Del Club Verde y otras
obras
Víctor Manuel López
Wario
Primera
Rodolfo Campodónico, autor de la obra musical en tiempo de
vals “Club Verde”, nació en Hermosillo, Sonora el 3 de julio de 1866) en la
familia formada por el italiano don Juan Campodónico y de la sonorense doña
Dolores Morales.
La vida
efímera del Club Político “García Morales” —denominado por el pueblo con el
denominativo de “Club Verde”—, surge durante el año de 1900 en la ciudad de
Hermosillo a manera de plataforma para la postulación a Dionisio González a la
Presidencia Municipal, en oposición a la pretendida reelección de don Vicente
Vélez Escalante, hechos que culminaron con la amenaza de la tropa de atacar al
pueblo congregado en el exterior del Club.
El incidente estimuló la
inspiración de Campodónico para componer el vals “Club Verde”, prohibida su
difusión inicialmente por las autoridades municipales de Hermosillo y, posteriormente
las de todo el Estado.
La letra hoy conocida “montada” muy
posteriormente sobre la obra musical de Rodolfo Campodónico nada tiene qué ver
con la intención de exaltar un lugar y momento político en Sonora.
Rodolfo Campodónico Morales murió
en Douglas Arizona, el 7 de enero de 1926.
Segunda
El Son de la Negra basa su tema principal en la imagen de una
locomotora de vapor, de ahí el lento y esforzado impulso en los primeros
compases de la obra, ensamblada, escrita e interpretada originalmente por el
compositor jalisciense Blas Galindo en 1940. Su primera presentación fue en el
Programa de Música Mexicana del Museo de Arte Moderno de Nueva York en 1940.
Jesús Jáuregui: “… Sones como La
negra, Camino real de Colima, El carretero y Las olas fueron expropiados del
patrimonio colectivo y anónimo, al registrarse su autoría como si fueran
creaciones individuales de los arreglistas.” [1]
En la página 136, Jesús Jáuregui cita
a Herbert Wienstock (Mexican Music.
Concerts Arranged by Carlos Chavez as Part of the Exhibition: Twenty Centuries of
Mexican Art, The Museum of Mexican Art, Nueva York, 1940: 14): “Los sones de
mariachi (…) fueron arreglados por Blas Galindo, un indígena auténtico de
Jalisco, la tierra de origen del mariachi. Está en Sol Mayor, en tiempo de 6/8
y se basa extensamente en un son popular llamado La negra, dentro del cual,
como variación, Galindo ha introducido otros dos sones, El zopilote y Los
cuatro reales. Galindo hace notar que, no obstante que a lo largo de las piezas
se presenta una amplia variedad rítmica, se logra un efecto de unidad, ya que,
aunque varíen los temas melódicos, la semejanza rítmica y armónica impide
cualquier pérdida del sentido de continuidad.”
Tercera
Ya metidos en generalizaciones inadecuadas, el histórico Plan
de Ayala signado por Emiliano Zapata con su estado mayor y coautores, no toma
directamente su nombre de la población morelense de San José de Mapachtlan [2]
renombrada Ayala el 13 de mayo de 1868 en honor del coronel independentista Francisco
Ayala (1760 – 1812) sino que es un homenaje directo al personaje que
participara en el rompimiento del sitio de Cuautla a lado del generalísimo Don
José María Morelos y Pavón, el 19 de febrero al 2 de mayo de 1812. Así pues, no
recibe el nombre por el lugar en donde fuera firmado el Plan sino del personaje
que originara tal denominativo.
Cuarta y final
El pasado domingo 27 de octubre la transmisión del canal 11,
al término del programa “Añoranzas”, el señor Jorge Saldaña —al inicio o final
de la canción “Caminante del mayab” interpretada ahí por Miriam Núñez, Caridad
Castañeda y Maricarmen Pérez— destacó por base de esta canción la conocida obra
de Maurice Ravel, “Bolero”. Eso es una realidad cuya presencia pasa
desapercibida y que en nada mengua la riqueza y belleza de la obra. Al final,
la inteligencia, capacidad y cultura de Guty Cárdenas muestran una parte de sus
inquietudes, sus afectos y enriquecimiento cultural.
Caminante del mayab.
Letra a partir del poema de L.
Antonio Mediz Bolio (1884-1957), musicalizado por (Augusto Alejandro [en otras
referencias el segundo nombre es Alberto]) “Guty” Cárdenas Pinelo (1905-1932).
Caminante… caminante…
que vas por los caminos,
por los viejos caminos
del Mayab.
Que ves arder de tarde
las alas del Xtakay;
que ves brillar de noche
los ojos del cocay.
Caminante… caminante…
que oyes el canto triste
de la paloma azul,
y el grito tembloroso
del pájaro pujuy.
Caminante… caminante…
que vas por los caminos,
me has de decir
si viste aparecer
como una nube blanca
que vino y que se fue
y si escuchaste un canto
como voz de mujer.
Caminante… caminante…
también en mi camino
la nube blanca vi,
también escuché el canto
pobrecito de mí.
Caminante… caminante…
Alegoría destacada y emblemática
del cancionero maya a la que diversos intérpretes le meten, le metieron mano
distorsionándole el sentido.
(Sin ánimo de ofender, para
quienes desconocemos la gran riqueza cultural del sureste del país: el xtakay y
el pu'ujuy son aves endémicas de la región, en tanto que el cocay refiere a un
tipo de luciérnaga de la localidad.)
Notas.
[1] Página 125 “El mariachi. Símbolo musical de México.
Jesús Jáuregui, 2007. INAH, Conaculta, Taurus.
[2] Tierra de los mapaches.
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