miércoles, 11 de abril de 2018

Desde Ourem hasta Zacatecas



Parroquia de Fátima
Víctor Manuel López Wario
"Un día de primavera de 1916, en Fátima, pequeña villa cerca de Ourem, Lucía dos Santos (de nueve años), Francisco Marto (de ocho) y su hermana Jacinta (de seis) estaban jugando cerca de la Cova da Iria, una caverna a las afueras de la población donde los jóvenes pastores solían llevar el ganado. Los tres niños eran analfabetos, pero muy católicos. Los padres de Lucía eran propietarios de sus tierras pero, igual que la familia de los otros niños, eran muy pobres. Los tres estaban cuidando el ganado en una colina próxima cuando un muchacho de unos quince años se materializó ante ellos y les exhortó a que rezaran. El «ángel» se apareció a los niños dos veces más en 1916, mientras jugaban en casa de Lucía y en otra ocasión, de nuevo en la colina. Estas visitas evangélicas precedían y anunciaban las apariciones de la Virgen María en Fátima." 1 Preámbulo dentro de la historia del milagro en el cual, la religión, la ciencia y el poder político aún no concretan un acuerdo, incluido el aporte de los ufólogos para aclarar las 6 manifestaciones marianas —13 de mayo, 13 de junio, 13 de julio, 19 de agosto en razón de que el día 13 los niños estaban presos por el orden político, 13 de septiembre y 13 de octubre de 1917—. Francisco Marto murió en 1919 y su hermana Jacinta en 1920, ambos afectados por la gripa, lo cual cumpliría uno de los varios secretos confiados a Lucía en la aparición correspondiente al 13 de junio.
                A las diez treinta de la mañana —hora de Portugal— del 13 de mayo del 2000, diecinueve años después del atentado a su vida, el Papa Juan Pablo II en la explanada del Santuario de Nuestra Señora de Fátima, ante "...más de un millón de peregrinos inició la celebración de la misa con la asistencia discreta de sor Lucía, de 93 años, la niña mayor de los videntes..." 2, para proclamar beatos a los pastorcitos Francisco y Jacinta Marto, quienes con Lucía (dos Santos) testimoniaran en Cova de Iria la primera de las apariciones marianas sobre la copa de un roble el 13 de mayo de 1917. Lucía profesó en un convento de la ciudad de Oporto en 1921 y posteriormente en otro de la histórica ciudad de Coímbra durante el año de 1948.
                El domingo 14 de mayo de 1950, la imagen peregrina de Nuestra Señora del Rosario de Fátima llegó a la ciudad de Zacatecas, México, recibida en la calle de Juan Alonso. Desde ahí inició el recorrido en un "carro alegórico" adornado en su honor —azul y blanco—, rodeada por la gente del pueblo, las Asociaciones y Cofradías de Zacatecas, Fresnillo, Jerez, Villanueva, Guadalupe y Vetagrande junto con otras comunidades portadoras de estandartes y banderines, el estruendo de la cohetería, los tambores de las bandas, el repique de las campanas y la profusa derrama del confeti, las flores y las serpentinas arrojadas a su paso. La imagen permaneció en la ciudad de Zacatecas hasta el 24 del mismo mes y año.
                Resultado de este peregrinar piadoso por tierras de los zacatecos: "En la Ciudad de Nuestra Señora de los Zacatecas, a las once horas del día veintidós de octubre de mil novecientos cincuenta, Año Santo del gran retomo y del gran perdón, bajo el reinado de nuestro Santísimo Padre el Papa Pío XII, presente su Excia. Revma. Mons. Dr. D. Ignacio Plasencia y Moreira, Dignísimo Sexto Obispo de Zacatecas y Asistente al Sacro Solio Pontificio, acompañado de miembros del ilustrísimo y V. Cabildo Catedral y del V. Clero de la Ciudad Episcopal, concurriendo una innumerable multitud de fieles de todas las condiciones  y clases sociales, en el lugar obtenido con este objeto, sito en la Colonia de la Sierra de Álica de esta Ciudad, entre las calles denominadas Calle de la Unión, Calle de Sierra de Álica y Av. Ramón López Velarde, para mayor gloria de la Augusta y Beatísima Trinidad, para honor de la Gran Madre de Dios, Nuestra Señora, para exaltación de la Santa Iglesia, para fomento de la fé cristiana y como recuerdo de la fecundísima visita que hizo en esta Diócesis de Zacatecas la Sagrada Imagen de Nuestra Señora del Rosario de Fátima, del 14 de mayo del presente al día de la fecha, procedióse, conforme a lo que se manda en el lugar respectivo en la Pontifical Romano a la bendición de la primera piedra del Santuario Diocesano que en dicho lugar le será erigido a Nuestra Señora la Virgen María, bajo el título de Nuestra Señora del Rosario de Fátima..." en octubre de ese mismo año de 1950, inició sus actividades el "Comité Pro-Santuario Virgen de Fátima" para la construcción de su casa en el terreno donado por el entonces gobernador don Leobardo Reynoso bajo los lineamientos planteados en el proyecto final y aceptado del ingeniero don José Luis Amezcua Zahagún con el apoyo del maestro mayor de la obra, don Manuel Martínez y el sustento económico de la población por medio de una colecta: "... 21 metros de ancho a las sacristías, crucerías y capillas para retablos; 41.5 metros de largo interior incluyendo el vestíbulo de la fachada..." 3
                En la historia correspondiente a la etapa del proyecto  original para la construcción de la destacada Parroquia homenaje a la imagen de la Virgen portuguesa aparece reiteradamente el nombre de Dámaso Muñetón González nacido en Jerez, Tepetongo o Villanueva (en el Estado de Zacatecas) durante el año de 1861 o 1863 —la información varía de fuente a fuente—. En contra de tal afirmación queda la fecha del fallecimiento del realizador de grandes e importantes obras en el espacio de Zacatecas: 28 de enero de 1937 o (28 de enero) 1939 en su casa en Concepción del Oro, perteneciente al mismo Estado.

                Posteriormente a la conclusión parcial y santificación de la Parroquia  el 13 de junio de 1966, la construcción exigió adecuaciones y ampliaciones, así, el 8 de mayo de 1998 a las 20:00 horas, con festejos populares, la Torre de Fátima recibió la bendición correspondiente a fin de integrarla formalmente al espacio sacro; el 13 de mayo durante el año de 1999 marca el término de las obras para el acceso principal y las escalinatas; el 22 de octubre del año del 2000 con la colocación de la primera piedra inician las obras correspondientes para las Criptas de Fátima con inicio formal del 3 de diciembre de ese año y conclusión —tras varias etapas— en el año del 2004; del 14 de enero al 10 de agosto es el espacio temporal para la construcción de la balaustrada; el 5 de enero del 2005 concluyen los trabajos para la construcción de la Fuente Gótica iniciada el 23 de junio del 2003. La restauración e integración arquitectónica de la Notaría y la Casa Parroquial ocurrió durante el lapso del 27 de junio al 16 de octubre del 2004, incluidos los trabajos de cantera.

                Hacia el sur de la Avenida González Ortega (continuación de la hasta ahí Avenida Hidalgo) queda una mínima parte por evidencia del antiguo Acueducto El Cubo en la ciudad de Zacatecas, al oriente de éste queda la Ex Plaza de Toros San Pedro (el actual Hotel Quinta Real con sus bares y salones para celebraciones varias), al lado contrario (el poniente) lo adorna el bello Parque General Enrique Estrada que a partir del año del 2004 suma a su belleza una fuente bailarina de luz y color y tras el amplio espacio verde está la estructura con destacado estilo francés que fuera la residencia de los gobernadores locales de 1948 a 1962, el ahora Museo Francisco Goitia. Vista de frente la casona, a su lado izquierdo, tras una leve arboleda queda la Parroquia de Nuestra Señora del Rosario de Fátima (cuya cara principal recibe la luz solar del amanecer) compuesta de una nave con dos cruceros, una cúpula y dos capillas adosadas, una de ellas dedicada a la Virgen María en su advocación de Guadalupe y la otra al Sagrado Corazón de Jesús.

                Fátima en Zacatecas es una idea gótica materializada poco después de la medianía del siglo XX que recoge las apetencias espirituales del hombre de siempre, la elevación, la trascendencia, la esencia, el aliento superior —la luz— para responder desde la fe a la pregunta fundamental en los seres humanos. El estilo gótico une lo terreno con la idea de lo Celeste, reta a la experiencia de lo cotidiano a través de la aspiración del conocimiento de la perfección. Queda en la herencia cultural de la humanidad la convencional constitución del estilo con la construcción del coro en la Abadía benedictina carolingia de St-Denis (dedicada a San Dionisio el Areopagita, discípulo del San Pablo según el texto en “Los hechos de los apóstoles), iniciada el 14 de junio del 1140 por el abad Suger que es en la realidad la fusión de componentes aparecidos poco a poco en el transcurso de los decenios anteriores.
                A fin de comprender y ubicar el tiempo y necesidad para el surgimiento del gótico: "... Es necesario tener en cuenta distintos factores: por un lado las condiciones generales del crecimiento económico a partir de finales del siglo X, que redundaron en una estabilización de las condiciones general de vida y en el crecimiento de la población. Por otro, las circunstancias políticas, ya que el comienzo de St-Denis coincide con la época de estabilización de la corona francesa dentro de sus más estrecha zona de influencia: el 'Domaine royal' en torno a París. En este contexto, el abad Suger desempeñó un papel determinante, a causa de su íntima amistad y alianza con los reyes Luis VI y Luis VII. La meta fijada fue la recuperación de los territorios propiedad de la abadía, que habían sido ocupados por los barones de la nobleza local, mediante acuerdos o simplemente por la fuerza. Sólo después de haberlo logrado —como lo escribe en sus minuciosos informes— comienza  con la construcción de la nueva iglesia, que constituía el centro del convento y de sus propiedades rurales." 4
                La Parroquia de Nuestra Señora del Rosario de Fátima —en Zacatecas— cuyos "... arcos de concreto armado con varilla de media pulgada y chapa de cantera con varilla en cada hilada..." es una discreta réplica del Templo del Expiatorio en León, Guanajuato, en el estilo distinguido básicamente por el arco apuntalado, el arbotante y la bóveda nervada opuesto a su antecesor histórico, el sobrio y opresivo Románico. No obstante lo reducido en sus dimensiones, la Parroquia de Fátima cumple el deseo fundamental del gótico: “... El campesino  podía habitar su miserable cabaña y el caballero su castillo, pero ambos participaban en igual medida y con igual sentimiento en la vida de la Catedral —en este caso: Parroquia—." 5 El gótico es el ámbito de la luz y los vitrales (no los murales) son parte consustancial de la verdad manifiesta que viene de fuera y de lo alto: La voz lumínica de la Altísima Potestad.
                Uno de los elemento distintivos y destacados del gótico —y no es que le sean exclusivos— son los vitrales. Esta técnica, de amplia aplicación durante la edad Media, tiene sus inicios formales durante la antigüedad clásica con evolución e innovaciones en cuanto a los pigmentos necesarios y el emplomado para la sujeción de los elementos cuya aplicación aparece en los monasterios de Jarrow y Monkwearmouth del siglo VII. Quedan fragmentos de una vidriera del Monasterio de Lorsch conservado en el Hessisches Landsmuseum de Darmstadt fechado en las proximidades de la segunda mitad del siglo XI, según Brigitte Kugmann-Schwarz 6 .Las vidrieras son el texto, la narración de las historias piadosas —también las hay civiles—por medio de la luz en favor de quienes carecían del conocimiento de la lectura —la gran mayoría del pueblo llano y de la aristocracia— y son, a más de su importancia artística e histórica, el antecedente para dignificar un arte relegado, con su evolución propia, adaptaciones necesarias, mejoras y retos para valorizar a través de los siglos la experiencia acumulada.
                Para un disfrute de los 33 vitrales en el cuerpo de la Parroquia de Fátima en Zacatecas sigamos, más allá del impacto en la sensibilidad del visitante, la descripción asentada en el cuaderno ya referido Fátima. Una joya de cantera, de los cuales seis corresponden a la parte baja (naves laterales, para reproducir las secuenciales apariciones marianas a los tres pastorcitos); diez a la nave central (representan a los misterios del rosario: los gozosos en el lado sur, los gloriosos en el lado norte); ocho a los cruceros: San Mateo al oriente, San Marcos al sur, San Lucas al norte y San Juan al poniente; en los ventanales hacia el oriente: a la derecha San Pablo, a la izquierda San Pedro frente a los arcángeles San Gabriel al lado sur y San Miguel al norte; ocho en la cúpula (de éstos, cinco corresponden a los misterios dolorosos, al centro la imagen de Nuestro Señor Jesucristo Rey del Universo, para los otros dos reservados a dos personajes de la corte celestial —no especificados— y un complejo de tres rosetones sobre la puerta principal: "en el rosetón superior, el rostro adusto de Cristo rodeado por los apóstoles. En el de la izquierda los símbolos de los siete dones del Espíritu Santo ―sabiduría, inteligencia, consejo, fortaleza, ciencia, piedad y temor de Dios― y en el de la derecha, los símbolos de los siete sacramentos ―bautismo, confirmación, eucaristía, penitencia, unción de los enfermos, orden sacerdotal y matrimonio―", obra de María Elena Lam Varela.

                El frontispicio central posee una hornacina con la fina traza en cantera blanca con la bella representación de la Virgen del Rosario de Fátima entronizada el 7 de octubre de 1996, con una altura de 3.65 metros y un peso superior a las dos toneladas, un Señor San José y otra para la representación del Sagrado Corazón de Jesús con una altura de 1.65 metros, además de un San Joaquín y otra correspondiente a la idealización de Santa Ana, estas dos últimas de 1.20 metros de altura. Es notable la realización en cantera de las Estaciones del Viacrucis en cantera (todavía correspondían a una serie de 14), todas ellas —las cinco esculturas y el Viacrucis— realizada por el maestro escultor zacatecano don José Félix Muro Arenas.
                Ya al término de la década de los ochenta, el Comité para la construcción de la Parroquia reinicia los trabajos para la conclusión de los torreones y pináculos con fronda, dos de los cuerpos de la torre central (el de los rosetones y el de las celosías) para, finalmente, concluir el recubrimiento con cantera para la torre que llegará a los 52 metros de altura tomado el nivel de la puerta principal hasta la cruz (colocada el 3 de marzo del año de 1998) y su máxima de 56.20 metros tomado el nivel de la calle.
                La Parroquia de Nuestra Señora del Rosario de Fátima, en Zacatecas—la tierra de los “cabezas negras”—, independientemente al goce estético y al reclamo en cantera en pos de una verdad superior, etérea, representa todo un reto a fin de separar y entender de su peculiar estilo lo que corresponde a un gótico "puro" de lo que es una realidad basada en el estilo ya fortalecido y estructurado como tal al inicio del siglo XII y de aquellos elementos que son recreación de un lenguaje críptico todavía en discusión, de una inicial sujeción a la representación del Expiatorio en León, Guanajuato y a la sumamente peculiar realización arquitectónica del gusto del pueblo zacateco que representa un recargado y abierto estilo neogótico con elementos moriscos para destacar, con su eclecticismo, la imagen única y bella de la construcción religiosa.
Notas:
1.- D. Scott Rogo. El enigma de los milagros. Páginas 148 a 158. Colección Enigmas del Cristianismo, Ediciones Roca, S. A. 1988.
2.- Eusebio Ferrer. Juan Pablo II. Pregonero de la verdad, página 511, volumen II. Biografías Vivas. Ediciones Folio, S. A., 2005.
3.- Fátima. Joya de cantera. Con la responsabilidad de edición del Párroco de Nuestra Señora de Fátima, padre Gabriel Medina Magallanes, los aportes de Bernardo del Hoyo, Francisco Castro, Raúl López, Andrés Tavizón, Ricardo Baeza Arriola, Raúl Rodríguez Santoyo, Verónica Landeros Félix, familia Borrego Varela, Gerardo Sixto Mazzocco, Jaime Talancón y la edición del cuaderno por la Imprenta Offset Azteca, en Zacatecas, Zacatecas, con fecha del 13 de mayo del 2006.
4.- Para una ruta clarificante a fin de entender el proceso de formación del estilo gótico, resulta sumamente recomendable el texto de Bruno Klein, "Conocimiento y formación de la arquitectura gótica en Francia y países vecinos"; páginas 28 a 114 en: El Gótico. Könemann Verlagsgeselllschaft mbH, 1999 para la edición en español.
5.- Rolf Toman. Ídem. Introducción.
6.- Brigitte Kugmann-Schwarz. "La vidriera gótica", páginas 469 a 483. El Gótico...

martes, 10 de abril de 2018

Zacatecas, 23 de junio de 1914




La Batalla “de”, “en” o “por”.
Víctor Manuel López Wario

En la amplia plataforma del Cerro de la Bufa, enfrentada al templo de “Nuestra Señora del Patrocinio”, tres estatuas ecuestres miran la ciudad de Zacatecas. Conmemoran el terrible momento de la lucha armada contra el usufructo del poder por parte del general Victoriano Huerta, principio del fin de su gestión.
 “Una de las batallas más significativas de la Revolución Mexicana fue, sin duda alguna, la toma de Zacatecas, acaecida el 23 de junio de 1914.
“Francisco Villa, al mando de la División del Norte, marchó rumbo a Zacatecas, donde se unió con las fuerzas de Pánfilo Natera. De inmediato, Villa delegó la iniciativa en el General Felipe Ángeles, quien tuvo el mérito indiscutible de realizar todo el plan de operaciones para la toma de la plaza. Para ello contó con 23 mil hombres y más de 40 piezas de artillería.
“Zacatecas estaba defendida por el General de División Luis Medina Barrón, al mando de 12 mil efectivos del Ejército Federal, con 13 piezas de artillería.
“La batalla inició la mañana del 23 de junio de 1914; duró varias horas, tiempo en que ambos contendientes hicieron derroches de valor desbordado. Al mismo tiempo, se libró un duelo de artillerías, hasta la tarde en que Villa obtuvo una contundente victoria para la causa revolucionaria.
                “La importancia de esta batalla es amplia. Fue la acción más sangrienta de la revolución constitucionalista en contra del huertismo, ya que rompió la columna vertebral de las fuerzas del Ejército Federal, y dejaba libre de obstáculos el avance rumbo a la Ciudad de México, lo que precipitó la caída del gobierno del usurpador Victoriano Huerta. Se distinguió el empleo del arma de artillería en este hecho de armas. Por otra parte, representó la máxima victoria militar de la División del Norte, que tomó fama de invencible. Así mismo, se consolidó el prestigio militar del General Felipe Ángeles, como el mejor artillero de México, y de Francisco Villa, quien comenzó a ser conocido popularmente como el “Centauro del Norte”.[1] Aunque para ésto último, Miguel Ángel Berumen lo establece por aporte de la prensa siete meses antes en la toma de Ciudad Juárez el 15 noviembre de 1913.[2]
                Para el mismo Miguel Ángel Berumen, la toma de la ciudad de Zacatecas es continuación de la batalla por Torreón, Coahuila, “tras los combates de Avilés, Lerdo y Gómez Palacio”[3] en septiembre de 1913; Paredón; Ciudad Juárez, en noviembre del 1913; el 24 de noviembre toma Tierra Blanca; vence en Ojinaga el 10 de enero, toma nuevamente Torreón —el general Felipe Ángeles ya insertado en “la División del Norte”— que “resultó más sangrienta que la anterior, puesto que se prolongó por la magnífica defensa del general Refugio Velasco. Las acciones se registraron en los últimos días del mes de marzo del mismo año y como corolario a esta batalla se obtuvieron las victorias de San Pedro de las Colonias y Paredón” [4] y Zacatecas, el 23 de junio de 1914, apertura para el camino hacia el centro de la República.

La toma de Zacatecas
“La batalla de Zacatecas, uno de los episodios trascendentales de la historia patria, significó el triunfo armado de la Revolución Mexicana.
“A diferencia de otras tomas de ciudades durante la Revolución, trascendió el hecho de la posesión mediante las armas de un territorio, al imprimir el rumbo definitivo de la gesta revolucionaria, que llevó en el mismo año de 1914 a la Convención de Aguascalientes y tres años después al Congreso Constituyente del 17…
“Un número indeterminado de civiles y militares murió en la batalla. Villa evoca en sus memorias que había cadáveres a lo largo de los siete kilómetros del camino de Zacatecas a Guadalupe, tiempo en el cual las crónicas señalaban que gran cantidad de edificios de la capital del estado estaban destruidos o incendiados.
“Incluso, la huida de las tropas federales arrojó un nuevo baño de sangre en la ciudad, ya que las huestes revolucionarias, que habían sitiado Zacatecas desde el 10 de junio, cerraron todos los caminos posibles de fuga y mataron o hicieron prisioneros a miles de soldados.
“Por su victoria en Zacatecas Villa fue ascendido a general de brigada, mientras que el triunfo de sus tropas arrojó del poder un mes después al usurpador Victoriano Huerta.” [5]

La Toma de Zacatecas
“… el primer jefe (Venustiano Carranza), sorpresivamente ordenó al general Pánfilo Natera y a los hermanos Arrieta que atacaran la importantísima plaza de Zacatecas. Los revolucionarios iniciaron los combates el día 10 de junio, pero con resultados negativos, pues en todos los asaltos fueron rechazados por las tropas del general Luis Medina Barrón; ello obligó a Natera a solicitar refuerzos para continuar los asaltos, por lo que Carranza ordenó al general Villa que enviara 5 000 hombres a las órdenes de José Isabel Robles o de Tomás Urbina. Villa pretextando que el primero estaba enfermo y que Urbina no se llevaba bien con los Arrieta, sugirió que marchase toda la División para evitar un nuevo descalabro. Se cruzaron varios telegramas sin que lograran ponerse de acuerdo el comandante del cuerpo y el primer jefe, siendo notorio que éste trataba de evitar a toda costa que Villa siguiera hacia el sur. Había que detener sus éxitos militares, ya que para estas fechas el guerrillero gozaba de mayor popularidad que el mismo Carranza.
“Conforme avanzaban las conferencias telegráficas se hacía más tensa la situación, hasta que llegó al máximo con la renuncia de Villa, que por supuesto fue aceptada de inmediato. Carranza había logrado su objetivo; sin embargo, no contaba con la forma en que iban a reaccionar los demás jefes villistas y que fue totalmente contraria a lo que él esperaba. Es de suponerse que encabezados por el general Felipe Ángeles acordaron desconocer al primer jefe por la misma vía telegráfica; en uno de los mensajes se llegó hasta la insubordinación.
“Villa con el apoyo de sus segundos y haciendo caso omiso de la primera jefatura se lanzó sobre Zacatecas hasta lograr no sólo el triunfo de la batalla, sino el triunfo de la revolución constitucionalista.”[6]
“Espero que esta pelea la ganen sus cañones” –le dijo Pancho Villa a Felipe Ángeles mientras se preparaban para marchar con toda la División del Norte sobre Zacatecas. La vieja ciudad colonial era el último bastión del huertismo y su caída significaba el paso franco a la ciudad de México.”
“En la madrugada del 17 de junio de 1914, desde Torreón, el general Ángeles comenzó a montar el grueso de su artillería en cinco trenes. A las 8 de la mañana la primera locomotora anunció su partida rumbo a Zacatecas, y con intervalos de 15 minutos salieron las demás. El viaje fue por demás lento y húmedo. La lluvia no dejó de caer sobre la División del Norte pero los villistas iban muy animados: tras varios meses de intensos combates nadie dudaba ya de su poderío. Villa y Ángeles deseaban, por encima de cualquier otra cosa, darle el tiro de gracia al régimen del usurpador Victoriano Huerta.
“Ángeles y su gente llegaron a Calera –a 25 kilómetros de Zacatecas- el día 19 por la mañana. Desembarcado el equipo militar, el general tomó su caballo y con una escolta salió a reconocer el terreno, necesitaba establecer posiciones y ubicar los sitios más adecuados para sus piezas de artillería. Se le veía tranquilo cabalgando de un lugar a otro, daba órdenes, tomaba sus binoculares para observar la ciudad de piedra, se detenía un momento y respiraba satisfecho.”
La batalla de Zacatecas.[7]

En mi lindo Zacatecas
hubo una gran matazón
de huertistas y villistas
quedaron hechos montón.

1914 se conmovía la nación
al saber que en Zacatecas
triunfó la revolución.

“El enorme reflector colocado en el punto más alto del cerro de la Bufa iluminaba la ciudad de Zacatecas. La gente comentaba que el general huertista Luis Medina Barrón –oficial a cargo de la defensa de la plaza- lo había mandado traer de Veracruz, para lo cual había sido necesario desmontarlo del faro que se levantaba en el puerto. Los federales lo hacían girar toda la noche tratando de ubicar las posiciones rebeldes y las piezas de artillería de Ángeles. Los desesperados esfuerzos de las tropas de Huerta para defender la plaza no le quitaban el sueño al general. Nada podía ya detener la marcha de la División del Norte.
    “Aunque su capacidad como estratega estaba demostrada y la mayor parte de las fuerzas se encontraban listas para el combate, Ángeles decidió no iniciar las operaciones sobre Zacatecas. Sus razones eran exclusivamente militares: como general en jefe de la División del Norte, Villa debía dirigir personalmente el ataque. Faltaban por llegar el resto de las tropas y para una batalla de tal magnitud era necesario contar con todos los hombres disponibles. El general sabía por principio que no podía iniciar las hostilidades si no contaba con una reserva de municiones las cuales también venían en camino.
    “El optimismo acampó con los villistas. Con plena seguridad en la victoria, nadie quería perderse la batalla. Los ya renombrados generales de la División del Norte -Tomás Urbina, Rodolfo Herrero, Severiano Ceniceros, Eugenio Aguirre Benavides, Raúl Madero, José y Trinidad Rodríguez, Rosalío Hernández y Maclovio Herrera- estaban acuartelados con sus brigadas y listos para entrar en acción apoyados por el fuego de la artillería. De un momento a otro se esperaba el arribo del Centauro del Norte.
“Villa se presentó en las inmediaciones de Zacatecas, por la tarde del 22 de junio de y determinó que la batalla comenzaría a las 10 de la mañana del día siguiente. ‘Juntas se moverán todas las fuerzas a esa hora. Nadie entrará un minuto antes ni un minuto después –ordenó el Centauro. La señal para iniciar sería era el disparo de un cañón.
En su caballo alazán
les gritaba Pancho Villa
“vengaremos a Madero
“que tumbaron de la silla.”

Los generales villistas
se lanzaron al ataque
por “La Bufa” y por El grillo,
arrasando con el faro
que diezmaba con su brillo.

“Amaneció radiante el día 23 de junio de 1914. El cielo no podía ser más azul. Atrás habían quedado las amenazas de lluvia de la noche anterior. Ángeles despertó pasadas las siete de la mañana; se afeitó con calma, tomó su baño, desayunó con su estado mayor y montó su caballo. Eran las nueve de la mañana.
“En la víspera, el general hizo un movimiento que dejó perplejo al enemigo: retiró las piezas de artillería de sus posiciones originales y las emplazó en sitios imperceptibles y muy cerca de las líneas defensivas de los federales. Los últimos tres días convenció a los huertistas que ya tenía definidas sus posiciones.
“El disparo de un cañón a las diez de la mañana en punto anunció el inició de la batalla. Los villistas avanzaron por los cuatro puntos cardinales intentando arrebatar a los federales sus posiciones en la Bufa, el Grillo, la Sierpe, Loreto y el cerro de La Tierra Negra. Cuarenta cañones –28 por el norte y 12 por el sur- entraron en acción al mismo tiempo para apoyar el despliegue de la infantería que ascendía presurosa por los cerros que rodeaban la ciudad.
“Los veintidós mil hombres de la División del Norte se movían en completa armonía bajo la dirección de Ángeles. El general había logrado la perfecta conjunción entre las brigadas del ejército villista. “La artillería obrando en masa –escribió Ángeles- y con el casi exclusivo objeto de batir y neutralizar las tropas de la posición que deseaba conquistar la infantería y ésta marchando resueltamente sobre la posición en donde la neutralización se realizaba. ¡Qué satisfacción la de haber conseguido esta liga de las armas!”
“Ángeles estaba enardecido; parecía encontrarse en una dimensión diferente al resto de los hombres, en un sitio privilegiado, exclusivo para el guerrero. Las granadas estallaban encima de su punto de observación o lo rebasaban por completo. Con sus binoculares alcanzaba a divisar al abanderado que corría al frente de su brigada avanzando sin parar. Entonces calibraba nuevamente los cañones y alargaba el tiro para apoyar el asalto final de la infantería sobre alguna posición.
“En medio del fuego de la fusilería, Ángeles tomó su caballo para cerciorarse del estado que guardaban otros puntos de la batalla. En camino a Loreto encontró a Villa. Ambos generales con sus estados mayores, cabalgaron juntos mientras escuchaban ‘alegremente’ los disparos de la artillería villista. Los cañones federales intentaban pegarle al numeroso grupo; sus tiros, sin embargo, quedaban cortos.”[8]
“En el relato del general Federico Cervantes, testigo presencial del hecho que nos ocupa, dice en una de sus partes:
‘Dicha batalla presenta todas las fases: reconocimientos preliminares, toma de contacto con el enemigo, estrechamiento del círculo de sitio, distribución ordenada de las tropas, elección de posiciones y establecimiento meditado de la artillería; empleo eficaz de ésta, para apoyar el avance de las otras armas, elección de una reserva y de un frente principal de ataque, y de posiciones laterales, desarrollo regular y previsto de la batalla, asalto metodizado de las posiciones, esfuerzo final y persecución tan eficaz, que la reserva aniquiló a las tropas en su retirada’.”[9]
“Una granada explotó a escasos tres metros de donde se hallaban Ángeles y Villa observando el combate. El humo cubrió por algunos instantes a los dos jefes y a sus hombres. Cuando el humo desapareció había varios cadáveres mutilados. Para mala fortuna no había sido disparado por del enemigo. El proyectil era villista, explotó en manos de un artillero que preparaba su lanzamiento. Para evitar que los soldados entraran en pánico o pensaran en el riesgo que corrían al manejar las bombas, Ángeles gritó: ‘No ha pasado nada, hay que continuar sin descanso; algunos se tienen que morir, y para que no nos muramos nosotros es necesario matar al enemigo. ¡Fuego sin interrupción!’.
“Hacia las 5. 40 de la tarde, el triunfo de la División del Norte estaba cerca. El enemigo abandonaba sus posiciones y huía de manera desorganizada. “No los veíamos caer, pero lo adivinábamos –escribió Ángeles-. Lo confieso sin rubor, los veía aniquilar en el colmo del regocijo; porque miraba las cosas bajo el punto de vista artístico, del éxito de la labor hecha, de la obra maestra terminada. Y mandé decir al General Villa: ¡Ya ganamos, mi general! Y efectivamente, ya la batalla podía darse por terminada, aunque faltaran muchos tiros por dispararse”.
“Unos minutos después, las tropas villistas tomaban posesión de la Bufa y del Grillo y avanzaban sobre la ciudad. Las calles de Zacatecas presenciaron una de las peores matanzas de la revolución. Los revolucionarios acabaron con todos los soldados federales que encontraron a su paso. Saquearon casas, edificios y oficinas. En algunos casos arremetieron incluso contra la población civil. Los siete kilómetros que mediaban entre Zacatecas y la población de Guadalupe terminaron tapizados de cadáveres impidiendo el tránsito de carruajes.”[10]

De Zacatecas señores
es don Pánfilo Natera,
confinado en Guadalupe,
sostuvo la balacera.

“Se reinició el fuego, ahora con mayor ímpetu, pero más certero el constitucionalista; los federales empezaron a ceder, los infantes villistas se hicieron de las alturas; en todos los frentes se mejoraron posiciones y el enemigo empezó a replegarse hacia la población. Hacia las 5:50 de la tarde se vio una gran humareda en la ciudad; era un indicio de la derrota. Hacia esas horas el fuego revolucionario se multiplicaba y en cambio los federales casi lo interrumpían. La retirada no se hizo esperar, las tropas gobiernistas totalmente diezmadas tuvieron que darse a la fuga ante la presión de las fuerzas de reserva que, apostadas en Guadalupe, intentaban cortarla.” [11]
“En uno de los edificios del centro de la ciudad se encontraba un joven oficial del ejército de Huerta. Su misión era defender el parque y las armas que se encontraban almacenadas ahí. Cuando los villistas entraron a la ciudad, el oficial supo que no tenía escapatoria. Esperó a que llegaran los revolucionarios y cuando intentaron entrar hizo volar el edificio. Decenas de víctimas de ambos bandos quedaron entre los escombros de la vieja construcción.
Por “La División del Norte”
Zacatecas fue tomada,
muriendo muchos villistas
por la libertad que amaban.

Entonando su “Adelita”
los villistas cantadores,
libraron a Zacatecas
de los huertistas traidores.

“Cinco mil muertos entre las tropas federales. Cerca de tres mil lamentó la División del Norte. En los días siguientes surgiría nuevamente el humanista. Decenas de prisioneros salvaron la vida gracias a la intercesión de Ángeles. La sangre sólo debía correr en la batalla. Los muertos eran parte del ritual de la guerra.”[12]
“Todavía con la euforia de la victoria, Francisco Villa notificó el resultado militar a Venustiano Carranza, lo que quiere decir que otra vez se disciplinaba a la primera jefatura.
A pesar del triunfo y de la sumisión de Villa, la semilla de la discordia y la envidia estaba sembrada y pronto su nefasto fruto debía enrojecer con sangre nuevamente los campos de batallas.”[13]
“Frente a la noche y sumido en sus reflexiones, Ángeles respiró satisfecho por el éxito de la batalla. La venganza sobre Huerta se había consumado. ‘Y bajo el encanto de la obra clásica de ese día feliz, me hundí plácidamente en un sueño reparador y sin aprensiones’.”[14]

Hoy les doy un pormenor
de la toma de Zacatecas,
de la historia referida
que siempre tendré presente
mientras yo viva en la vida.

(El subtítulo inicial surge en consideración a que, lo adecuado sería nombrar a ese momento de horrible mortandad con el nombre de “La batalla por Zacatecas” o “La batalla en Zacatecas” ya que la preposición “de” denota posesión o pertenencia y que para evitar confusión —aunque determine tema o materia— preferimos preposición “por” que ante un topónimos denota tránsito por el lugar indicado en la frase, o la también preposición “en” que fija el lugar.)





Notas:
[1]Aniversario de la “Toma de Zacatecas”. (23 de Junio). archivohistorico2010.sedena.gob.mx
[2] , Entrevista con Miguel Ángel Berumen sobre “La batalla de Zacatecas”, transmitida el jueves, 31 de julio de 2014 por radioinah.blogspot.mx
[3] Arturo Langle Ramírez. El significado de la toma de Zacatecas. historicas.unam.mx Instituto de Investigaciones Históricas, 2006.
[4] Ídem.
[5] zacatecas.gob.mx
[6] Arturo Langle Ramírez. Op. citada.
[7] Corrido aparentemente generado en el mismo año de 1914, poco después de la batalla. Autor anónimo.
[8] Alejandro Rosas. La toma de Zacatecas. bicentenario.gob.mx
[9] Ídem.
[10] Ibídem.
[11] Ibídem
[12] Ibídem.
[13] Ibídem.
[14] Alejandro Rosas. Op. citada. Remite a: José T. Meléndez, Historia de la Revolución Mexicana, 2 v., México, Talleres Gráficos de la Nación, 1940, t. I, p. 293.

El amo del hombre


Paraíso y miseria.

Víctor Manuel López Wario



Pese a las enseñanzas de la Historia respecto a los graves conflictos generados por la práctica de la expansión territorial mediante las armas y el autoconvencimiento de que “así lo dictan los dioses”,  con la oprobiosa adjudicación de un humano sobre otros seres que aporta grandes beneficios a los infractores amparados con legislaciones a modo y afirmaciones míticas estrafalarias, las sociedades pronto olvidan los desastres y derramamiento de sangre en los “incomprensibles” e “irreflexivos” movimientos “antinaturales” de liberación de aquellos “trofeos humanos” por derecho de guerra y para amparar el ocio improductivo de sus grupos privilegiados. Así, cuando un esclavo destrozaba el yugo merecía las penas terribles impuestas por “su dueño” por el “bárbaro” atentado en contra del orden justo que a todas las creaturas de razón ampara. Egipto, Grecia, Mesopotamia, el Imperio Romano ―con las tres guerras serviles y simbólica presencia de Espartaco en la tercera de ellas―; el idealizado Vercingetorix, las incursiones vikingas sobre Irlanda, las constantes y ancestrales razzias en la Europa incivilizada ―blanco sobre blanco― en el continente africano ―blanco sobre negro, negro sobre negro―, las rebeliones de esclavos negros con alianza de grupos de intereses blancos españoles y franceses en la Provincia Norte de Saint-Domingue de 1791 con repercusiones que aún mantienen degradada, paupérrima a la antigua Hispaniola tras el movimiento de Jean-Jacques Dessalines, en todas partes y con las circunstancias propias hay múltiples discursos para sojuzgar al otro, para servirse de la otra, para aumentar el capital con las generaciones surgidas en la esclavitud. Las sociedades triunfantes, a más de requisar el haber, toman la vida de los vencidos supervivientes, bajo sus rigores embrutecidos y por ello “rescatables”, apresa a los dioses derrotados, los transforma a conveniencia y hace propios los atributos y bendiciones. Siempre, “el otro”, es un poco menos que una bestia al cual domamos civilizadamente a fin de integrarlo al gran desarrollo integral, sea por voluntad o por la fuerza: éso dependerá de él.
Del Diccionario de la Lengua Española. Esclavo, va: Del latín medieval sclavus, [y] éste del griego bizantino σκλάβος sklábos, derivado regresivo de σκλαβηνός sklabēnós; propiamente 'eslavo', y éste del eslavo slovĕninŭ, nombre que se daba a sí mismo el pueblo eslavo… víctima de la esclavitud en el Oriente medieval. En su primera acepción asienta: adjetivo. Dicho de una persona: Que carece de libertad por estar bajo el dominio de otra. (Usado comúnmente como sustantivo.) 1
                En el foro etimologias.dechile.net hay un aporte interesante: "En la edad Media los alemanes [pueblos francos, sajones, suavos, y bávaros] se dedicaban a conquistarles las tierras a los eslavos y a sojuzgarlos cruzando el Elba, y en Bohemia, en Eslovaquia, en Austria, en Eslovenia o Eslavonia… constituían objeto de comercio. Llevados […] a Francia bajaban por el Ródano hasta Narbona donde los compraban los catalanes que los vendían en al-Andalus (otros culpan de este comercio a los judíos). El lugar de intercambio era Tortosa [capital de la comarca del Bajo Ebro, en la provincia de Tarragona]. De allí se enviaban a Lucena, en Córdoba, donde eran castrados en las debidas condiciones higiénicas para que no se murieran (si los hubieran castrado en origen muy pocos habrían sobrevivido, la cirugía no era el fuerte de los europeos en aquel entonces). Del hospital de Lucena se distribuían por todo al-Andalus, pero especialmente en la corte, donde estos eunucos eran muy apreciados para el servicio doméstico, pues no constituían un peligro para las mujeres [sería mejor decir: “para los dueños de esas mujeres”], llegando algunos a alcanzar altos puestos como funcionarios del estado omeya cordobés. En árabe se les adaptó el nombre de 'siqlâb' (en plural 'saqâliba', pero también 'siqlâbîn', de donde [proviene el nombre de] el pueblo de Extremadura: Ceclavín, 'el pueblo de los eslavos-esclavos' [aunque, y con menos aceptación, es un supuesto su derivación del latín Cella-vini: “bodega de vino”]). De 'siqlâb' deriva también la palabra española 'ciclán' que significa 'falto de un testículo' [semi-castrado], y se aplica preferentemente al ganado..." Puesto así resulta una curiosidad, en cuanto a su realidad histórica, destruye la honra de los hombres en el poder de tales eras aunque la maticemos con la comprensión de que su óptica difiere enormemente de la nuestra.
                "La esclavitud en la Nueva España estuvo basada en la importación de esclavos negros de África para trabajar en la colonia en las enormes plantaciones, ranchos o zonas mineras del virreinato, pues su consistencia física los hacía aptos para trabajar en zonas cálidas.
                "En 1517 Carlos V estableció un sistema de concesiones por el cual sus súbditos de América podían usar esclavos, con lo que comienza el infame negocio de esclavos.
                "Una Bula promulgada por el Papa Urbano VIII el 22 de abril de 1639 prohibió la esclavitud en las colonias de España y Portugal en América. La medida fue aprobada por el Rey de España Felipe IV sobre los indígenas, pero permitió la esclavitud de los [...] africanos. Muchos de éstos esclavos… consiguieron su libertad al escaparse y refugiarse en las montañas [de ahí los términos de cimarrón, asilvestrado, montaraz…]. África se convirtió en el continente abastecedor de esclavos para el mundo. Es así que la población africana llega a Nueva España en calidad de esclava para ser empleada en los trabajos más pesados, ante la reducción de la población indígena producida por las catástrofes demográficas. [La] extracción de personas de África en calidad de esclavos también contribuyó a una de las catástrofes registradas en la historia moderna si consideramos que de las millones de personas que salieron de África como esclavos, muchos de ellos morirían en el trayecto por las condiciones inhumanas en las que eran trasladados y los que lograban sobrevivir eran obligados a realizar trabajos pesados [y no sólo en la agricultura y la ganadería a los que estaban supuestamente destinados].
“[…] En 1521 los africanos en Nueva España no rebasaban la docena y ya para 1570 había cerca de 20 000; en 1646 ascendían a más de 35 000, aunque la población descendió y para 1810 eran alrededor de 10 000 individuos distribuidos principalmente en las costas y zonas tropicales. Fueron destinados a cultivos como el de la caña de azúcar." 2 Sin excluir el abuso sobre las mujeres negras que, incluidas entre la clase más baja de la humanidad, ocupaban un nivel más abajo del último peldaño social ocupado por los hombres negros, constituían, además, el satisfactor inanimado y disponible para saciar las inquietudes sexuales de “los amos” cuyo resultado era “el mulato”, con la misma carga etimológica y peyorativa que el correspondiente al cruce de un caballo con una burra: un mulo(a).
                "Aunque predomina la tendencia a ponderar la buena salud existente antes de la llegada de los conquistadores y contrastarla con los diversos y graves padecimientos causantes de las severas epidemias en el siglo XVI que asolaron a México y produjeron la muerte a nueve de cada diez indígenas, se registraron numerosas epidemias en el altiplano mexicano antes del siglo XVI y siempre aparecieron relacionadas con problemas sociales de gran trascendencia. Los cronistas mencionan la aparición de varios fenómenos fuera del orden natural hacia 1446, cuando sobrevino la gran inundación que motivó la construcción de un dique que separara las aguas saladas y dulces de la laguna. [Domingo Francisco de San Atón Muñón] Chimalpahin [Amecameca 1579-Ciudad de México, 1660] reporta una plaga de langostas y Veytia señala que desde 1448 surgieron problemas por la falta de lluvias y la escasez de cosechas. De 1450 a 1454 la sequía y las heladas extemporáneas llevaron a los pueblos de Anáhuac a una crisis catastrófica de hambre y enfermedad." 3 A más de las catástrofes naturales en el México prehispánico: sequía, heladas, nevadas, hambruna por las prolongadas guerras, con las consecuentes migraciones derivadas a la pesado tributación y empobrecimiento de las comunidades, pestilencias, la epidemia de viruela iniciada por "... un negro que traía (Pánfilo de Narváez entre sus fuerzas) lleno de viruelas, que harto negro fue en la Nueva España, que fue causa que se pegase e hinchiese toda la tierra dellas, de lo cual hubo gran mortandad; que según decían los indios, jamás tal enfermedad tuvieron, y como no la conocían lavábanse muchas veces, y a esta causa se murieron gran cantidad dellos. (Francisco de Eguía)" 4 “La segunda epidemia ocurrió en 1531 y vino también por parte de los españoles. Fue de sarampión. Se difundió rápido entre los indios, y muchos murieron aunque no tantos como por la viruela; sin embargo, produjo grandes estragos. Al sarampión lo llamaron záhuatl tepiton, que quiere decir lepra chica, para distinguirla de la viruela […] En 1545 sobrevino la tercera epidemia conocida del siglo XVI, caracterizada por…: 'pujamiento con sangre y juntamente con calenturas, y era tanta la sangre, que les reventaba por las narices'. Ni los españoles ni los indígenas mencionan de qué enfermedad se trata, pero se descubre un padecimiento febril, hemorrágico, con un síndrome cólico sangriento, que causó gran mortandad entre los indígenas. Varias epidemias fueron de matlazáhuatl, nombre indígena para designar el tabardete o tabardillo pintado de los españoles, o sea el actual tifus exantemático ―enfermedad infecciosa caracterizada por una erupción cutánea― […] En 1576 nuevamente murió mucha gente por una epidemia con 'pujamiento de sangre' como la anterior. Otra denominación de las epidemias del siglo XVI fue cocoliztles. Cocoliztle en náhuatl quiere decir plaga o epidemia, mas en estos dos casos perdió su significado general para convertirse en nombre específico de una enfermedad no identificada, pero similar en ambos casos. No era claramente tabardete ni viruela ni sarampión; el cocoliztle no tenía erupción cutánea y sí copiosas hemorragias nasales y apostemas ―abscesos― retroauriculares, que eran su síntoma predominante […] Por su parte los indígenas escriben: 'año de 1544 y de 1545 uvo una gran mortandad entre los yndios', y pintan debajo un grupo de cadáveres envueltos en petates, o representan el Hospital Real de los Indios en una imagen donde aparece un indio hospitalizado quejándose. De esta epidemia, según los cálculos, fallecieron más de 80 mil enfermos, en su mayoría indígenas '… se difundió entre nosotros una gran peste, una enfermedad general. Comenzó en Tepéilhuitl. Sobre nosotros se extendió: gran destruidora de gente. Algunos bien los tapó, por todas partes (de sus cuerpos) se extendió, en la cara, en la cabeza, en el pecho, etcétera [...] Muchos murieron de ella, pero muchos solamente de hambre murieron: hubo muertos por el hambre: ya nadie tenía cuidado de nadie, nadie de otros se preocupaba. [...] Pero a muchos con esto se les arruinó la cara, quedaron cacarañados, quedaron cacarizos. Unos quedaron ciegos, perdieron la vista’… Todas las manifestaciones culturales y económicas de la época se resintieron del daño. Francisco Hernández ocupaba entonces el cargo de protomédico de todas las Indias, y a él se debe la descripción científica de la enfermedad en que se relatan sus síntomas, hallazgos necrópsicos y tratamientos empleados. La enfermedad se extendió a todo el país, calculándose en más de dos millones el número de muertos. Los pueblos quedaron desolados, con los campos, las minas y las industrias abandonados. Todos los documentos de la época hacen referencia a la tragedia, que también se refleja en la literatura y el arte. Los códices indios no se quedan atrás y en el códice de 1576 se puede leer: 'En agosto estalló la peste, la sangre salía por las narices, los frailes nos confesaban y nos dieron permiso para comer carne…'.
“No se ha llegado a saber qué enfermedad era. Tal vez la población se vio afectada por varias enfermedades simultáneas, pues los síntomas de los relatos corresponden a cuadros clínicos diversos. Se ha pensado en gripe hemorrágica, fiebre amarilla, icteroespiroquetosis, infecciones virales e incluso paludismo, sin descartar la segunda participación del tifus y las tifoideas. La población indígena fue la más afectada, los negros en menor escala y los españoles enfermaron menos. Probablemente se debió a las condiciones más deficientes de vida de los sectores más afectados.
“En la epidemia de 1588 hubo una circunstancia concomitante de la gran carestía de maíz, y por virtud de la peste y hambre murieron muchos indios en Tlaxcala, Tepeaca y el Valle de Toluca. A fines de 1595 y principios de 1596 se desató la última epidemia del siglo XVI, que fue mixta pues consistió en sarampión, paperas y tabardillo, que sin alcanzar la gravedad de los cocoliztles produjo profundos estragos. Apenas dejaron a un hombre en pie, por más que la mortalidad fue muy reducida, al compararla con las anteriores. Esto se explicaba por una abundancia en las cosechas. Aparte, los indios enfermos tuvieron atención más eficaz que en las otras epidemias anteriores, ya que en esta ocasión fray Juan Baptista, guardián del convento de San Antonio de Texcoco, estableció lo que se ha llamado 'un hospital nacional'. Otra circunstancia consistió en que don Gaspar Fonseca y Zúñiga, conde de Monterrey [9º. Virrey en Nueva España], tomó a su cargo y muy directamente el cuidado de los indios enfermos." 5
Pese a la benevolencia paternal de algunos de los personajes de la época, las condiciones dejaban huella: "El hierro real enviado desde España, llega a la Nueva España para marcar ignominiosamente a los indígenas esclavos (en la nalga, pierna, brazo o rostro) y que se denomina 'hierro de rescate'.
                "En los primeros años de la Conquista, se estableció la esclavitud como institución jurídica, política y social; poco tiempo después, es declarada ilegal y la sucede la encomienda [que no por cambiar el nombre mejoró la realidad de los indígenas quienes pasaron en bloque y hasta en pueblos íntegros al haber en beneficio de algún 'meritorio' personaje].
                "Entre los indígenas, la esclavitud existía aunque no de modo generalizado, con un carácter social. La forma de esclavitud introducida por los españoles era de orden penal: aprehensión en 'guerra justa'; el salteo —captura de indios mediante expediciones—, y el rescate o compra de esclavos a los naturales que los tenían, eran la manera que los españoles se hacían de ellos, preferentemente mujeres y niños... Formalmente, la institución de la esclavitud indígena fue de corta duración en Nueva España. Generalizada, primero y después, debido a la drástica disminución de la población y a que a mediados del siglo XVI fue prohibida por las Leyes Nuevas, fue sustituida por la encomienda. En la práctica, esta clase de casi esclavitud indígena se mantiene durante todo el periodo virreinal." 6
Un cambio de visión.

El “protector de los indios”, fray Bartolomé de las Casas, nació en Sevilla, España, en el transcurso de 1472 y murió en Madrid, España, el 31 de julio de 1566. Antes de pasar a Nueva España, estudió latín y humanidades. Ingresado a la orden religiosa de los dominicos, fue el primer sacerdote ordenado en tierra americana ―en  “La Española”, hoy Republica Dominicana― en el año de 1510. Inicialmente “encomendero”, no repulsaba la institución y queda aceptado que "… en Cuba recibió un repartimiento donde se ocupaba 'de mandar a sus indios a las minas a sacar oro y a hacer sementeras aprovechándose de ellos cuanto podía'.
                "Con el tiempo fray Bartolomé irá tomando conciencia de los problemas que presenta la institución de la encomienda, sintiéndose llamado por Dios a interceder por la causa indígena.
                "Considerado un visionario de los derechos humanos de su época, De las Casas creía que los únicos dueños del Nuevo Mundo eran los indios y que los españoles sólo debían acudir allí para convertirlos a la fe. Consecuente con su pensamiento, en 1514 renunció a todas sus encomiendas e inició una campaña en la defensa de los indígenas. Su objetivo: una pacífica colonización de las tierras americanas a través de labradores y misioneros.
                "Las nuevas teorías del religioso fueron paulatinamente aceptadas en España y en 1520, el propio Carlos I le concedió el territorio venezolano de Cumaná para poner en práctica sus ideas. La nueva fórmula se experimentó con escaso éxito ya que una ausencia de fray Bartolomé fue aprovechada por los indígenas para acabar con un buen número de colonos, provocando la consiguiente reacción contraria.
                "En 1540, De las Casas regresó a la península, convencido que era en la corte española donde se debía vencer la batalla a favor de los indios. Posiblemente motivado por el contacto con fray Bartolomé, el 20 de noviembre de 1542, Carlos I ordena la publicación de las 'Leyes Nuevas' en las que se restringían las encomiendas y la esclavitud.
                "Por estas fechas escribió su obra más importante: la 'Brevísima relación de la destrucción de las Indias' en la que acusa a los descubridores del Nuevo Mundo de todo tipo de crímenes, abusos y atropellos. En su momento la obra fue tildada de escandalosa y exagerada por lo que no cumplió su objetivo: evitar la continuación de las conquistas.
                "En 1543 el religioso rechazó el obispado de Cuzco, pero sí admitió el de Chiapas, México. En tierras americanas escribió un 'Confesionario' donde advertía que, antes de iniciar la confesión, el penitente tenía que poner en libertad a los esclavos que tuviere. Sus doctrinas serían rechazadas por una junta de prelados. Ese rechazo unánime motivó su embarco en Veracruz con destino a la península, retirándose al convento de San Gregorio en Valladolid. En la ciudad castellana tuvieron lugar, a lo largo de los años 1550-1551, las importantes discusiones sobre la legitimidad de la conquista entre De las Casas y Juan Ginés de Sepúlveda, saliendo victorioso el segundo. Pese a ello, fray Bartolomé de las Casas pasó a la historia como una de los más grandes defensores de los derechos de los indígenas americanos." 7
En un sumamente interesante y profuso trabajo de Luis N. Rivera Pagán titulado "Bartolomé de las Casas y la esclavitud africana" queda: "La actitud de la Iglesia frente a la esclavitud se centraba oficialmente en su interés de que los negros idólatras y paganos se acogiesen, en gracia al adoctrinamiento y bautismos previos, a los beneficios y consuelos del catolicismo. La corona compartió esa posición y trató también de que los esclavos negros recibiesen instrucción religiosa. Ahora bien, el interés... porque el esclavo abrazase la doctrina cristiana no obedecía tan sólo al celo apostólico... La cristianización del africano persiguió también su más fácil sometimiento y fue... un recurso utilizado para justificar la trata negrera... Se encadenó el cuerpo del esclavo para, en recompensa, ofrecerle un alma que salvar." 8
                Para comprender la posición de Bartolomé de Las Casas y de otros personajes cuya defensa en favor del habitante americano es, para nuestra perspectiva, desconcertante y ambigua, revisemos que en la legislación vigente fundamenta sus acciones en el Deuteronomio bíblico (20:14 “Sólo las mujeres y los niños, los animales y todo lo que haya en la ciudad, todos sus despojos, tomarás como botín. Comerás del botín de tus enemigos, que el SEÑOR tu Dios te ha dado.”) y Aristóteles en su "La política" (libro 1, capítulos 3-8), a más de añadidos, adecuaciones y glosarios preponderantemente ventajosos para los vencedores: ius gentium que iba en franca contradicción para la situación de los habitantes originales del "Nuevo Mundo". La guerra de España en contra de los grupos indígenas no era justa y la obtención de los esclavos contenía tintes de ilegalidad al provenir de robos, "rescates", de manera tributaria y sometimiento en contra de la ética y el derecho en su visión (de De las Casas) religiosa y políticas como español, sin mengua en el parcial enfoque de un menor daño sobre indígenas y negros por parte de los conquistadores españoles y sus descendientes con respecto a otros grupos europeos: ingleses, franceses, holandeses... porque al final y en palabras del teólogo jesuita Luis de Molina (1535-1600/1601?): "... se procede primorosamente con los negros que son vendidos y conducidos a otros lugares. Pues opinan que, de esta manera, entre nosotros se les convierte al cristianismo y se les proporciona también una vida material mucho mejor que la que antes llevaban entre los suyos, donde andaban desnudos y tenían que contentarse con una alimentación miserable." 9
                En la nota 54 de este estudio ("Bartolomé de las Casas y la esclavitud africana"), Luis N. Rivera Pagán remite a Tommaso (originalmente Giacomo) de Vio Gaetani Cajan (1469-1543) conocido en español con el nombre de Cayetano (Gaeta, Gaetani, Cayetano) afirmaba: "Contra éstos (los infieles que no han cometido injuria alguna), ningún rey y ningún emperador, ni tampoco la Iglesia romana, deben guerrear con intención de conquistar sus tierras o someterlos políticamente, pues no hay ninguna justa causa de guerra... Pecaríamos gravísimamente si pretendiéramos propagar de esta manera la fe de [¿en?] Jesucristo. No seríamos, en tal caso, señores legítimos de aquellos gentiles. Antes bien, cometeríamos grandes rapiñas y estaríamos obligados a reparar el daño causado... En lugar de ésto deberían enviarse nobles varones como mensajeros de la fe. Su misión sería la de convertir a los gentiles hacia Dios con la palabra y el ejemplo, mas no la de sojuzgarlos, expoliarlos, someterlos, escandalizarlos y convertirlos de esta manera, al modo de los fariseos, en hijos del infierno, dos veces peores que antes..." 10
                La terrible realidad de la esclavitud de los negros inicia antes de su hacinamiento en los barcos negreros, su llegada a los campos de labranza, a las haciendas, a las minas y a los obrajes. Para favorecer una medida amplia y frecuente fue necesaria la participación y beneplácito de las autoridades de las propias comunidades de negros que vendían a su pobladores a los traficantes ya sea por medio de engaños, por castigo a supuestos delitos… en pro del enriquecimiento rápido e irracional.
                "Recordemos que los esclavos africanos llegaron a la Nueva España en remesas  numerosas  a  partir  de  1528,  y de manera sostenida hasta 1640. De  acuerdo a (Gonzalo) Aguirre Beltrán entre 1519-1650, la Nueva España recibió por lo menos 120 000 esclavos, equivalente a dos tercios de todos los africanos importados dentro de las posesiones españolas en América, en ese mismo período." Y amplía en la nota 1: “En el período que se conoce como el de los asientos portugueses, se introdujeron a la Nueva España aproximadamente 70,000 esclavos que significaron el 75% del ingreso total de esclavos en el tiempo que estuvo bajo la administración de España… Más aún, varias de estas historias de insurrección negra, culminaron con la fundación temporal o permanente de comunidades cimarronas que fueron conocidas de varias maneras: palenques, quilombos, mocambos, cumbes, madeiras, bambises. Estos lugares guardaron en común ser asentamientos apartados, en lugares generalmente montañosos, pantanosos, en cañadas o bosques  selváticos..." 11
                "El genovés (Cristóbal Colón) se convierte abiertamente a partir de 1495 en apologista de la esclavitud. Tres años más tarde envía dos cartas a los reyes católicos exponiéndoles la ventajas de llevar esclavos a Castilla, Aragón, Portugal, Italia, Sicilia y hasta las Islas Canarias, puesto que los guanches o nativos de estas islas no eran suficientes para el trabajo en el cultivo de la caña de azúcar y había bajado mucho el tráfico de los negros de Guinea, que además era considerablemente más caro. En las costas africanas el esclavo más barato costaba 8000 maravedíes, mientras que los del Nuevo Mundo sólo costaban 1500 cada uno.
                “Entre los soberanos católicos hubo reticencias e incluso desaprobación pues ellos eran proclives (a) la esclavitud solamente en virtud de la guerra: los vencidos sí podían ser esclavos. Su experiencia partía de los moros capturados en Málaga de 1487 y en Granada de 1492, año del primer viaje de Colón. Con otros grupos tuvieron sus reservas. Y así, en 1497 liberaron a todos los guanches de La Gomera, de las Canarias, recién conquistada y cuyos nativos habían sido llevados al mercado de Sevilla… Diego Colón heredó el puesto de su padre en las islas recién descubiertas y también el título de Almirante y Gobernador General, avecindado en Santo Domingo. Desde ahí continuó con la idea de capturar indígenas en los alrededores, para someterlos a la esclavitud. Aun en 1511, cuando naufragaron Diego de Nicuesa, Juan de Valdivia, Gerónimo de Aguilar, Gonzalo Guerrero y 16 marinos más en la costa norte de la península de Yucatán, fue porque el propio Diego Colón había comisionado a esos exploradores, en tierra firma, con la consigna de apresar indígenas para esclavizarlos en los trabajos de la isla de Cuba… El que entendió mejor este propósito y vislumbró el potencial de recursos humanos y materiales en las tierras descubiertas fue, sin lugar a dudas, Hernán Cortés. El futuro conquistador de México, no sólo apoyó la cristianización de los indios, sino que vislumbró también la conveniencia de involucrase biológicamente con la población de estas tierras. Él personalmente procreó con una mujer taína una hija, después un hijo con la Malinche y luego casó a esta mujer con Juan Jaramillo, un hombre de su confianza y el nuevo matrimonio procreó, a su vez, una hija. Permitió el comercio sexual de sus hombres con las indígenas. Su actitud frente al problema la llevó hasta sus últimas consecuencias y así, hizo legitimar a sus hijos 'mestizos' con el papa Gregorio VII. Contravenía así, las disposiciones que por escrito dictara el gobernador de Cuba, Diego Velázquez, quien todavía seguía los propósitos de Diego Colón en las islas. Expresamente siguiendo la política de los reyes católicos, Cortés sólo esclavizó a los indios tomados prisioneros de guerra en Tepeaca, después de la derrota de la Noche Triste…" 12
                La esclavitud de los negros en el espacio de la Nueva España posee características especiales. Pese a que entre las tropas invasoras de Hernán Cortés ejercían algunos negros (Juan Cortés y Juan Garrido, de menos) aumentados tras la derrota propinada por Cortés a Pánfilo de Narváez en Cempoala quien contaba entre sus efectivos a “muchos negros”, la historia de los grupos de piel oscura da para mucha historia y muchas historias, algunas de ellas desconcertantemente contradictorias. Véase tan solo el extenso e interesante artículo "Los orígenes de las rebeliones negras en el México colonial" de Nicolás Ngou-Mve 13
"Al arribo de los españoles a las islas de las Antillas y en el interés de éstos por obtener riquezas en poco tiempo, sometieron a la población indígena a una carga de trabajo excesiva obligándolos a laborar prácticamente como esclavos en haciendas cañeras. A la explotación inmisericorde hay que sumar el efecto mortal que provocó el contacto de esta población con los virus y bacterias que portaban los europeos, mismos que, por falta de inmunidad en los habitantes originarios, desencadenaron diversas pandemias en el continente."  14 La viruela, por ejemplo, adjudicada a un negro enfermo (¡cómo no!) integrado a las fuerzas de Hernán Cortés. "El hombre moderno no ha sido capaz de aprender las lecciones de la historia. O tal vez, ciertos grupos las aprovechan para su beneficio. El análisis de las condiciones actuales nos demuestra que las cosas no han cambiado. Numerosos pueblos en el Cercano y Medio Oriente, además de ser invadidos militarmente sufren hambrunas y epidemias. Los pueblos africanos y otros del tercer mundo sucumben a la peste iniciada el siglo XX, la infección por los vih. ¿Cómo podrán asimilarse realmente las lecciones de la historia de las enfermedades, para prevenir nuevas catástrofes en el orbe?" 15
Inclusive, a la buena voluntad en pro de la emancipación la empaña la motivación del hecho. En los cuatro años de la terrible Guerra de Secesión en los Estados Unidos intervinieron factores que extrañan a la razón. Los estados norteños de la Unión enfrentados a los Estados Confederados vivían situaciones contrapuestas. Mientras en los primeros la industrialización inutilizaba a la escaza población esclava (queda asentada en un reducido 1%), los estados agrícolas sureños compactaban un tercio de la población total (el 95% de los negros esclavos en todo el territorio de las colonias, los territorios y los espacios obtenidos en la guerra en contra de México) con menores efectivos militares. Las plantaciones en el “sur profundo” poseían el 36.7% de esclavos, en tanto que, los fronterizos, controlaban un 15.9%. Esta guerra enfrentó a padres contra hijos, a familias contra familias ―la esposa del propio presidente Lincoln provenía de una familia sureña esclavista― y no obstante, la demarcación histórica de norte contra sur resulta ficticia en gran medida ya que en el norte quedaban intereses esclavistas y en el sur abolicionistas.
Fue una respuesta práctica. Ante la disponibilidad de la tecnología para el desarrollo de las regiones la indignación moral en contra de la ya impráctica esclavitud encontró espacio y argumentación humanitaria. Ante la incorporación de las herramientas mecánicas ¿cuál será el futuro de los seres que viven en la esclavitud? Al otorgarles la libertad y los derechos de ciudadanos, los antiguos esclavistas abandonaban  una responsabilidad asumida aunque fuera de manera superficial, pero el antiguo esclavo, sin capacitación, sin aptitudes para competir en igualdad con operarios competentes poco podía avanzar en su reciente estado de indefensión. “A los negros se les respetaron unas cuantas concesiones de la Proclama Emancipadora: votar, tener propiedades, contratar y obligarse, testificar en los tribunales, bajo ciertas condiciones. A ésto se le denomino Código Negro. Colocó, pues, a los antiguos esclavos en situación de inferioridad permanente, ya que en el Sur, arruinado y esquilmado, muy pocos negros tuvieron posibilidad de comprar nada.” Así, en el Sur blanco, inquieto y frustrado, enardecido en contra de los ex esclavos “desbocados” con sus derechos recién adquiridos, para restablecer el orden, surgen el Ku-klux-klan y los White Camelias. “De este modo, con los terroristas secretos matando a los negros más insolentes o más decididos; los Estados votando enmiendas que recortaban los derechos de los antiguos esclavos; y finalmente, la afluencia de emigrantes europeos que ocupaban las fábricas, el negro quedó relegado a posiciones cada vez peores. Al terminar el siglo, el 90 por cien de los negros americanos continuaban viviendo en el Sur. […] Se consiguió también imbuir a los obreros blancos la idea de que los negros no estaban preparados, y además eran de poco fiar y en las huelgas se dedicarían a traicionarles, haciendo de esquiroles, rompehuelgas que trabajaban abajo precio. De este modo hubo sindicatos que negaron el derecho de afiliación a los negros.
“La prensa del Sur, sentadas estas bases, insistió en que los negros que no quisieran dedicarse a la agricultura solo podrían conseguir empleos como artesanos o criados.
“Y, en efecto, poco a poco, América fue llenándose de limpiabotas, camareros y criados negros. Y cuando en alguna comunidad negra surgían protestas, se procedía al linchamiento por el Ku-klux-klan…” 16
La esclavitud actualmente.
“El índice Global Fundación Walk Free reveló en 2016 que existen casi 49 millones de esclavos en el mundo, los cuales incluye(n) a un gran porcentaje de niños, no solo de países en desarrollo, sino de naciones ricas que viven en democracia… la… Organización Internacional del Trabajo… calcula que actualmente 21 millones de personas en el mundo son víctimas de trabajo forzoso, lo que genera unos 150 mil millones de dólares anuales de ganancias ilícitas en el sector privado.” 17
                La Declaración Universal de Derechos Humanos, proclamada en Paris el 10 de diciembre de 1948, en su artículo 4 asienta: “Nadie estará sometido a esclavitud ni a servidumbre, la esclavitud y la trata de esclavos están prohibidas en todas sus formas.”
Tras generaciones de luchas internas, del sufrimiento de familias y comunidades, la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos en la Reforma del 5 de febrero de 1857, Título Primero, Capítulo I, Artículo 1º., correspondiente a los Derechos Humanos y sus Garantías, dice: Está prohibida la esclavitud en los Estados Unidos Mexicanos. Los esclavos del extranjero que entren al territorio nacional alcanzarán, por este solo hecho, su libertad y la protección de las leyes.
“… How many years can some people exist
Before they're allowed to be free…”

(“¿Cuantos años podrán existir algunas personas
Antes de permitirles ser libres…?”)

Bob Dylan
The answer is blowing in the win

Notas:
1.- Diccionario de la Lengua Española. Edición del Tricentenario dle.rae.es consultado el 20 de abril del 2017.
2.- Tomado de Bernal Díaz del Castillo. Historia Verdadera de la conquista de la Nueva España.
En “Destino de los esclavos negros” con fecha del 17 de marzo del 2010 asienta: Colonias españolas en América: 1'600,000; Brasil: 4'000,000; Caribe británico, francés, holandés, danés: 3'700,000; EEUU: 500,000 (9'800,000 seres humanos trasladados por la fuerza a un destino donde su cultura, religión, costumbres, alimentación y cariños resultaban una prohibición.) Mortalidad aproximada de los esclavos durante el traslado: como mínimo más optimista, un 10%.” snadiilessa.wordpress.com Visitado el 23 de febrero del 2017.
                “Había gente de Camerún y Congo ―conocidos como 'congos'―, estaban los 'benguelas', de Angola, los 'cafres', de Mozambique y Madagascar, y los 'mandingas', de Nueva Guinea, entro otros. Ni siquiera tenían el mismo color de piel, porque en la cacería cayeron también africanos de origen árabe.” Sin firma. Historia de los esclavos en América colonia. Comercio y trata de negros. historiaybiogarfias.com Visitado el 27 de febrero del 2018.
3.- Angélica Mandujano Sánchez, Luis Camarillo Solache y Mario A. Mandujano. Historia de las Epidemias en el México antiguo. Algunos aspectos biológicos y sociales. Tiempo Laberinto. Páginas 9 a 20. uam.mx Visitado el 31 de enero del 2017 y el 13 de febrero del 2018.
4.- Los esclavos africanos. Museo Nacional del Virreinato. museodelvirreinato.weebly.com consultado el 9 de enero del 2017. (En cuanto al número de habitantes en la América prehispánica los números varían enormemente: quede amanera de ejemplo que el cálculo sumamente moderado de Ángel Rosemblat, solo para Hispanoamérica ofrece una población de 11'285 000 pobladores en el año de 1492 y  8'970,150 habitantes para el año de 1570. Para el espacio conocido en nuestro tiempo como México, el mismo Rosemblat asienta en el año de 1492: 4'500,000 de indígenas; para 1570: 3'500,000 indígenas, 30,000 blancos y 25,000 en la suma de mestizos, negros y mulatos; en el año de 1650: 3'400,000 indígenas, 200,000 blancos y 200,000 mestizos, negros y mulatos.)
5.- Angélica Mandujano Sánchez, Luis Camarillo Solache y Mario A. Mandujano. Obra citada. Consultada el 31 de enero del 2017.
6.- Doralicia Carmona Dávila. (Efemérides) Llega a la Nueva España hierro para marcar esclavos. 14 de Mayo de 1524. memoriapoliticademexico.org Revisado el 9 de enero del 2017.
7.- educarchile.cl consultado el 9 de enero del 2017.
8.- Luis N. Rivera Pagán titulado "Bartolomé de las Casas y la esclavitud africana" pagina 386. (Y aquí remite a la nota 20 en la que asienta: La esclavitud del negro, página 377). De acuerdo a (Carlos Esteban) Deive, generalmente esta paradoja se resolvía a favor de los intereses crematísticos* de los colonos. Indica, por ejemplo, que en el siglo dieciséis la mayoría de los esclavos negros en la Española morían sin recibir el sacramento del bautismo. 8 En seguida aporta cifras que no dejan de estremecer: "El número de esclavos aumentó dramáticamente´. Las estadísticas de este mercado literalmente negro son impresionantes. Herbert Klein calcula que de 10 (millones) a 15 millones de africanos se importaron al Nuevo Mundo durante el tiempo en que duró el mercado esclavista. 9 En 1589, un informe de la Casa de Contratación de Sevilla señalaba a los esclavos negros como la mercancía más importante de exportación a las Indias y en 1594 el 47.9 por ciento de los barcos que arribaron a América se dedicaban a la trata negrera (nota 22). Entre 1701 y 1810, por ejemplo, se introdujeron en Barbados 252,500 esclavos africanos; en Jamaica 662,400…”
*“La crematística (del griego khrema, la riqueza, la posesión) planteada por Tales de Mileto es el arte de hacerse rico, de adquirir riquezas. Según Aristóteles, la acumulación de dinero por dinero es una actividad contra natura que deshumaniza a aquellos que a ella se libra…” educalingo.com, Wikipedia, la enciclopedia libre Visitadas el 23 de febrero del 2018.
9.- Luis N. Rivera Pagán. Ídem, nota 21.
10.- Luis N. Rivera Pagán. Ibídem, nota 23.
11.- Araceli Reynoso Medina en su Revueltas y rebeliones de los esclavos africanos en la Nueva España (Revista del CESLA, núm. 7, 2005, pp. 125-134. Uniwersytet Warszawski Varsovia, Polonia) redalyc.org:
12.- Luis Barjau. Voluntad e Infortunio en la Conquista de México. Ediciones Tucán de Virginia. Instituto Nacional de Antropología e Historia. 2015. Páginas 26, 27, 28 y 29.
13.- Los orígenes de las rebeliones negras en el México colonial" de Nicolás Ngou-Mve en Dimensión Antropológica, inah.gob.mx consultado el 9 de enero del 2017 y 14 de febrero del 2018.
14.- La esclavitud en la Nueva España. oaxaca.gob.mx consultado el 9 de enero del 2017.
15.- Angélica Mandujano Sánchez, Luis Camarillo Solache y Mario A. Mandujano. Op, cit.
16.- Isaac Montero. Abraham Lincoln. Apéndice 8, páginas 202 a 205. Biblioteca ABC. Protagonistas de la Historia. Ediciones Folio, S. A., 2004.
                “La palabra [linchamiento]  tiene su origen en el vocablo ingles lynching, al parecer originado a partir del apellido irlandés Lynch. Existen dos teorías al respecto. La primera, que se debe a James Lynch Fitzstephen, alcalde de Galway (Irlanda) en el siglo XV, quien se hizo famoso cuando en 1493 hizo ahorcar a su propio hijo tras acusarlo del asesinato de un visitante español. La segunda teoría se refiere a Charles Lynch, juez del estado estadounidense de Virginia en el siglo XVIII, quien en 1780 ordenó la ejecución de una banda de lealistas sin dar lugar a juicio.” es.wikipedia.org Visitada el 23 de febrero del 2018.
17.- ¿Aún existe esclavitud en el siglo XXI? telesurtv.net revisado el 5 de enero del 2018.
“Casi 30 millones de personas en el mundo viven en condiciones de esclavitud, de los cuales, la mayor parte se encuentran en India, Pakistán y Nigeria, de acuerdo con el índice de Esclavitud Global, publicado por la fundación australiana Walk Free de 2013.
                “El reporte señala a India como el país con más esclavos, con un estimado de 14 millones, seguido por China, con 2.9 millones y Pakistán, con 2.1 millones. Los 10 países en las primeras posiciones de la lista representan más de las tres cuartas partes de los 29.8 millones de personas que viven en esclavitud. Estos son: Nigeria, Etiopia, Rusia, Tailandia, República Democrática del Congo, Myanmar y Bangladesh.
                “Sin embargo, los países con la mayor proporción de esclavos entre su población se encuentra Mauritania en primer sitio, con cerca del 4% de sus 3.4 millones de habitantes esclavizados, seguido de Haití, Pakistán, India, Nepal, Moldavia, Benín, Costa de Marfil, Gambia y Gabón…” India, China, Pakistán y Nigeria son los países con más esclavos. expansión.mx publicado el lunes 2 de diciembre de 2013. Visitado el 28 de febrero del 2018.
                Este Informa, preparado por el investigador de la Walk Free Foundation, Kavin Bales, difundida por esclavitudcero.wordpress.com deja pocos espacios en el mundo moderno libres de la terrible práctica de la explotación humana en sus formas contemporáneas de explotación.

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