Paraíso y
miseria.
Víctor
Manuel López Wario
Pese a las
enseñanzas de la Historia respecto a los graves conflictos generados por la
práctica de la expansión territorial mediante las armas y el autoconvencimiento
de que “así lo dictan los dioses”, con la
oprobiosa adjudicación de un humano sobre otros seres que aporta grandes beneficios
a los infractores amparados con legislaciones a modo y afirmaciones míticas
estrafalarias, las sociedades pronto olvidan los desastres y derramamiento de
sangre en los “incomprensibles” e “irreflexivos” movimientos “antinaturales” de
liberación de aquellos “trofeos humanos” por derecho de guerra y para amparar
el ocio improductivo de sus grupos privilegiados. Así, cuando un esclavo
destrozaba el yugo merecía las penas terribles impuestas por “su dueño” por el
“bárbaro” atentado en contra del orden justo que a todas las creaturas de razón
ampara. Egipto, Grecia, Mesopotamia, el Imperio Romano ―con las tres guerras
serviles y simbólica presencia de Espartaco en la tercera de ellas―; el
idealizado Vercingetorix, las incursiones vikingas sobre Irlanda, las
constantes y ancestrales razzias en la Europa incivilizada ―blanco sobre
blanco― en el continente africano ―blanco sobre negro, negro sobre negro―, las
rebeliones de esclavos negros con alianza de grupos de intereses blancos españoles
y franceses en la Provincia Norte de Saint-Domingue de 1791 con repercusiones
que aún mantienen degradada, paupérrima a la antigua Hispaniola tras el
movimiento de Jean-Jacques Dessalines, en todas partes y con las circunstancias
propias hay múltiples discursos para sojuzgar al otro, para servirse de la
otra, para aumentar el capital con las generaciones surgidas en la esclavitud. Las
sociedades triunfantes, a más de requisar el haber, toman la vida de los
vencidos supervivientes, bajo sus rigores embrutecidos y por ello
“rescatables”, apresa a los dioses derrotados, los transforma a conveniencia y
hace propios los atributos y bendiciones. Siempre, “el otro”, es un poco menos
que una bestia al cual domamos civilizadamente a fin de integrarlo al gran
desarrollo integral, sea por voluntad o por la fuerza: éso dependerá de él.
Del Diccionario de la Lengua Española. Esclavo, va: Del latín medieval sclavus, [y] éste del griego bizantino σκλάβος sklábos, derivado regresivo de
σκλαβηνός sklabēnós; propiamente
'eslavo', y éste del eslavo slovĕninŭ,
nombre que se daba a sí mismo el pueblo eslavo… víctima de la esclavitud en el
Oriente medieval. En su primera acepción asienta: adjetivo. Dicho de una persona: Que carece de libertad
por estar bajo el dominio de otra. (Usado comúnmente como sustantivo.) 1
En el foro etimologias.dechile.net hay un aporte interesante: "En la edad
Media los alemanes [pueblos francos, sajones, suavos, y bávaros] se dedicaban a
conquistarles las tierras a los eslavos y a sojuzgarlos cruzando el Elba, y en
Bohemia, en Eslovaquia, en Austria, en Eslovenia o Eslavonia… constituían
objeto de comercio. Llevados […] a Francia bajaban por el Ródano hasta Narbona
donde los compraban los catalanes que los vendían en al-Andalus (otros culpan
de este comercio a los judíos). El lugar de intercambio era Tortosa [capital de
la comarca del Bajo Ebro, en la provincia de Tarragona]. De allí se enviaban a
Lucena, en Córdoba, donde eran castrados en las debidas condiciones higiénicas
para que no se murieran (si los hubieran castrado en origen muy pocos habrían sobrevivido,
la cirugía no era el fuerte de los europeos en aquel entonces). Del hospital de
Lucena se distribuían por todo al-Andalus, pero especialmente en la corte,
donde estos eunucos eran muy apreciados para el servicio doméstico, pues no
constituían un peligro para las mujeres [sería mejor decir: “para los dueños de
esas mujeres”], llegando algunos a alcanzar altos puestos como funcionarios del
estado omeya cordobés. En árabe se les adaptó el nombre de 'siqlâb' (en plural
'saqâliba', pero también 'siqlâbîn', de donde [proviene el nombre de] el
pueblo de Extremadura: Ceclavín, 'el pueblo de los eslavos-esclavos' [aunque, y
con menos aceptación, es un supuesto su derivación del latín Cella-vini: “bodega de vino”]). De
'siqlâb' deriva también la palabra española 'ciclán' que significa 'falto de un
testículo' [semi-castrado], y se aplica preferentemente al ganado..."
Puesto así resulta una curiosidad, en cuanto a su realidad histórica, destruye
la honra de los hombres en el poder de tales eras aunque la maticemos con la
comprensión de que su óptica difiere enormemente de la nuestra.
"La esclavitud en la Nueva
España estuvo basada en la importación de esclavos negros de África para
trabajar en la colonia en las enormes plantaciones, ranchos o zonas mineras del
virreinato, pues su consistencia física los hacía aptos para trabajar en zonas
cálidas.
"En 1517 Carlos V
estableció un sistema de concesiones por el cual sus súbditos de América podían
usar esclavos, con lo que comienza el infame negocio de esclavos.
"Una Bula promulgada por el
Papa Urbano VIII el 22 de abril de 1639 prohibió la esclavitud en las colonias
de España y Portugal en América. La medida fue aprobada por el Rey de España
Felipe IV sobre los indígenas, pero permitió la esclavitud de los [...]
africanos. Muchos de éstos esclavos… consiguieron su libertad al escaparse y
refugiarse en las montañas [de ahí los términos de cimarrón, asilvestrado,
montaraz…]. África se convirtió en el continente abastecedor de esclavos para
el mundo. Es así que la población africana llega a Nueva España en calidad de
esclava para ser empleada en los trabajos más pesados, ante la reducción de la
población indígena producida por las catástrofes demográficas. [La] extracción
de personas de África en calidad de esclavos también contribuyó a una de las catástrofes
registradas en la historia moderna si consideramos que de las millones de
personas que salieron de África como esclavos, muchos de ellos morirían en el
trayecto por las condiciones inhumanas en las que eran trasladados y los que
lograban sobrevivir eran obligados a realizar trabajos pesados [y no sólo en la
agricultura y la ganadería a los que estaban supuestamente destinados].
“[…] En 1521 los africanos en Nueva España no
rebasaban la docena y ya para 1570 había cerca de 20 000; en 1646 ascendían a
más de 35 000, aunque la población descendió y para 1810 eran alrededor de 10
000 individuos distribuidos principalmente en las costas y zonas tropicales.
Fueron destinados a cultivos como el de la caña de azúcar." 2
Sin excluir el abuso sobre las mujeres negras que, incluidas entre la clase más
baja de la humanidad, ocupaban un nivel más abajo del último peldaño social
ocupado por los hombres negros, constituían, además, el satisfactor inanimado y
disponible para saciar las inquietudes sexuales de “los amos” cuyo resultado
era “el mulato”, con la misma carga etimológica y peyorativa que el
correspondiente al cruce de un caballo con una burra: un mulo(a).
"Aunque predomina la
tendencia a ponderar la buena salud existente antes de la llegada de los
conquistadores y contrastarla con los diversos y graves padecimientos causantes
de las severas epidemias en el siglo XVI que asolaron a México y produjeron la
muerte a nueve de cada diez indígenas, se registraron numerosas epidemias en el
altiplano mexicano antes del siglo XVI y siempre aparecieron relacionadas con
problemas sociales de gran trascendencia. Los cronistas mencionan la aparición
de varios fenómenos fuera del orden natural hacia 1446, cuando sobrevino la
gran inundación que motivó la construcción de un dique que separara las aguas
saladas y dulces de la laguna. [Domingo Francisco de San Atón Muñón] Chimalpahin
[Amecameca 1579-Ciudad de México, 1660] reporta una plaga de langostas y Veytia
señala que desde 1448 surgieron problemas por la falta de lluvias y la escasez
de cosechas. De 1450 a 1454 la sequía y las heladas extemporáneas llevaron a
los pueblos de Anáhuac a una crisis catastrófica de hambre y enfermedad." 3
A más de las catástrofes naturales en el México prehispánico: sequía, heladas,
nevadas, hambruna por las prolongadas guerras, con las consecuentes migraciones
derivadas a la pesado tributación y empobrecimiento de las comunidades,
pestilencias, la epidemia de viruela iniciada por "... un negro que traía
(Pánfilo de Narváez entre sus fuerzas) lleno de viruelas, que harto negro fue
en la Nueva España, que fue causa que se pegase e hinchiese toda la tierra
dellas, de lo cual hubo gran mortandad; que según decían los indios, jamás tal
enfermedad tuvieron, y como no la conocían lavábanse muchas veces, y a esta
causa se murieron gran cantidad dellos. (Francisco de Eguía)" 4
“La segunda epidemia ocurrió en 1531 y vino también por parte de los españoles.
Fue de sarampión. Se difundió rápido entre los indios, y muchos murieron aunque
no tantos como por la viruela; sin embargo, produjo grandes estragos. Al
sarampión lo llamaron záhuatl tepiton,
que quiere decir lepra chica, para distinguirla de la viruela […] En 1545
sobrevino la tercera epidemia conocida del siglo XVI, caracterizada por…: 'pujamiento
con sangre y juntamente con calenturas, y era tanta la sangre, que les reventaba
por las narices'. Ni los españoles ni los indígenas mencionan de qué enfermedad
se trata, pero se descubre un padecimiento febril, hemorrágico, con un síndrome
cólico sangriento, que causó gran mortandad entre los indígenas. Varias
epidemias fueron de matlazáhuatl,
nombre indígena para designar el tabardete o tabardillo pintado de los
españoles, o sea el actual tifus exantemático ―enfermedad infecciosa
caracterizada por una erupción cutánea― […] En 1576 nuevamente murió mucha
gente por una epidemia con 'pujamiento de sangre' como la anterior. Otra
denominación de las epidemias del siglo XVI fue cocoliztles. Cocoliztle
en náhuatl quiere decir plaga o epidemia, mas en estos dos casos perdió su
significado general para convertirse en nombre específico de una enfermedad no
identificada, pero similar en ambos casos. No era claramente tabardete ni
viruela ni sarampión; el cocoliztle
no tenía erupción cutánea y sí copiosas hemorragias nasales y apostemas
―abscesos― retroauriculares, que eran su síntoma predominante […] Por su parte
los indígenas escriben: 'año de 1544 y de 1545 uvo una gran mortandad entre los
yndios', y pintan debajo un grupo de cadáveres envueltos en petates, o
representan el Hospital Real de los Indios en una imagen donde aparece un indio
hospitalizado quejándose. De esta epidemia, según los cálculos, fallecieron más
de 80 mil enfermos, en su mayoría indígenas '… se difundió entre nosotros una
gran peste, una enfermedad general. Comenzó en Tepéilhuitl. Sobre nosotros se
extendió: gran destruidora de gente. Algunos bien los tapó, por todas partes
(de sus cuerpos) se extendió, en la cara, en la cabeza, en el pecho, etcétera
[...] Muchos murieron de ella, pero muchos solamente de hambre murieron: hubo
muertos por el hambre: ya nadie tenía cuidado de nadie, nadie de otros se
preocupaba. [...] Pero a muchos con esto se les arruinó la cara, quedaron
cacarañados, quedaron cacarizos. Unos quedaron ciegos, perdieron la vista’… Todas
las manifestaciones culturales y económicas de la época se resintieron del
daño. Francisco Hernández ocupaba entonces el cargo de protomédico de todas las
Indias, y a él se debe la descripción científica de la enfermedad en que se
relatan sus síntomas, hallazgos necrópsicos y tratamientos empleados. La
enfermedad se extendió a todo el país, calculándose en más de dos millones el
número de muertos. Los pueblos quedaron desolados, con los campos, las minas y
las industrias abandonados. Todos los documentos de la época hacen referencia a
la tragedia, que también se refleja en la literatura y el arte. Los códices
indios no se quedan atrás y en el códice de 1576 se puede leer: 'En agosto
estalló la peste, la sangre salía por las narices, los frailes nos confesaban y
nos dieron permiso para comer carne…'.
“No se ha llegado a saber qué enfermedad era. Tal
vez la población se vio afectada por varias enfermedades simultáneas, pues los
síntomas de los relatos corresponden a cuadros clínicos diversos. Se ha pensado
en gripe hemorrágica, fiebre amarilla, icteroespiroquetosis, infecciones
virales e incluso paludismo, sin descartar la segunda participación del tifus y
las tifoideas. La población indígena fue la más afectada, los negros en menor
escala y los españoles enfermaron menos. Probablemente se debió a las
condiciones más deficientes de vida de los sectores más afectados.
“En la epidemia de 1588 hubo una circunstancia
concomitante de la gran carestía de maíz, y por virtud de la peste y hambre
murieron muchos indios en Tlaxcala, Tepeaca y el Valle de Toluca. A fines de
1595 y principios de 1596 se desató la última epidemia del siglo XVI, que fue
mixta pues consistió en sarampión, paperas y tabardillo, que sin alcanzar la
gravedad de los cocoliztles produjo profundos estragos. Apenas dejaron a un
hombre en pie, por más que la mortalidad fue muy reducida, al compararla con
las anteriores. Esto se explicaba por una abundancia en las cosechas. Aparte,
los indios enfermos tuvieron atención más eficaz que en las otras epidemias
anteriores, ya que en esta ocasión fray Juan Baptista, guardián del convento de
San Antonio de Texcoco, estableció lo que se ha llamado 'un hospital nacional'.
Otra circunstancia consistió en que don Gaspar Fonseca y Zúñiga, conde de
Monterrey [9º. Virrey en Nueva España], tomó a su cargo y muy directamente el
cuidado de los indios enfermos." 5
Pese a la benevolencia paternal de algunos de los
personajes de la época, las condiciones dejaban huella: "El hierro real
enviado desde España, llega a la Nueva España para marcar ignominiosamente a
los indígenas esclavos (en la nalga, pierna, brazo o rostro) y que se denomina
'hierro de rescate'.
"En los primeros años de la
Conquista, se estableció la esclavitud como institución jurídica, política y
social; poco tiempo después, es declarada ilegal y la sucede la encomienda [que
no por cambiar el nombre mejoró la realidad de los indígenas quienes pasaron en
bloque y hasta en pueblos íntegros al haber en beneficio de algún 'meritorio'
personaje].
"Entre los indígenas, la
esclavitud existía aunque no de modo generalizado, con un carácter social. La
forma de esclavitud introducida por los españoles era de orden penal:
aprehensión en 'guerra justa'; el salteo —captura de indios mediante
expediciones—, y el rescate o compra de esclavos a los naturales que los
tenían, eran la manera que los españoles se hacían de ellos, preferentemente
mujeres y niños... Formalmente, la institución de la esclavitud indígena fue de
corta duración en Nueva España. Generalizada, primero y después, debido a la
drástica disminución de la población y a que a mediados del siglo XVI fue
prohibida por las Leyes Nuevas, fue sustituida por la encomienda. En la
práctica, esta clase de casi esclavitud indígena se mantiene durante todo el
periodo virreinal." 6
Un cambio de
visión.
El
“protector de los indios”, fray Bartolomé de las Casas, nació en Sevilla,
España, en el transcurso de 1472 y murió en Madrid, España, el 31 de julio de
1566. Antes de pasar a Nueva España, estudió latín y humanidades. Ingresado a
la orden religiosa de los dominicos, fue el primer sacerdote ordenado en tierra
americana ―en “La Española”, hoy
Republica Dominicana― en el año de 1510. Inicialmente “encomendero”, no
repulsaba la institución y queda aceptado que "… en Cuba recibió un
repartimiento donde se ocupaba 'de mandar a sus indios a las minas a sacar oro
y a hacer sementeras aprovechándose de ellos cuanto podía'.
"Con el tiempo fray Bartolomé
irá tomando conciencia de los problemas que presenta la institución de la
encomienda, sintiéndose llamado por Dios a interceder por la causa indígena.
"Considerado un visionario
de los derechos humanos de su época, De las Casas creía que los únicos dueños
del Nuevo Mundo eran los indios y que los españoles sólo debían acudir allí
para convertirlos a la fe. Consecuente con su pensamiento, en 1514 renunció a
todas sus encomiendas e inició una campaña en la defensa de los indígenas. Su
objetivo: una pacífica colonización de las tierras americanas a través de
labradores y misioneros.
"Las nuevas teorías del
religioso fueron paulatinamente aceptadas en España y en 1520, el propio Carlos
I le concedió el territorio venezolano de Cumaná para poner en práctica sus
ideas. La nueva fórmula se experimentó con escaso éxito ya que una ausencia de
fray Bartolomé fue aprovechada por los indígenas para acabar con un buen número
de colonos, provocando la consiguiente reacción contraria.
"En 1540, De las Casas regresó
a la península, convencido que era en la corte española donde se debía vencer
la batalla a favor de los indios. Posiblemente motivado por el contacto con
fray Bartolomé, el 20 de noviembre de 1542, Carlos I ordena la publicación de
las 'Leyes Nuevas' en las que se restringían las encomiendas y la esclavitud.
"Por estas fechas escribió
su obra más importante: la 'Brevísima relación de la destrucción de las Indias'
en la que acusa a los descubridores del Nuevo Mundo de todo tipo de crímenes,
abusos y atropellos. En su momento la obra fue tildada de escandalosa y
exagerada por lo que no cumplió su objetivo: evitar la continuación de las
conquistas.
"En 1543 el religioso
rechazó el obispado de Cuzco, pero sí admitió el de Chiapas, México. En tierras
americanas escribió un 'Confesionario' donde advertía que, antes de iniciar la
confesión, el penitente tenía que poner en libertad a los esclavos que tuviere.
Sus doctrinas serían rechazadas por una junta de prelados. Ese rechazo unánime
motivó su embarco en Veracruz con destino a la península, retirándose al
convento de San Gregorio en Valladolid. En la ciudad castellana tuvieron lugar,
a lo largo de los años 1550-1551, las importantes discusiones sobre la
legitimidad de la conquista entre De las Casas y Juan Ginés de Sepúlveda,
saliendo victorioso el segundo. Pese a ello, fray Bartolomé de las Casas pasó a
la historia como una de los más grandes defensores de los derechos de los
indígenas americanos." 7
En un sumamente interesante y profuso trabajo de
Luis N. Rivera Pagán titulado "Bartolomé
de las Casas y la esclavitud africana" queda: "La actitud de la
Iglesia frente a la esclavitud se centraba oficialmente en su interés de que
los negros idólatras y paganos se acogiesen, en gracia al adoctrinamiento y
bautismos previos, a los beneficios y consuelos del catolicismo. La corona
compartió esa posición y trató también de que los esclavos negros recibiesen
instrucción religiosa. Ahora bien, el interés... porque el esclavo abrazase la
doctrina cristiana no obedecía tan sólo al celo apostólico... La
cristianización del africano persiguió también su más fácil sometimiento y
fue... un recurso utilizado para justificar la trata negrera... Se encadenó el
cuerpo del esclavo para, en recompensa, ofrecerle un alma que salvar." 8
Para comprender la posición de
Bartolomé de Las Casas y de otros personajes cuya defensa en favor del
habitante americano es, para nuestra perspectiva, desconcertante y ambigua,
revisemos que en la legislación vigente fundamenta sus acciones en el
Deuteronomio bíblico (20:14 “Sólo las mujeres y los niños, los animales y todo
lo que haya en la ciudad, todos sus despojos, tomarás como botín. Comerás del
botín de tus enemigos, que el SEÑOR tu Dios te ha dado.”) y Aristóteles en su
"La política" (libro 1, capítulos 3-8), a más de añadidos,
adecuaciones y glosarios preponderantemente ventajosos para los vencedores: ius gentium que iba en franca
contradicción para la situación de los habitantes originales del "Nuevo
Mundo". La guerra de España en contra de los grupos indígenas no era justa
y la obtención de los esclavos contenía tintes de ilegalidad al provenir de
robos, "rescates", de manera tributaria y sometimiento en contra de
la ética y el derecho en su visión (de De las Casas) religiosa y políticas como
español, sin mengua en el parcial enfoque de un menor daño sobre indígenas y
negros por parte de los conquistadores españoles y sus descendientes con
respecto a otros grupos europeos: ingleses, franceses, holandeses... porque al
final y en palabras del teólogo jesuita Luis de Molina (1535-1600/1601?):
"... se procede primorosamente con los negros que son vendidos y
conducidos a otros lugares. Pues opinan que, de esta manera, entre nosotros se
les convierte al cristianismo y se les proporciona también una vida material
mucho mejor que la que antes llevaban entre los suyos, donde andaban desnudos y
tenían que contentarse con una alimentación miserable." 9
En la nota 54 de este estudio ("Bartolomé de las Casas y la esclavitud
africana"), Luis N. Rivera Pagán remite a Tommaso (originalmente
Giacomo) de Vio Gaetani Cajan (1469-1543) conocido en español con el nombre de
Cayetano (Gaeta, Gaetani, Cayetano) afirmaba: "Contra éstos (los infieles
que no han cometido injuria alguna), ningún rey y ningún emperador, ni tampoco
la Iglesia romana, deben guerrear con intención de conquistar sus tierras o
someterlos políticamente, pues no hay ninguna justa causa de guerra...
Pecaríamos gravísimamente si pretendiéramos propagar de esta manera la fe de [¿en?]
Jesucristo. No seríamos, en tal caso, señores legítimos de aquellos gentiles.
Antes bien, cometeríamos grandes rapiñas y estaríamos obligados a reparar el
daño causado... En lugar de ésto deberían enviarse nobles varones como
mensajeros de la fe. Su misión sería la de convertir a los gentiles hacia Dios
con la palabra y el ejemplo, mas no la de sojuzgarlos, expoliarlos, someterlos,
escandalizarlos y convertirlos de esta manera, al modo de los fariseos, en
hijos del infierno, dos veces peores que antes..." 10
La terrible realidad de la
esclavitud de los negros inicia antes de su hacinamiento en los barcos
negreros, su llegada a los campos de labranza, a las haciendas, a las minas y a
los obrajes. Para favorecer una medida amplia y frecuente fue necesaria la
participación y beneplácito de las autoridades de las propias comunidades de
negros que vendían a su pobladores a los traficantes ya sea por medio de
engaños, por castigo a supuestos delitos… en pro del enriquecimiento rápido e
irracional.
"Recordemos que los
esclavos africanos llegaron a la Nueva España en remesas numerosas
a partir de
1528, y de manera sostenida hasta
1640. De acuerdo a (Gonzalo) Aguirre
Beltrán entre 1519-1650, la Nueva España recibió por lo menos 120 000 esclavos,
equivalente a dos tercios de todos los africanos importados dentro de las
posesiones españolas en América, en ese mismo período." Y amplía en la
nota 1: “En el período que se conoce como el de los asientos portugueses, se
introdujeron a la Nueva España aproximadamente 70,000 esclavos que significaron
el 75% del ingreso total de esclavos en el tiempo que estuvo bajo la
administración de España… Más aún, varias de estas historias de insurrección
negra, culminaron con la fundación temporal o permanente de comunidades
cimarronas que fueron conocidas de varias maneras: palenques, quilombos, mocambos, cumbes, madeiras, bambises. Estos
lugares guardaron en común ser asentamientos apartados, en lugares generalmente
montañosos, pantanosos, en cañadas o bosques
selváticos..." 11
"El genovés (Cristóbal
Colón) se convierte abiertamente a partir de 1495 en apologista de la
esclavitud. Tres años más tarde envía dos cartas a los reyes católicos
exponiéndoles la ventajas de llevar esclavos a Castilla, Aragón, Portugal,
Italia, Sicilia y hasta las Islas Canarias, puesto que los guanches o nativos
de estas islas no eran suficientes para el trabajo en el cultivo de la caña de
azúcar y había bajado mucho el tráfico de los negros de Guinea, que además era
considerablemente más caro. En las costas africanas el esclavo más barato
costaba 8000 maravedíes, mientras que los del Nuevo Mundo sólo costaban 1500
cada uno.
“Entre los soberanos católicos
hubo reticencias e incluso desaprobación pues ellos eran proclives (a) la
esclavitud solamente en virtud de la guerra: los vencidos sí podían ser esclavos.
Su experiencia partía de los moros capturados en Málaga de 1487 y en Granada de
1492, año del primer viaje de Colón. Con otros grupos tuvieron sus reservas. Y
así, en 1497 liberaron a todos los guanches de La Gomera, de las Canarias,
recién conquistada y cuyos nativos habían sido llevados al mercado de Sevilla… Diego
Colón heredó el puesto de su padre en las islas recién descubiertas y también
el título de Almirante y Gobernador General, avecindado en Santo Domingo. Desde
ahí continuó con la idea de capturar indígenas en los alrededores, para
someterlos a la esclavitud. Aun en 1511, cuando naufragaron Diego de Nicuesa,
Juan de Valdivia, Gerónimo de Aguilar, Gonzalo Guerrero y 16 marinos más en la
costa norte de la península de Yucatán, fue porque el propio Diego Colón había
comisionado a esos exploradores, en tierra firma, con la consigna de apresar
indígenas para esclavizarlos en los trabajos de la isla de Cuba… El que
entendió mejor este propósito y vislumbró el potencial de recursos humanos y materiales
en las tierras descubiertas fue, sin lugar a dudas, Hernán Cortés. El futuro
conquistador de México, no sólo apoyó la cristianización de los indios, sino
que vislumbró también la conveniencia de involucrase biológicamente con la
población de estas tierras. Él personalmente procreó con una mujer taína una
hija, después un hijo con la Malinche y luego casó a esta mujer con Juan Jaramillo,
un hombre de su confianza y el nuevo matrimonio procreó, a su vez, una hija.
Permitió el comercio sexual de sus hombres con las indígenas. Su actitud frente
al problema la llevó hasta sus últimas consecuencias y así, hizo legitimar a
sus hijos 'mestizos' con el papa Gregorio VII. Contravenía así, las
disposiciones que por escrito dictara el gobernador de Cuba, Diego Velázquez,
quien todavía seguía los propósitos de Diego Colón en las islas. Expresamente siguiendo
la política de los reyes católicos, Cortés sólo esclavizó a los indios tomados
prisioneros de guerra en Tepeaca, después de la derrota de la Noche Triste…"
12
La esclavitud de los negros en
el espacio de la Nueva España posee características especiales. Pese a que
entre las tropas invasoras de Hernán Cortés ejercían algunos negros (Juan
Cortés y Juan Garrido, de menos) aumentados tras la derrota propinada por
Cortés a Pánfilo de Narváez en Cempoala quien contaba entre sus efectivos a “muchos
negros”, la historia de los grupos de piel oscura da para mucha historia y
muchas historias, algunas de ellas desconcertantemente contradictorias. Véase
tan solo el extenso e interesante artículo "Los
orígenes de las rebeliones negras en el México colonial" de Nicolás
Ngou-Mve 13
"Al arribo de
los españoles a las islas de las Antillas y en el interés de éstos por obtener
riquezas en poco tiempo, sometieron a la población indígena a una carga de
trabajo excesiva obligándolos a laborar prácticamente como esclavos en
haciendas cañeras. A la explotación inmisericorde hay que sumar el efecto
mortal que provocó el contacto de esta población con los virus y bacterias que
portaban los europeos, mismos que, por falta de inmunidad en los habitantes
originarios, desencadenaron diversas pandemias en el continente." 14 La viruela, por ejemplo, adjudicada
a un negro enfermo (¡cómo no!) integrado a las fuerzas de Hernán Cortés. "El
hombre moderno no ha sido capaz de aprender las lecciones de la historia. O tal
vez, ciertos grupos las aprovechan para su beneficio. El análisis de las
condiciones actuales nos demuestra que las cosas no han cambiado. Numerosos
pueblos en el Cercano y Medio Oriente, además de ser invadidos militarmente
sufren hambrunas y epidemias. Los pueblos africanos y otros del tercer mundo
sucumben a la peste iniciada el siglo XX, la infección por los vih. ¿Cómo
podrán asimilarse realmente las lecciones de la historia de las enfermedades,
para prevenir nuevas catástrofes en el orbe?" 15
Inclusive, a la buena voluntad en pro de la emancipación
la empaña la motivación del hecho. En los cuatro años de la terrible Guerra de
Secesión en los Estados Unidos intervinieron factores que extrañan a la razón.
Los estados norteños de la Unión enfrentados a los Estados Confederados vivían
situaciones contrapuestas. Mientras en los primeros la industrialización
inutilizaba a la escaza población esclava (queda asentada en un reducido 1%),
los estados agrícolas sureños compactaban un tercio de la población total (el
95% de los negros esclavos en todo el territorio de las colonias, los
territorios y los espacios obtenidos en la guerra en contra de México) con
menores efectivos militares. Las plantaciones en el “sur profundo” poseían el
36.7% de esclavos, en tanto que, los fronterizos, controlaban un 15.9%. Esta
guerra enfrentó a padres contra hijos, a familias contra familias ―la esposa
del propio presidente Lincoln provenía de una familia sureña esclavista― y no
obstante, la demarcación histórica de norte contra sur resulta ficticia en gran
medida ya que en el norte quedaban intereses esclavistas y en el sur
abolicionistas.
Fue una respuesta práctica. Ante la
disponibilidad de la tecnología para el desarrollo de las regiones la indignación
moral en contra de la ya impráctica esclavitud encontró espacio y argumentación
humanitaria. Ante la incorporación de las herramientas mecánicas ¿cuál será el
futuro de los seres que viven en la esclavitud? Al otorgarles la libertad y los
derechos de ciudadanos, los antiguos esclavistas abandonaban una responsabilidad asumida aunque fuera de
manera superficial, pero el antiguo esclavo, sin capacitación, sin aptitudes
para competir en igualdad con operarios competentes poco podía avanzar en su
reciente estado de indefensión. “A los negros se les respetaron unas cuantas concesiones
de la Proclama Emancipadora: votar, tener propiedades, contratar y obligarse,
testificar en los tribunales, bajo ciertas condiciones. A ésto se le denomino
Código Negro. Colocó, pues, a los antiguos esclavos en situación de
inferioridad permanente, ya que en el Sur, arruinado y esquilmado, muy pocos
negros tuvieron posibilidad de comprar nada.” Así, en el Sur blanco, inquieto y
frustrado, enardecido en contra de los ex esclavos “desbocados” con sus
derechos recién adquiridos, para restablecer el orden, surgen el Ku-klux-klan y
los White Camelias. “De este modo, con los terroristas secretos matando a los
negros más insolentes o más decididos; los Estados votando enmiendas que
recortaban los derechos de los antiguos esclavos; y finalmente, la afluencia de
emigrantes europeos que ocupaban las fábricas, el negro quedó relegado a posiciones
cada vez peores. Al terminar el siglo, el 90 por cien de los negros americanos
continuaban viviendo en el Sur. […] Se consiguió también imbuir a los obreros
blancos la idea de que los negros no estaban preparados, y además eran de poco
fiar y en las huelgas se dedicarían a traicionarles, haciendo de esquiroles,
rompehuelgas que trabajaban abajo precio. De este modo hubo sindicatos que
negaron el derecho de afiliación a los negros.
“La prensa del Sur, sentadas estas bases,
insistió en que los negros que no quisieran dedicarse a la agricultura solo
podrían conseguir empleos como artesanos o criados.
“Y, en efecto, poco a poco, América fue
llenándose de limpiabotas, camareros y criados negros. Y cuando en alguna
comunidad negra surgían protestas, se procedía al linchamiento por el
Ku-klux-klan…” 16
La
esclavitud actualmente.
“El índice
Global Fundación Walk Free reveló en 2016 que existen casi 49 millones de
esclavos en el mundo, los cuales incluye(n) a un gran porcentaje de niños, no
solo de países en desarrollo, sino de naciones ricas que viven en democracia…
la… Organización Internacional del Trabajo… calcula que actualmente 21 millones
de personas en el mundo son víctimas de trabajo forzoso, lo que genera unos 150
mil millones de dólares anuales de ganancias ilícitas en el sector privado.” 17
La Declaración Universal de
Derechos Humanos, proclamada en Paris el 10 de diciembre de 1948, en su
artículo 4 asienta: “Nadie estará sometido a esclavitud ni a servidumbre, la
esclavitud y la trata de esclavos están prohibidas en todas sus formas.”
Tras generaciones de luchas internas, del
sufrimiento de familias y comunidades, la Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos en la Reforma del 5 de febrero de 1857, Título Primero, Capítulo
I, Artículo 1º., correspondiente a los Derechos Humanos y sus Garantías, dice: Está
prohibida la esclavitud en los Estados Unidos Mexicanos. Los esclavos del
extranjero que entren al territorio nacional alcanzarán, por este solo hecho,
su libertad y la protección de las leyes.
“… How many years can some people exist
Before they're allowed to be free…”
(“¿Cuantos
años podrán existir algunas personas
Antes de
permitirles ser libres…?”)
Bob Dylan
The answer is blowing in the win
Notas:
1.- Diccionario
de la Lengua Española. Edición del Tricentenario dle.rae.es consultado el 20 de abril del 2017.
2.- Tomado
de Bernal Díaz del Castillo. Historia
Verdadera de la conquista de la Nueva España.
En “Destino
de los esclavos negros” con fecha del 17 de marzo del 2010 asienta: Colonias
españolas en América: 1'600,000; Brasil: 4'000,000; Caribe británico, francés,
holandés, danés: 3'700,000; EEUU: 500,000 (9'800,000 seres humanos trasladados
por la fuerza a un destino donde su cultura, religión, costumbres, alimentación
y cariños resultaban una prohibición.) Mortalidad aproximada de los esclavos
durante el traslado: como mínimo más optimista, un 10%.” snadiilessa.wordpress.com Visitado el 23 de febrero del 2017.
“Había gente de Camerún y Congo
―conocidos como 'congos'―, estaban los 'benguelas', de Angola, los 'cafres', de
Mozambique y Madagascar, y los 'mandingas', de Nueva Guinea, entro otros. Ni
siquiera tenían el mismo color de piel, porque en la cacería cayeron también
africanos de origen árabe.” Sin firma. Historia
de los esclavos en América colonia. Comercio y trata de negros. historiaybiogarfias.com
Visitado el 27 de febrero del 2018.
3.- Angélica
Mandujano Sánchez, Luis Camarillo Solache y Mario A. Mandujano. Historia de las Epidemias en el México
antiguo. Algunos aspectos biológicos y sociales. Tiempo Laberinto. Páginas
9 a 20. uam.mx Visitado el 31 de
enero del 2017 y el 13 de febrero del 2018.
4.- Los esclavos africanos. Museo Nacional
del Virreinato. museodelvirreinato.weebly.com
consultado el 9 de enero del 2017. (En cuanto al número de habitantes en la
América prehispánica los números varían enormemente: quede amanera de ejemplo
que el cálculo sumamente moderado de Ángel Rosemblat, solo para Hispanoamérica
ofrece una población de 11'285 000 pobladores en el año de 1492 y 8'970,150 habitantes para el año de 1570.
Para el espacio conocido en nuestro tiempo como México, el mismo Rosemblat
asienta en el año de 1492: 4'500,000 de indígenas; para 1570: 3'500,000
indígenas, 30,000 blancos y 25,000 en la suma de mestizos, negros y mulatos; en
el año de 1650: 3'400,000 indígenas, 200,000 blancos y 200,000 mestizos, negros
y mulatos.)
5.- Angélica
Mandujano Sánchez, Luis Camarillo Solache y Mario A. Mandujano. Obra citada. Consultada
el 31 de enero del 2017.
6.- Doralicia
Carmona Dávila. (Efemérides) Llega a la
Nueva España hierro para marcar esclavos. 14 de Mayo de 1524. memoriapoliticademexico.org Revisado el
9 de enero del 2017.
7.- educarchile.cl consultado el 9 de enero
del 2017.
8.- Luis N.
Rivera Pagán titulado "Bartolomé de
las Casas y la esclavitud africana" pagina 386. (Y aquí remite a la
nota 20 en la que asienta: La esclavitud
del negro, página 377). De acuerdo a (Carlos Esteban) Deive, generalmente
esta paradoja se resolvía a favor de los intereses crematísticos* de los
colonos. Indica, por ejemplo, que en el siglo dieciséis la mayoría de los
esclavos negros en la Española morían sin recibir el sacramento del bautismo. 8
En seguida aporta cifras que no dejan de estremecer: "El número de
esclavos aumentó dramáticamente´. Las estadísticas de este mercado literalmente
negro son impresionantes. Herbert Klein calcula que de 10 (millones) a 15
millones de africanos se importaron al Nuevo Mundo durante el tiempo en que
duró el mercado esclavista. 9 En 1589, un informe de la Casa de
Contratación de Sevilla señalaba a los esclavos negros como la mercancía más
importante de exportación a las Indias y en 1594 el 47.9 por ciento de los
barcos que arribaron a América se dedicaban a la trata negrera (nota 22). Entre
1701 y 1810, por ejemplo, se introdujeron en Barbados 252,500 esclavos
africanos; en Jamaica 662,400…”
*“La crematística (del griego khrema, la riqueza, la posesión) planteada
por Tales de Mileto es el arte de hacerse rico, de adquirir riquezas. Según
Aristóteles, la acumulación de dinero por dinero es una actividad contra natura que deshumaniza a aquellos
que a ella se libra…” educalingo.com,
Wikipedia, la enciclopedia libre Visitadas el 23 de febrero del 2018.
9.- Luis N.
Rivera Pagán. Ídem, nota 21.
10.- Luis
N. Rivera Pagán. Ibídem, nota 23.
11.- Araceli
Reynoso Medina en su Revueltas y
rebeliones de los esclavos africanos en la Nueva España (Revista del CESLA,
núm. 7, 2005, pp. 125-134. Uniwersytet Warszawski Varsovia, Polonia) redalyc.org:
12.- Luis
Barjau. Voluntad e Infortunio en la
Conquista de México. Ediciones Tucán de Virginia. Instituto Nacional de
Antropología e Historia. 2015. Páginas 26, 27, 28 y 29.
13.- Los orígenes de las rebeliones negras en el
México colonial" de Nicolás Ngou-Mve en Dimensión Antropológica, inah.gob.mx consultado el 9 de enero del
2017 y 14 de febrero del 2018.
14.- La esclavitud en la Nueva España. oaxaca.gob.mx consultado el 9 de enero
del 2017.
15.- Angélica
Mandujano Sánchez, Luis Camarillo Solache y Mario A. Mandujano. Op, cit.
16.- Isaac
Montero. Abraham Lincoln. Apéndice 8,
páginas 202 a 205. Biblioteca ABC. Protagonistas de la Historia. Ediciones
Folio, S. A., 2004.
“La palabra [linchamiento] tiene su origen en el vocablo ingles lynching, al parecer originado a partir
del apellido irlandés Lynch. Existen dos teorías al respecto. La primera, que
se debe a James Lynch Fitzstephen, alcalde de Galway (Irlanda) en el siglo XV,
quien se hizo famoso cuando en 1493 hizo ahorcar a su propio hijo tras acusarlo
del asesinato de un visitante español. La segunda teoría se refiere a Charles
Lynch, juez del estado estadounidense de Virginia en el siglo XVIII, quien en
1780 ordenó la ejecución de una banda de lealistas
sin dar lugar a juicio.” es.wikipedia.org
Visitada el 23 de febrero del 2018.
17.- ¿Aún existe esclavitud en el siglo XXI? telesurtv.net
revisado el 5 de enero del 2018.
“Casi 30 millones de personas en el mundo viven
en condiciones de esclavitud, de los cuales, la mayor parte se encuentran en
India, Pakistán y Nigeria, de acuerdo con el índice de Esclavitud Global,
publicado por la fundación australiana Walk Free de 2013.
“El reporte señala a India como
el país con más esclavos, con un estimado de 14 millones, seguido por China,
con 2.9 millones y Pakistán, con 2.1 millones. Los 10 países en las primeras
posiciones de la lista representan más de las tres cuartas partes de los 29.8
millones de personas que viven en esclavitud. Estos son: Nigeria, Etiopia,
Rusia, Tailandia, República Democrática del Congo, Myanmar y Bangladesh.
“Sin embargo, los países con la
mayor proporción de esclavos entre su población se encuentra Mauritania en
primer sitio, con cerca del 4% de sus 3.4 millones de habitantes esclavizados,
seguido de Haití, Pakistán, India, Nepal, Moldavia, Benín, Costa de Marfil,
Gambia y Gabón…” India, China, Pakistán y Nigeria son los países con más
esclavos. expansión.mx publicado el
lunes 2 de diciembre de 2013. Visitado el 28 de febrero del 2018.
Este Informa, preparado por el
investigador de la Walk Free Foundation, Kavin Bales, difundida por esclavitudcero.wordpress.com deja pocos
espacios en el mundo moderno libres de la terrible práctica de la explotación
humana en sus formas contemporáneas de explotación.