miércoles, 4 de abril de 2018

Cuatro notas en contra del olvido


Del Club Verde y otras obras
Víctor Manuel López Wario

Primera
Rodolfo Campodónico, autor de la obra musical en tiempo de vals “Club Verde”, nació en Hermosillo, Sonora el 3 de julio de 1866) en la familia formada por el italiano don Juan Campodónico y de la sonorense doña Dolores Morales.
                La vida efímera del Club Político “García Morales” —denominado por el pueblo con el denominativo de “Club Verde”—, surge durante el año de 1900 en la ciudad de Hermosillo a manera de plataforma para la postulación a Dionisio González a la Presidencia Municipal, en oposición a la pretendida reelección de don Vicente Vélez Escalante, hechos que culminaron con la amenaza de la tropa de atacar al pueblo congregado en el exterior del Club.
El incidente estimuló la inspiración de Campodónico para componer el vals “Club Verde”, prohibida su difusión inicialmente por las autoridades municipales de Hermosillo y, posteriormente las de todo el Estado.
La letra hoy conocida “montada” muy posteriormente sobre la obra musical de Rodolfo Campodónico nada tiene qué ver con la intención de exaltar un lugar y momento político en Sonora.
Rodolfo Campodónico Morales murió en Douglas Arizona, el 7 de enero de 1926.
Segunda
El Son de la Negra basa su tema principal en la imagen de una locomotora de vapor, de ahí el lento y esforzado impulso en los primeros compases de la obra, ensamblada, escrita e interpretada originalmente por el compositor jalisciense Blas Galindo en 1940. Su primera presentación fue en el Programa de Música Mexicana del Museo de Arte Moderno de Nueva York en 1940.
Jesús Jáuregui: “… Sones como La negra, Camino real de Colima, El carretero y Las olas fueron expropiados del patrimonio colectivo y anónimo, al registrarse su autoría como si fueran creaciones individuales de los arreglistas.” [1]
En la página 136, Jesús Jáuregui cita a  Herbert Wienstock (Mexican Music. Concerts Arranged by Carlos Chavez as Part of the Exhibition: Twenty Centuries of Mexican Art, The Museum of Mexican Art, Nueva York, 1940: 14): “Los sones de mariachi (…) fueron arreglados por Blas Galindo, un indígena auténtico de Jalisco, la tierra de origen del mariachi. Está en Sol Mayor, en tiempo de 6/8 y se basa extensamente en un son popular llamado La negra, dentro del cual, como variación, Galindo ha introducido otros dos sones, El zopilote y Los cuatro reales. Galindo hace notar que, no obstante que a lo largo de las piezas se presenta una amplia variedad rítmica, se logra un efecto de unidad, ya que, aunque varíen los temas melódicos, la semejanza rítmica y armónica impide cualquier pérdida del sentido de continuidad.”
Tercera
Ya metidos en generalizaciones inadecuadas, el histórico Plan de Ayala signado por Emiliano Zapata con su estado mayor y coautores, no toma directamente su nombre de la población morelense de San José de Mapachtlan [2] renombrada Ayala el 13 de mayo de 1868 en honor del coronel independentista Francisco Ayala (1760 – 1812) sino que es un homenaje directo al personaje que participara en el rompimiento del sitio de Cuautla a lado del generalísimo Don José María Morelos y Pavón, el 19 de febrero al 2 de mayo de 1812. Así pues, no recibe el nombre por el lugar en donde fuera firmado el Plan sino del personaje que originara tal denominativo.
Cuarta y final
El pasado domingo 27 de octubre la transmisión del canal 11, al término del programa “Añoranzas”, el señor Jorge Saldaña —al inicio o final de la canción “Caminante del mayab” interpretada ahí por Miriam Núñez, Caridad Castañeda y Maricarmen Pérez— destacó por base de esta canción la conocida obra de Maurice Ravel, “Bolero”. Eso es una realidad cuya presencia pasa desapercibida y que en nada mengua la riqueza y belleza de la obra. Al final, la inteligencia, capacidad y cultura de Guty Cárdenas muestran una parte de sus inquietudes, sus afectos y enriquecimiento cultural.
Caminante del mayab.
Letra a partir del poema de L. Antonio Mediz Bolio (1884-1957), musicalizado por (Augusto Alejandro [en otras referencias el segundo nombre es Alberto]) “Guty” Cárdenas Pinelo (1905-1932).

Caminante… caminante…
 que vas por los caminos,
 por los viejos caminos
 del Mayab.

 Que ves arder de tarde
 las alas del Xtakay;
 que ves brillar de noche
 los ojos del cocay.

 Caminante… caminante…
 que oyes el canto triste
 de la paloma azul,
 y el grito tembloroso
 del pájaro pujuy.

 Caminante… caminante…
que vas por los caminos,
 me has de decir
si viste aparecer
 como una nube blanca
 que vino y que se fue
 y si escuchaste un canto
 como voz de mujer.

 Caminante… caminante…
 también en mi camino
 la nube blanca vi,
 también escuché el canto
 pobrecito de mí.

Caminante… caminante…

Alegoría destacada y emblemática del cancionero maya a la que diversos intérpretes le meten, le metieron mano distorsionándole el sentido.
(Sin ánimo de ofender, para quienes desconocemos la gran riqueza cultural del sureste del país: el xtakay y el pu'ujuy son aves endémicas de la región, en tanto que el cocay refiere a un tipo de luciérnaga de la localidad.)






Notas.
[1] Página 125 “El mariachi. Símbolo musical de México. Jesús Jáuregui, 2007. INAH, Conaculta, Taurus.
[2] Tierra de los mapaches.

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