burócrata
convertido en precursor político malgré lui. El primer conde también tuvo dos
hijas. Una de ellas casó con Diego Rul, militar español nombrado conde de Rul
en 1804, y ‘conde consorte de La Valenciana’ durante algún tiempo, mientras
Antonio era menor. Murió combatiendo a los insurgentes en 1812, pero su hijo
continuó la gran estrategia de alianzas, casado con la hija de Juan Francisco
Azcárate, emprendedor abogado y minero, paladín de la facción de Iturrigaray en
1808, y después asociado a Iturbide. Miguel, nieto de Rul, con el tiempo
llegaría a ser el principal administrador de los intereses de La Valenciana.
“La segunda hija del viejo conde de Valenciana
casó con otro soldado español, Antonio Pérez Gálvez en 1805, y también
temporalmente, tras la muerte de su cuñado, a ser ‘segundo conde consorte de La
Valenciana’. Durante la guerra de la Insurgencia se rumoreó que él tenía
simpatías republicanas y que estaba en contacto con el general Félix María
Calleja a quien, pese a ser principal represor, los rebeldes intentaron
acercársele, tentándolo con la posibilidad de que llegara a ser un Iturbide
avant la lettre y gobernante de una nueva nación.
“El hijo de Pérez Gálvez, Juan de Dios, quién
casó con una prima Rul y falleció sin descendencia en 1848, fue jefe de otra
fortuna mexicana hecha a base de minas, tierras y comercio, de principios de la
época independiente. Sus intereses fueron heredados por una hija, Francisca,
conocida como condesa de Pérez Gálvez (aunque los auténticos republicanos
evitaran esos títulos). Sobre ella recayó la responsabilidad de presidir el
giro de la rueda de la historia: en 1838, después que la compañía británica que
había alquilado las minas en 1825 se metiera en dificultades, la familia Pérez
Gálvez volvió a encargarse de administrar la empresa (durante todo el tiempo,
habían sido los propios nominales). Como también ella murió sin descendencia,
todo pasó a Miguel Rul, quien se encontró heredero de los títulos de La Valenciana,
Pérez Gálvez y Rul..." vamonosalbable.blogspot.mx
Consultado el 24 de agosto del 2015.
85.-
Alejandra McCartney, en leyendascoloniales.blogspot.mx
86.- es.wikipedia.org Consultado el 25 de
agosto del 2015.
87.-
Doralicia Carmona. memoriapoliticademexico.org
Consultado el 25 de agosto del 2015.
88.- cantabria102municipios.com Consultado el
25 de agosto del 2015.
89.- historicas.unam.mx Consultado el 25 de
agosto del 2015.
90.-
“Rodrigo de Vivero y Aberrucia (Tecamachalco 1564 - Orizaba 1656). Nació en
Orizaba (México) en 1564, aunque otros autores indican que era Tecamachalco.
Era hijo de Rodrigo de Vivero y Velasco, que había nacido en Olmedo y era
Caballero de Santiago, y Melchora de Aberrucia, ambos emparentados con las
primeras familias que fueron a gobernar Nueva España. También era descendiente
de un pariente (padre o abuelo) que llegó con Hernán Cortes en la conquista de
México.
“Al enviudar su padre, se casó el 6 de Febrero de
1589 con Leonor de Ircio Mendoza y Luna, hija de Martín de Ircio y María de
Mendoza, hermana del Virrey Antonio de Mendoza. Tuvo un hijo legítimo, Luis de
Vivero e Ircio (2º. Conde de Orizaba, 1616-1636) que casó con Graciana Suárez
de Peredo y tuvieron a Nicolás de Vivero y Peredo (1636-1686), casado con Juana
Urrutia de Vergara, que no tuvieron sucesión. El segundo conde también tuvo una
hija, doña Luisa de Vivero y Peredo, que se casó con el Capitán D. Juan de
Chavarría y tuvieron tres hijos.
“Era Rodrigo bien dispuesto para las armas y la
política, por lo que su primo Luis de Velasco lo nombró corregidor en Cholula,
y posteriormente Gobernador de Nueva Vizcaya. Luis de Velasco y de Castilla,
hijo del primer Luis de Velasco y Marques de Salinas, fue Virrey en 1590-1595.
“Bien probado ya en los difíciles cargos y habiendo muerto el gobernador de
Filipinas, Pedro Bravo de Acuña, el Virrey mandó a su primo a Filipinas en 1608
para que se hiciera cargo del gobierno de aquel país. Fue Gobernador Interino
de Filipinas (15 de Junio de 1608 hasta Abril de 1609), que defendió frente a
los holandeses. En 1609 cesó en el Gobierno de Filipinas y al regresar a México
su barco naufragó y fue a parar a las costas de Japón, donde se convirtió en el
primer Embajador de España en esas tierras. Inició la apertura naval y
comercial con Japón, país con el que formalizó diversos acuerdos favorables
para España (1609-1610). Rodrigo de Vivero consiguió abrir el puerto de Urraca,
actual Tokio, al comercio con los barcos españoles y permitir la entrada de misioneros
al Japón. Dejó todo arreglado y se embarcó para Nueva España. Sufrió un
naufragio y volvió a las playas japonesas, donde fue bien recibido y le dieron
dinero suficiente para su regreso. Llegó al fin a México en 1610. El Rey Felipe
III, enterado de estas gloriosas andanzas, le hizo Conde del Valle de Orizaba y
Presidente de la Real Audiencia de Panamá (1620).
“Cuando abandonó sus cargos en Panamá (Capitán
General, Gobernador y Presidente de la Audiencia de Panamá) se le concede el
título de Vizconde de San Miguel en Nueva España (29 Marzo 1627) y también el
de Marqués del Valle de Orizaba (que podía trasmitir a sus herederos).
“Nombrado Conde del Valle de Orizaba por Felipe
IV el 14 de Febrero de 1627 (o 29 de Marzo según otras fuentes), también le
concedió el título de Vizconde de San Miguel y Señor de Tecamachalco (México)…”
apellidovivero.blogspot.mx Consultado
el 25 de agosto del 2015.
91.-
Francisco L. Jiménez Abollado. Don Diego
Luis Moctezuma, nieto de Hueytlatoani, padre de conde: un noble indígena entre
dos mundos. Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, Pachuca, México. estudiosamericanos.revistas.csic.es Consultado
el 25 de agosto del 2015.
Un párrafo del interesante trabajo de Francisco
Luis Jiménez Abollado, Profesor Investigador en Área Académica de Historia y
Antropología-Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, Ecatepec y
alrededores, México, con un paso anterior en el Instituto Tecnológico y
Estudios Superiores de Monterrey-Campus Estado de México ITESM-CEM, Universidad
Autónoma de Yucatán; Doctor en Historia de América 1989 – 1997 por la
Universidad de Sevilla: “La figura de don Diego Luis resulta apasionante a la
luz de la documentación generada sobre su persona. Si ya de por sí son
destacables las particularidades de su origen, nacimiento y situación legal,
más conmovedor incluso resulta el devenir de su existencia. Hijo natural de don
Pedro Moctezuma, como solía asentar en sus probanzas, cartas y peticiones, y
nieto del “Gran Moctezuma”, don Diego Luis Moctezuma Ihuitltemoctzin
posiblemente no estuvo donde tenía que estar en el momento en que su padre
falleció. El hecho de ser el hijo mayor, “y el más querido que tiene el dicho
don Pedro”, le obligaron en 1567 a abandonar la Nueva España con destino a la
Corte castellana. A partir de entonces, y hasta su muerte en Valladolid en
1606, también siguiendo a la Corte, su actuación va a ser defender los intereses
de la Casa de Moctezuma. Primero los de su padre y hermanos; después los suyos
propios a partir de 1576, cuando fallece su hermano don Martín. Con tesón e
insistencia, durante cerca de cuarenta años, se enfrentará a diferentes
argucias, engaños, indiferencias y promesas incumplidas.”
92.-
Doralicia Carmona: Memoria Política de México.
No hay comentarios:
Publicar un comentario